domingo, 24 de julio de 2011

Y nació para quedarse

Sandro Bossio Suárez

Hace 8 años nació Solo 4. En todo ese tiempo cientos de números han sido publicados y muchísimos intelectuales han formado parte de ella. Sus páginas se han llenado con las estentóreas voces de la cultura, con música, antropología, literatura, arqueología, historia. Esta es una crónica sobre su gestación y nacimiento.

Una noche Fernando Rojas Vargas, mi gran amigo, me invitó un café para exponerme un proyecto que le había costado conseguir. Según me explicó, había propuesto al periódico donde trabajaba un suplemento cultural que saliera semanalmente, y tras largas negociaciones lo había conseguido. Y es que desde la desaparecida “Variedades” en Huancayo ya no había ningún suplemento lustral y Fernando, con valentía, quería revertir esa triste realidad.
Me propuso una columna sabatina. Me dijo que podría llamarse “Sandro Bossio opina” y yo lo primero que le pregunté es si habría cortapisa. Él me contestó que no, que tendría absoluta libertad para decir lo que quisiera, para escribir lo que me placiera. (Y en estos ocho años así ha sido con absoluta pulcritud). Seguimos hablando y me mostró una prueba de lo que sería el suplemento. Arriba estaba el logotipo: “Sólo 4”. Yo pregunté la razón del nombre y Fernando sonrió: “Es que sólo tenemos 4 páginas y somos 4 los que apostamos por este proyecto”. Contaba, desde luego, con Héctor Mayhuire, el director del medio; y con Julio Vargas, a la sazón Jefe de Redacción del periódico.
De ese primer número, recuerdo mucho la entrevista de la semana, que se llamaba “Al desnudo”, donde la poeta Carolina Ocampo contaba que su peor vergüenza la había pasado en su colegio cuando alguna vez fue sin fundillo.
Vi una crónica, unas octavillas culturales, una viñeta artística. De esa época data la sección “Perfume de mujer”, recuadro periodístico de belleza extraordinaria, donde sábado a sábado se reproducen los pasajes eróticos más hermosos de la literatura universal. Por ella han pasado desde la señora Onogoro del Medioevo hasta Alessandro Baricco del siglo XXI.
Cuando terminamos el café yo ya estaba perfectamente persuadido de que ese suplemento marcaría época, así es que acepté la columna, acepté mi futuro, pero con una condición: “Se llamará ‘El buen salvaje’”.
Según Rosseau el buen salvaje es un hombre que nace sin el pecado original, libre de toda cadena moralista y que, por ello, tiene la potestad social de actuar y decir las cosas que quiere. Yo admiro mucho ese mito y, por ello, adopté ese nombre. Desde entonces he escrito alrededor de 300 artículos de todo tipo. Abordé polémicos temas relacionados con la literatura, la lingüística, la política, la historia, la religión, el humor, la guerra. Todos ellos artículos que, en su momento, causaron risas (que me disculpen los apristas y los alcaldes quienes sufrieron mis humores), iras santas (un arzobispo agitando el periódico durante su homilía), protestas callejeras (alumnos de la facultad de Sociología de la universidad donde enseño defendiendo con pancartas la infalibilidad de Mariátegui), incomodidades, halagos, rencores, en fin, todo tipo de reacciones.
En los primeros años del suplemento pudimos entrevistar a importantes escritores: Mario Vargas Llosa, Oswaldo Reynoso, Ricardo Sumalavia, Edmundo Paz Soldán, Fernando Iwasaki, Pablo de Santis, Edgardo Rivera Martínez. Nadie olvidará, unos años después, la entrevista con Isabel Allende tomada en el centro de Madrid.
También interpelamos a algunos cantantes: Juanes, León Gieco, Fito Páez, Piero de Benedictis, Susana Baca. Hicimos homenajes inolvidables a Manuel Baquerizo Baldeón, a Zenobio Dagha, a Flor Pucarina, a Picaflor de los Andes.
Y hubo especiales temáticos: de amor, de erotismo, de misterio, de humor. Además, distinguimos los cuarenta años de “Conversación en La Catedral” (Vargas Llosa nos escribió una gentil carta donde nos agradece el gesto) y los quince años de la desaparición de Julio Ramón Ribeyro.
En una ocasión nos reímos todos y, a propósito del último mundial de fútbol, juntamos a varios escritores para que opinaran a favor y en contra de ese controvertido deporte. Las caricaturas, siempre, estuvieron a cargo del extraordinario Humberto “Beto” Pérez, aunque alguna vez también dibujó para nosotros el gran Josué Sánchez y Víctor Matos, otro gran pintor de la zona. También hubo plumas que han acrisolado el suplemento: Nelson Manrique, Tomás Hidalgo, Carlos Villanes Cairo, Isabel Córdova Rosas, Luis Cárdenas Raschio, Diana Casas.
Cuando Fernando partió en busca de otros espacios, Edvan Ríos quedó a cargo del suplemento. Luego vinieron Jaime Bravo y Juan Carlos Suárez Revollar, y todos trabajaron con ahínco y tesonera obsesión: cada uno fue imprimiéndole su propio talento, su simiente, su competencia, herencias imperceptibles pero sustanciales que fueron solidificando la verdadera complexión del suplemento. Con ellos nacieron las secciones de reseñas de libros y de microcuento. Ahora brega Luis Puente de la Vega.
Por ello, y de por sí, “Sólo 4” es uno de los suplementos culturales de provincia (el único si se quiere) más importantes de las últimas décadas. Larga vida a esta enciclopedia mínima que sigue iluminando el camino sabatino de nuestro devenir.

También interpelamos a algunos cantantes: Juanes, León Gieco, Fito Páez, Piero de Benedictis, Susana Baca.

José María Arguedas: Razones para celebrar su centenario en Huancayo

Manuel Perales Munguía

El año 1928 fue particularmente importante para la historia de nuestra ciudad, pues fue cuando llegó, por vez primera, José María Arguedas, aún adolescente, de 17 años de edad. Debido a una serie de vicisitudes de orden político por las que atravesaba su padre por ser partidario de Pardo, éste fue trasladado a Huaytará y ello, según Carmen María Pinilla, habría determinado en forma parcial para que el joven José María sea matriculado en el Colegio Santa Isabel de Huancayo. Una vez concretado esto, nuestro futuro escritor inició sus estudios en el Tercer Año de Secundaria, llegando a tener una notable actividad estudiantil frente a los problemas por los que atravesaba su nuevo colegio, a la par que se iniciaba en la producción literaria a través de revistas como “Antorcha”. Vemos entonces que la vocación de Arguedas por el arte de escribir cobró forma en Huancayo. He aquí una primera razón para que Huancayo celebre el centenario de su nacimiento.
Algún tiempo más tarde, entre los años 1952 y 1956, Arguedas volvió al Valle del Mantaro, esta vez convertido ya en antropólogo, interesado particularmente en documentar el folclor de las comunidades campesinas de esta parte del país y la dinámica comercial de Huancayo. Como señala Juan Javier Rivera, los escritos de Arguedas producto de estos trabajos constituyen, tal vez, la etnografía más nutrida y hermosa que se haya hecho hasta el momento sobre nuestro valle y su gente. En especial destaca, además de su “Folklore del valle del Mantaro” publicado en 1953, el notable estudio titulado “Evolución de las comunidades indígenas. El valle del Mantaro y la ciudad de Huancayo, un caso de fusión de culturas no comprometida por la acción de las instituciones de origen colonial”, publicado originalmente en la Revista del Museo Nacional en el año 1957 y en el cual Arguedas, en forma entusiasta, plantea que Huancayo y las comunidades del valle son un claro testimonio de la capacidad que tiene la población indígena de integrarse a la sociedad nacional en condiciones “libres” y de la posibilidad de un nuevo mestizaje, caracterizado por una poderosa dinámica económica que resaltaría en otro trabajo suyo que también salió a la luz en 1957 y que llevó por título “Estudio etnográfico de la feria de Huancayo”. Estas importantísimas contribuciones del Arguedas antropólogo a nuestra región constituyen una segunda razón para vestirnos de fiesta.
Finalmente, no podemos dejar de lado el hecho de que el Valle del Mantaro representó para Arguedas el escenario de un nuevo y posible proyecto de vida junto a Vilma Ponce Martínez, de quien se enamoró profundamente, allá por la década de 1950. Es cierto que mucho se ha dicho y se ha especulado sobre este pasaje en la vida de nuestro escritor y etnólogo, sin embargo, cuando uno lee las cartas y telegramas que éste le escribió a Vilma entre 1954 y 1957, publicadas por Carmen María Pinilla hace pocos años, podemos descubrir maravillados a un Arguedas sumamente tierno, sensible, dispuesto a darlo todo con tal de ver feliz a la mujer que ama, no obstante los serios problemas que afrontaba con Celia Bustamante y las vicisitudes económicas propias de un hombre entregado al estudio de nuestra cultura y a las letras. Arguedas soñó y amó en los dominios del Mantaro y ésta, creemos, es una razón más para no dejar pasar por desapercibido el festejo de su centenario en nuestra región. Esperamos que nuestras autoridades se sumen a las actividades que colectivos como “100xCiertoArguedas” e instituciones como el Instituto Cultural Peruano Norteamericano, el SCAF y el Centro Cultural de la UCCI, ya vienen desarrollando o impulsando. Ahora ellos tienen la palabra.

La vocación de Arguedas por el arte de escribir cobró forma en Huancayo. He aquí una primera razón para que Huancayo celebre el centenario de su nacimiento.

PERFUME DE MUJER

El amor en los tiempos del cólera
Gabriel García Márquez

Ella le correspondió, y él siguió dándole besos muy suaves en las mejillas, en la nariz, en los párpados, mientras deslizaba la mano por debajo de la sábana, y le acarició el pubis redondo y lacio: un pubis de japonesa. Ella no le apartó la mano, pero mantuvo la suya en estado de alerta, por si él avanzaba un paso más.

—No vamos a seguir con la clase de medicina— dijo.
—No —dijo él—. Esta va a ser de amor.

Entonces le quitó la sábana de encima, y ella no sólo no se opuso, sino que la mandó lejos de la litera con un golpe rápido de los pies, porque ya no soportaba el calor. Su cuerpo era ondulante y elástico, mucho más serio de lo que parecía vestida, y con un olor propio de animal de monte que permitía distinguirla entre todas las mujeres del mundo.

CONCURSO NACIONAL DE MICROCUENTO “PREMIO SOLO 4”

El “Premio Solo 4” marca un hito histórico en la literatura nacional, pues inicia, con un concurso que difunde e incentiva la producción de microficción, una nueva ola de escritores que encuentran en este género una inacabable fuente de expresión. En Huancayo, durante la FELIZH 2011, se ha premiado a los ganadores de este certamen. He aquí nuestro reconocimiento a los ganadores, finalistas y sus trabajos:

Respeto a la síntesis

Carlos Meneses / Jurado

En el año 1990, los minicuentos o los microrrelatos me eran desconocidos como género o subgénero literario. Había leído de muy buenos autores, de diferentes nacionalidades, pequeñas narraciones de tres o cinco líneas, pero las tomaba como algo aislado, un ejercicio o, tal vez, la búsqueda de nuevas formas. Sin ninguna duda, Monterroso fue el que más me atrajo, no sólo por la calidad de sus relatos, también porque parecía que él todo lo hacía minúsculo, su poder de síntesis era admirable. Casi simultáneamente con estas reflexiones sobre los minis o los micros, mi amiga —lamentablemente desaparecida—, Dolores Koch, publicó un hermoso trabajo definiendo lo que significaba esta nueva forma narrativa.
Todo ese bagaje de conocimientos me impelió a buscar ayuda, para mi trabajo de narrador, en esas formas minúsculas que tanto me habían llamado la atención. Se trataba de sintetizar al máximo la idea de una historia por escribir. No conseguí lo buscado en una sola de esas píldoras literarias, fue menester escribir tres o cuatro para contener la esencia de lo que podría ser la novela o el relato, más o menos, largo. Cuando quedé satisfecho de esa jibarización de la historia, supe, también, a través de Dolores Koch, de autores que se dedicaban plenamente a este género, y de editoriales —muy pocas— que publicaban estos trabajos liliputienses. Posiblemente eso y el que Dolores Koch —la cito nuevamente—, me pidiera los pocos minicuentos que en ese tiempo tenía, para integrarlos en una antología que estaba preparando, lo que me decidió a trabajar más este género.

Mi primer libro de minis o micros se publicó en Valencia en 2009. La repercusión de su aparición fue buena y me empujó más a trabajar. Sin, por supuesto, dejar de lado mis tareas de narración y crítica. Me quedó el compás o el molde para seguir produciendo este tipo de expresión escrita. Y descubrí que podía hacerlo sin quitarle tiempo a mis demás ocupaciones literarias, utilizando los momentos vacíos en que se está tomando un café o una copa en un bar. Escribir a mano cuatro líneas, no roba horas y el resultado final puede ser más que agradable.

Monterroso fue el que más me atrajo, no sólo por la calidad de sus relatos, también porque parecía que él todo lo hacía minúsculo, su poder de síntesis era admirable.


La boca breve

Ricardo Sumalavia / Presidente del Jurado

No hay nada más fácil para parecer tonto que escribir una microficción. También puede suceder lo contrario y mostrar a este escritor como alguien que ha rozado los cielos. Esto también les ocurre a los poetas, pero en esos terrenos líricos no me meto. Hoy no.

El escritor de microficciones, por supuesto, evita a toda costa caer en banalidades, mas debe recurrir a ellas, no por banalidades en sí, sino porque éstas le pueden ofrecer múltiples posibilidades de escarbar en lo cotidiano, de permitir restallar algo a simple vista nimio. Otro de los riesgos de caer en la tontería es el pretender ser ingeniosos. De esto puedo dar un ejemplo. Pensemos en un lugar conocido. Digamos Roma. Referentes, allí tenemos a montones. Pensemos en “La Boccadella Verita”. Por solo mencionarlo, el lector ya se prepara para el ingenio del autor. Una sonrisilla se asoma a sus labios. Quizás este gesto ya sea un signo de la tontería por venir. Pero no me adelanto. Continúo. El escritor ingenioso tratará de meter la mano de algún incauto personaje en esta gran boca de piedra. Ya sabemos lo que pasaba históricamente, y con ello jugamos para lo que pueda pasar en el presente de este personaje. Tanto el escritor como el lector saben que lo decisivo, el momento de tensión y el giro se tienen que dar en la mano que no va a salir, si queremos un final abierto, o en cómo va a salir esa mano, si deseamos un final cerrado y, por qué no, sorpresivo. Sorpresas a estas alturas del mundo.

El escritor en mención, entonces, se lanza y escribe: "Al retirar discretamente la mano de La Boccadella Verita, me satisfizo verla de nuevo, salvo por los siete dedos con los que ahora contaba". Ni se les ocurra emocionarse, no al menos en público. Este es el recurso más empleado por los escritores. Es como sacar conejos del sombrero. Los que tienen cierto oficio lo saben. Esta historia, por tanto, solo sorprende a los que se enternecen con los conejos, no a usted.
Ahora, otra cosa sería si metemos la mano a La Boccadella Verita y sacamos un conejo. Ni se atreva a dudar de la ingeniosidad de su creador, porque ese es otro recurso a la mano: imponer y convencer de tal ingenio. Si no lo hace el escritor, de eso se encargará su editor, el crítico o el profesor universitario que lo invita a su clase para sacar conejos ante sorprendidos estudiantes que observan con la boca abierta.

El escritor de microficciones, por supuesto, evita a toda costa caer en banalidades, mas debe recurrir a ellas, no por banalidades en sí, sino porque éstas le pueden ofrecer múltiples posibilidades de escarbar en lo cotidiano.

“Premio Solo 4”, primer concurso nacional de microficción

Luis Puente de la Vega

El microcuento es un género literario que cada día cobra mayor interés. En países como México, Colombia, Argentina o Chile, los microrrelatos son considerados como parte esencial de la literatura nacional. En nuestro país, la micronarración tiene miles de adeptos, sin embargo, aún se sigue confundiendo el microcuento con el cuento normal.

La diferencia es evidente. En una pequeña cantidad de palabras, el narrador debe expresar sus ideas, jugar con el conflicto, con los personajes, y maniobrar en la estructura. Es la capacidad de síntesis, la que hace de este género un boom en toda América Latina.

En Perú la situación es distinta, el microcuento no ha tenido, hasta hoy, un lugar privilegiado. Es por esto que en Solo 4 decidimos organizar un concurso de trascendencia nacional. El trabajo fue muy arduo y difícil, ya que en el país no hay ningún antecedente sobre algo parecido, y menos en una provincia como la nuestra.

Con la ayuda de nuestros buenos amigos y colaboradores, logramos contactar a quienes son nuestros jurados: el prestigioso escritor Ricardo Sumalavia que desde París presidió el concurso. Carlos Meneses, escritor especialista en microcuento, afincado desde hace mucho en España, y Rony Vásquez, líder de Plesiosaurio, la primera revista de ficción breve peruana.

Más de 400 microcuentos fueron recibidos e inscritos al certamen, que vía correo electrónico fueron enviados a los jueces. Aproximadamente dos semanas fue lo que duró el difícil escrutinio hasta definir a nuestros ganadores.

Los premios no desmerecen el esfuerzo de la organización ni de los concursantes, pero el mayor mérito está en ser los pioneros en lograr un concurso nacional de esta clase. El título es “Premio Solo 4”, patrocinado por Willy Mateo quien se aventuró desinteresadamente, pese a las dudas iniciales, a apoyarnos y a presentar la primera versión de este concurso durante la FELIZH 2011. Felicidades a todos los ganadores, y gracias a quienes desde el inicio nos dieron su aliento e incondicional apoyo: Juan Carlos Suárez, Jorge Jaime, Sandro Bossio, Alberto Benza y a nuestros jurados.

En una pequeña cantidad de palabras, el narrador debe expresar sus ideas, jugar con el conflicto, con los personajes, y maniobrar en la estructura.

CONCURSO NACIONAL DE MICROCUENTO “PREMIO SOLO 4”

CONCURSO NACIONAL DE MICROCUENTO “PREMIO SOLO 4”
Microrelatos ganadores y finalistas

1ER PUESTO:

La muerte
Jovana Calderón Llacta
La muerte vino a llevarse al Pancho.
—Llegó la hora de irnos— le dijo la muerte.
Pancho le respondió:
—Pero antes juguemos las escondidas.
La muerte para desestresarse de su arduo trabajo aceptó y lo primero que hizo fue buscar un buen lugar donde esconderse mientras Pancho contaba, pero Pancho jamás la buscó y siguió con su vida de siempre. La muerte piensa que ella ganó.



2DO PUESTO:
Belleza 6
Marlon Caro Ojeda
El alma pecadora se maravilló al encontrarse rodeada de seres de belleza incomparable. Se recordó iracunda, fraudulenta y traicionera. Imaginó que, en el último instante, sus pecados habían sido lavados y que ahora estaba limpia, pronta a entrar en el Reino de los Cielos. Se postró ante la más hermosa de las figuras, convencida:
—Gracias, oh Dios…
—Nadie dijo que debíamos ser horribles— contestó el Diablo.



3ER PUESTO:
Cicatriz
Marco Alegre Palomino
Despertó, no sabía dónde, recordaba haber estado en un hostal sacudiendo los sesos al ritmo de “Deicide”, bebiendo alcohol, fumando marihuana y teniendo sexo, pero no pudo recordar cómo llegó allí, así que regresó al lugar. Al llegar vio un patrullero y periodistas en la puerta, y tras ellos cinco bolsas negras, por una de ellas asomaba una mano y reconoció la cicatriz que se hizo de niño.



FINALISTAS:

El crimen de mi sombra
Jean Quispe Chanca
Aún no lo podía creer, tras una larga discusión con la muerte —me había negado a aceptarlo—, comprendí que había sido asesinado.
“Fueron cuatro puñaladas”, me dijo. Sin embargo, lo que llamó más mi atención fue que mi victimario era mi propia sombra. Desconozco los motivos, pero muchos dicen que buscaba su libertad, al igual que los hombres.


Por siempre
Erik Robles Janampa
“¿Me esperarás por siempre?”, susurraba Leonor. Sus lágrimas rosaban su pálida mejilla, y regaban la negra tierra en que sus rodillas se hincaban. La lápida tenía cerca de doscientos años y el nombre era apenas visible. “Mi amado”, musitaba melancólicamente. El cielo tornábase lila, ella se despide y promete volver a la noche siguiente mientras piensa en cómo, su alma inmortal, podría alcanzar en la muerte a su amado.


Metamorfosis
Hugo Velazco Flores
Cuando Onkiri, el cazador de tapires, extravió su última flecha en la espesura del bosque, lejos de ir a buscarla, arrojó el arco en el río y volvió con un humano a casa, al amanecer.


Mesías
Marco Alegre Palomino
Sentado al lado derecho de su padre, observando las cicatrices en sus pies y manos, maldiciendo no haber gozado del poder que se le otorgó, arrepentido de haber salvado a los que no merecían ser salvados. Tomó la decisión de terminar con su eterna y desgraciada existencia, así que pidió a su padre que lo convierta en uno más de los errores de su creación…un hombre.


Hermanos
Irwin Aguilar Zevallos
Cuando nuestro padre dijo que nos tenía una gran prueba, no imaginé que tendríamos que morir. “Tendrán la gloria si cumplen su papel”, nos dijo. Y lo cumplimos. Yo fui el mal y mi hermano el bien. Por mi culpa él moriría, pero antes de su muerte tendría que suicidarme. Y ocurrió así, como estaba escrito, todo a la perfección. Maldito el momento en que elegí el papel de Judas.


Oveja
Graciela Ramírez Santos
De niña, mi madre decía que si era engreída y me portaba mal, todos mis peluches se irían. Buscarían una niña buena con quien quedarse.
Ayer H. trajo una oveja grande con capucha marrón, llegó en una caja inmensa y rosa en la parte de atrás de su auto guindo.
Le traje una silla, la senté al pie de mi cama. Aún no le pongo nombre.
No quiero que se vaya.
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Cuarto bestiario
Marlon Caro Ojeda
La ve y decide mantener las telarañas, pero si quisiera fulminaría a la intrusa. Sería fácil, el mismo método con que eliminó a sus hijas. A ella la deja vivir, apiadada de su suerte de alimaña indefensa, relegándola a la esquina más mugrosa de la habitación, aunque hay ocasiones en que antoja recuperar su soledad y se imagina acercándose, cada noche más vívida, al lecho de la intrusa para asestarle la picadura definitiva.



La promesa
Jovana Calderón Llacta
Aquella noche, nuestros corazones palpitaban cada vez más fuerte mientras nuestros cuerpos se consumían en el fuego interminable de la pasión, pero me agobiaba el recuerdo de tu engaño con la que decía ser mi amiga. De pronto, se detuvo el tiempo, un frío invadió mi cuerpo y, en ese instante, una fina daga atravesó tu pecho. Al fin cumplí con la promesa de amarte hasta tu muerte.


Respuesta
Graciela Ramírez Santos
Y si al final, ¿la respuesta que buscas fuera una pregunta?


3.
Enrique Contreras Gutiérrez
Limpio mi espada, mas no doy por muerto al demonio. Aún podría arrepentirse.

El tren de sombras que no llega

Jorge Jaime Valdez

Se sabe que la cartelera nacional es una de las más pobres del continente, pero la local llega a niveles alarmantes de indigencia. A mediados de este año, pobre en películas de interés, nos atrevemos a hacer un repaso acelerado de las películas que hubiéramos querido ver y que nunca llegaron a nuestra alicaída y preocupante cartelera.

Las películas que llegan a nuestro país son de una calidad discutible, todas traídas y manejadas por las grandes distribuidoras que no ven más allá de Hollywood y sus “blockbuster”. Películas llenas de adrenalina, de explosiones efectistas y ruidosas, con mucha acción, pura forma pero con muy poco fondo. Son pocas las cintas valorables que llegan del país del norte. Las grandes películas vienen de otros lados, Europa, Asia e incluso Latinoamérica. Pero a diferencia nuestra, Lima, al margen de las salas comerciales, tiene un prolífico circuito alternativo, las universidades y los cine-clubs son el edén de los cinéfilos que no encuentran lo que buscan en el cine mercantilista.
En nuestra ciudad, el tema se agrava y es preocupante, en lo que va del año las buenas películas, siendo muy optimistas, se cuentan con los dedos de una mano. Los multicines han perdido su encanto, se supone que son varias salas para que proyecten diferentes películas, pero este razonamiento tan elemental se confronta con la dura realidad. En casi todas las salas proyectan las mismas cintas y en todos los horarios posibles. Tenemos un multicine para elegir entre dos o tres cintas esquemáticas y comerciales. Algunas de las pocas películas de interés que se proyectaron en Lima, y en otras ciudades de provincia, nunca llegaron a Huancayo.
La ausencia que hasta ahora nos apena es el formidable western de los hermanos Coen, “Temple de acero”, que fue un retorno al género rey y, probablemente, una de las mejores películas del año pasado. No llegaron otras películas oscarizadas como “El peleador”, que le dio el Oscar a mejor actor secundario a Christian Bale. “Lazos de sangre”, de Debra Granik, que cuenta con una actuación extraordinaria de Jennifer Lawrence, nominada al Oscar. Caso curioso porque se trata de una notable cinta de cine independiente que muestra la cara negada de los Estados Unidos, con una miseria moral y económica muy difícil de encontrar en otras obras.
Tampoco llegó “Biutiful”, de Alejandro González Iñárritu, el director de “Amores Perros”, con la actuación del gran actor español Javier Bardem. “La cinta blanca”, obra maestra de Michael Haneke, tampoco la pudimos ver en el cine. Este director austriaco es uno de los más grandes del cine actual, junto a David Cronemberg o David Lynch.
Hablando de Gonzalez Iñarritu, su guionista y colaborador habitual, Guillermo Arriaga hizo su primera película como director: “Corazones ardientes”, que se vio en Lima, pero no aquí. Lo mismo sucedió con una enorme lista de cintas que sería ocioso enumerar, solo mencionaremos algunas como ejemplos de todo lo que nos perdimos los sufridos cinéfilos de esta ciudad que nos cobija y nos duele: “Ágora”, del chileno-español Alejandro Amenábar; la uruguaya, “La casa muda” de Gustavo Hernández, que a pesar de ser una película de terror no llegó a la cartelera local, al igual que el “remake” de “Criatura de la noche” (Déjame entrar). Decimos extraño porque todas las semanas tenemos una película de terror, otra para niños, alguna comedia boba y algún otro exitazo de la taquilla gringa y se acabó.
“Carancho”, de Pablo Trapero, seguramente la mejor película de este joven cineasta argentino, junto a “El Bonaerense”, que se estrenó en el pasado Festival de cine de Lima y que luego mudo a las salas comerciales. Pudimos ver el tráiler pero el filme nunca llegó. “La mirada invisible”, de Diego Lerman corrió igual suerte o mala suerte. La lista podría continuar a lo largo de todo este suplemento pero nos quedamos aquí, mencionando otras películas ausentes: “Somewhere” (En un lugar del corazón) de Sofia Coppola; “Entre hermanos” de Jim Sheridan, con la inacabable belleza de Natalie Portman; “Madre e hija”, del colombiano Rodrigo García (hijo del “Gabo” para mayores señas); “Los agentes del destino”, “La revelación” y la peruana: “Y si te vi, no me acuerdo”, de Miguel Barreda.
En un par de semanas se iniciará el Festival de Cine que organiza la PUCP, varias de estas cintas latinas se exhiben comercialmente en Lima, incluso por Cine Planet; ojalá que la providencia provea alguna de estas películas a nuestra pobre cartelera y, siendo más creyentes, que lleguen las cintas de Pedro Almodovar, Terrence Malick y Woody Allen, “La piel que habito”, “El árbol de la vida” y “Medianoche en París”, respectivamente.

En nuestra ciudad, el tema se agrava y es preocupante, en lo que va del año las buenas películas, siendo muy optimistas, se cuentan con los dedos de una mano.


SALUDOS

Isabel Córdova y Carlos Villanes / escritores

Feliz Aniversario a Solo 4, Suplemento Cultural del Diario Correo de Huancayo, que contribuye al desarrollo de nuestra Ciudad Incontrastable de la Cultura. Felicitamos a su excelente editor, a sus dignos columnistas y colaboradores por la información cultural que cada sábado lleva a todos los países del mundo. En Madrid, somos sus asiduos lectores.



Manuel Perales Munguía / Arqueólogo

Solo 4 representa un importantísimo espacio para la difusión de nuestra cultura y para la reflexión sobre nuestra realidad. Desde ya, hago votos para que nuestro suplemento siga creciendo y estimule el nacimiento de nuevos proyectos, no sólo en Junín sino en todo el país. Expreso mis saludos y felicitaciones a todo el equipo de Solo 4 por la encomiable contribución que están haciendo al desarrollo de nuestra región.



Juan Carlos Suárez Revollar / Editor literario

Son ocho años de ser la más importante tribuna cultural del centro del país. Solo 4 es un medio que, de manera sostenible, ha encabezado el ostensible avance del rubro cultural en Junín. Su alcance y difusión, muy superior al de la sumatoria de todas las entidades afines, es su gran fortaleza, y su apertura y libertad su mayor valor. ¡Que los años sigan para Solo 4!



Diana Casas / Directora Cultural del ICPNA RC

Un saludo especial para quienes, sábado a sábado, hacen realidad el Suplemento Solo 4. Difundir cultura es una tarea difícil que Solo 4 ha asumido con responsabilidad, calidad y amplitud. Nuestro reconocimiento a su fecunda labor.



Josué Sánchez / Artista Plástico
Un privilegio compartir este espacio abierto a la cultura y el arte. El progreso de los pueblos solo es posible cuando se promueve el desarrollo del pensamiento y del espíritu. Para la región Junín, el aporte de Solo 4 en estos campos ha sido fundamental. ¡Congratulaciones y éxitos!

ACRÓSTICO

Ocho años han pasado…

Leonardo Mendoza Mesías

Sólo han pasado ocho años señores,
Ocho nada más… Como si fuese ayer.
La misma juventud, fortaleza y dedicación.
Ocho son ahora pero mañana serán más!

Cada sábado con la euforia del primer día.
Una vez a la semana.
Aportando a la cultura,
Tenemos día a día, la alegría y la
Razón como motor de nuestro corazón que
Observa satisfecho la envergadura de nuestra publicación!

VII COLOQUIO INTERNACIONAL DE ANTROPOLOGÍA Y LITERATURA “JOSÉ MARÍA ARGUEDAS” CONVOCATORIA

El centro de estudios Sociedad de Ciencia, Arte y Filosofía (SCAF) convoca a la comunidad académica y al público en general a participar en el VII Coloquio Internacional de Antropología y Literatura “José María Arguedas” que se llevará a cabo los días 09, 10, 11 y 12 de agosto en las instalaciones del auditorio de la sede central de la Universidad Continental de Ciencias e Ingeniería, Calle Real 125, El Tambo, Huancayo. Este evento hasta el momento está convocando a numerosos académicos de México, Brasil, Chile, Colombia y Europa, quienes participarán en calidad de ponentes en el certamen, el mismo que tiene por finalidad impulsar el diálogo en torno la obra de Arguedas y los retos de la interculturalidad desde los campos de la literatura y la antropología. En este sentido se han propuesto cinco ejes temáticos: 1) Proyección y trayectoria de José María Arguedas; 2) Literatura y violencia en América Latina; 3) Contribuciones sobre interculturalidad; 4) Arguedas en el valle del Mantaro; y 5) Santiago Apóstol en el imaginario popular. Se reitera la invitación a los intelectuales y estudiosos a presentar resúmenes de ponencias hasta el día 30 de julio del presente año. Dichos resúmenes deberán tener un máximo de 150 palabras y ser remitidos al correo electrónico viicoloquioarguedas2011@gmail.com; donde también, todos los interesados, podrán acceder a mayor información e incribirse en este importante evento.

lunes, 18 de julio de 2011

Solo 4, “374”, del 16 de julio de 2011

LA CITA

“Siempre hay una salida”, se decía. Volvió la mirada hacia los militares, que no le quitaban un ojo, y luego al grupo de sombras, casi invisibles, de sus compañeros. Con profunda tristeza, pensó: “Aquí no veo ninguna salida”.

Isabel Córdova Rosas, Gritos en silencio

LO ÚLTIMO

IV Congreso Latinoamericano de Comprensión Lectora “Jaime Cerrón Palomino”

Toda la población interesada está invitada a participar en el IV Congreso Latinoamericano de Comprensión Lectora “Jaime Cerrón Palomino”‏, a llevarse a cabo del jueves 21 al sábado 23 de julio, en los paraninfos de la Universidad Nacional del Centro del Perú.
Este evento es auspiciado por instituciones tan importantes como el Ministerio de Educación, la Universidad Nacional de Brasilia, la Universidad Augusto Motta de Río de Janeiro, la Universidad Nacional de la Plata de Buenos Aires, la Universidad Nacional de Guadalajara, y la Escuela de Post Grado de la UNCP.
Se cuenta con la asistencia de profesionales de trascendencia nacional e internacional que nos visitarán desde Ecuador, Argentina, Brasil y Bolivia. El objetivo del congreso es conocer diversas experiencias en comprensión lectora y fortalecer las mismas. Están todos invitados.

Isabel Córdova: la embajadora huanca en el corazón de los niños

Isabel Córdova Rosas es una escritora huancaína que, hace más de 20 años, migró a Europa para conquistarla y convertirse en la narradora peruana más prolífica y traducida de toda nuestra historia. Estudió Literatura y Antropología en la UNCP, fue Directora de Cultura de Junín e hizo su doctorado en Filología Hispánica, Historia de América y Antropología Social en la Universidad Complutense de Madrid. Hoy, es una famosa novelista para niños y niñas con libros como: “Ada nunca tiene miedo”, “Pirulí”, “Colón, el grumete valiente” o “Tinko y Gaby en el Amazonas”. Sin embargo, con la sensibilidad desbordante que la caracteriza, ha presentado, en la FELIZH 2011, un conmovedor libro sobre violencia política que, durante la década sangrante de los noventa, se vivió en Huancayo: “Gritos en silencio”. Acompáñennos a conocer, en la siguiente entrevista, a nuestra embajadora cultural en España y en el corazón de todos los niños.

Luis Puente de la Vega Rojas

Usted es una narradora muy prolífica que ha escrito muchos libros. ¿Cómo se inicia en la literatura?
Es una cosa que le agradezco profundamente a mi madre que, desde muy pequeña, me trasladaba a mundos imaginarios, diferentes, con los relatos que me contara. Me leía obras, pues, en ese momento, no había libros para niños ni jóvenes. Me leía a Arguedas, a Julio Verne y más, desde muy pequeña. Ella era profesora y me inició en la literatura así.

¿Quiénes son los autores que más la han marcado o que mejor recuerda?
Mira de pequeña, una cosa que me fascinó es que mi madre me leía “Viaje al centro de la tierra” de Julio Verne, me encantaba. Era mi premio si hacía la tarea. Luego leía a Arguedas. A los 7 u 8 me leí completo “Yawar Fiesta”, después ya leí “Todas las sangres”. Otro referente que me ha encantado es Juan Rulfo. Luego, Ciro Alegría, Abraham Valdelomar y también los clásicos de la literatura universal: leer a “El avaro” de Moliere, a Dante Alighieri con “La divina comedia”, a Cervantes o a Dostoievski era algo que me fascinaba.

Pero de entre todos estos escritores, ¿quién es su autor cumbre?
Cervantes. Él, para mí, hace una novela (El Quijote) antropológica que copa la historia y que es un libro moderno para todos las épocas.

La mayoría de sus libros son para jóvenes, niños y niñas, ¿verdad?
Sí, tengo esta saga que se llama “Pirulí” que está en la 37ª edición. Está en griego, catalán, gallego, koreano. Las otras sagas son “Pirulí en el zoo” y “Pirulí va al cole”. Unos 30 mil ejemplares de cada uno han sido comprados por Korea. También tengo “Pico de oro”, “El zoo de verano”, “Urpy y la piedra mágica del Amazonas”, siempre con animales de la selva peruana para hablarles, de paso, a los niños y niñas de lo que es el Perú.

Usted ha publicado aquí y en España, ¿cuál es la mayor diferencia que ha encontrado?
Mira la anécdota de cómo te incentivan: aquí pagábamos por publicar. Allá, la primera vez, firmé un contrato y me dieron un sobre. Llegué a casa, abrí el sobre y había, por decir, 2500 dólares. Pensé que se habían equivocado, regresé a la editorial y me dijeron: “No Isabel, no nos hemos equivocado, aquí pagamos por publicar”, y encima el 10% de la venta. Eso te motiva a seguir adelante.

Una de sus últimas publicaciones, “Tinko y Gabi en el Amazonas”, es una de estas novelas para niños, pero tiene una profunda crítica social a la contaminación de la selva y a la exclusión del indígena.
Mira, te lo digo con total sinceridad, si un libro está bien escrito, es para personas de tres hasta 98 años. Así, hay que concienzar a nuestros compatriotas para que se solidaricen con lo que está pasando.

Su último libro para niños es “Urpy y la piedra mágica del Amazonas”, ¿de qué trata?
Trata de los garimpeiros que, en la vida real, secuestran a los niños de las fronteras de Colombia y Perú, y se los llevan para esclavizarlos sacando oro de los cerros. Entonces, es la lucha de unos niños, entre ellos Urpy, y algunos animales, para rescatar a la gente que está ahí. Cada página es pura aventura.

En la FELIZH 2011 ha presentado un libro diferente a lo que usted, usualmente, hace. ¿Ha sido difícil pasar de la literatura infantil a una, más dura, que trata un tema tan difícil como la violencia política de los noventa?
Sabes, lo más difícil que hay en el mundo es escribir para jóvenes y niños. Escribir esta novela, con esa profundidad y sentimiento ha sido bastante sencillo. Me he metido en la piel de cada personaje. Imagínate, si lo más difícil es escribir para jóvenes y para niños, esto ha sido bastante sencillo, con toda honestidad. Es una novela antropológica, de una realidad muy cruda y sangrante, que ocurrió en los 90 y me encantaría que la lean. La pinto tan imparcialmente que no todos son malos, hay gente buena, hay gente noble, pero también es necesario recordar a todos nuestros compatriotas que se quedaron sin poder gritar su nombre.
La pinto tan imparcialmente que no todos son malos, hay gente buena, hay gente noble, pero también es necesario recordar a todos nuestros compatriotas que se quedaron sin poder gritar su nombre.


Los sueños del indio Gálvez

José Oregón Morales

Los sueños de Ciro Gálvez Herrera expresados en su libro “Teoría del renacimiento Andino”, cobran vigencia palpitante en estos momentos históricos. Sostiene que los gobiernos de países, poderosos y no poderosos, no comprenden o no quieren comprender los urgentes mensajes que el hombre y la naturaleza lanzan, dramáticamente, como signos de los tiempos. Que para salvar nuestro equilibrio social y nuestro equilibrio ecológico deberíamos analizar estos mensajes y, en base a la filosofía y política de los pueblos andinos, revertir nuestra sociedad en una más justa. Es Luis E. Valcárcel quien le da la razón en este aspecto al afirmar que el mundo se ha beneficiado de Perú a lo largo de siglos, con el oro, el guano y el salitre, el petróleo y últimamente la coca. Que, el Perú ha dado al mundo la mayor cantidad de plantas domesticadas para alimentar a la humanidad: papa, quinua, cañigua, frijoles, maíz, pallares, maní, yuca, ají, tabaco, coca, algodón; por este motivo, nuestra patria es reconocida como “la patria del alimento”. Pero que el mundo hasta ahora no se beneficia con el mayor tesoro de los incas: el sistema social político de economía redistributiva, modelo de sistema de gobierno de nuestro imperio. Patria del socialismo y la felicidad colectiva.
Específicamente en el Perú, el Baguazo, los levantamientos violentos de los pueblos huancavelicanos, puneños , arequipeños y juninenses no son otra cosa que el grito clamoroso de pueblos secularmente olvidados, desatendidos en la satisfacción de las mínimas necesidades vitales: alimentación, salud, trabajo, servicios básicos y educación. Pero inexplicablemente expoliados en sus ingentes riquezas y destruidos en sus entornos naturales. A esto se añaden las escalofriantes cifras de muertos indígenas de habla quechua, como producto de la guerra interna que enfrentó a las fuerzas subversivas de Sendero-MRTA con las fuerzas represivas de la policía y el ejército. Al respecto Gálvez nos recuerda que el 75% de las víctimas (51,790) eran de habla quechua. “Esta espeluznante cantidad refleja que el enemigo común para ambas partes en el conflicto fueron las indefensas comunidades campesinas y nativas, andino amazónicas, varias de las cuales fueron exterminadas completamente”. Para las castas sobrevivientes del “opus dei” y la derecha cavernaria, en todo tiempo, indios más o indios menos es igual.
Gálvez pronostica una inevitable insurgencia de las comunidades indio amazónicas como consecuencia de la pobreza, abandono, centralismo y la corrupción en las altas esferas del gobierno peruano. De la misma manera, la iglesia católica pronosticó, con diez años de anticipación (Puebla 1968), que ocurrirían las guerras insurgentes de los años 80 como consecuencia imprevisible de las brechas, cada vez más grandes, entre pobres y ricos. Los gobernantes de turno jamás quisieron, ni quieren oír estos llamados de justicia social basados en signos sociales que se proyectaban dramáticamente. Esta desobediencia nos costó 60 000 muertos.
Gálvez enfoca otra realidad tan dramática y urgente como la primera: el equilibrio ecológico en nuestra patria. “Paradójicamente, dice, la ideología occidental del desarrollo orientado a la mayor producción y a la acumulación de capitales es incompatible con la preservación ambiental y con la reivindicación de los derechos de los pueblos indígenas”. Díganlo sino los sendos movimientos sociales en contra de las mineras en Tía María, Arequipa, Puno, Huaraz y Cajamarca. Reclaman revertir estas agresiones a nuestros entornos naturales que llevarían al mundo a catástrofes impensables. Para esto plantea retomar la filosofía del hombre andino de vivir en armonía con la naturaleza, respetándola, cuidándola y aprovechándose de ella racionalmente, como lo hacían nuestros antepasados que consideraban sagrados el agua y la tierra.
Sostiene que en estos momentos se está revitalizando el renacimiento andino en los aspectos más sentidos de nuestra realidad. Tiene fe, al igual que Arguedas, en superar la discriminación y segregación de todos los pobres del mundo. Los postulados de Arguedas y Gálvez no son arcaicos, porque el ideal no es regresar al pasado, “sino más bien utilizar los valores del pasado, que existen todavía en las poblaciones actuales, herederas del pasado incaico y que esos valores tengan una utilidad en el futuro”, como sostiene Carmen Pinilla.
Los levantamientos violentos de los pueblos (…) no son otra cosa que el grito clamoroso de pueblos secularmente olvidados, desatendidos en la satisfacción de las mínimas necesidades vitales.

Whynot magazine nº 9

Solo 4

Esta es una revista que convierte y renueva todas las publicaciones hechas hasta hoy en Huancayo. Whynot es un magazine de bolsillo que trata temas diversos de manera breve, pero con artículos de muy buena calidad que gustan y se leen ágilmente.
Esta propuesta es única, ya que está elaborada por estudiantes universitarios que han congregado a escritores, periodistas y articulistas de la mejor data, además de ser, a la vez, una publicación muy visual y estética, con una diagramación impecable e impresa en la mejor calidad que no tiene nada que envidiar a otras de todo el país.
La publicación es mensual y la pueden adquirir a un precio módico (S/. 2), lo que demuestra que no tiene un afán comercial, sino de renovar el espíritu editorial de nuestra región. Búsquenla en la librería “La familia” y en distintos puntos de nuestra ciudad.

MICROCUENTO

Oferta

Diego Martín Eguiguren

Ayer me dirigí hacia una joyería y me encontré con una oferta inmejorable, sin dudarlo compré el anillo de compromiso para mi pareja y, tal como me lo habían prometido, me entregaron un ataúd para mi corazón completamente gratis y sin uso de tarjeta.

PERFUME DE MUJER

Las piadosas
Federico Andahazi

Mientras recorría con su lengua el pequeño promontorio —erguido y rojo— que asomaba brioso desde la comisura de los labios callados de la una, introducía y retiraba suavemente, primero uno, luego dos y, finalmente, tres de sus dedos finos, alargados y diligentes en los dulces antros ardientes de la otra. Mis hermanas gemían mientras se besaban y se acariciaban mutuamente los pezones.

“Gritos en silencio”: un viaje a la desesperanza

Sandro Bossio Suárez

Un grupo de ciudadanos inocentes son atrapados por las Fuerzas Armadas y subidos a un camión para ser trasladados a un lugar incognoscible donde les espera la muerte. El camión parte y, mientras asciende la montaña, vamos enterándonos de la vida, de las reminiscencias, de sus esperanzas, de las de los más profundos entresijos vitales de los prisioneros que viajan atemorizados por los cañones negros de los fusiles que no dejan de amenazarlos.
Este es el poderoso argumento de la nueva novela de Isabel Córdova Rosas, la escritora huancaína más aplaudida y reconocida internacionalmente, que acaba de ser lanzada a nivel nacional en Huancayo.
Los detenidos que viajan en este camión son variopintos y representan diversos estratos y sociedades. Tenemos jóvenes universitarios, obreros, profesores, campesinos, entre otros. Estos personajes se alzan poderosos psicológica y socialmente. A lo largo de la novela, recorremos sus vidas, sus derroteros, sus perdidas ilusiones, y somos partícipes de sus terrores macerados por ese viaje a lo ignoto.
Julia es el soporte de la novela, pues en torno a ella se desarrolla toda la trama: ha sido secuestrada y violada por un pelotón de militares, y, ya en el camión, tiene que aprenderse de memoria los nombres, apellidos y ocupación de un grupo de prisioneros para que, una vez lograda su fuga con la ayuda de todos, avise a los medios de comunicación de la situación y así los familiares de las víctimas dejen de buscarlos en las morgues.
Se trata, pues, de una novela de camino (en el cine el género se llama “Road movie”), donde la historia y el flujo narrativo se circunscriben al viaje que realiza este camión desde Lima hasta las serranías. El conocimiento social es el apropiado, el tono es exacto, el ritmo (siempre dinámico) es sostenido, la dosificación de los conflictos y los suspensos es inmejorable, el manejo de los diálogos es extraordinario. Todo esto hace que la nueva novela de Isabel Córdova Rosas se convierta en una de los libros más bellos y reveladores de todos los que se han escrito en el Perú sobre la violencia política.
Sobre la obra, el eminente sociólogo Nelson Manrique ha escrito: “A través de las vicisitudes de los viajeros de este viaje macabro se despliega como una gran metáfora la imagen de un país donde no hay ciudadanos; donde unos tienen deberes y no tienen derechos (y entonces son súbditos) y otros sólo tienen derechos y no tienen deberes (y entonces son privilegiados). En el orden social de los privilegiados cualquier reclamo, queja, demanda de derechos es subversiva; por eso los pasajeros del camión de la muerte están sentenciados”.
Haciendo eco de esta justísima crítica podemos decir que la obra de Córdova Rosas nos adentra en un mundo plagado por el odio ideológico, por los falsos patriotismos (patrioterismo que tanta sangre derramó en la humanidad), por la barbarie y el ensañamiento de la casta militar que, a razón de no poder derrotar a su enemigo invisible, daba manotazos en la oscuridad culpando a cualquiera que se atravesara en su camino. La novela es un testimonio de lo que vivimos, pero también es un clamor antropológico que nos habla de explotación ancestral, la exclusión, la segregación, el despotismo de los poderosos, el cumplimiento infeliz de las órdenes de un Estado que no ha podido librarse de sus propios demonios y lo hace encarnándolos en los más débiles.
El propio libro dice que se trata de una excelente novela antropológica. Y es cierto. Que la autora se mete en la piel de cada uno de los protagonistas y que a través de ellos va describiendo la realidad del Perú. Y también es cierto. Que es la primera vez que una escritora narra con profundidad y valentía sobre la espeluznante época de la violencia armada. Y eso es lo más cierto que nos muestra este libro que mueve las conciencias y las entrañas más inconmovibles.
Una lectura necesaria y forzosa en nuestros colegios y universidades para que aquello no nos vuelva a pasar.

Todo esto hace que la nueva novela de Isabel Córdova Rosas se convierta en una de los libros más bellos y reveladores de todos los que se han escrito en el Perú sobre la violencia política.


La tristeza como color de identidad

Marlon Zenteno Mayorca

La madrugada del 9 de julio Facundo Cabral fue acribillado por un grupo de sicarios mientras era transportado hacia el aeropuerto de la Aurora en Guatemala.
El compositor, había ido a ese país a realizar lo habitual en un músico de su calibre: un magistral concierto. Sin embargo, no encontró en él otra cosa que el final de su inmejorable camino, de su trayectoria impecable como artista y trovador, y de la gratificante cosecha que había conseguido como contestario y poeta revoltoso que no pocos hubieran querido ver en las sombras. Hoy, éstos parecen haber sido complacidos. Pero, sólo aparentemente, porque el mensaje de Cabral siempre trascendió sus limitaciones como ser humano y lo catapultó desde aquel lejano “Vuele bajo”, esa emotiva canción de cuna que fue la primera pieza que Cabral compuso emborrachado de ensoñación y quien sabe qué más, pero que resultó ser la piedra angular de una carrera más que admirable.
Recuerdo haber tenido mi primer contacto con Cabral siendo aún un niño que apenas era presentado a este mundo. Mi papá solía rasgar el inmortal “No soy de aquí, ni soy de allá” y poner aquellas reliquias de registro para audio conocidas como “cassettes” en una grabadora negra y enorme que reproducía la guitarra dolorosa de Cabral, y me hacía pensar en qué clase de loco podría haber escrito una canción tan desafiante para la racionalidad como lo había hecho este argentino, a quien nunca comprendí del todo, pero siempre admiré.
Amigo de Borges, admirador de Whitman, seguidor de Jesucristo, Gandhi, la madre Teresa de Calcuta (sí, todo lo escrito en Wikipedia es cierto). Cabral fue un hombre que no necesitó de ningún mérito académico, de ninguna formación rígidamente establecida para convertirse en un grande la canción o para grabar junto a Neil Diamond.
Sus inicios humildes con “los paisanos, con la familia Techeiro”, su subterraneidad como “El indio Gasparino” y su constante prédica en pro del pacifismo y de las filosofías anarquistas, le han otorgado el perfecto halo de marginalidad, de una suerte de malditismo angelical que sólo toca a unos cuantos.
Ahora, el Premio Nobel de la Paz jamás será estrechado entre sus manos de vagabundo (siempre y cuando lo hubiera aceptado). Ahora muchos tendremos la duda de sí su asesinato fue una confusión, de si él no era el destinado a esa cita con las balas insanas y criminales, de si no se trata de algo similar a lo ocurrido a Pasolini. Tendremos que consolarnos oyendo “no soy de aquí, ni soy de allá. No tengo hogar, ni porvenir y ser feliz es mi color de identidad”, aunque la felicidad no sea lo primero que nos embargue al escuchar una de las canciones más bellas y tristes de la historia.
Cabral fue un hombre que no necesitó de ningún mérito académico, de ninguna formación rígidamente establecida para convertirse en un grande la canción.

Facundo, el profeta

Pio Altamirano Melgarejo

Su partida deja la sensación de una pérdida irreparable. Un amigo muy querido se ha ido. Nosotros lo encontramos allá por los años ochenta; alguien apareció con un cassette de Facundo y celebramos su sabiduría y el enorme sentido de humor de aquel que mantiene la memoria de lo vivido como lección de vida. Como admirador de Atahualpa Yupanqui y José Larralde, payadores mayores del norte de la Argentina, heredó el toque de la guitarra, la poesía sabia y popular de la Milonga pampeana, pero además, incluyó, con mucha ironía, la temática urbana y las sin razones de lo moderno: “Vamos cruzando por la vida en el tren de la muerte, viendo como el progreso acaba con la gente”.
Su espíritu profundamente religioso, lo convirtió casi en un profeta de la paz, de la tolerancia, del entendimiento, pues decía que la música no es más que un pretexto para que la gente se una. Su lenguaje claro, prístino, profundo, dejaba ver una vida muy dura: pasó una niñez de carencias, por el abandono del padre al día de nacido. La imagen de una abuela y una madre analfabeta pero sabia y digna en la pobreza, cimentó su espíritu para la posteridad. Cada ocasión dramática que le tocó vivir, pudo soportarla con el enorme espíritu de esperanza que tenía y la infaltable ironía: “Soy el orgullo de mi abuela, que es la vergüenza de la familia”
Como todo cantor que opina tiene gente que lo admira y quiere, otros que critican sus posturas filosóficas, y aquellos que fueron tocados por su sarcasmo —casi siempre personalidades políticas— andarán celebrando su partida.
Podríamos llenar muchas páginas con citas textuales de sus ocurrencias, puntos de vista controvertidos sobre la sociedad de consumo, citas bíblicas e interpretaciones, sus alabanzas al amor, a la paz, a la convivencia; podríamos decir que admiró a Jesús, el de la cruz; a Gandhi y a la madre Teresa de Calcuta, que parafraseó a Tagore, a Walt Whitman y a Borges. Lo que no podemos afirmar es que se fue. Queda en nosotros toda la amistad y el amor que siempre le sobró.
Dijo alguna vez: “Existe el secuestro y el narcotráfico porque hay pendejos que no tienen los cojones para vivir la vida y prefieren asesinar”, y le quitaron la vida a un corajudo militante de la esperanza. Quienes no lo conocieron tienen ahora la ocasión de escucharlo, disfrutar, analizar, entender y solazarse con su obra. “Cuando un amigo se va, queda un tizón encendido, que no se puede apagar ni con las aguas de un río”. Hasta siempre Facundo.
Su espíritu profundamente religioso, lo convirtió casi en un profeta de la paz, de la tolerancia, del entendimiento, pues decía que la música no es más que un pretexto para que la gente se una.

Caligrama en homenaje a Machu Picchu

Solo 4

Un caligrama es una composición visual que con el uso y disposición deliberada de letras, frases, oraciones u otros, se forman figuras diversas. Las líneas del dibujo son reemplazadas por los textos que, a su vez, expresan visualmente lo que las palabras dicen.

“Machu Picchu encima del Mundo” es el título del caligrama hecho en homenaje al centenario de este monumento arquitectónico. Fue escrito y diseñado por Rodolfo Rojas Villanueva, un reconocido activista ecológico nacido en Cerro de Pasco, quien hoy, con esta composición, demuestra que Machu Picchu no solo es importante para el Cuzco o los turistas, sino para todos los peruanos.
Los caligramas han estado presentes en el arte desde hace más de medio siglo. Así, Rojas Villanueva comparte el diseño de estas “poesías visuales” con el poeta cubista francés Guillaume Apollinaire; con el chileno Vicente Huidobro; el cubano Guillermo Cabrera Infante; el argentino Oliverio Girondo o con los peruanos Carlos Oquendo de Amat, Jorge Eduardo Eielson y Arturo Corcuera.
Esta es parte de su creación: “Machu Picchu/alma y espíritu planetario/ciudad estelar de los Incas/arquitectura inacabable/rama de Caral, hoja de Chavín/pétalo de Wari, nieto de Sipán/de ti nacieron la papa y el maíz/para salvar del hambre a Europa/Hoy, nuevamente nace de ti/ la esperanza para el hombre”.

AGENDA SEMANAL

Ciclo de cine policial "De colección"
Organiza: ICPNA Región Centro
Forista: Luis Puente de la Vega Rojas
Miércoles 20: Fuego contra fuego
Jueves 21: Seven
Viernes 22: Dueños de la noche
Hora: 7 pm
Lugar: Auditorio del ICPNA Región Centro - Jr. Ayacucho 169 Huancayo
INGRESO LIBRE

Un mensajero de la paz: Facundo Cabral

Leonardo Mendoza Mesías

Rodolfo Enrique Facundo Cabral nació un 22 de mayo de 1937, en Argentina. Este destacado cantautor, compositor y productor tuvo una niñez muy dura por el desamparo paternal que sufrió, y la pobreza familiar que lo rodeaba.

A pesar de ello, y sobreponiéndose a una experiencia carcelaria, se impulsó como músico y cantante, cuyo nombre artístico inicial fue “El indio Gasparino”; posteriormente, se presentaría con su apellido verdadero. Es así que, en 1970, grabó: “No soy de aquí, ni soy de allá”, éxito que lo consagra al nivel de Alberto Cortez, Julio Iglesias y otros.

Fallecido el presidente argentino Perón, el gobierno es asumido por la Vicepresidenta María Estela Martínez de Perón quien, al poco tiempo, deja el cargo en manos del gobierno militar encabezado por Jorge Rafael Videla. Transcurría 1976 cuando por estas causas, y por ser considerado un cantautor de protesta, Facundo Cabral se ve obligado a salir de su país, radicando en México y recorriendo, según dicen, más de 159 países.

Una de las más destacadas presentaciones fue la realizada junto a Alberto Cortez titulada: “Lo Cortez no quita lo Cabral”, en la cual unen el humor, poesía, canciones y música. Enviudó trágicamente a los 40 y conoció a su padre a los 46.

Pero además de la música, Facundo Cabral destacó por su intensa espiritualidad basada en Jesús, Gandhi y Teresa de Calcuta, predicando una especie de misticismo cristiano, aunque, declarándose siempre reacio a practicar religión alguna. Esta tendencia espiritual inconformista se enrumbo en una crítica social constructiva matizada por el más fino humor. Por otro lado, no se conoce que Cabral haya tenido participación militante en movimiento político alguno; sin embargo, por muchos años abogó por el “pacifismo” como forma de solucionar conflictos autodefiniéndose como "violentamente pacifista" y "vagabundo de primera clase”.

Este febril cantautor argentino, a sus 74 años, fue asesinado el pasado 9 de julio, en ciudad de Guatemala, víctima de un atentado, aparentemente, dirigido a su anfitrión, el empresario Henry Fariña. Es una pena, pero hay mucho que tenemos que aprender de él, por ejemplo, y para terminar, recordemos algunos de sus más célebres pensamientos: “Cuando un pueblo trabaja, Dios lo respeta. Pero cuando un pueblo canta, Dios lo ama”. “Ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo”, y por último: “Borra el pasado para no repetirlo, para no tratarte como te trataron ellos; pero no los culpes, porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas”.

Por muchos años abogó por el “pacifismo” como forma de solucionar conflictos autodefiniéndose como "violentamente pacifista".

domingo, 10 de julio de 2011

Solo 4 “373” del 09 de julio de 2011

EDICIÓN ESPECIAL

LA CITA

“Me detuve en el Perú y subí hasta las ruinas de Macchu Picchu (…) Desde la ciudadela carcomida y roída por el paso de los siglos se despeñaban torrentes. Masas de neblina blanca se levantaban desde el río Wilcamayo. Me sentí infinitamente pequeño en el centro de aquel ombligo de piedra; ombligo de un mundo deshabitado, orgulloso y eminente, al que de algún modo yo pertenecía”.

Pablo Neruda, Confieso que he vivido

El grupo de arte “Tuky” organiza actividades pro reconstrucción de su taller de danza

El “Tuky” viene organizando diversas actividades para la reconstrucción de su taller de danza. Entre las actividades programadas están la Primera Muestra de Danza Folklórica por Pareja y el Primer Festival de Cuenta de Cuentos. Estos eventos se llevarán a cabo en el Instituto de la Juventud y la Cultura de Huancayo, los días 14,15, 21 y 22 de julio.
El grupo de arte “Tuky” viene trabajando, desde hace mucho, en la conservación y promoción de nuestro arte y folclor, a nivel nacional e internacional, lo cual lo ha convertido, sin lugar a dudas, en uno de los talleres más representativos e importantes de la región Junín. Es por esto que la Dirección Regional de Cultura de Junín invita a toda la población huancaína, y a todos lo que se encuentran en el quehacer cultural, a unirse a estas actividades en beneficio de la recuperación de las instalaciones de esta renombrada organización, parte de nuestro patrimonio cultural.

Machu Picchu y el incanato en la literatura

Sandro Bossio Suárez

Pablo Neruda, el extraordinario poeta chileno, viajó al Cusco en 1943 y, tras visitar Machu Picchu, escribió maravillado un conjunto de poemas (“Alturas de Machu Picchu”, incluido en “Canto genral”). Sin embargo, no es el único que escribió sobre las misteriosas ruinas; también lo hizo el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal (“El secreto de Machu Picchu”); y luego los poetas peruanos César Toro (quien escribió “Torres y praderas de Machu Picchu”), Martín Adán (con “La Mano Desasida, Canto a Machu Picchu”) y el huancaíno Tulio Mora (que incluye varios poemas sobre el gigante de piedra en “País interior”).

Ahora bien, la literatura inspirada por la temática incaica es luenga, pues ya en
1912 eclosiona en el Perú un frente cultural amplio y multiforme, expresado en un súbito interés por los temas incaicos, y en un resurgimiento de las manifestaciones quechuas y nativistas. Se le conoce como «incaísmo».
En 1914 cuando Abraham Valdelomar se deja ganar por un proyecto literario de esa envergadura. Inicialmente, su plan circundaba una novela incaica, pero con el tiempo se convirtió en cuentos incaico, publicados en 1921 con el nombre de “Los hijos del sol”.
Estas nuevas influencias determinan que un escritor arequipeño, de nombre Augusto Aguirre Morales, se aparte de la mirada tierna y pasional sobre el incanato, que hasta entonces obra en los relatos preexistentes, y se embarque en la fragua de “El Pueblo del Sol”. Pese a las muchas décadas que nos separan de ella, esta novela continúa ejerciendo la hegemonía dentro del género. La historia, estructurada a manera de las grandes epopeyas clásicas, gira en torno a la revuelta castrense de los chinchacamac en contra de sus conquistadores incas. El héroe de la novela es Mallku, rey de los chinchas, quien, inicia una guerra rebelde contra los incas en el propio Kosko. Publicada en 1927, fruto quizás de un incaísmo tardío, esta corpulenta ficción persigue dos propósitos: reconstruir fielmente la época prehispánica y demostrar que el imperio incaico era, al contrario de lo que se pensaba entonces, una nación despótica y desigual.
Para lograr lo primero, considerando que para este fin no basta solo la imaginación, Aguirre Morales opta por afianzarse en una rigurosa investigación histórica, que, según él mismo cuenta, duró casi una década. Al iniciar estas pesquisas, el autor entra en contacto con los nuevos descubrimientos en materia prehispánica y se detiene largamente no sólo en los cronistas hispanos, sino además en abundante material iconográfico y arqueológico. Es así que logra una construcción novelesca rigurosa del Imperio de los Incas.
En cuanto a su segundo propósito, Aguirre Morales utiliza como vehículo el heroísmo novelesco de su libro para concluir que «el régimen inkaico fue despótico y teocrático», y, lo que enardeció a una cierta élite intelectual de la época, que «no fue comunista». La hipótesis de la novela parece reposar en la razón de que el pueblo incaico fue un pueblo esclavo, infeliz, porque careció de libertad.
La temática incaica también ha calado en autores extranjeros. Varios de ellos, de diferentes nacionalidades, han escrito en las últimas décadas una serie de novelas históricas ambientadas en el incanato.
Dos de ellos son el belga Gérard Delteil y el español Alberto Vásquez Figueroa. En sendas novelas tituladas “El oro del Inca” y “El Inca” (2002), respectivamente, estos autores recrean similares historias en una hipotética civilización incaica.
En “El oro del Inca”, Deilteil rescata a Ollantay, personaje principal del conocido drama incaico del mismo nombre, quien después de su azarosa aventura amorosa con Cusi Coyllor, se encuentra retirado de la vida pública, convertido en un pacífico pescador. La misión que tiene Ollantay en esta ocasión es, a instancias de Túpac Yupanqui, investigar el asesinato del sacerdote Uruca a manos de unos conspiradores.
Entretanto, Vásquez Figueroa cuenta en “El Inca” una historia de amor imposible protagonizada por Rusti Cayambe, oficial del ejército imperial, y la princesa Ima, destinada a perpetuar la sangre real del inca. La trama, con interesantes momentos en el clímax, se encuentra circuida por un marco bélico.
Tristemente, ninguno de los dos escritores ha logrado obras verosímiles, pues, la ambientación incaica de las obras es artificiosa y poco convincente, y las incongruencias abundan.
Otro autor que debió haber recurrido al Archivo de Indias, o a los cronistas itinerantes de nuestro pasado colonial, es Antoine Daniel (que en realidad es el seudónimo en singular de tres escritores diferentes), autor de la exitosísima trilogía “Inca”, publicada en tres tomos a partir de 1997. Solo de arranque, la novela resbala en lo étnico: Anamaya es una princesa inca «de asombrosos ojos azules». En la contratapa del libro tercero dice: «La trilogía Inca es una apasionante historia de amor y de aventura ambientada en el fascinante y misterioso continente americano», y, en efecto, estamos de acuerdo, pues este continente sigue siendo un verdadero misterio no solo para Daniel, sino también para Gérard Delteil, para Vásquez Figueroa y, últimamente, para Rafael Marín, quien ha publicado “El muchacho inca”, una novela juvenil ágil y entretenida, pero con las mismas limitaciones de las otras.

Tristemente, ninguno de los dos escritores ha logrado obras verosímiles, pues, la ambientación incaica de las obras es artificiosa y poco convincente, y las incongruencias abundan.

Alturas de Machu Picchu

Boris Espezúa Salmón

En 1943, el poeta chileno Pablo Neruda nos visitó en el Perú, y de modo especial, viajó a la ciudadela prehispánica ubicada en el Cusco. Después de haber recorrido el fatigoso camino hacia el lugar, la primera exclamación que tuvo el poeta, al ver la majestuosidad de Machu Picchu, fue: “Que buen lugar para un cordero asado”, para luego quedar impresionado por el mágico lugar, y luego de algunos años escribir poemas dedicados a Machu Picchu que obedecen al tiempo de su poesía épica, imprecatoria, de alegato y de profundo americanismo reunido en el libro “Canto General” que editó en 1950, y que fue el momento más alto de la poesía del Premio Nobel de Literatura de 1971, con más 250,000 ediciones vendidas en más de ocho idiomas hasta la fecha.
Pero, no sólo “Alturas de Machu Picchu” es conocida en nuestro medio como una de las únicas creaciones que recibió la ciudadela más importante de la época prehispánica en el continente, sino tenemos también un memorable poemario del Poeta Nicaragüense Ernesto Cardenal quien en su libro “Homenaje a los Indios Americanos” tiene en varios poemas en alusión a Machu Picchu, posteriormente se conoce que escribieron de la misma manera los poetas peruanos Martín Adán, César Toro, y Tulio Mora.
Neruda tuvo un brillante designio de poeta desde que a los 20 años cuando escribió “Veinte poemas de amor y una canción desesperada” que fue el poemario obligado de los enamorados de la segunda mitad del siglo XX en Hispanoamérica; sin embargo, con los poemas dedicados a Latinoamérica alcanzaría la consagración mundial. Algunos versos a Machu Picchu son: “En la más alta vasija, estuvo reunido el silencio / Yo vengo hablar por vuestra boca muerta / a través de la tierra juntad todos los silenciosos labios derramados. Afilad los cuchillos que guardasteis / ponedlos en mi pecho y en mi mano / como un río de rayos amarillos / como un río de tigres enterrados / y dejadme llorar, horas, días, años, edades ciegas, siglos estelares”. En estos versos Neruda tiene la cualidad de encarnar la voz milenaria de nuestros ancestros, y reconocerse uno más de quienes labraron la piedra, alisaron los peñascos, y construyeron las murallas, este sentir hace que llegue a expresar una adhesión por la causa indígena, por su visión sideral, por un imprecación de hondo latinoamericanismo.
También, tenemos a un poeta que hace suyo un pasado que fue derruido, que impreca para que sea revalorado, para que se restituya el sufrimiento desde las profundidades de la piedra, donde se encuentra el grito, y la mirada de aquellos que como los agricultores, albañiles, alfareros, artesanos son la expresión viva de ese pasado, y que se repite en poemas como del “Del aire al aire”, La poderosa muerte”, “Amor Americano”, “Águila sideral”, y “Sube a nacer conmigo hermano”. En el año de 1981, La Universidad Católica de Chile y conjuntamente con el novelista Mario Vargas Llosa, prepararon un histórico musical con la agrupación “Los Jaivas” en la misma ciudadela, donde se musicalizaron poemas de Pablo Neruda dedicados a Machu Picchu, con ello se logró tener mayor interés tanto por sus poemas, como en el aumento de visitas a la ciudadela, hasta hacer más creciente su atractivo como una de las siete maravillas del mundo.
Personalmente recuerdo, las primeras cintas que grabaron la voz de Pablo Neruda, y fieles a una pequeña grabadora nos reuníamos en casa de algunos amigos de estudios, después de terminar las clases de secundaria para deleitarnos con la voz de Neruda, que era muy peculiar y contagiante, ya que encandilaba a quien lo escuchaba a vivenciar el poema de un modo pausado, con altas entonaciones cuando se trataba de poemas épicos, y cadenciosos en la poesía lírica, creo que uno de los pocos poetas, que para entonces había registrado su voz, en cintas como de sus libros: “Veinte poemas de Amor”, “Alturas de Machu Picchu”. Posteriormente, más bien impulsado por las pesquisas de este tipo de registros, pude encontrar la voz de Cortázar, de Borges, Octavio Paz, García Márquez o de Mario Benedetti. Pero, entre muchas cosas que se atesoran tendrá siempre un lugar especial, Pablo Neruda.

Neruda antes de morir, en sus memorias que fueron bastante difundidas, escribió sobre Machu Picchu diciendo: “Me sentí muy minúsculo ante ésta maravilla del mundo, y pude saber que había sido uno de los que construyó estas piedras, como chileno, peruano y americano”, sentimiento que a veces nosotros mismos como peruanos no tenemos, ni asumimos frente al pasado que no es sino el presente y el sentido hacia el futuro. Tanto en textos como: “Confieso que he vivido” o “Para nacer he nacido”, Neruda habla de su viajes, de su trabajo en la diplomacia que le permitió conocer el mundo, y por cierto, de sus experiencias poéticas y su permanente compromiso social. Entre estos escritos hay uno que es dedicado a la muerte de Vallejo: “Ya en los últimos tiempos, hermano, tu cuerpo, tu alma te pedían tierra americana, pero la hoguera de España te retenía en Francia, en donde nadie fue más extranjero. Porque era el espectro indoamericano, como nosotros, un espectro de nuestra martirizada América, un espectro madura en la libertad y en la pasión. Tenías algo de mina, de socavón lunar, algo terrenalmente profundo. Eres interior y grande, como un gran palacio de piedra subterránea, con mucho silencio mineral, con mucha esencia de tiempo y de especie”. En estas palabras resume lo que fue y es César Vallejo para el mundo. Neruda entró a la posteridad por su profundo arraigo al latinoamericanismo, por ser testigo de un tiempo, cuando vimos en él, la posibilidad de asumir el trabajo de escritor militante con responsabilidad al futuro y a la historia como lo quería Antonio Gramsci, para los jóvenes europeos de la década del 70.
No hay duda que la cultura es una sola, que es posible engarzar un canto mayor, si el compromiso ciudadano pasa por asumir en esa vasija mayor de la unidad y del consenso propuestas para conciliar las verdades y los cambios para la ruta que poetas como Vallejo, Neruda, Paz, Cardenal, Borges o Benedetti nos allanaron, y así, transitar sobre una nueva conciencia latinoamericana.


Neruda tiene la cualidad de encarnar la voz milenaria de nuestros ancestros, y reconocerse uno más de quienes labraron la piedra, alisaron los peñascos, y construyeron las murallas.


Pablo Neruda en Machu Picchu

Alturas de Machu Picchu

(Fragmento)
VI
Entonces en la escala de la tierra he subido entre la atroz maraña de las selvas perdidas hasta ti, Macchu Picchu.
Alta ciudad de piedras escalares, por fin morada del que lo terrestre no escondió en las dormidas vestiduras. En ti, como dos líneas paralelas, la cuna del relámpago y del hombre se mecían en un viento de espinas.
Madre de piedra, espuma de los cóndores.
Alto arrecife de la aurora humana.
Pala perdida en la primera arena.
Ésta fue la morada, éste es el sitio:aquí los anchos granos del maíz ascendierony bajaron de nuevo como granizo rojo.
Aquí la hebra dorada salió de la vicuñaa vestir los amores, los túmulos, las madres,el rey, las oraciones, los guerreros.
Aquí los pies del hombre descansaron de nochejunto a los pies del águila, en las altas guaridascarniceras, y en la aurorapisaron con los pies del trueno la niebla enrarecida,y tocaron las tierras y las piedrashasta reconocerlas en la noche o la muerte.
Miro las vestiduras y las manos, el vestigio del agua en la oquedad sonora, la pared suavizada por el tacto de un rostro que miró con mis ojos las lámparas terrestres, que aceitó con mis manos las desaparecidas maderas: porque todo, ropaje, piel, vasijas, palabras, vino, panes, se fue, cayó a la tierra.
Y el aire entró con dedosde azahar sobre todos los dormidos:mil años de aire, meses, semanas de aire,de viento azul, de cordillera férrea,que fueron como suaves huracanes de pasoslustrando el solitario recinto de la piedra.
De Canto general, Pablo Neruda, 1950.