viernes, 6 de enero de 2012

2011: las mejores películas del año

Jorge Jaime Valdez

Estos son los estrenos más importantes del año que se vieron en nuestra ciudad. Seguramente se proyectaron mejores cintas en Lima, y en otras ciudades del país, pero este “ranking” es exclusivamente de las películas vistas en la escuálida cartelera local, durante el 2011. Este año fue peor que el anterior en relación a estrenos de interés. Cada vez la calidad de largometrajes disminuye, y crece alarmantemente la cantidad de filmes comerciales y sobrevalorados que trae Hollywood con su cine “chatarra”.

Más allá de la vida (Clint Eastwood, 2010): Sin dudas, uno de los más grandes directores de la industria y, acaso, el último clásico. Por eso sorprende que incursione en un género que linda con lo fantástico, donde Matt Damon se puede comunicar con los muertos. Pero esta no es una cinta típica, todo lo contrario, es una lectura peculiar sobre la levedad de la vida, la muerte y el dolor que trae. Un filme “menor” de Eastwood que es superior a los cientos de producciones mediocres que pueblan nuestras salas.


El discurso del Rey (Tom Hooper, 2010): Cinta británica que ganó algunos de los “Oscar” más importantes (película, actor principal). Este largometraje permitió el lucimiento de un gran actor: Colin Firth, quien está muy bien como el rey Jorge VI. La historia de un rey tartamudo se ganó la simpatía de los conservadores miembros de la academia y del mundo entero.


El mensajero (Oren Moverman, 2009): Es un filme pequeño y muy convincente. ¿Cómo avisarle a una madre que su hijo ha muerto? La premisa de esta historia es esa. Unos soldados deben ir de casa en casa notificando la muerte de soldados “gringos” en Irak a sus familiares. Woody Harrelson, un actor irregular, cumple muy bien su rol de militar solitario, y cínico mensajero de la muerte.


Mi nombre es John Lennon (Sam Taylor-Wood, 2009): Los años desconocidos del genio de Liverpool en este largometraje inglés, modesto pero interesante. La adolescencia y las penas familiares de este músico excepcional en un drama muy sentido. Totalmente recomendable para hinchas y no hinchas, si los hay, de Lennon.


El planeta de los simios (R-Evolución) (Rupert Wyatt, 2011): Precuela de todas las cintas que vimos sobre los simios dominando la tierra. Seguramente, uno de los “blockbusters” más interesantes de los últimos años. Combina drama, espectáculo y mucha acción en un filme sorprendente. Un chimpancé llamado César es el protagonista, su personaje es impresionante, es más inteligente y “humano” que el promedio de personas que nos rodean.


Los agentes del destino (George Nolfi, 2011): Una producción extraña de ciencia ficción, pero sobre todo una buena historia de amor. Matt Damon, de a poco, se ha convertido en un buen actor. Clint Eastwood lo tuvo en dos películas recientes: “Invictus” y “Más allá de la vida”, y esto parece que fue aleccionador para sus posteriores “performances”.


Las malas intenciones (Rosario García-Montero, 2011): Es una cinta peruana imprescindible. La niña que interpreta a Cayetana de los Heros (Fátima Buntinx) realiza una actuación notable. La historia toca un episodio terrible de nuestra historia: los primeros años de la violencia política vistos por los ojos inocentes de una niña inteligente. Un filme con una dirección de arte y reconstrucción de época impecables. Es la mejor producción peruana que vimos en esta ciudad después de “La teta asustada”.


Camino a la libertad (Peter Weir, 2010): Probablemente, el mejor largometraje que vimos este año. Una historia épica y sencilla a la vez, que nos remite al mejor cine clásico. Unos presos escapan de Siberia durante la segunda guerra mundial, y no sólo deberán caminar miles de kilómetros para lograr su libertad, sino tendrán que enfrentar a la naturaleza. Sin embargo, este filme es más que eso, es una reflexión sobre la naturaleza humana, emocionante y poética, una hermosa historia de sobrevivencia y de amistad plena.


LO PEOR DEL AÑO: Algunas de las películas que no trajo “Cine Planet”, a pesar de que se anunciaron, y que figuran en todos los “top ten” de las mejores del año: “Temple de acero”, el western de los hermanos Coen; “Carancho”, del argentino Pablo Trapero; “Medianoche en París”, del infaltable Woody Allen; “Rito Diabólico”, del coreano Park Chan-Wook; “El peleador”; “Triste San Valentín”; la versión sueca de la saga de “Millenium”, etc. La lista podría seguir, pero es deprimente. Ojalá este año sea mejor para los sufridos cinéfilos huancaínos.

“Rito Diabólico”, Park Chan-Wook

2011: Producción editorial de la región

Juan Carlos Suárez Revollar

A lo largo de 2011 se ha publicado muchísimos libros en la Región Centro. Citaremos a continuación algunos de los más relevantes.
Dos de los lanzamientos más importantes llegaron de parte de la editorial San Marcos, que publicó en su nueva colección “Ágora” la novela “Gritos en silencio”, de Isabel Córdova Rosas, una potente historia contextualizada en los años de la violencia política del Perú. En la misma colección, Sandro Bossio publicó “La fauna de la noche”, una novela policial con un rico fondo sociológico, que aborda el mundillo médico y que, acorde con el estilo del autor, no deja de lado la historiografía en su trama.
Félix Huamán Cabrera publicó “El corcel del Monte Carmelo en la fiesta del Niño Chaperito”. La editorial Puntocom, por su parte, reeditó “El tesoro de Catalina Huanca”, de Nicolás Matayoshi; y Zeit Editores (especializada en poesía) editó “La escultura que se mató por el poeta”, poemario de Josué Galdós Talaverano.
Asimismo, Acerva Ediciones lanzó su colección “Pasiones narrativas”, que busca reunir la mejor literatura de la Región Centro, y del que vieron la luz este año “Kassandra y nueve mentiras menores”, de Sandro Bossio, y “Dos árboles y otras formas de internarse en la niebla”, de Augusto Effio Ordóñez, ambos con los cuentos más representativos de sus autores. También forman parte de esta colección las ediciones definitivas de la novela breve “La casita del cedrón”, de José Oregón Morales, y del volumen de narraciones orales “Luna de agua”, de Gerardo Garcíarosales.
Entre los nuevos autores, se presentó “Seven”, libro que recoge cuentos de siete autoras de la región y “Madrugada”, de Graciela Ramírez; así también Ulises Gutiérrez publicó su primera novela, “Ojos de pez abisal”, los tres por editorial Bisagra. Guerra Florida Editores, por su parte, editó un interesante poemario, “Sociedad NN”, con jóvenes autores de Cerro de Pasco; y su equivalente de Huancayo: “Cuarta pared”.
Sergio Castillo Falconí publicó su poemario “Detrás de la séptima puerta”; igualmente se editaron los poemarios del Premio Presencia Xauxa: “Derramado cielo” y el volumen de cuentos “La villa del Señor”, de Fernando Mendoza Canales.
Entre las ediciones de autor, cuentan “Los pueblos del Hatun Mayo”, de Manuel Perales Munguía. Igualmente, “Wanka Limay. Idioma Wanka”, de Sebastián Paredes Buendía, un volumen que aborda la cultura, la historia y el idioma huanca. Con un objetivo similar Apolinario Mayta publicó “Huancayo: síntesis de su historia”. En lo referente a literatura, propiamente, están: “Historias, relatos, canciones, poemas y composiciones”, de Reynaldo Oré Quinto; así también, “Tradiciones isabelinas”, de Ricardo Gago Bustamante y Vidal Maldonado Chipana; y “El chuto Pukalunku y la jaujina virgen”, de Sario Chamorro Balvín.
Como se ve, en 2011, y pese a la interrupción que siempre genera un proceso electoral en este rubro, se ha tenido mucha producción editorial. Suponemos que en el año 2012 será aún mayor, pues esta actividad se ve potenciada por la formalización de las editoriales y por el impulso de instituciones como la Feria del Libro en Huancayo.

En 2011, y pese a la interrupción que siempre genera un proceso electoral en este rubro, se ha tenido mucha producción editorial.



MICROCUENTO:

El unicornio

Ítalo Morales Viera

El caballo, al mirarse al espejo, decidió averiguar en qué momento la yegua le fue —parcialmente— infiel.

PERFUME DE MUJER

Las piadosas

Federico Andahazi

Así, en esa posición, Monsieur Pelián ascendía con su lengua desde las pantorrillas hasta los labios silenciosos que, sin embargo, parecían suplicar con leves convulsiones las caricias que ya tanto conocían. Mientras recorría con su lengua el pequeño promontorio —erguido y rojo— que asomaba brioso desde la comisura de los labios callados de la una, introducía y retiraba suavemente, primero uno, luego dos y, finalmente, tres de sus dedos finos, alargados y diligentes en los dulces antros ardientes de la otra.

miércoles, 4 de enero de 2012

Solo 4, “397”, del 24 de diciembre de 2011

LA CITA

“¡Feliz, feliz Navidad, la que hace que nos acordemos de las ilusiones de nuestra infancia, le recuerde al abuelo las alegrías de su juventud, y le transporte al viajero a su chimenea y a su dulce hogar!”.
Charles Dickens, Cuento de Navidad

LO ÚLTIMO

El nacimiento más tradicional de Huancayo

El historiador y folclorólogo Luis Cárdenas Raschio, ya más fuerte pero aun recuperando la salud, abre hoy al público las puertas de su casa para presentarnos, como todos los años, el nacimiento más grande y tradicional de Huancayo. Nos referimos a un impresionante despliegue de piezas y símbolos para presentar en toda una habitación la natividad del niño Jesús. Esta representación contiene, como ninguna en su tipo, todas las danzas que se bailan durante las fiestas navideñas y de fin de año, como los Auquish, la Huaconada y otras, además de ambientar esto con inesperados efectos visuales como la transición del día a la noche, un cielo estrellado o el amanecer.
Todos están invitados a visitar esta ya tradicional muestra en la calle Real n° 185, Chilca - Huancayo, todos los días, desde las 9 am. a la 1 pm. y de 3 a 7 pm. Lo único necesario es llegar con la disposición para disfrutar de este impresionante nacimiento, y el respeto por la casa y sus anfitriones.

El espíritu del pesebre navideño

Leonardo Mendoza Mesías

Para empezar es necesario señalar que la palabra “Navidad” es una abreviatura de “natividad”, proveniente de la voz latina “nativitas”, que significa nacimiento. Es por ello que se aplica este nombre a la fiesta cristiana del 25 de diciembre, en que se celebra el nacimiento del niño Jesús, llamado también niño Manuelito.
Dependiendo del país de habla hispana en el que nos encontremos, los nacimientos de la Navidad son llamados también belenes, pesebres, portal o pasitos; éstos forman parte de la tradición cristiana desde hace siglos, y representan el nacimiento de Jesucristo mediante una escenificación con figuras. Éstas presentan, de manera alegórica, la llegada de los reyes magos y, principalmente, el alumbramiento del niño Jesús junto a la Virgen María y a José formando la Sagrada Familia.
Los nacimientos de Navidad tienen su origen en el Siglo Xlll con San Francisco de Asís, quien mientras predicaba por la campiña de Rieti, Italia, lo sorprendió el crudo invierno, haciéndole frente sólo con unos harapos. Por fortuna se pudo refugiar en la ermita de Greccio, durante la Navidad del año 1223, y allí se le ocurrió reconstruir la natividad con figuras humanas y animales reales. Curiosamente esta tradición de reproducir belenes naturales prosiguió durante varios siglos, hasta que en Nápoles, según se cree, escenificaron el primer nacimiento con figuras de barro en el siglo XV. Con Carlos III se popularizaron los belenes en España. En América, los Franciscanos los utilizaban en Navidad como método de evangelización.
Existen muchas clases, así tenemos los belenes vivientes representados por figuras y animales reales, o los tradicionales hechos con figuras de diferentes materiales. Por su tamaño tenemos belenes grandes, donde las figuras superan el metro y medio de altura; Monumentales construidos en el exterior, y suelen ser una obra hecha por varios artistas; y los belenes Dioramas, es decir, reproducciones a escala reducida de escenas de los nacimientos bíblicos, enmarcados en un cajón cúbico, construidos sujetos a ciertos cánones, con una sola embocadura y un montaje sencillo, pero muy efectista de luz y color. Según la manera de representarlos, los “pasitos” pueden dividirse en bíblicos, que representan los paisajes, animales, ropa y enseres de la época; los populares que no se ajustan en nada a la historia y aparecen fabricados con materiales como corcho, serrín y papel de plata; regionales, que reproducen el paisaje, los personajes, vestimentas, utensilios y costumbres del lugar donde se hacen; y por último, los modernos en los cuales se usan materiales como conchas, piedras o botellas, logrando así belenes graciosos y modernos.
Como curiosidades, en diferentes lugares se añaden personajes dentro de los nacimientos, así por ejemplo, en nuestro país es costumbre introducir la figura del cholito acompañado de su llama. Otra curiosidad es que solo colocan la estatuilla del niño Jesús, en el pesebre, hasta el día de su nacimiento. En Perú, el belén se desmonta, aproximadamente, el 6 de enero en una celebración llamada “Bajada de Reyes”, y en Venezuela realizan una ceremonia para levantar al niño Jesús que llaman “Paradura del niño”. Por tanto, la figura del belén en Navidad está ya muy arraigada en los países de religión cristiana, a pesar de la dura competencia norteamericana que popularizó la figura de Papa Noel durante el siglo XX.
Los nacimientos navideños, más allá de representaciones con estatuillas, significan varias cosas. Por ejemplo, nos hacen recordar el natalicio de Jesucristo, su encarnación en hombre, y que llegó a cohabitar entre nosotros. Si prestamos atención, el pesebre también nos recuerda donde nació el Cristo: no nació en un granero, tampoco en una casa, menos aún al aire libre, él nació dentro de la humildad y rodeado de su creación, entonces el mensaje, para los creyentes, es una reconciliación de todo sobre el mundo.
En los pasitos navideños también encontramos a los tres reyes magos: eran ricos, con prestigio e influencia, pero paganos. Lucas los presenta como los primeros gentiles buscando a Dios. Sus regalos, dignos de un rey, hicieron luego posible financiar que la familia de Jesús pudiera huir para refugiarse en Egipto. Entonces, los reyes magos nos recuerdan que esos extranjeros, gentes de otras religiones, diferentes a nosotros, pueden ser siempre aceptados.
Por último, el nacimiento navideño —que es así como lo llamó San Francisco de Asís— contiene a la “Sagrada Familia”: Jesús, María y José, quienes nos recuerdan la unidad familiar que debe existir, sin importar donde estén, ni con quien, así haya o no abundancia. Lo importante es la unidad, algo que últimamente es lo menos relevante en esta celebración.
Tal y como podemos ver, “el pasito” o nacimiento navideño es un símbolo que nos ayuda a contar la historia de la natividad. No es históricamente correcto, pero sí culturalmente preciso. A nombre de todos quienes colaboramos para “Solo 4” les deseamos una ¡Feliz Navidad!

Jesús, María y José (…) nos recuerdan la unidad familiar que debe existir, sin importar donde estén, ni con quien, así haya o no abundancia. Lo importante es la unidad.

EL LIBRO QUE CAMBIÓ MI VIDA:

Viaje al fin de la noche

Pedro Novoa

El libro que me cambió, que me pateó, que me hizo polvo la vida es sin dudas, esa brutalidad visceral y ruidosa traducida en palabras llamada “Viaje al fin de la noche” de Louis Ferdinand Céline. Libro que desde el primer párrafo te arrincona en la esquina obligada de la derrota a favor de su magia básica e instintiva; libro que te pervierte, te escupe, te hace vivir impunemente la aventura de un apestado, de un tipejo de porquería que quizá, muy en el fondo, de alguna manera, somos a pesar de nuestros pudores.
En esta vorágine de crudo realismo, Ferdinand decide, sin estar muy convencido, enrolarse en el ejército francés durante la I Guerra Mundial. Decisión que rápidamente lo instaura en la más profunda y nauseabunda decepción. Por eso deserta, prefiere salirse de las trincheras fétidas hacia donde sea. Finge estar demente y logra su cometido. Conoce a Lola, una norteamericana con quien termina enredándose por un tiempo. Viaja al África, pero como siempre, se siente podrir en vida. Se va a los Estados Unidos, donde lo maltratan, practica los peores trabajos y sobrevive casi en condiciones de esclavitud. Se reencuentra con Lola a quien chantajea y pide dinero por un tiempo. Luego, en Detroit conoce a una puta con quien no la pasa tan mal. Finalmente, regresa a Francia a ejercer la medicina, un oficio de asco, despreciando infinitamente a cada uno de sus pacientes.
Este libro me convirtió en escritor, me sacó de la idea comarcal de leer historias con moraleja, con ejercicios pintorescos de regionalismo trasnochado. Me hizo ver que narrar historias límite, de gente puerca y sucia, y elevarlas a la categoría de impresionantes frescos de la condición humana era todo un reto. Así me la pasé divagando en ese mundo e investigué más sobre el autor. Acusado de antisemita, de grosero, decadente y mil adornos más, Céline salió impune con su literatura, al punto de ser, junto con Marcel Proust, los dos escritores contemporáneos más leídos en Francia. Así, llega a ser reconocido por los grandes narradores latinoamericanos como Onetti o Vargas Llosa, y ser considerado influencia directa, también, de Bukowski y Miller. Influenciado por la rudeza de sus imágenes, por su volcánica manera de concebir el mundo, he escrito la novela “Seis metros de soga”, donde me atreví a incluir algunos personajes de estirpe “celineana” como una anciana que mientras defeca escribe para ejercitar su memoria, al tiempo que intercala esta actividad con el tejido de una soga que, luego de completar seis metros, le sirva para quitarse la vida; un boxeador loco que puñetea a sus fantasmas más recios, mientras va muriendo de pie; otro loco que se mete objetos por el recto, y una serie de personajes más de mi cloaca imaginaria. Esta novela ganó, el 2010, el primer lugar de los premios “Horacio”.
Es pues por todos estos motivos que “Viaje al fin de la noche” me convirtió, como ya dije, en un escritor maldito, sucio, un ser reptante que alarga sus tentáculos a un tecleado y trama historias con premeditación, alevosía y ventaja, historias negras e inconfesables. Sé que mientras lo hago me ensucio, me maldigo más, pero no tengo otra manera de imaginar, de ser, como los cerdos en medio de su chiquero, feliz.

Desde el primer párrafo te arrincona en la esquina obligada de la derrota a favor de su magia básica e instintiva; libro que te pervierte, te escupe, te hace vivir impunemente la aventura de un apestado.

IMPRESCINDIBLES:

Whynot magazine N° 11

Esta ya reconocida revista está en su edición n° 11, demostrando, como siempre, que en Huancayo se pueden publicar ediciones impecables, con un formato vanguardista que le saca lustre a su inigualable belleza visual. El precio es de regalo (S/. 2.00). La pueden encontrar, antes de que se agote, en las librerías Íbero y La Familia, y en el puesto de periódicos entre las calles Puno y Real. Imprescindible.


Canto Crepuscular
Jhonatan Salazar y Nelson Lozano son los autores de este maravilloso texto (Hoja verde, 2011), en el cual evocan la fascinación por su tierra: Huancaya (Yauyos – Lima). Es por eso que en esta publicación el lector podrá encontrar, particularmente, la belleza de los incomparables paisajes y el estilo de vida de este lugar. Sus versos también describen episodios de nuestra convulsionada realidad peruana, el ambiente político, amoroso y más. Puede ser hallado en el puesto de periódicos entre las calles Real y Breña.


Pirispispischa

La inclusión social no cae en un pozo sin fondo cuando hay escritores que se interesan por rescatar lo más valioso de las tradiciones orales andinas, y más aún si lo hacen para niños en su lengua natal: el quechua. Así, Juan Rojas De la Cruz y Vilma Riveros Hilario publican este libro (Mitmacolor, 2011), con el cual podrán deleitarse niños, jóvenes y adultos; además, es bilingüe, con los relatos y canciones traducidos al castellano. Una opción distinta a lo que se ofrece usualmente.

Cuando el comercio aniquila los espacios públicos

Máximo Orellana Tapia

Hace algunas semanas, en un viaje con estudiantes de arquitectura, visité la ciudad del Cusco, lugar donde por trabajos realizados tiempo atrás para el Instituto Nacional de Fomento Municipal (INFOM), a través de un programa de asistencia técnica a municipalidades, tuve la oportunidad de conocer la realidad de los gobiernos locales.
Es en la plaza principal de Pisac, la primera ciudad del Valle Sagrado —en la cual antes se podía percibir la grata sensación de sus proporciones, junto al predominio del tratamiento de pisos empedrados, así como la presencia del inmenso árbol nativo—, donde hoy se hace evidente la frase que encabeza el presente artículo. Se puede ver que éste espacio ha sido colmado por una sucesión de módulos de venta de artesanía y “souvenirs”. Este grato y conocido escenario ferial se ha convertido en un espectáculo de transacción permanente, donde se aprecia con claridad cómo el comercio ha aniquilado la accesibilidad a este espacio público, así como la visibilidad del otrora protagónico “Pisonay” —en el cual se hallaban una especie de hermosas flores autóctonas— considerado como sagrado en el incanato, que identifica al Cusco y su historia.
Al llegar a Ollantaytambo se puede percibir que éste parece seguir la misma tendencia de Pisac, pues en su plaza principal de Araccama, desde la cual se accede a los diferentes puntos de interés arqueológico, lo que más destaca desde el inicio son los variopintos módulos de venta que la ocupan en gran parte de su entorno. Es así que las diversas calles de trazo inca que todavía se conservan —cuya sucesión visual podría ser clara y didáctica—, en términos urbanísticos, se diluyen dentro del considerable emplazamiento de “stands”, quedando la percepción del lugar relegada a un recorrido en direcciones diversas que se torna vago e impreciso.
El centro poblado de Aguas Calientes, antesala de la ciudadela de Machu Picchu, no es ajeno a la elucubración de algunos puntos de vista respecto a su tratamiento y crecimiento urbano, el cual ha ido incrementando de manera anárquica a lo largo del río del mismo nombre. Edificaciones carentes de alineamiento cuya volumetría dispar es arbitraria y en la que, como en los casos anteriores, la actividad comercial ha subyugado la calidad de la imagen urbana. En lugares como éste, en los que la geografía y escasa disponibilidad de superficie exige orden y economía de espacio, es notoria la ausencia de un adecuado instrumento de gestión urbano territorial que contemple normas específicas en las que se establezcan las características volumétricas, alturas, retiros e incluso el tipo de materiales que se tendrían que aplicar en los acabados de las edificaciones.
La ciudadela inca fue, sin duda, lo más reconfortante de este trayecto cuyas lecciones vivas de peruanidad y relación dialógica, entre la arquitectura y el lugar, serán siempre insuficientes y difíciles de describir; aquí se vienen realizando acciones positivas de conservación, mantenimiento y protección, además hay eficiencia en cuanto a los servicios de transporte de arribo y salida, desde y hacia el conjunto urbano arquitectónico, siendo incluso acertado el hecho de que se limite el aforo diario de personas, con la finalidad de mitigar los impactos producidos por la desbordante cantidad de visitantes.
Días antes de que arribáramos al Cusco tuvo lugar en esta ciudad el XII Congreso Nacional de Arquitectos cuyo tema central fue “Arquitectura y ciudad para el siglo XXI”, con énfasis en el patrimonio arquitectónico y cultural, cuyo contexto de discusión y aplicabilidad de conclusiones, propio de estos foros, tendría que aportar de modo insoslayable al análisis y discusión de estas malas prácticas urbanas que parecen estar asfixiando los valores esenciales de lugares como estos, en los que al existir una eclosión de demanda de espacios de uso comercial, tendrían que ser cuidadosamente estudiados y reubicados hacia otras áreas evitando que esta especie de “agorangitis” urbana se disemine y acabe desfigurando la estructura de estas pequeñas ciudades.
Estos desencuentros reflejan la escasa presencia de los gobiernos locales en su papel fundamental de ser los entes reguladores del crecimiento y desarrollo equilibrado, y dadas las características esto debe ser decididamente apoyado y exigido desde el gobierno municipal, provincial o cualquier otra institución que pueda intervenir en el asunto.

Es notoria la ausencia de un adecuado instrumento de gestión urbano territorial que contemple normas específicas en las que se establezcan las características volumétricas, alturas, retiros e incluso el tipo de materiales que se tendrían que aplicar.

Tradiciones Peruanas

Saulo Balvín Landeo

No cabe duda que el ingenio de Ricardo Palma es imperecedero. Entre prosas y trozos de historia ha revelado en sus textos las pericias virreinales en una colonia de hispanos, peruanos, mestizos y nativos, de fulanos y menganos, donde Dios y el diablo estuvieron en gustos y disgustos con sus creaciones. Desde antes que cante el gallo, ya las obras humanas entre callejones y claustros se despulgaban en la oscuridad.
¿Quién dirá que son invenciones las tradiciones? Y sí es posible confundir los sucesos, al fin y al cabo, no es obra del demonio ni de la divina providencia, sino de la pluma y el pulso de Palma, que en esos tiempos, que para muchos fue mejor, creerán acaso que los virreyes y la inquisición hacían del Perú de entonces pícaro y divertido. Para cada pillería había soguilla al cuello, para cada macetero su ñorbo o clavel, para cada tapada el manto o saya.
Entre dimes y diretes, Ricardo Palma empleó palabras que recién se afianzaban al incipiente español. Por eso muchos términos pareciesen artilugios o conjuros mal dichos. Sin embargo, no es competencia “deste” escribano, mi persona, dar aclaraciones filológicas ni tratados semánticos de su prosa, pero sí de instigar, a los faltos de letras, a descifrar las “Tradiciones Peruanas”, colmada de crónicas del Perú de antaño, que no se les puede contar, pero que les serviría como orientación histórica a lo que es el Perú de hoy.

Entre dimes y diretes, Ricardo Palma empleó palabras que recién se afianzaban al incipiente español. Por eso muchos términos pareciesen artilugios o conjuros mal dichos.

MICROCUENTO:

San Nicolás

Giulissa Segura Quiroz

Rastros de nieve por la ventana, observa un hombre al asomar sus grandes rasgos contra la luna, y presto el clima sale a jugar. Un remezón sacude el lugar, “Vaya manera de hacerme saltar”, dice el viejo Santa dentro de su bola de cristal.

PERFUME DE MUJER

Historia del ojo

Georges Bataille

Tres días después de habernos conocido, Simona y yo nos encontramos solos en su quinta. Vestía un delantal negro con cuello blanco almidonado. Comencé a advertir que compartía conmigo la ansiedad que me producía verla, ansiedad mucho mayor ese día porque intuía que se encontraba completamente desnuda bajo su delantal. Llevaba medias de seda negra que le subían por encima de las rodillas; pero aún no había podido verle el culo (…). Tenía la impresión de que si apartaba ligeramente su delantal por atrás, vería sus partes impúdicas sin ningún reparo.

Metáfora: el teatro joven de Junín

Francisco Mucha Gago

El teatro como arte cumple una doble función: representar objetivamente una determinada realidad, y ser una forma de expresión que permita al ser humano exteriorizar sus vivencias por medio de la palabra, el gesto, el movimiento corporal, la mirada y los gustos de quien lo practica.
“Metáfora” debe ser uno de los grupos teatrales que tiene en su seno a los integrantes más jóvenes de la región Junín, pese a sus ya diez años de fundación. El mayor de sus noveles actores tiene 25 años, y el menor 17.
“El mundo tiene un mensaje oculto que como jóvenes aprendimos a descifrarlo, a transformarlo en un instrumento de comunicación, de cultura, de esperanza, para que el arte teatral tan valioso para el ser humano no se extinga”, afirman apasionadamente Francisco Mucha Reyes y Elizabeth Verástegui.
El actor no es un ser aislado de su sociedad, sino que vive en un tiempo histórico, influenciado por su entorno y cultura. Así, los integrantes de “Metáfora” entienden que a su tarea diaria de labrarse un futuro en aulas universitarias, también pueden entregar los fines de semana a su gran amor: el arte escénico, aun cuando muchos digan que “del arte no se vive”. Prepararse para encuentros anuales del Peruano Japonés en Lima, los regionales en Cerro de Pasco, o las presentaciones locales, es una labor durísima, peor aún para el reciente encuentro nacional de Trujillo, hasta donde acudieron silenciosamente Kattya Lázaro, Digna Miranda, Adelaida Balvín, Javier Blancas, Ángela Landeo, Esperanza Aquino, Alexis Cárdenas y Sergio Balbín, todos bajo la responsabilidad e impecable dirección de Mucha Reyes.
Como nos recuerda Carlos Tomas Temoche: “Aun sobreviviendo dentro de las culturas hegemónicas, los grupos del interior del país, asumen una actitud heroica de creación artística y de fortalecimiento de la conciencia crítica de su población”. Así, el teatro vive y sobrevive en nuestras provincias, por la valentía y la pujanza de la juventud de grupos como “Metáfora”. Sus integrantes, por convicción y renovado juramento en cada montaje, luchan para financiar sus asistencias a encuentros con diferentes agrupaciones de otras latitudes. Ellos saben bien que la menor preocupación de los gobiernos, en nuestra patria, es que el pueblo tenga cultura, pero aun así siguen adelante, todo por el arte.

“Metáfora” debe ser uno de los grupos teatrales que tiene en su seno a los integrantes más jóvenes de la región Junín, pese a sus ya diez años de fundación. El mayor de sus noveles actores tiene 25 años, y el menor 17.


martes, 27 de diciembre de 2011

Solo 4, “396”, del 17 de diciembre de 2011

LA CITA

“Nosotros somos como la higuerilla, como esa planta salvaje que brota y se multiplica en los lugares más amargos y escarpados (…) Ella no pide favores a nadie, pide tan solo un pedazo de espacio para sobrevivir”.

Julio Ramón Ribeyro, “Al pie del acantilado”

LO ÚLTIMO

La Biblioteca Digital Mundial, WDL, ya está en línea

La primera Biblioteca Digital Mundial, “World Digital Library”, es un proyecto desarrollado por la Unesco, y ya está disponible en internet a través del sitio www.wdl.org. Ésta reúne mapas, textos, fotos, grabaciones y películas de todos los tiempos, y explica, en más de siete idiomas, las joyas y reliquias culturales de las bibliotecas más representativas del planeta.
Entre los escritos más antiguos tenemos algunos códices precolombinos mexicanos, o los primeros mapas de América dibujados por Diego Gutiérrez para el rey de España en 1562. Además, podremos acceder al “Hyakumanto darani”, un texto en japonés de 764, considerado la primera impresión de la historia; la Biblia de Gutenberg y mucho más.
La biblioteca comienza con unos 1 200 documentos, pero ha sido pensada para recibir un número ilimitado de textos, grabados, mapas, fotografías e ilustraciones. El acceso es gratuito y no hay la necesidad de registrarse. Este proyecto no es un simple compendio de historia en línea, es la posibilidad de acceder, íntimamente y sin límite de tiempo, a los registros culturales más importantes de la historia de la humanidad.

Una nueva obra de Gerardo Garcíarosales:

Luna de agua

Edgardo Rivera Martínez

Proficua y reveladora es la trayectoria del escritor y periodista jaujino Gerardo Garcíarosales. Fiel siempre a sus raíces en Jauja y su valle, pero abierto también a la belleza de los paisajes y culturas de otras partes de la sierra del Perú, es cultor de la poesía, y autor de nueve títulos, entre los que se encuentran «La búsqueda infinita» (Puno, 1964), «Al pie del monte» (Tacna, 1967), «En memoria del hogar y de la penumbra» (Jauja, 1969), «Aquel hombre Xauxa» (Lima, 1996). Como narrador nos ha entregado «Entre caretas y cullucaras» (Jauja, 1999), de un humorismo muy especial.
Ha recibido también numerosos lauros y distinciones, como el Premio Nacional de Literatura Infantil (UNICEF), Premio Presidencia de la República Autores y Compositores Andinos (1987 y 1988), Premio Juegos Florales XLV aniversario de la Universidad Nacional del Centro del Perú, Premio Julián Huanay (1978 y 1986) del Instituto Nacional de Cultura, entre otros.
El libro que comentamos, «Luna de agua» (Acerva Ediciones, 2011), está escrito en prosa, y bien podría ser calificado de poemario, por lo mucho que hay de poético, aunque en diferente grado y manera, en los textos que comprende, bajo su sugerente título. Es un libro que recoge, modulándolas con gran sensibilidad, las vivencias, percepciones y experiencias del autor en su Jauja natal, en la de sus mayores, en la de los pueblos vecinos. Y tanto que ofrece un glosario de voces quechuas o de origen quechua.
Esas estampas van precedidas por una suerte de Prólogo, en que el autor se remite a lo que su abuela contaba. Inicia con una dedicada a la luna de agua —la misma que da título al conjunto—, esto es a la luna nueva, tan bella y prometedora en nuestros Andes. Y, a diferencia de los demás textos que siguen, es toda en cursiva.
«Luna de sal», con una primera parte también en cursiva, es de un carácter generalizador, si se puede decir así, seguida por otra, en letra redonda, de carácter más o menos anecdótico, con protagonistas que son niños, o adolescentes o jóvenes, en un tipo de contrapunto o alternancia que se dará en las estampas que siguen. En «Luna de los niños» se habla de cómo es posible que los que son huérfanos puedan ver en ella el rostro de la madre desaparecida. En «Luna de adioses» el autor se refiere a una que cuando se ofrece a nuestros ojos como cubierta por un tenue velo, es propia entonces de los adioses de una corta ausencia, pero si se la ve oscura se trata de las separaciones definitivas.
En «Luna de tisis» se habla de aquella que alumbraba a Jauja en los tiempos que acudían a nuestra ciudad, en busca de curación, los enfermos de tuberculosis pulmonar. Hay también para Gerardo Garcíarosales una luna que es la del «mal juicio», es decir la de los niños orates, que por suerte, y también por obra de nuestro satélite, «se vuelven normales, como si fueran angelitos». Y la «Luna de los muertos», por la cual, si se veía con un círculo pequeño, habrían de morir más mujeres que hombres, y si con uno grande, sucedía al revés. Tenemos la «luna de la avaricia», que lo era también de los egoístas, mezquinos y codiciosos. Y más adelante la «Luna de gusanera», que lo es de la muerte, en un texto no exento de finos toques de humor. Hay además, por cierto, la «luna de los olvidos», que tiene que ver con los del corazón. Se habla, en otra estampa, de la luna de la pobreza, en cuya segunda parte se ofrece la letra de un huayno que dice:

Flor de cielo, flor de luna, donosura,
flor de cielo, flor de luna, la dulzura;
son humildes tus colores, flor de cielo,
relucientes de pobreza, flor de luna.

Se trata, pues, y lo enfatizamos, de una obra original, impregnada, de diversas maneras, de un halo poético, o humorístico, o anecdótico, cuya publicación celebramos y que será sin duda objeto de una amplia lectoría.

Es un libro que recoge, modulándolas con gran sensibilidad, las vivencias, percepciones y experiencias del autor en su Jauja natal.


COMO DATO:

Esta edición:
«Luna de agua» se publicó anteriormente dos veces; una en 1999, tras obtener el premio CODAPOJ, y otra más en 2002. Esta edición, que corrió a cargo de Juan Carlos Suárez Revollar, de Acerva Ediciones, ha incorporado varias adiciones y mejoras. Entre las más saltantes está la reorganización del orden de cada una de las narraciones, así como la inclusión de nuevos textos y la supresión de erratas que arrastraba desde la primera publicación. El libro forma parte de la colección «Pasiones narrativas», que reúne la mejor literatura de la Región Centro, en cuidadas y muy accesibles ediciones.


COLUMNA: EL BUEN SALVAJE

Jatunmayo: el río de los mil nombres

Sandro Bossio Suárez

Antes de la llegada de los españoles, el río Mantaro era conocido por los nativos huancas, como Jatun Mayo, que quiere decir “río grande”; y como Huanca Mayo, que significa “río huanca”, en la época de los incas.
Los conquistadores, al recalar en las tierras, fueron gratamente sorprendidos por tan magnífico río y el valle mismo, por lo que, se asegura, Francisco Pizarro mandó fundar Jauja. Herrera, el minucioso cronista español que escribió el itinerario del viaje pizarrista, declara: “al cabo de veinte días que estuvo Pizarro en Jauja, lugar de hermoso rio, prosiguió su camino, la vuelta a Vilcas”.
Tal fue la emoción que despertó la visión de la Mantaro, que en una relación oficial del cabildo de Jauja se lee: “Yo, el gobernador, llegué a esta ciudad ha cinco semanas, dejando hecho el pueblo i fundación del Cuzco con intención de hacer aquí lo mesmo por su calidad de aguas después de echados indios de Quito cerca de aquí, donde estaban faciendo daño en la tierra”.
En 1570, el propio virrey Francisco de Toledo, realizó un recorrido por todo el Perú y describió la magnificencia de nuestras aguas.
Simón Pérez de Torres, fue otro infatigable viajero que recorrió casi todo el Perú entre los años de 1586 y 1600. Al toparse con el río Mantaro y el hermoso valle que éste nutría, apuntó: “Del Cuzco torné a Guamanga: de ahí me fui al Valle de Xauxa, que está a quarenta leguas y tiene un río majestuoso, llamado por igual, y por Pariacuca me bajé a Lima”.
El padre mercedario Martín de Morúa, que escribiera su crónica en 1606, exalta la existencia de un “valle de muy buen temple y de mucho regalo, llamado Jauja, donde primero estuvo poblada la ciudad de los Reyes, aunque después la pasó el Marquez de Pizarro al valle de Lima, por no estar tan lejos del Puerto del Callao”.
Miguel de Estete, Pedro Cieza de león, Álvarez de Villanueva, y más tarde Markham, Limonier, Angrand, Raimondi (sobre todo éste último en su famosa enciclopedia “El Perú”, a raíz de la cual quedó sentado en nombre de Mantaro) y otros viajantes se ocuparon también de describir, fascinados, la belleza del Mantaro.
Con la llegada de los españoles, como obra en las crónicas indias, el nombre nativo del principal río del valle trocó a río Guadiana, dado por Hernando Pizarro al llegar a Bombón en 1533, Angoyacu (“río bravo”), río Azul y Guadalquivir. Antonio de Alcedo, en el I tomo del “Diccionario Geográfico Histórico de las Indias Occidentales o América”. En 1789, lo bautiza como Pari o Paria. También fue denominado Oraya, Gran Río, Upamayo (como aún se llama en sus cabeceras, en Junín). Durante el coloniaje adoptó el nombre de Xauxa, Haypacha, Oroya y otros.
En 1782, el franciscano Francisco Álvarez de Villanueva realizó un trabajo hidrográfico siguiendo el recorrido del río desde su nacimiento, en las cumbres de Junín, hasta la actual provincia de Tayacaja, donde se le denominaba Mantaro, por lo que toda la cuenca empezó a ser llamada así.
Mantaro, según varios estudios etimológicos, es una palabra de origen asháninka (lengua hablada por indistintas tribus de la Selva Central).

Los conquistadores, al recalar en las tierras, fueron gratamente sorprendidos por tan magnífico río y el valle mismo, por lo que, se asegura, Francisco Pizarro mandó fundar Jauja.

La “Nación Anqara” en debate

Manuel Perales Munguía

En nuestros días, muchísimos pueblos de distintas partes del orbe vienen reclamando, cada vez con mayor fuerza, “un lugar en el mundo”. Es decir, manifiestan un clamor creciente por ser reconocidos en el contexto de la sociedad global, dominada en muchas formas por la cultura de la civilización occidental. De un tiempo a esta parte, este reclamo en el contexto andino parece reflejarse en el surgimiento de una serie de discursos orientados al fortalecimiento de las identidades locales, recurriendo a visiones bastante fantasiosas del remoto pasado prehispánico, en las cuales se suelen exaltar atributos “naturales” de los pueblos de los cuales dicen descender muchas comunidades modernas. Curiosamente entre tales atributos adscritos a esas “naciones” –ése es el término popular empleado en nuestros días– se incluyen, por lo general, rasgos como la virilidad, rebeldía y su carácter aguerrido e indómito, gracias a los cuales fueron incluso capaces de hacerle frente al imperio inca.
En el caso del Valle del Mantaro, desde los años de 1970, comenzó a cobrar popularidad una visión bastante singular de su historia prehispánica, estimulada por los escritos del historiador Waldemar Espinoza, en la cual una “nación” huanca, sólidamente establecida en un “reino” y, obviamente, encabezada por su “rey”, le hizo frente a las tropas incaicas hasta que su “ciudad capital”, Siquillapucara, cayó heroicamente, vencida por hambre y sed. Lejos de someter esta historia a una evaluación crítica, basada en evidencias científicas, muchos intelectuales y escritores de la región procedieron a aceptarla sin mayores reparos, dando lugar a la difusión de un discurso de identidad que tiene como elemento clave a la categoría denominada “Nación Wanka” (así, con W y k). Más aún, en otras partes de la sierra central peruana muchas otras poblaciones contemporáneas también empezaron, poco a poco, a construir visiones propias de su historia local, dando como resultado la afirmación de la existencia de muchísimas “naciones” más, que también están sirviendo de base para la construcción de nuevas identidades en esos espacios locales. Éste es, aparentemente, el caso de la famosa “Nación Anqara”, que debió ocupar, según sus defensores, buena parte de los territorios de las actuales provincias de Angaraes y Acobamba, en Huancavelica.
Precisamente con la intención de poner en discusión la naturaleza y características de la denominada “Nación Anqara” es que la Universidad para el Desarrollo Andino, de la ciudad de Lircay, ha organizado el Conversatorio: “Investigaciones Recientes en la Sierra Central y la Nación Anqara”, el mismo que se desarrollará en las instalaciones de dicha casa superior de estudios el día martes, 20 de diciembre, a horas 9:30 am. en su campus. En este evento participarán investigadores como Carlos Hurtado Ames, Manuel F. Perales Munguía, Ernesto Sosa Bustíos, Jesús Caso Álvarez y José Luis Príncipe Huamán, quienes presentarán los resultados de sus estudios recientes acerca de la historia, arqueología, lingüística y realidad socio-cultural de la provincia de Angaraes, Huancavelica. Esperamos, entonces, que este evento se constituya en un espacio académico de buen nivel para evaluar los distintos planteamientos que, últimamente, se han venido dando acerca de la hoy tan mentada “Nación Anqara”.

Muchas otras poblaciones contemporáneas también empezaron, poco a poco, a construir visiones propias de su historia local, dando como resultado la afirmación de la existencia de muchísimas “naciones” más.

Se lanza agrupación cultural Illa

“Illa” es una nueva organización cultural de Huancayo, que aspira a impulsar diversos eventos de distinta índole para sensibilizar y comprometer a la gente a formar parte de un proyecto de reprogramación de vida cada vez mayor.
Dicha organización está integrada por personas vinculadas a la cultura, como los arquitectos Zhenia Espejo Ochoa y Rafael Carrión Rodríguez, y la “performer” Dominick Tazza Almonacín. El grupo será apadrinado por el escritor Sandro Bossio Suárez.
La presentación se realizará el próximo miércoles, 21 de diciembre, a las 8 pm, en el lugar de encuentro “Imaginarte”, sito en Jr. Ancash n° 260, donde se darán cita diversas autoridades en el ámbito cultural de Huancayo.

COLUMNA: DESDE EL ATELIER

Guernica

Josué Sánchez

El 26 de abril de 1937, pasado el medio día, Guernica, la antigua capital del País Vasco, agonizaba a consecuencia de tres horas de bombardeo continuo de la aviación alemana al servicio de Franco.
La Guerra Civil entre la España fascista de Francisco Franco y la España republicana fue un acontecimiento infausto en la historia de la Península. No sólo constituyó el preludio de la Segunda Guerra Mundial, sino, además, a partir de la victoria franquista, el inicio de una de las dictaduras más largas, personalistas y férreas de todos los tiempos. Treinta y seis años gobernó Franco. Treinta seis años de imperio del fascismo. Los camisas negras impusieron su doctrina de sangre y muerte desde el mismo aciago día de octubre de 1936, en que nombraron “Generalísimo” a Franco.
Cuando los fascistas españoles, con la ayuda del nacionalsocialismo alemán, bombardearon Guernica, los “Junkers” y los “Heinkels” continuaron sobrevolando la ciudad en llamas, rozando casi los tejados, hasta que de Guernica no quedó más que un mar de sangre en medio del dolor y los gemidos de los pocos sobrevivientes.
Los testimonios de la matanza fueron verdaderamente desgarradores. «En la iglesia de San Juan estaban orando cientos de personas cuando cayeron allí las primeras bombas. Las mujeres y los niños echaron a correr presa de pánico, pero los ametrallaban desde el aire, la gente caía como caen las mieses segadas por la hoz», contó a los diarios un testigo presencial. Lo aterrador de la experiencia queda graficado en el siguiente testimonio: «El pequeño parque estaba lleno de ancianos que se calentaban al sol, de parejas de enamorados y de madres que paseaban con sus niños. La explosión me dejó aturdido, cuando abrí los ojos vi que yacían en la tierra informes pedazos de carne, brazos, piernas, cadáveres mutilados».
Ante la atrocidad de la guerra y la brutalidad del franquismo, España se desgarró. Más de ciento cuarenta mil españoles murieron durante el conflicto, alrededor de trescientos mil se convirtieron en presos políticos, cerca de sesenta mil fueron ejecutados y otros trescientos mil cruzaron la frontera buscando refugio.
Desde el exilio, Pablo Picasso haría sentir todo su odio y su horror frente a la guerra, al pintar un cuadro que se convertiría en símbolo de la protesta mundial contra la violencia franquista. «En mi “Guernica” lo verán todo esos monstruos, esos militaristas que han sumido a mi España en un mar de sufrimientos y de muerte», prometió el artista entonces y lo logró.
“Guernica”, un lienzo de 7.80 m. de largo por 3.50 m. de alto, es una protesta contra la muerte, un monumento contra el horror de la guerra; donde las figuras, totalmente deformadas, de las mujeres, el jinete y el caballo, se han tornado en un grito de espanto. Sólo una luz, que representa el bien indestructible, alumbra la escena; brota de la lámpara llevada por la mujer que se asoma por la ventana para ver la barbarie. Los rostros vueltos hacia el cielo gritan como acusando a los viles mensajeros de la muerte, que llegan desde arriba. Allí están la madre y el niño, la mujer cayendo de la ventana, el caballo herido y el jinete caído. El toro que representa a España está cabizbajo y entristecido. Sólo el ojo de Dios se mantiene abierto justiciero; en lugar de iris, una bombilla de luz. El blanco y el negro grafican la muerte y expresan el estado de ánimo del artista. Es el mismo sentimiento depresivo y airado de Vallejo diciendo: «España, aparta de mí este cáliz».
De 1939 a 1981, el “Guernica” estuvo en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, luego, a la muerte de Franco, y en cumplimiento al deseo de Picasso, fue llevado al Casón del Buen Retiro del Museo del Prado. Hoy, inexplicablemente, se encuentra en el Museo Reina Sofía, sin que se le de el valor que se merece. Pese a ello, tal como lo quiso Picasso, sigue confrontando al espectador y contribuyendo de ese modo a la causa de la paz.

«En mi “Guernica” lo verán todo esos monstruos, esos militaristas que han sumido a mi España en un mar de sufrimientos y de muerte», prometió el artista entonces y lo logró.


Hoy se clausura la fiesta de la inspiración en Huancayo

Solo 4

La globalización actual ha logrado masificar y hacer del diseño gráfico una forma de comunicación que, hoy en día, abarca de manera avasalladora todos los estratos. A su vez, atraviesa, en muchos casos, por situaciones homogéneas en cuanto a resultados conceptuales y visuales, existiendo aún mucho por explorar y rescatar, en esencia de forma y contenido. Las comunidades, culturas y costumbres de muchas regiones ofrecen recursos valiosos e interminables que pueden aportar, de manera tangible e intangible, para conseguir resultados innovadores. Por esto, hoy tenemos un taller de diseño titulado “El elemento socio cultural como recurso inspirador, y aporte diferencial en la gráfica actual”, con el cual todos los amantes de las artes visuales podrán inspirarse y conseguir mayor experiencia para su trabajo creativo. Esto es hoy, a partir de las 9 am, en el Instituto Continental, aula B 402, de la calle Real N° 125, Huancayo. Además, más tarde, a las 6 pm, todos nuestros lectores están invitados a participar de la clausura de I Festival de Inspiración en Huancayo, en el Museo Antropológico de la Cultura Andina, bajada de El Tambo - exlocal central de la UNCP. No espere más y venga a esta terapia de creación intensiva.

MICROCUENTO:

Caperuza en mi país

Gianfranco Solís

Érase una vez más real: Caperuza se comió al lobo, desalojó a la abuela y abandonó al leñador.

PERFUME DE MUJER

Diario de una ninfómana

Valérie Tasso

Le he quitado delicadamente la camisa y he dejado al descubierto un torso fuerte, recubierto de un precioso bosque denso, que desprendía un calor sofocante, reflejo de su deseo por mí. Imitando mi gesto, me ha quitado la camisa, ha acercado sus manos a mi pecho, prisionero en un sostén demasiado pequeño, que estrangula y levanta mis pequeñas tetas para que parezcan menos caídas (…). Luego, me ha hecho caer delicadamente sobre la cama, reteniendo mi nuca con una mano, para que no se fuera hacia atrás en un movimiento brusco. Ha ido besando mis piernas, rozándolas ron sus labios ligeramente húmedos, y la habitación, silenciosa, se ha llenado con los pequeños ruidos de su boca ávida sobre mi piel.

La Pachahuara y sus orígenes

Ángel Castro Sánchez

Numerosas investigaciones en torno al origen de la danza de la “Pachahuara”, en la región central, coinciden en manifestar que ésta representa la pasión y alegría de los negros al obtener la libertad perdida durante la época colonial. Sin embargo, dicha tesis se contradice por cuanto la danza ya era ejecutada, por ejemplo, en la hacienda “Nuestra Señora de la Natividad de Yanamarca, hacia 1650. Pero es más sorprendente saber que los esclavos eran fieles servidores y defensores celosos de sus patrones, hábiles en despojar tierras comunales de los indígenas de dicho valle. Esto generó que los nativos despreciasen a la gran mayoría de negros, resultando improbable que los indígenas recogiesen su costumbre de danzar, cada 25 de diciembre, en honor al nacimiento del niño Jesús, como refiere Moisés Ortega en su obra “Valle de Yanamarca”.
Viejos relatos orales, recogidos por César Blancas, ponen al descubierto que la “Pachahuara” de Acolla, antes llamada “Pachahualay”, ha sufrido un proceso evolutivo de transculturación coreográfica y musical, a tal punto, que la imagen y el mensaje actual del “pachahuarero” son diferentes a su origen prehispánico.
El relato visionario del mito del “Pachahualay” permite acercarnos a su origen ignorado: “Era tiempo de duro invierno en los albores de la humanidad. Los “ajullas”, divididos en dos grupos, disputaban el honor de poseer, en su propia estancia o “pacalina”, el pez esperado. Era este de cuerpo alargado y de mediano grosor, color negro plomizo con un parecido a la trucha, y era llevado en el pico de un ave desconocida. El pájaro daba vueltas y vueltas en el aire, esperando que cesara la rivalidad necia de los hombres, pero como éstos continuaban con su obstinada porfía, el ave decidió remontar más alto el vuelo, alejándose del lugar. Entonces, intentó soltar el pececillo entre la estrecha quebrada de Yanamarca, sin hacerlo. Finalmente, decidió echar el precioso tesoro, esperado por todos, en un lugar denominado Apaycancha. El tiempo era lluvioso, la tierra estaba siendo cubierta por masas de agua turbia y la lluvia amenazaba con continuar sin saber hasta cuándo.
”Los pocos hombres que existían en Apaycancha recibieron inesperadamente aquella promesa que habían oído. Al caer el pececillo a tierra daría vida continua al mundo a través del “Pachahualay”. Esto era posible ejecutando la danza mágica en la noche oscura que amenazaba con no hacer aparecer el día.
”Enterados los “ajullas” de que el “Pachahualay” estaba desnudo y frío en aquel lugar, fueron en su búsqueda, rescatándolo de su inminente muerte. Así, el “Pachahualay”, se afincó en Acolla desde entonces”.
Esa promesa de que el pececillo iba a renovar la vida del mundo por medio del “Pachahualay”, al parecer, no era desconocida por los grupos humanos que habitaban Jauja y Tarma. Sin embargo, aquella promesa retardaba en el tiempo, y nadie sabía el lugar en que debía hacerse realidad.
El hecho mítico fue evidente, desde el principio, en Acolla. Que haya caído en Apaycancha, no anula su origen primigenio. Apaycancha representa en la mitología, un puente cultural de irradiación hacia las etnias Tarama y Sausa. Hecho probado, porque en el lugar se bailó esta danza durante mucho tiempo, como recuerda Teófila Parián de Paucar, sobrina del “pachahuarero” Victor Ureta, difundiéndose desde allí seguramente, como un ritual necesario e imprescindible que aseguraría la continuidad de la vida entre los seres humanos diseminados por toda aquella área geográfica. Al transcurso del tiempo, el “Pachahualay” fue revistiéndose de una identidad propia en cada pueblo, pero su esencia de ser una danza nocturna y de amanecida, aún se mantiene hasta nuestros días.

La “Pachahuara” (…), ha sufrido un proceso evolutivo de transculturación coreográfica y musical, a tal punto, que la imagen y el mensaje actual del “pachahuarero” son diferentes a su origen prehispánico.


Danzantes de Pachahuara - Archivo familia Castro De la Cruz

AGENDA SEMANAL

Taller de diseño
Identidad cultural en la industria gráfica
Participa: Lucho Chumpitazi
Organiza: Bisiesta
Fecha: sábado, 16 de diciembre
Hora: 9 am
Lugar: Instituto Continental, aula B 402, calle Real n° 125, Huancayo.
INGRESO ABONADO

Clausura I Festival de Inspiración en Huancayo
Organiza: Bisiesta
Fecha: sábado, 16 de diciembre
Hora: 6 pm
Lugar: Museo Antropológico de la Cultura Andina, Calle Real - exlocal central de la UNCP, Huancayo.
INGRESO LIBRE

Conversatorio "Problemática de la Administración de Justicia"
Organiza: ICPNA Región Centro
Participan:
Dr. Miguel Ángel Villalobos Caballero, Fiscal Superior Titular de la Tercera Fiscalía Superior Penal de Junín.
Dr. Carlos Carvo Castro, Juez Superior de la Segunda Sala Penal de la Corte Superior de Justicia de Junín.
Fecha: martes, 20 de diciembre
Hora: 7 pm
Lugar: Auditorio del ICPNA Región Centro - Jr. Ayacucho n° 169, Huancayo
INGRESO LIBRE

Lanzamiento Agrupación Cultural "Illa"
Organiza: Illa
Participan: Zhenia Espejo Ochoa, Rafael Carrión Rodríguez, Dominick Tazza Almonacín. y Sandro Bossio Suárez.
Fecha: miércoles, 21 de diciembre
Hora: 8 pm
Lugar: Galería café “Imaginarte”, Jr. Ancash n° 260, Huancayo.
INGRESO LIBRE

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Solo 4, “395”, del 10 de diciembre de 2011

LA CITA

“La marea había comenzado a bajar y el barco giraba en torno al ancla. Se escucharon voces lejanas en dirección de los dos botes; y aunque esto nos tranquilizaba, (…), también nos indicaba que debíamos partir de inmediato”.
R. L. Stevenson, La isla del tesoro

LO ÚLTIMO

IV Ciclo de Cine “Del Mundo” en función continuada

Seis de las mejores y más aclamadas películas del cine contemporáneo se proyectarán durante esta semana en el IV Ciclo de Cine “Del Mundo” en función continuada, organizado por la Dirección de Cultura del ICPNA Región Centro y nuestro suplemento “Solo 4”.
En esta ocasión se presentarán filmes de diferentes países como: “Scoop” (Inglaterra), “Ciudad de muertos” (Alemania), “Sueños de fuga” (EE. UU.),“Billy Elliot” (Inglaterra), “Qué bello es vivir” (EE. UU.) y “El cartero” (Italia). Cada una de estas cintas ha pasado por una selección exquisita que podrá, conmover, hacer reír y encantar a toda nuestra audiencia. La cita se dará los días 14 y 15 de diciembre, desde las 3:30 pm., en el auditorio del ICPNA Región Centro, Jr. Ayacucho N° 169 - Huancayo. El ingreso es totalmente libre.

Daniel Pickens: la explosión del color

Daniel Pickens Manrique es un notable artista plástico huancaíno. Nació el 6 de abril de 1974 y, desde entonces, se ha curtido día a día entre el amor a la pintura y su pasión por el color. Hoy, radica entre Europa y América, y hace poco regreso a nuestra ciudad trayendo gratas noticias: expuso su obra en una de las más prestigiosas universidades del mundo, en la Universidad de Cambridge. Acompáñenos a conocerlo un poco más con esta breve entrevista.

Luis Puente de la Vega Rojas

Daniel, tienes una notable habilidad para pintar, ¿cuándo te das cuenta de esto?
Desde siempre he tenido esta habilidad. Mi familia era muy amiga de Josué Sánchez, así que yo he observado sus cuadros toda la vida, y en un principio mis dibujos eran muy parecidos a lo que él hacía, en realidad, era una imitación de lo suyo. Luego, ya cuando hice estudios de arte fue que puede encontrar mi propia línea, que yo creo que aún tiene rasgos o influencias de Josué. Sin embargo, actualmente, estoy desarrollando un quiebre completo y es un tipo de arte que considero más auténtico, mío; o en todo caso, donde las influencias son menos notorias.

Has realizado estudios de arte. ¿Terminaste o como muchos artistas lo has dejado para encontrar tu propio camino?
He estudiado en varios sitios, pero no he terminado en ninguno. En el Colegio de Arte de Baltimore, estuve un par de años ahí; después en el Instituto de Arte de Maryland; además, ingresé a la escuela de Bellas Artes de Lima, pero lo dejé porque me cambié a Arqueología, que tampoco terminé, porque me dediqué a los negocios.

Aparte de Josué Sánchez, ¿quién es otro artista que te ha influenciado?
Hay un artista plástico que me fascina, se llama Joe Coleman. Búsquenlo en internet y verán unos cuadros fascinantes. Es un pintor poco conocido. Es de esos artistas que trabajan al margen de las galerías, que lo hacen al límite, en manicomios o cosas así.

¿Cómo defines tus etapas de artista?
Al principio creo que era algo antropomorfo, en todo caso trataba de poner un poco de realismo, una figura conocida. Hoy, lo más importante es el color, siento que estoy haciendo las cosas más y más complejas. Cada vez mis líneas son más delgadas, mis cuadros son más grandes, mis imágenes son mucho más complejas. Pareciera que mis colores, en un principio, eran áreas planas enormes de un color al lado de otro color, muy parecidas a lo de Josué Sánchez. Ahora son pequeñas líneas de un matiz cada una, intercaladas, como una explosión de color. Es una disgregación, una explosión, me estoy concentrando en pequeños detalles.
¿Cuál es tu técnica y qué colores prefieres?
Es acrílico sobre lienzo. Todos los colores, no tengo ninguna paleta en particular. Una de mis aficiones es coleccionar tubos de pintura de distintas fábricas, empresas, porque cada una tienen distintas formas de color, de consistencia.

¿Piensas mucho antes de pintar?
Todo nace ahí. Muy aparte de la planificación, es si quiero poner un rostro en el lienzo. Ahí escojo los colores, y las líneas tienen que salir en el momento. Es el proceso del descubrimiento al pintar.

¿Cómo autodefines tu estilo?
Visceral fauvista. Quiere decir que no planifico en lo posible y que tengo una adoración por los colores intensos, por los contrastes; esas cosas que hacen que vibre la vista. No tengo ningún interés en el arte conceptual, en dar a entender ideas; en lo mio lo único es el amor al color, la estética; es una forma particular, cada artista tiene que trabajar.

¿Qué te ha llevado a Inglaterra?
Mi esposa está haciendo un doctorado en Cambridge; además, estando ahí he logrado hacer contacto con algunas galerías y pude presentar una muestra. Lo anecdótico es que la hice al lado del salón donde están los escritor originales de Isaac Newton. En un principio, iba a ser ahí, pero a última hora pasó a la sala contigua. Tuve una acogida muy buena, me han pedido y comprado varios cuadros. Ahora estoy trabajando emocionado, aquí en Huancayo, para tener material, para ver si puedo volver a presentarme.

¿Qué otros proyectos tienes?
Mi proyecto más importante, por ahora, es la paternidad.

Acabas de ser papá, ¿cómo se llama tu hija?
Se llama Lili Jane, nació el 10 de enero de 2011, en Cambridge.

¿Ella es parte de tu inspiración, es una razón más que te da fuerza para seguir pintando?
Ambas cosas. Ha nacido y cada poco tiempo que tengo libre pinto. He hecho cosas buenas que no sé de donde han salido, pero creo que mucho tiene que ver con la paternidad y con un montón de emociones nuevas.

Pareciera que mis colores, en un principio, eran áreas planas enormes de un color al lado de otro color (…). Ahora son pequeñas líneas de un matiz cada una (…). Es una disgregación, una explosión.

IMPRESCINDIBLES:

El bisonte mágico

Carlos Villanes Cairo, desde España, nos entrega esta brillante novela (Espasa, 2011), donde Rek y María, en tiempos distantes, pero con historias en paralelo, entrecruzan sus vidas a través de las pinturas rupestres de Altamira. El autor hace una profunda investigación para sostener en su libro todos los acontecimientos que rodearon al descubrimiento de uno de los recintos artísticos y arqueológicos más antiguos del mundo. Con el uso de la analepsis o “flash back”, y una deslumbrante aventura, ambientada entre el paleolítico y principios del siglo XX, Villanes trae un texto emocionante, muy creativo, que se lee ágilmente y que la literatura contemporánea parecía haber olvidado. Definitivamente imprescindible.


Dos árboles y otras formas de internarse en la niebla

Seis de los mejores cuentos de la producción de Augusto Effio Ordóñez conforman “Dos árboles y otras formas de internarse en la niebla” (Acerva Ediciones, 2011), un título imprescindible de la literatura de la Región Centro. Desde el cuento que da título al libro —finalista del concurso Juan Rulfo, y ambientado en Huancayo—, hasta “Un parpadeo de Gene Hackman” o “Manos, un antojo”, este volumen es un muestrario del universo narrativo del autor, que entre la perplejidad y la resignación, conduce al lector por diversas formas de ingresar a la niebla y a un mundo velado y enigmático.


El mar de los naufragios

No hay mejor forma de describir la primera publicación de Diego M. Eguiguren (Cordillera, 2010) que como lo hace Francisco Eguiguren Praeli: “El libro expresa un profundo y conmovedor mundo interior, agobiado por el desencanto y la insatisfacción personal frente a la existencia cotidiana, con muchas frases intensas, estupendamente logradas, que convierten el buscado naufragio en fuente de inspiración creativa de madrugada, ¿aguardando?, el rescate en un nuevo amanecer”. Este poemario contiene textos vitales, palabras entrelazadas con la estética muy bien cuidada, que reflejan el naufragio del autor en busca de una esperanza para la existencia humana. Imprescindible.

DESLECTURAS: Gerardo Garcíarosales, «Oquendo. Espejo para ciegos imaginarios»

Simbolismo y cosmogonía andina*
Juan Carlos Suárez Revollar

La primera vez que leí a Herman Melville comprendí que la literatura admite, a partir de su génesis, multitud de significados. El uso de los símbolos permite al autor dotar a su obra de esa ambigüedad que, a flor de piel en su escritura, está lista para que cada lector, desde su propia individualidad —un mundo personal y privado—, pueda interiorizar las dos, tres, acaso decenas, cientos o miles de interpretaciones, todas válidas, y todas acordes con su respectivo lector.
Menciono a Melville porque durante su lectura experimenté una serie de emociones que ahora, transformadas por el tiempo y, seguramente, por esa extraña lógica que la adultez nos da, he vuelto a sentir con la lectura de «Oquendo. Espejo para ciegos imaginarios» (Zeit Editores, 2010). Pero lo que en Melville es un agente destructor, escurridizo y lejano, «el inalcanzable fantasma de la existencia humana», como este definió a Moby Dick, la enigmática ballena blanca —a la que conviene dejar pasar de lejos, bajo riesgo, de lo contrario, de dejar la vida—; en Gerardo Garcíarosales (Jauja, 1944) es más bien la cosmogonía andina vista desde una óptica diluida en un mundo onírico, o aun metafísico. El misticismo que se respira a través de sus páginas ha escamoteado el significado real que el autor ha concebido, y se ha tornado en una irrealidad lista para ser confrontada por el lector desde sus propias creencias y, claro, desde su propia percepción.
Eso mismo trasunta el poema «Espejo para ciegos imaginarios», continente de versos oscuros que, pese a ello, busca aclarar aquello que el autor, intencionalmente, ha callado, porque de por sí ya ha dicho, y mucho: «El espejo para ciegos imaginarios donde se reflejan nuestras veleidades / cambió el orden de aquellas defectuosas demarcaciones […] / La inadvertida presencia de la razón empezó su lenta consagración».
La poética de Garcíarosales refiere también, como ocurre en el poema «Menudas medusas en la espesura del vacío», el atosigamiento que el vacío, gigantesco e incomprensible, cubre todo espacio posible e impide la concepción de la escurridiza realidad, tornada en mundo subjetivo: «Detengo mis pasos y veo al soñador que se disolvió sorpresivamente. / Calculo la ruta de sus alas y sus ojos llenos de vientos minerales / dejan para nuestra contemplación cinco metros de realidad / y nos divertimos como menudas medusas en la espesura del vacío».
El mundo andino es vuelto a comprender, ya aceptado como un espacio, como «el espacio», en que los mitos y el misticismo han absorbido la realidad, y es a través de ellos la única forma de entenderlo.
Carlos L. Orihuela escribió que en este libro el autor «se ha desviado hacia el espejo personal, hacia la autocontemplación turbada y el desvelo introspectivo». Por eso mismo, y del modo regular para la naturaleza humana —pues el poeta es humano, a su pesar—, este teme al fin de la vida. Ejemplo de ello es «Extraviados mis irreverentes años»: la muerte, tan cercana y temida, se cierne inevitable, lista para consumir, de un solo zarpazo, hasta el último resquicio de la memoria, del recuerdo y el pasado. Pero ese pasado ha perdido sustancia, ya los años, largos y tediosos, se han reducido a apenas recuerdos.
Garcíarosales me dijo una vez que «un poeta se renueva constantemente, pues la creatividad no es un acto ocioso ni de bohemia intrascendente. El escritor va experimentando a cada instante entre el vivir constante de la existencia». Estoy convencido que no le falta razón, y «Oquendo. Espejo para ciegos imaginarios» es la mejor prueba de ello.

DATO:
Un libro fundamental de la obra de Gerardo Garcíarosales es «Luna de agua», que ha sido publicado este mes por el sello Acerva Ediciones en una bonita edición corregida y aumentada. Forma parte de la colección Pasiones narrativas, que reúne lo mejor de la literatura de la Región Centro.

En Gerardo Garcíarosales (Jauja, 1944) es más bien la cosmogonía andina vista desde una óptica diluida en un mundo onírico, o aun metafísico.


* Texto leído durante la presentación del libro, en mayo de 2011.

COLUMNA: UN MUNDO PERFECTO

El inca, la boba y el hijo del ladrón
Jorge Jaime Valdez

Es insólito comentar cuatro películas peruanas que fueron estrenadas en los últimos dos meses. Vimos “Bolero de noche”, “El guachimán”, “Las malas intenciones” y la cinta que nos ocupa. Sin embargo, esta es una buena noticia para quienes queremos y reclamamos que se estrenen más filmes peruanos en nuestra escuálida cartelera local.
“El inca, la boba y el hijo del ladrón”, la ópera prima de Ronnie Temoche, fue la más votada por el público en el último Festival de Cine de Lima organizado por la Universidad Católica. La trama sigue tres historias que se entrelazan a lo largo de la cinta. “El inca” es un viejo peleador venido a menos por el paso del tiempo, vive sin familia, en completa soledad y busca darle algún sentido a lo que le queda de existencia. Nos recuerda, salvando las distancias y latitudes, a Mickey Rourke en “El luchador”. “La boba” es una chica que trabaja en un restaurante de mala muerte, en alguna carretera rodeada por el desierto, esperando al amor de su vida; aparecerá su “príncipe azul” y esto le traerá una serie de complicaciones. Y “el hijo del ladrón” es un muchacho que vive con su joven pareja, una adolescente quinceañera con quien espera un hijo. Rodeado de muerte y pobreza, vive bajo el estigma de tener un padre delincuente, lo cual le acarreará serias dificultades y el odio de todo el pueblo. Estos tres son personajes que viven en algún lugar del norte, los arenales sirven de marco para mostrar una realidad precaria, pero no carente de ilusión y esperanza. Todos buscan redención, darle un norte a su destino que casi siempre se muestra hostil y contradictorio, y con un poco más de suerte, acaso, encontrar el amor.
La película tiene varios méritos pero también desaciertos. La selección de los actores es muy buena, sobre todo “el inca” (Carlos Cubas) y “la boba”, (Flor Quezada). El primero no es actor, sin embargo, hace un papel memorable: un personaje tierno a pesar de su rostro pétreo e inmutable, que parece extraído de un circo ambulante, es una persona con un pasado quizá glorioso, pero que vive constantemente bajo la tentación del fracaso. La segunda transmite una sensualidad casi animal, como una flor silvestre o una rosa de pantano, parece Sonia Braga en alguna historia de Jorge Amado, principalmente en “Gabriela, clavo y canela”. Hay varios momentos memorables: la escena de la morgue es bastante sórdida pero interesante, y las partes cuando vemos al inca recordando su vieja gloria en los cuadriláteros son entrañables. Hay constantes guiños al “western”, al cine bíblico, a las películas de circos, al policial, que son una muestra deliciosa de la gran cinefilia de su director.
Las historias y sus personas funcionan en buena parte del filme, pero al final todo resulta forzado, inverosímil, como si el azar de pronto lograra la felicidad en un abrir y cerrar de ojos. Los protagonistas son perdedores, marginales, es un mundo de fábula. Podríamos compararla con “Amores perros”, pero en esta cinta mexicana los protagonistas no sólo son perdedores y marginales, sino que la vida es muy dura, violenta, desencantada, gris y no tiene un final feliz. En la película de Temoche las acciones se desencadenan de manera apresurada, torpe, el final echa a perder un rodaje que promete, incluso parece que la historia se le va de las manos, como arena del desierto. De todas maneras, esta producción merece ser vista, está sobre el estándar de las cintas peruanas. La fotografía, la dirección de arte y la música no desentonan, todo lo contrario, nos muestran un Perú que nos fascina, pero que también nos duele.

La selección de los actores es muy buena, sobre todo “el inca” (Carlos Cubas) y “la boba”, (Flor Quezada). El primero no es actor, sin embargo, hace un papel memorable: un personaje tierno a pesar de su rostro pétreo e inmutable.

MICROCUENTO n° 50

Otro pecado original

Luis Zúñiga

Eva no quería su manzana. Se metió dentro de una cueva y se la comió toda. Adán nunca la volvió a encontrar, tampoco Dios.

PERFUME DE MUJER

La muerte lenta de Luciana B.

Guillermo Martínez

Tenía puesta una blusa suelta, desprendida hasta el segundo botón, y cuando mis manos rodearon el cuello, en el desplazamiento de la tela, se soltó un botón más. Ella no hizo ningún ademán para prenderlo. Estábamos los dos inmóviles, como hipnotizados, y sólo se movían mis manos sobre su cuello. Las corrí en un momento hacia los hombros y me di cuenta de que no llevaba corpiño. Me asomé un poco y pude ver sus picos pequeños de niña, apenas embolsados en la tela de la blusa.

AGENDA SEMANAL

III Ciclo de Cine “Del Mundo” en función continuada
Organizan: ICPNA Región Centro y Suplemento Cultural “Solo 4”
Jueves, 18 de agosto:
3:30 pm: Scoop (Inglaterra)
5:30 pm: Ciudad de muertos (Alemania)
6:00 pm: Sueños de fuga (EE. UU.)
Viernes, 19 de agosto:
3:30 pm: Billy Elliot (Inglaterra)
5:30 pm: Qué bello es vivir (EE. UU.)
7:00 pm: El cartero (Italia)
Lugar: Auditorio del ICPNA Región Centro - Jr. Ayacucho 169, Huancayo.
INGRESO LIBRE

Exposición didáctica: "Arguedas y el Perú como fuente infinita de creación"
Organizan: ICPNA Región Centro y Comisión Nacional del Centenario del Nacimiento de José María Arguedas
Muestra abierta de lunes a sábado
Horario: 8 am-12 m y 4 pm-8pm
Lugar: Auditorio y Galería de Arte del ICPNA Región Centro - Jr. Ayacucho N° 169, Huancayo.
INGRESO LIBRE