LA CITA
“Cuando mires al cielo, por la noche, como yo habitaré en una de ellas, como yo reiré en una de ellas, será para ti como si rieran todas las estrellas. ¡Tú tendrás estrellas que saben reír!”.
Antoine de Saint-Exupéry, El principito
martes, 6 de septiembre de 2011
Solo 4, “381”, del 03 de setiembre de 2011
LO ÚLTIMO
I Concurso Nacional de Novela Corta “Premio Ciudad Incontrastable - 2011”
La Municipalidad Provincial de Huancayo y el sello editorial Bisagra Editores, con el propósito de contribuir al desarrollo literario y cultural de la región centro del Perú, convocan al I Concurso Nacional de Novela Corta “Premio Ciudad Incontrastable - 2011”, donde podrán participar todos los escritores peruanos mayores de edad, con temas totalmente libres.
El Jurado es presidido por Carlos Calderón Fajardo, acompañado por los también escritores Julián Pérez y José de Piérola. El premio del certamen consiste en la suma de S/.6000 Nuevos Soles, más diploma de honor y la publicación total de la obra. Las bases completas las podrán encontrar en nuestro blog y en el de Bisagra Editores, además, en el perfil de Facebook “Suplemento Solo 4”.
La Municipalidad Provincial de Huancayo y el sello editorial Bisagra Editores, con el propósito de contribuir al desarrollo literario y cultural de la región centro del Perú, convocan al I Concurso Nacional de Novela Corta “Premio Ciudad Incontrastable - 2011”, donde podrán participar todos los escritores peruanos mayores de edad, con temas totalmente libres.
El Jurado es presidido por Carlos Calderón Fajardo, acompañado por los también escritores Julián Pérez y José de Piérola. El premio del certamen consiste en la suma de S/.6000 Nuevos Soles, más diploma de honor y la publicación total de la obra. Las bases completas las podrán encontrar en nuestro blog y en el de Bisagra Editores, además, en el perfil de Facebook “Suplemento Solo 4”.
¿La Tunantada de Huancayo y el Santiago de Jauja?
Francisco Mucha
Como explicar este hecho: ¿por qué cada vez, con mayor frecuencia, se baila Santiago en Jauja y Tunantada en Huancayo?
En Huancayo, se cultiva una danza social de resistencia cultural, dedicada a los “wamanis”, o cerros, y al marcado de los animales, que a la llegada de los españoles fue calificada como pagana, pero que la inteligencia y sabiduría del poblador del valle hizo que perdure hasta hoy con una fórmula muy simple: colocar cruces en los cerros y ponerle el nombre del santo a caballo: Santiago. Más al norte, para los descendientes de los “Xauxas”, está la Tunantada, danza dramática cuyo origen todavía no está definido, de extraordinaria música sensible, con la elegante expresión de sus personajes enmascarados, cautiva a propios y extraños; es su carta de presentación.
El estudioso Raúl Romero asegura que: “El proceso del mestizaje en el Valle del Mantaro se aceleró desde comienzos del siglo XX, al resolverse los conflictos entre indios y mestizos, los unificó. Ayudó a preservar el lenguaje quechua y sus tradiciones culturales”. Por otro lado, Brayan Roberts y Horman Lon aseguran que la migración del poblador del valle, iniciada en 1901, por los enganchadores hacia los asientos mineros, entre ellos Morococha, tuvo un giro en su dirección desde 1940. El nuevo destino fue Huancayo. Entonces, las relaciones del poder económico de la Incontrastable se abren paso en la región. Merced al inicio de su desarrollo comercial, su intercambio económico con Lima empezaba a crecer.
Es más, la década del 60 registra un hecho determinante: la aparición de la Universidad Nacional del Centro del Perú, haciendo más atractivo su destino. Entonces, los campesinos de los pueblos, también de Jauja, que migraban a las minas de Morococha, aunque solo por temporadas, no tienen mejor idea que orientar su búsqueda de crecimiento económico y social en esta ciudad, asentándose principalmente en los distritos de El Tambo, La Florida, Pio Pata o la ciudad universitaria.
Cuando José María Arguedas llegó al Mantaro descartó una idea equivocada que tenía sobre el proceso de mestizaje en el valle: no encontró, en el paso de indio a mestizo, a pobladores atormentados, como pensaba, y refiere Raúl Romero, sino a un mestizo económicamente exitoso, alegre, orgulloso, con una cultura popular creativa y propia, pero con un proceso de modernización en su folclor donde aceptaba elementos venidos de occidente. Su diseño y organización, sistema de fiestas con santos católicos, instrumentos musicales que acompañaban a sus celebraciones: La Tunantada y el Santiago ejecutados por arpas, violines, clarinetes y saxos de procedencia europea.
Actualmente, es curioso cómo en Huancayo, en mayo, el mes de las cruces, ya no solo se danza la Chonguinada, sino que desde hace algunos años se inició una metamorfosis. Como fin de fiesta, las tonadas de la Tunantada toman cuerpo. Hoy, la Chonguinada acoge como propio el personaje del “chuto” que pertenece a la Tunantada. También se combina la una con la otra, durante la Fiesta de las Cruces de Mayo, en algunos lugares de Huancayo, o se da el “dos por uno”; osea, dos días de Chonguinada por uno de Tunantada.
¿Será que la música sentida y de gran plasticidad de los jaujinos cautiva tanto en Huancayo? Por otro lado, la Herranza, danza ritual y de resistencia, queda paulatinamente relegada. Distritos como Masma o Janjaillo, bastiones de ésta, se abren al Santiago, y ni que decir de pueblos como Muquiyauyo o Yauli, donde anualmente, desde algunos años atrás, en agosto, se desarrollan concursos o festivales de éste. En Jauja, entre agosto y setiembre, en los distritos o en algunos barrios de la misma capital de provincia, llevan al “santo cabalgado” a la iglesia, con el agregado del ingenio popular. La misa es “compartida”, ya que es oficiada también para el alma de los seres queridos que se fueron.
El vestuario de fiesta tiene las mismas características que en Huancayo y es alquilado en tiendas cerca de la plaza principal. La orquesta de pocos músicos da licencia al baile, aun cuando no se tenga animales, “ni siquiera un cuy que señalar”; también es huancaína, principalmente.
“La modernización de una sociedad globalizada tiene como efecto la homogenización de las culturas, agrupándolas en una sola”, dice el estudioso Barth. Asegura que los contenidos culturales de un grupo definido pueden cambiar con el tiempo. Aunque existe una salvedad. La conciencia étnica y las identidades múltiples de los pobladores están ligadas, también, a su demarcación territorial, historia, proyectos, arte y su lenguaje. ¿Seguiremos asegurando que la Tunantada sigue siendo de Jauja y el Santiago de Huancayo?
Como explicar este hecho: ¿por qué cada vez, con mayor frecuencia, se baila Santiago en Jauja y Tunantada en Huancayo?
En Huancayo, se cultiva una danza social de resistencia cultural, dedicada a los “wamanis”, o cerros, y al marcado de los animales, que a la llegada de los españoles fue calificada como pagana, pero que la inteligencia y sabiduría del poblador del valle hizo que perdure hasta hoy con una fórmula muy simple: colocar cruces en los cerros y ponerle el nombre del santo a caballo: Santiago. Más al norte, para los descendientes de los “Xauxas”, está la Tunantada, danza dramática cuyo origen todavía no está definido, de extraordinaria música sensible, con la elegante expresión de sus personajes enmascarados, cautiva a propios y extraños; es su carta de presentación.
El estudioso Raúl Romero asegura que: “El proceso del mestizaje en el Valle del Mantaro se aceleró desde comienzos del siglo XX, al resolverse los conflictos entre indios y mestizos, los unificó. Ayudó a preservar el lenguaje quechua y sus tradiciones culturales”. Por otro lado, Brayan Roberts y Horman Lon aseguran que la migración del poblador del valle, iniciada en 1901, por los enganchadores hacia los asientos mineros, entre ellos Morococha, tuvo un giro en su dirección desde 1940. El nuevo destino fue Huancayo. Entonces, las relaciones del poder económico de la Incontrastable se abren paso en la región. Merced al inicio de su desarrollo comercial, su intercambio económico con Lima empezaba a crecer.
Es más, la década del 60 registra un hecho determinante: la aparición de la Universidad Nacional del Centro del Perú, haciendo más atractivo su destino. Entonces, los campesinos de los pueblos, también de Jauja, que migraban a las minas de Morococha, aunque solo por temporadas, no tienen mejor idea que orientar su búsqueda de crecimiento económico y social en esta ciudad, asentándose principalmente en los distritos de El Tambo, La Florida, Pio Pata o la ciudad universitaria.
Cuando José María Arguedas llegó al Mantaro descartó una idea equivocada que tenía sobre el proceso de mestizaje en el valle: no encontró, en el paso de indio a mestizo, a pobladores atormentados, como pensaba, y refiere Raúl Romero, sino a un mestizo económicamente exitoso, alegre, orgulloso, con una cultura popular creativa y propia, pero con un proceso de modernización en su folclor donde aceptaba elementos venidos de occidente. Su diseño y organización, sistema de fiestas con santos católicos, instrumentos musicales que acompañaban a sus celebraciones: La Tunantada y el Santiago ejecutados por arpas, violines, clarinetes y saxos de procedencia europea.
Actualmente, es curioso cómo en Huancayo, en mayo, el mes de las cruces, ya no solo se danza la Chonguinada, sino que desde hace algunos años se inició una metamorfosis. Como fin de fiesta, las tonadas de la Tunantada toman cuerpo. Hoy, la Chonguinada acoge como propio el personaje del “chuto” que pertenece a la Tunantada. También se combina la una con la otra, durante la Fiesta de las Cruces de Mayo, en algunos lugares de Huancayo, o se da el “dos por uno”; osea, dos días de Chonguinada por uno de Tunantada.
¿Será que la música sentida y de gran plasticidad de los jaujinos cautiva tanto en Huancayo? Por otro lado, la Herranza, danza ritual y de resistencia, queda paulatinamente relegada. Distritos como Masma o Janjaillo, bastiones de ésta, se abren al Santiago, y ni que decir de pueblos como Muquiyauyo o Yauli, donde anualmente, desde algunos años atrás, en agosto, se desarrollan concursos o festivales de éste. En Jauja, entre agosto y setiembre, en los distritos o en algunos barrios de la misma capital de provincia, llevan al “santo cabalgado” a la iglesia, con el agregado del ingenio popular. La misa es “compartida”, ya que es oficiada también para el alma de los seres queridos que se fueron.
El vestuario de fiesta tiene las mismas características que en Huancayo y es alquilado en tiendas cerca de la plaza principal. La orquesta de pocos músicos da licencia al baile, aun cuando no se tenga animales, “ni siquiera un cuy que señalar”; también es huancaína, principalmente.
“La modernización de una sociedad globalizada tiene como efecto la homogenización de las culturas, agrupándolas en una sola”, dice el estudioso Barth. Asegura que los contenidos culturales de un grupo definido pueden cambiar con el tiempo. Aunque existe una salvedad. La conciencia étnica y las identidades múltiples de los pobladores están ligadas, también, a su demarcación territorial, historia, proyectos, arte y su lenguaje. ¿Seguiremos asegurando que la Tunantada sigue siendo de Jauja y el Santiago de Huancayo?
Industrias culturales: un debate necesario
Alberto Chavarría
Muchos, aún hoy, creen que la cultura es solo una cuestión espiritual o intangible. No logran comprender que la cultura, como muchos bienes, pueden ser objetos, sean reales o abstractos, sujetos a las leyes del mercado o del proceso de Producción-Distribución-Consumo. Si se entiende la idea económica de sector de servicios en su amplitud se podrá visualizar, con mayor acierto, lo que señalamos.
¿Cómo puede la cultura ser un producto económico? Por lo pronto la educación privada, y por ese rumbo se conceptúa la educación nacional actual, es un buen ejemplo de ello. Lo que se vende son servicios formativos e instructivos. Esa prestación, sea de modo personal o como colectividad, se paga. Lo que se puede discutir es la calidad de dicho servicio.
Del mismo modo, los objetos artísticos (cine, teatro, literatura, pintura, música, etc.), el entretenimiento, la diversión, lo espiritual, como la filosofía y la religión, al ingresar al P-D-C, que señalamos más arriba, necesitan capital para realizarse como productos y convertirse en riqueza, en los dos sentidos: espiritual y material.
¿Destruiría la cualidad artística, estética, del objeto de arte pretender convertirlo en un producto cultural? La respuesta es sí y no, al mismo tiempo, todo depende. Con los casos del cine y la literatura lo ejemplificaremos. ¿Se puede hacer cine sin capital? Es obvio que no. ¿El capital determinará si es una obra de arte o no? Ahí dependerá del director, de su compromiso con el arte, de su formación estética. El cine independiente, que cuestiona al criterio Hollywoodense, es la mejor muestra de que el capital no es determinante en la orientación artística. Y películas de este corte abundan, aunque no en el circuito puramente comercial. El verdadero cinéfilo sabe buscar y encuentra calidad.
Es claro que los “best seller” literarios son numerosos. Sus autores buscan dinero y fama fácil. Sin embargo, entre esa maleza la verdadera literatura se abre paso. Ambos son productos culturales, la diferencia está en su calidad estética, su lenguaje y su propuesta artística. Lo mismo podemos decir de las demás artes.
En consecuencia, por lo masivo de su difusión y consumo, el producto cultural acerca al gran público a la cultura. Ahí generar debate para discernir la buena de la mala cultura es tarea de los interesados en la verdadera cultura. Pero, para abrir los espacios es necesario que haya industrias culturales, sectores económicos que fortalezcan dicha Producción-Distribución-Consumo en formalidad. Hoy existen, pero informales. Y en ello el creador y artista pierde mucho.
Mucha de esa informalidad está asentada en la idea de que la cultura es antieconómica. Y, claro, cómo no lo va a ser si los consumidores de cultura, especialmente en provincias, creen que la cultura debe ser gratis, que los libros deben regalarse, que el teatro no debe cobrar, que el músico y cantante deben hacerlo sin costo. Todo en la idea de que son artistas y viven del aplauso. Una dirección más definida hacia las industrias culturales de parte de los involucrados cambiaría todo este panorama y beneficiaría a todos, especialmente en lo espiritual.
Muchos, aún hoy, creen que la cultura es solo una cuestión espiritual o intangible. No logran comprender que la cultura, como muchos bienes, pueden ser objetos, sean reales o abstractos, sujetos a las leyes del mercado o del proceso de Producción-Distribución-Consumo. Si se entiende la idea económica de sector de servicios en su amplitud se podrá visualizar, con mayor acierto, lo que señalamos.
¿Cómo puede la cultura ser un producto económico? Por lo pronto la educación privada, y por ese rumbo se conceptúa la educación nacional actual, es un buen ejemplo de ello. Lo que se vende son servicios formativos e instructivos. Esa prestación, sea de modo personal o como colectividad, se paga. Lo que se puede discutir es la calidad de dicho servicio.
Del mismo modo, los objetos artísticos (cine, teatro, literatura, pintura, música, etc.), el entretenimiento, la diversión, lo espiritual, como la filosofía y la religión, al ingresar al P-D-C, que señalamos más arriba, necesitan capital para realizarse como productos y convertirse en riqueza, en los dos sentidos: espiritual y material.
¿Destruiría la cualidad artística, estética, del objeto de arte pretender convertirlo en un producto cultural? La respuesta es sí y no, al mismo tiempo, todo depende. Con los casos del cine y la literatura lo ejemplificaremos. ¿Se puede hacer cine sin capital? Es obvio que no. ¿El capital determinará si es una obra de arte o no? Ahí dependerá del director, de su compromiso con el arte, de su formación estética. El cine independiente, que cuestiona al criterio Hollywoodense, es la mejor muestra de que el capital no es determinante en la orientación artística. Y películas de este corte abundan, aunque no en el circuito puramente comercial. El verdadero cinéfilo sabe buscar y encuentra calidad.
Es claro que los “best seller” literarios son numerosos. Sus autores buscan dinero y fama fácil. Sin embargo, entre esa maleza la verdadera literatura se abre paso. Ambos son productos culturales, la diferencia está en su calidad estética, su lenguaje y su propuesta artística. Lo mismo podemos decir de las demás artes.
En consecuencia, por lo masivo de su difusión y consumo, el producto cultural acerca al gran público a la cultura. Ahí generar debate para discernir la buena de la mala cultura es tarea de los interesados en la verdadera cultura. Pero, para abrir los espacios es necesario que haya industrias culturales, sectores económicos que fortalezcan dicha Producción-Distribución-Consumo en formalidad. Hoy existen, pero informales. Y en ello el creador y artista pierde mucho.
Mucha de esa informalidad está asentada en la idea de que la cultura es antieconómica. Y, claro, cómo no lo va a ser si los consumidores de cultura, especialmente en provincias, creen que la cultura debe ser gratis, que los libros deben regalarse, que el teatro no debe cobrar, que el músico y cantante deben hacerlo sin costo. Todo en la idea de que son artistas y viven del aplauso. Una dirección más definida hacia las industrias culturales de parte de los involucrados cambiaría todo este panorama y beneficiaría a todos, especialmente en lo espiritual.
Los consumidores de cultura, especialmente en provincias, creen que la cultura debe ser gratis, que los libros deben regalarse, que el teatro no debe cobrar.
COLUMNA: El folclor que yo vi
El “chapracuy”
Luis Cárdenas Raschio
Me invitaron a la fiesta del Señor Ccechccamarca de Izcuchaca, no perdí la ocasión y me fui a la fiesta durante tres días. Gocé de la víspera, donde servían calientitos y ponches sumamente agradables, bailando cuando quemaban los castillones al compás de una banda. Al amanecer del día principal nos sacaron de la cama a las 5:00 a.m. con la cantidad de cohetones que revientan al llegar el alba. Después de un suculento desayuno, con Mondongo, café con bollitos y panes riquísimos, especialmente preparados para esta fecha, acudí a la misa de fiesta y a la procesión de la Cruz del Señor de Ccechccamarca, alrededor del parque. Terminada la procesión, se tiene un descanso de dos horas, luego la cruz es llevada a la parte más alta del cerro.
Lo que me llamó la atención fue la forma como se nombra al nuevo mayordomo. Tienen una urna de madera y en su interior está la imagen del Señor de Ccechccamarca pintada en una lámina de metal. Desde la época de la colonia, esta urna es colocada a la entrada de la iglesia y el devoto o devota que desea pasar la fiesta el próximo año, carga la urna y, acompañado de la orquesta, recorre el perímetro de la plaza; luego, los amigos y parientes, se hacen anotar con sus ofrecimientos de ayuda para realizar la siguiente fiesta. Algunos regalan animales: toros, carneros, víveres, árboles y el “chapracuy”, además de músicos y mucho más.
Esta vez contaré sobre el ofrecimiento del “chapracuy”. Esta costumbre se realiza de la siguiente manera: los sembríos, por lo general, descansan una temporada, en este tiempo se llenan de arbustos de molle u otras plantas que invaden toda la “chacra”. Faltando seis meses para la fiesta, el prioste con amigos y pobladores, después de un buen desayuno, al compás de dos “pincuyeros” (músicos que tocan “tinya” y “pincullo”) se dirigen a uno de los campos y en ella se forman tres grupos, el primero de los mayores de edad, otro de los jóvenes y el último de los más muchachos
Se comienza a cortar y extraer las plantas que invadieron la “chacra” —tiene que sacarse la planta desde su raíz—, luego se va haciendo una especie de ovillo inmenso entrecruzando las ramas. Esta acción es acompañada de abundante chicha, cerveza y caña. Cuando las ramas son juntadas y dan una dimensión de tres a cuatro metros, se comienza a hacer rodar los ovillos desde la parte alta hacia la carretera. Las ramas se desprenden del conglomerado y, entonces, hay que juntarlas nuevamente, previo trago; así, trascurre el tiempo hasta que llega a la carretera donde espera un camión para trasladar todas las plantas extraídas. En esta parte baja, cerca de la vía, espera la esposa del prioste con todas las señoras de la localidad, quienes han preparado el almuerzo. Después de comer, todos vuelven al pueblo bailando.
Las plantas que cortaron se secan durante seis meses y se emplean para preparar los ricos bizcochuelos y rosquitas para hacer llegar a todas las personas, dos meses antes de la fiesta para que no se olviden de su ofrecimiento. El primer día para los pobladores del pueblo, el segundo día para los amigos de Huancayo y a la semana siguiente para los de Lima. La próxima contaremos sobre el “llantacuy”.
Luis Cárdenas Raschio
Me invitaron a la fiesta del Señor Ccechccamarca de Izcuchaca, no perdí la ocasión y me fui a la fiesta durante tres días. Gocé de la víspera, donde servían calientitos y ponches sumamente agradables, bailando cuando quemaban los castillones al compás de una banda. Al amanecer del día principal nos sacaron de la cama a las 5:00 a.m. con la cantidad de cohetones que revientan al llegar el alba. Después de un suculento desayuno, con Mondongo, café con bollitos y panes riquísimos, especialmente preparados para esta fecha, acudí a la misa de fiesta y a la procesión de la Cruz del Señor de Ccechccamarca, alrededor del parque. Terminada la procesión, se tiene un descanso de dos horas, luego la cruz es llevada a la parte más alta del cerro.
Lo que me llamó la atención fue la forma como se nombra al nuevo mayordomo. Tienen una urna de madera y en su interior está la imagen del Señor de Ccechccamarca pintada en una lámina de metal. Desde la época de la colonia, esta urna es colocada a la entrada de la iglesia y el devoto o devota que desea pasar la fiesta el próximo año, carga la urna y, acompañado de la orquesta, recorre el perímetro de la plaza; luego, los amigos y parientes, se hacen anotar con sus ofrecimientos de ayuda para realizar la siguiente fiesta. Algunos regalan animales: toros, carneros, víveres, árboles y el “chapracuy”, además de músicos y mucho más.
Esta vez contaré sobre el ofrecimiento del “chapracuy”. Esta costumbre se realiza de la siguiente manera: los sembríos, por lo general, descansan una temporada, en este tiempo se llenan de arbustos de molle u otras plantas que invaden toda la “chacra”. Faltando seis meses para la fiesta, el prioste con amigos y pobladores, después de un buen desayuno, al compás de dos “pincuyeros” (músicos que tocan “tinya” y “pincullo”) se dirigen a uno de los campos y en ella se forman tres grupos, el primero de los mayores de edad, otro de los jóvenes y el último de los más muchachos
Se comienza a cortar y extraer las plantas que invadieron la “chacra” —tiene que sacarse la planta desde su raíz—, luego se va haciendo una especie de ovillo inmenso entrecruzando las ramas. Esta acción es acompañada de abundante chicha, cerveza y caña. Cuando las ramas son juntadas y dan una dimensión de tres a cuatro metros, se comienza a hacer rodar los ovillos desde la parte alta hacia la carretera. Las ramas se desprenden del conglomerado y, entonces, hay que juntarlas nuevamente, previo trago; así, trascurre el tiempo hasta que llega a la carretera donde espera un camión para trasladar todas las plantas extraídas. En esta parte baja, cerca de la vía, espera la esposa del prioste con todas las señoras de la localidad, quienes han preparado el almuerzo. Después de comer, todos vuelven al pueblo bailando.
Las plantas que cortaron se secan durante seis meses y se emplean para preparar los ricos bizcochuelos y rosquitas para hacer llegar a todas las personas, dos meses antes de la fiesta para que no se olviden de su ofrecimiento. El primer día para los pobladores del pueblo, el segundo día para los amigos de Huancayo y a la semana siguiente para los de Lima. La próxima contaremos sobre el “llantacuy”.
Se comienza a cortar y extraer las plantas que invadieron la “chacra”, luego se va haciendo una especie de ovillo inmenso entrecruzando las ramas.
MICROCUENTO
El tiro libre
César Klauer
David había entrenado para ese momento desde que era un pequeñito de las divisiones menores. La técnica del tiro libre que él manejaba tan magistralmente, no le había resultado fácil de aprender. Se quedaba todos los días después del entrenamiento a practicar y patear, y patear, hasta la perfección. La pelota hacía una curva brutal. Y ahora el árbitro había abierto la puerta para que David les mostrara a todos de lo que era capaz. La pelota estaba en su sitio. El arquero colocó su barrera. David refunfuñó. Vio al entrenador. Miró a sus compañeros de banca. Cruzó los brazos.
César Klauer
David había entrenado para ese momento desde que era un pequeñito de las divisiones menores. La técnica del tiro libre que él manejaba tan magistralmente, no le había resultado fácil de aprender. Se quedaba todos los días después del entrenamiento a practicar y patear, y patear, hasta la perfección. La pelota hacía una curva brutal. Y ahora el árbitro había abierto la puerta para que David les mostrara a todos de lo que era capaz. La pelota estaba en su sitio. El arquero colocó su barrera. David refunfuñó. Vio al entrenador. Miró a sus compañeros de banca. Cruzó los brazos.
PERFUME DE MUJER
El perfume
Patrick Süskind
La tendió en el suelo entre los huesos de ciruela, le desgarró el vestido y la fragancia se convirtió en torrente que le inundó con su aroma. Apretó la cara contra su piel y la pasó, con las ventanas de la nariz esponjadas, por su vientre, pecho, garganta, rostro, cabellos y otra vez por el vientre hasta el sexo, los muslos y las blancas pantorrillas. La olfateó desde la cabeza hasta la punta de los pies, recogiendo los últimos restos de su fragancia en la barbilla, en el ombligo y en el hueco del codo.
Patrick Süskind
La tendió en el suelo entre los huesos de ciruela, le desgarró el vestido y la fragancia se convirtió en torrente que le inundó con su aroma. Apretó la cara contra su piel y la pasó, con las ventanas de la nariz esponjadas, por su vientre, pecho, garganta, rostro, cabellos y otra vez por el vientre hasta el sexo, los muslos y las blancas pantorrillas. La olfateó desde la cabeza hasta la punta de los pies, recogiendo los últimos restos de su fragancia en la barbilla, en el ombligo y en el hueco del codo.
ARTÍCULO PRINCIPAL:
El curandero del amor
(fragmento)
Washington Cucurto
El curandero giró y le inyectó la sangre a mi ticki. Se desabrochó la manga y mientras gritaba, sangre, se clavó sin pestañar la jeringa en un brazo y ya esto era un toqueteo, un pinchaderío sin ton ni son. Se pinchaba y ya la pinchaba a ella y se volvía a pinchar y le daba mas sangre a ella. Era tanto el bardo y la desesperación que incluso vi cómo la pinchaba a la propia Maria sacándole sangre de un brazo y poniéndosela en el otro. "Lo importante es que la sangre fluya", dijo. Yo estiré mi brazo y me dio dos pinchazos pero ni por asomo asomó una gota de sangre. "Esta vacío", dijo. De brazo en brazo caían gotones de sangre que el curandero chupaba "para no perderla".
Al curandero se le cayó la peluca y se despegó de su traje de curandero y se sentó en un banquito.
— ¡La salvamos, pongan cumbia, carajo!
Yo me alegré de la vida. Salté al minicomponente Aiwa y puse Los Mirlos. Y sonó de casualidad el Poder Verde. Lo puse a volumen 55, la pieza retumbaba que volaba. Solo un aparato japonés puede poner la cumbia a 55 de sonido. El gran plan de los japoneses es que un día prendamos un Aiwa y volemos en mil pedazos. La cumbia se escuchaba hasta en la Luna.
— ¡El poder Verde!, gritó el curandero.
Teníamos los brazos dolorosos pero estábamos contentos.
Como si fuese un cuento de García Marquez, pero más divertido y con cumbia. Pos, qué es esta vida de hambre, sino puro realismo mágico al revés. Sea como sea, la cama de mi ticki se comenzó a elevar en medio de aquel cuartucho horripilante, mientras sonaba Eres Mentirosa. Golpeaba contra el foquito del techo e iba flotando de un lado a otro de la pieza, como una vez vi, que flotaba en llamas la cama de Frida Kalho, en una película yanqui. Y ustedes no lo van a creer, pero las cosas que pasan en las películas, también pasan en la vida. Si piensan que macaneo vengan a caminar por las calles de Constitución y verán que esto es ciencia ficción sudamericana.
—Esta es una curación doble. Hay que hacer la otra parte de la curación.
—¿Qué otra parte de la curación?, le pregunté. Yo lo miré al curandero trucho que no era otro más que el mismo hermano del vendedor de cds y a los cds los copiaban en el mismo Aiwa multipotente, en el cual ahora sonaba Lamento de la Selva. Che, que ahora me doy cuenta lo justo y hermoso que es el amor pese a todo, lo digo ahora que pasaron tres dias y ya me puedo sentar y caminar. Che, que no hay nada más justo en la vida que el amor y el sufrimiento. El curandero fue y quemó de nuevo en el microondas las pinzas y me dijo que el amor se hace entre dos y que para que no vuelva a ocurrir era necesario, que no dolería nada, que piense en María que al lado mío boca arriba, y yo boca abajo, me agarraba de las manos y sonreía y fue tan linda su sonrisa, pese a todo, fue una sonrisa de amor y alegría y comprendí que a pesar de todos los problemas, el amor es lo más lindo que nos pasa, pese a todo, y la cumbia no dejaba de sonar mientras yo me bajaba los pantalones, en el acto más justo de la vida, mientras el curandero del amor me metía las agujas hirvientes en el centro oscuro y acre y con olor a mierda de mi ser.
(fragmento)
Washington Cucurto
El curandero giró y le inyectó la sangre a mi ticki. Se desabrochó la manga y mientras gritaba, sangre, se clavó sin pestañar la jeringa en un brazo y ya esto era un toqueteo, un pinchaderío sin ton ni son. Se pinchaba y ya la pinchaba a ella y se volvía a pinchar y le daba mas sangre a ella. Era tanto el bardo y la desesperación que incluso vi cómo la pinchaba a la propia Maria sacándole sangre de un brazo y poniéndosela en el otro. "Lo importante es que la sangre fluya", dijo. Yo estiré mi brazo y me dio dos pinchazos pero ni por asomo asomó una gota de sangre. "Esta vacío", dijo. De brazo en brazo caían gotones de sangre que el curandero chupaba "para no perderla".
Al curandero se le cayó la peluca y se despegó de su traje de curandero y se sentó en un banquito.
— ¡La salvamos, pongan cumbia, carajo!
Yo me alegré de la vida. Salté al minicomponente Aiwa y puse Los Mirlos. Y sonó de casualidad el Poder Verde. Lo puse a volumen 55, la pieza retumbaba que volaba. Solo un aparato japonés puede poner la cumbia a 55 de sonido. El gran plan de los japoneses es que un día prendamos un Aiwa y volemos en mil pedazos. La cumbia se escuchaba hasta en la Luna.
— ¡El poder Verde!, gritó el curandero.
Teníamos los brazos dolorosos pero estábamos contentos.
Como si fuese un cuento de García Marquez, pero más divertido y con cumbia. Pos, qué es esta vida de hambre, sino puro realismo mágico al revés. Sea como sea, la cama de mi ticki se comenzó a elevar en medio de aquel cuartucho horripilante, mientras sonaba Eres Mentirosa. Golpeaba contra el foquito del techo e iba flotando de un lado a otro de la pieza, como una vez vi, que flotaba en llamas la cama de Frida Kalho, en una película yanqui. Y ustedes no lo van a creer, pero las cosas que pasan en las películas, también pasan en la vida. Si piensan que macaneo vengan a caminar por las calles de Constitución y verán que esto es ciencia ficción sudamericana.
—Esta es una curación doble. Hay que hacer la otra parte de la curación.
—¿Qué otra parte de la curación?, le pregunté. Yo lo miré al curandero trucho que no era otro más que el mismo hermano del vendedor de cds y a los cds los copiaban en el mismo Aiwa multipotente, en el cual ahora sonaba Lamento de la Selva. Che, que ahora me doy cuenta lo justo y hermoso que es el amor pese a todo, lo digo ahora que pasaron tres dias y ya me puedo sentar y caminar. Che, que no hay nada más justo en la vida que el amor y el sufrimiento. El curandero fue y quemó de nuevo en el microondas las pinzas y me dijo que el amor se hace entre dos y que para que no vuelva a ocurrir era necesario, que no dolería nada, que piense en María que al lado mío boca arriba, y yo boca abajo, me agarraba de las manos y sonreía y fue tan linda su sonrisa, pese a todo, fue una sonrisa de amor y alegría y comprendí que a pesar de todos los problemas, el amor es lo más lindo que nos pasa, pese a todo, y la cumbia no dejaba de sonar mientras yo me bajaba los pantalones, en el acto más justo de la vida, mientras el curandero del amor me metía las agujas hirvientes en el centro oscuro y acre y con olor a mierda de mi ser.
Era tanto el bardo y la desesperación que incluso vi cómo la pinchaba a la propia Maria sacándole sangre de un brazo y poniéndosela en el otro.
AGENDA SEMANAL
Conferencia magistral e inauguración de la exposición:
"Vivienda Wanka, todas las arquitecturas del valle"
Conferencia a cargo del Arq. Jorge Burga Bartra
Organizan: ICPNA Región Centro /Grupo Wanka Kawsay
Fecha: miércoles, 07 de setiembre
Hora: 7 pm
Lugar: ICPNA Región Centro - Jr. Ayacucho 169
INGRESO LIBRE
"Vivienda Wanka, todas las arquitecturas del valle"
Conferencia a cargo del Arq. Jorge Burga Bartra
Organizan: ICPNA Región Centro /Grupo Wanka Kawsay
Fecha: miércoles, 07 de setiembre
Hora: 7 pm
Lugar: ICPNA Región Centro - Jr. Ayacucho 169
INGRESO LIBRE
lunes, 29 de agosto de 2011
Solo 4, “380”, del 27 de agosto de 2011
LA CITA
“Se considera insoluble este misterio por las mismas razones que deberían inducir a considerarlo solucionable”.
Edgar Allan Poe, Los crímenes de la calle Morgue
LO ÚLTIMO
Jorge Luis Borges es homenajeado con un “Doodle”
El entrañable escritor y poeta Jorge Luis Borges fue homenajeado, el 24 de agosto, día de su cumpleaños, por el buscador en internet más importante del mundo: Google, que con uno de sus ya muy conocidos “Doodles”, celebró los 112 años de nacimiento de este gigantesco autor.
En la imagen que coronaba el buscador se observaba una clara alusión a su vida y a los cuentos fantásticos del argentino, en especial de “El Aleph”, como un punto increíble, en un lugar cualquiera, donde todo y cada parte del universo puede ser visto, desde todos sus ángulos; Google de alguna manera hace en la web, lo que Borges imaginaba en sus cuentos. Esperamos que sigan los homenajes.
Tráfico, hampa y cine
Pedro Guillén
En 1920 se aprobó la Enmienda XVIII de la Constitución de los Estados Unidos implantándose la era de la Ley Seca, prohibiéndose la fabricación, venta y transporte de licores; así como su importación y exportación. Paradójicamente, esta ley no consiguió más abstemios, sino más delincuentes, desafiando la moral y las buenas costumbres; casi nadie respetó la Ley Seca. El tráfico del licor se convirtió en un gran negocio por ser una actividad clandestina que no pagaba impuestos. Además, con la complicidad de jueces y policías corruptos proliferaron muchos locales llamados “speakeasies” (hable despacio), donde se ofrecían mujeres, alcohol y jazz para quienes pagasen lujos prohibidos. En aquel campo de la ilegalidad se multiplicaron los pistoleros. Uno de los más famosos hampones fue Al Capone, en Chicago; hasta que en 1924 el gobierno estadounidense procedió a una radical reorganización del FBI (Federal Bureau of Investigation) bajo la dirección de Edgar Hoover.
La caída de la Bolsa de Nueva York, en 1929, provocó la depresión económica nacional que duró una década. En 1933, el gobierno de Roosevelt canceló la Ley Seca –después de 13 años de vigencia– desarticulando el oficio de tantos maleantes y bandas de traficantes, por lo que éstos tendrían que volcarse a otros delitos en un país que nunca supo restringir la venta de armas; entonces, la nueva línea del trabajo ilegal fue el asalto a las gasolineras, los bares, los restaurantes, las armerías y sobre todo los bancos. Esto dio a la fantasía popular una presencia heroica de muchos pistoleros, porque durante la crisis económica, los bancos fueron los villanos al adueñarse de tierras, granjas y comercios que no pagaron sus hipotecas. Este asunto fue tratado por la literatura social de la época –entre otros– en “Viñas de ira” de John Steinbeck.
Increíble, el progreso ayudó al delito: tener mejores armas, autos y carreteras, suponía facilitar la fuga tras los asaltos; la mayor difusión en los diarios, revistas y radios contribuyó también a crear un pedestal para algunas figuras mayores del crimen. Esas “nuevas estrellas” fueron: John Dillinger, “Baby Face” Nelson, “Ma” Barker, “Pretty Boy” Floyd, “Machine Gun” Kelly, Roger “Terrible”; además de la extendida mafia que comandaban Lucky Luciano o Salvatore Maranzano. Aquella galería de la década infame tuvo un lugar especial para Bonnie Parker y Clyde Barrow, más populares como “Bonnie & Clyde”. Algunas de sus fechorías fueron novelescas, en especial, porque robaban bancos, con lo cual asumían el papel de redentores. La fama les ubicó un sitio en la Enciclopedia Británica que les abrió un camino para la posteridad. También generó muchos artículos periodísticos y libros. El capitán de carreteras de Missouri, Ernest Raub, escribió un extenso artículo donde los justifica a la altura de su leyenda. También menciona que Clyde escribió a Henry Ford elogiándolo por el auto Ford V8, por su gran resistencia y velocidad. Otro dato curioso, Bonnie escribió un largo poema titulado “La historia de Suicide Sal”.
La poetisa y su socio fueron culpables de secuestros, incontables robos y trece asesinatos. En 1934, la policía los acribilló, precisamente, en el auto de su fantasía: un Ford V8. Luego ese vehículo fue objeto de culto popular.
Entre 1920 y 1929, los pistoleros tuvieron una inusitada fama real, a lo que el cine sonoro contribuyó entusiastamente, creando todo un género. Tal es así que, solamente entre 1930 y 32 se filmaron: “El pequeño César” con Edward G. Robinson, “El enemigo público” con James Cagney y “Scarface” con Paul Muni, este último caso basado en la vida o carrera delictiva de Al Capone. En los años subsiguientes, el género policial creó otras estrellas: Humphrey Bogart, George Raft y Spencer Tracy. Es más, junto a este género apareció también el cine de denuncia social con “Soy un fugitivo”, “Gloria y hambre”, “Ellos no olvidarán”, La mujer marcada” o “La legión negra”, que aludían a las cárceles, el desempleo, los linchamientos, el Ku klux klan. Tampoco la historia verídica de Bonnie y Clyde, presente en los diarios desde 1930, convertida en leyenda a partir de su muerte, no podía ser ignorada por el cine. En efecto, se hicieron siete versiones desde 1937, siendo la más importante el film de Artur Penn (1967) que con toda justicia obtuvo el Óscar para la actriz secundaria Estelle Parsons y para el fotógrafo Burnett Guffey. En los roles estelares: Warren Beatty, Faye Dunaway, Gene Hackman, Gene Wilder y por supuesto, Estelle Parsons. Después de 44 años de su producción, esta película sigue siendo tan fresca y vigorosa como en su estreno; con su historia, su violencia, su ocasional belleza y también sus limitaciones.
La poetisa y su socio fueron culpables de secuestros, incontables robos y trece asesinatos. En 1934, la policía los acribilló, precisamente, en el auto de su fantasía: un Ford V8.
Bonnie & Clyde
COLUMNA: EL BUEN SALVAJE
De hijos, huéspedes y visitantes
Sandro Bossio
Hace poco la Municipalidad Provincial de Huancayo otorgó con holgada razón la distinción de Hijos Ilustres a dos importantes escritores huancaínos: Isabel Córdova Rosas y Carlos Villanes Cairo. Yo mismo, alguna vez, fui reconocido con ese título aunque se ha extraviado mi diploma.
La semana pasada la misma institución reconoció como Huésped Ilustre a la Miss Perú Mundo 2011, Odilia Pamela García Pineda, fulgurante belleza a decir verdad, pero que no debió merecer esa credencial sino, seguramente, la de Visitante Ilustre. Esto nos da pie para aclarar la diferencia entre estas dos distinciones y referirnos a otras.
En primer lugar, Hijo Ilustre (o Hija Ilustre) es un privilegio que una corporación territorial concede a alguien destacado, nacido necesariamente en su ámbito, con trascendencia intelectual (pero también deportiva o artística).
La distinción de Hijo Predilecto (o Hija Predilecta) es distinta: se le otorga a una personalidad nacida en el lugar y muy estimada por su labor eminentemente pública. Su aplicación es más extendida en Europa. Por ejemplo, en España se dice que “todo Ayuntamiento (aquí municipalidad) puede conceder a un ciudadano el título de ‘Hijo Predilecto de la Villa’, y sólo podrá recaer en quienes habiendo nacido en el Ayuntamiento otorgante del título, hayan destacado de forma extraordinaria por sus servicios prestados en beneficio y honor del lugar, y hayan alcanzado consideración indiscutible en el ámbito de lo público. Dicho título, podrá concederse también a los ciudadanos que concurran en los merecimientos citados, como homenaje póstumo”.
En nuestro medio, don Ramiro Prialé fue reconocido como Hijo Predilecto de Huancayo (aunque, creo, con pocos méritos médicos para haberle puesto su nombre al Hospital Nacional de Huancayo). Imagino, aunque no estoy seguro, que el gran Picaflor de los Andes y la faraona Flor Pucarina también fueron distinguidos con la misma prerrogativa. Espero que sí.
Por otro lado, Visitante Ilustre, es la consideración que un organismo otorga a un invitado resaltante que se encuentra temporalmente en la ciudad por cuenta propia. En esa línea, el escritor peruano y Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, fue declarado hace poco Visitante Ilustre de Montevideo, distinción que no fue bien recibida por el director de la Biblioteca Nacional de Uruguay.
Aunque puede parecer igual, o semejante, Huésped Ilustre tiene otra connotación: es más que una distinción, una jerarquía que se le debe reconocer a una persona de alta investidura (presidente, embajador, nuncio) que llega de visita a un país con todos los gastos pagados por el Estado anfitrión. Este reconocimiento es muy protocolar, lo otorga la municipalidad, pero obligatoriamente comprende actividades como visita al monumento cívico más importante de la ciudad donde el huésped colocará una ofrenda floral; saludo del invitado de honor al presidente de la República en Palacio de Gobierno (o al Presidente Regional); saludo al Presidente del Congreso y condecoración congresal de ser el caso; saludo al presidente del Poder Judicial en Sesión de Sala Plena de la Corte; saludo al alcalde de la Municipalidad Metropolitana o provincial y entrega de la llave de la ciudad, si fuera pertinente; almuerzo o banquete ofrecido por el Presidente de la República (o Presidente Regional) en honor del ilustre huésped; entre otras diligencias oficiales.
También existe la distinción de Huésped Honorario, que se aplica a las personas que reciben sólo los honores de un cargo, pero que es poco usada en nuestro medio.
Hay otros títulos, como el de Hijo Adoptivo (o Hija Adoptiva), que se otorga a alguien que sin haber nacido en el lugar ha vivido con buena trayectoria en él; el de Alcalde Honorario (o Alcaldesa Honoraria) para quienes son considerados emprendedores civiles; título de Cronista Oficial para periodistas visitantes destacados; firma en los Libros de Honor; y Mención Honorífica Especial, que se da en casos especiales.
Todas estas distinciones y gentilezas deben estar inscritas en el Reglamento de Ceremonial Municipal, y debidamente aprobadas por el Consejo Municipal. Esperemos que en nuestro medio tengamos un documento oficial actualizado –que no se preste a confusiones– para que no vuelva a procurársele el trato oficial de una presidenta de la República a una emperatriz de la belleza por más reina que sea.
Sandro Bossio
Hace poco la Municipalidad Provincial de Huancayo otorgó con holgada razón la distinción de Hijos Ilustres a dos importantes escritores huancaínos: Isabel Córdova Rosas y Carlos Villanes Cairo. Yo mismo, alguna vez, fui reconocido con ese título aunque se ha extraviado mi diploma.
La semana pasada la misma institución reconoció como Huésped Ilustre a la Miss Perú Mundo 2011, Odilia Pamela García Pineda, fulgurante belleza a decir verdad, pero que no debió merecer esa credencial sino, seguramente, la de Visitante Ilustre. Esto nos da pie para aclarar la diferencia entre estas dos distinciones y referirnos a otras.
En primer lugar, Hijo Ilustre (o Hija Ilustre) es un privilegio que una corporación territorial concede a alguien destacado, nacido necesariamente en su ámbito, con trascendencia intelectual (pero también deportiva o artística).
La distinción de Hijo Predilecto (o Hija Predilecta) es distinta: se le otorga a una personalidad nacida en el lugar y muy estimada por su labor eminentemente pública. Su aplicación es más extendida en Europa. Por ejemplo, en España se dice que “todo Ayuntamiento (aquí municipalidad) puede conceder a un ciudadano el título de ‘Hijo Predilecto de la Villa’, y sólo podrá recaer en quienes habiendo nacido en el Ayuntamiento otorgante del título, hayan destacado de forma extraordinaria por sus servicios prestados en beneficio y honor del lugar, y hayan alcanzado consideración indiscutible en el ámbito de lo público. Dicho título, podrá concederse también a los ciudadanos que concurran en los merecimientos citados, como homenaje póstumo”.
En nuestro medio, don Ramiro Prialé fue reconocido como Hijo Predilecto de Huancayo (aunque, creo, con pocos méritos médicos para haberle puesto su nombre al Hospital Nacional de Huancayo). Imagino, aunque no estoy seguro, que el gran Picaflor de los Andes y la faraona Flor Pucarina también fueron distinguidos con la misma prerrogativa. Espero que sí.
Por otro lado, Visitante Ilustre, es la consideración que un organismo otorga a un invitado resaltante que se encuentra temporalmente en la ciudad por cuenta propia. En esa línea, el escritor peruano y Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, fue declarado hace poco Visitante Ilustre de Montevideo, distinción que no fue bien recibida por el director de la Biblioteca Nacional de Uruguay.
Aunque puede parecer igual, o semejante, Huésped Ilustre tiene otra connotación: es más que una distinción, una jerarquía que se le debe reconocer a una persona de alta investidura (presidente, embajador, nuncio) que llega de visita a un país con todos los gastos pagados por el Estado anfitrión. Este reconocimiento es muy protocolar, lo otorga la municipalidad, pero obligatoriamente comprende actividades como visita al monumento cívico más importante de la ciudad donde el huésped colocará una ofrenda floral; saludo del invitado de honor al presidente de la República en Palacio de Gobierno (o al Presidente Regional); saludo al Presidente del Congreso y condecoración congresal de ser el caso; saludo al presidente del Poder Judicial en Sesión de Sala Plena de la Corte; saludo al alcalde de la Municipalidad Metropolitana o provincial y entrega de la llave de la ciudad, si fuera pertinente; almuerzo o banquete ofrecido por el Presidente de la República (o Presidente Regional) en honor del ilustre huésped; entre otras diligencias oficiales.
También existe la distinción de Huésped Honorario, que se aplica a las personas que reciben sólo los honores de un cargo, pero que es poco usada en nuestro medio.
Hay otros títulos, como el de Hijo Adoptivo (o Hija Adoptiva), que se otorga a alguien que sin haber nacido en el lugar ha vivido con buena trayectoria en él; el de Alcalde Honorario (o Alcaldesa Honoraria) para quienes son considerados emprendedores civiles; título de Cronista Oficial para periodistas visitantes destacados; firma en los Libros de Honor; y Mención Honorífica Especial, que se da en casos especiales.
Todas estas distinciones y gentilezas deben estar inscritas en el Reglamento de Ceremonial Municipal, y debidamente aprobadas por el Consejo Municipal. Esperemos que en nuestro medio tengamos un documento oficial actualizado –que no se preste a confusiones– para que no vuelva a procurársele el trato oficial de una presidenta de la República a una emperatriz de la belleza por más reina que sea.
En primer lugar, Hijo Ilustre (o Hija Ilustre) es un privilegio que una corporación territorial concede a alguien destacado, nacido necesariamente en su ámbito, con trascendencia intelectual.
EL LIBRO QUE CAMBIÓ MI VIDA
La tía Tula
Saulo Balvín
Leí muchos relatos durante mi niñez y adolescencia. La ya famosísima historia de “El Principito” de Saint-Exupery, luego los cuentos de Tolstoi, pasando por relatos peruanos, y complementando con cuentos regionales y locales. Hasta ahora, mi abnegación por descifrar los escritos de argumentación breve, y exuberante; conforman mi preferencia literaria. Como dije, hasta la adolescencia ya establecía esos gustos, sin embargo, llegó la ocasión en que trascendió mis lecturas breves a las novelas, e indudablemente, aquella colección de libros de tapa amarilla y blanca que predominaba en el tercer estante de mi librero me llamó la atención. Era de la editorial Salvat. No es por pura secuencia que inicié la lectura de esa colección que empezaba con la novela del español Miguel de Unamuno, más tarde entendería que era un pensador y escritor universal. Para los que conocen de esa colección de libros, me refiero a la novela: “La tía Tula”, el mismo autor de la famosa novela: “Niebla”.
El título de esta novela “La tía Tula”, me pareció en un comienzo, antes de leerlo, algo referido a un sobrino que cuenta la historia de su tía. En la edad de mis 16 años, cuando todavía no entendía plenamente de literatura, formulaba argumentos ingenuos. Quizás por ser una novela breve, haya sido permisible que la lea de inicio a fin con toda la atención de una tarde de otoño sin interrupción alguna.
Con esa novela me involucré a una historia cristiana, por así decirlo. Los personajes como Rosa, hermana de Tula (Gertrudis era su verdadero nombre), vivían devotamente, entre principios cristianos de himnos y reflexiones, crecieron con su tío sacerdote. Ambas hermanas eran huérfanas. Pues a mi edad, yo presentí involucrarme con una confidencia. La vida conservadora y ensimismada de Rosa y Tula, se parecían a la mía en el hecho de que desde mis 12 años yo también estaba involucrado en el mundo de los hábitos, himnos, sermones dominicales y de festividades religiosas. Quizás por eso siempre me llevo el recuerdo de esta novela como algo propio. No por el desarrollo de la historia, sino por la vida del autor y de sus personajes que están destinados a seguir la rienda de Dios.
Pues pasaron tiempos en que esa experiencia propia de conformar la iglesia cambiara desde mi perspectiva y transformara esas concepciones a algo más existencial. Pero la novela quedó enmarcada en ese singular recuerdo que tiene uno sobre lo que forma la vida.
Sobre lo que acontece en la novela, es de un romance entre Rosa y Ramiro. Tula también tuvo un sentimiento hacia Ramiro. Pero en la aceptación religiosa dejó que se casara con su hermana, porque ya la había dejado en cinta. Al tercer hijo que tendría Rosa, fallece, quedándose Tula a cargo de sus sobrinos, no sin antes oírle a su hermana decir que si Ramiro tendría que volverse a casar debería ser con ella, pero ésta no se permitió dicho mandato. Ramiro, por necesidad de otra mujer, concibe un hijo con la sirvienta, y Tula, como madre ejemplar de sus sobrinos, hace que Ramiro se case con la sirvienta. Entre esos dilemas de la vida transcurre la de Tula, que ateniéndose a las divinas providencias, acepta que ha sido destinada a idear y adjudicar su destino en beneplácito de los demás.
El sentido común que tenía sobre las novelas (telenovelas), pasó a ser superfluo, con finales felices. Cuando terminé de leer “La tía Tula”, supuse que no todo tiene un final dichoso para los personajes principales. Aquí, esta historia es trágica: muere Rosa hermana de Tula, también fallece la sirvienta con la que Ramiro tuvo un hijo, asimismo, Tula, al final de todo. No terminé en lágrimas por el desenlace fatal, más bien inició en mí una aceptación a la muerte, como respuesta a una vida consumada.
Para ser la primera novela que lee uno, ya te sientes trastocado por el sentido de la vida, y que, a pesar de todas las hazañas que realiza Tula para salvar a los demás del entorno social y los malos dichos, su vida es inmutable, se muestra en ese drama como la redentora, y que entre su vida ensimismada y abnegada a la santidad ve su debilidad: servir a los demás para sentirse, según ella, “feliz”. Sin la tía Tula la historia no tendría sentido. Ella hace que los demás giren entorno a su existencia. Se formen en base a sus principios. Cuando su sobrino, el mayor, ya puede asumir la responsabilidad de sus demás hermanos, la tía Tula, cree que todo está consumado, y su muerte ya es el milagro que Dios le ha podido dar. En toda la trama, uno se siente trastocado por el espíritu religioso que ambienta la historia, la época, y así esta novela se vuelve comprensible, porque todo obedece un orden. Cada vez que pienso en esta primera novela que leí, debido a que permitió avocarme plenamente la a lectura, y a escribir.
Saulo Balvín
Leí muchos relatos durante mi niñez y adolescencia. La ya famosísima historia de “El Principito” de Saint-Exupery, luego los cuentos de Tolstoi, pasando por relatos peruanos, y complementando con cuentos regionales y locales. Hasta ahora, mi abnegación por descifrar los escritos de argumentación breve, y exuberante; conforman mi preferencia literaria. Como dije, hasta la adolescencia ya establecía esos gustos, sin embargo, llegó la ocasión en que trascendió mis lecturas breves a las novelas, e indudablemente, aquella colección de libros de tapa amarilla y blanca que predominaba en el tercer estante de mi librero me llamó la atención. Era de la editorial Salvat. No es por pura secuencia que inicié la lectura de esa colección que empezaba con la novela del español Miguel de Unamuno, más tarde entendería que era un pensador y escritor universal. Para los que conocen de esa colección de libros, me refiero a la novela: “La tía Tula”, el mismo autor de la famosa novela: “Niebla”.
El título de esta novela “La tía Tula”, me pareció en un comienzo, antes de leerlo, algo referido a un sobrino que cuenta la historia de su tía. En la edad de mis 16 años, cuando todavía no entendía plenamente de literatura, formulaba argumentos ingenuos. Quizás por ser una novela breve, haya sido permisible que la lea de inicio a fin con toda la atención de una tarde de otoño sin interrupción alguna.
Con esa novela me involucré a una historia cristiana, por así decirlo. Los personajes como Rosa, hermana de Tula (Gertrudis era su verdadero nombre), vivían devotamente, entre principios cristianos de himnos y reflexiones, crecieron con su tío sacerdote. Ambas hermanas eran huérfanas. Pues a mi edad, yo presentí involucrarme con una confidencia. La vida conservadora y ensimismada de Rosa y Tula, se parecían a la mía en el hecho de que desde mis 12 años yo también estaba involucrado en el mundo de los hábitos, himnos, sermones dominicales y de festividades religiosas. Quizás por eso siempre me llevo el recuerdo de esta novela como algo propio. No por el desarrollo de la historia, sino por la vida del autor y de sus personajes que están destinados a seguir la rienda de Dios.
Pues pasaron tiempos en que esa experiencia propia de conformar la iglesia cambiara desde mi perspectiva y transformara esas concepciones a algo más existencial. Pero la novela quedó enmarcada en ese singular recuerdo que tiene uno sobre lo que forma la vida.
Sobre lo que acontece en la novela, es de un romance entre Rosa y Ramiro. Tula también tuvo un sentimiento hacia Ramiro. Pero en la aceptación religiosa dejó que se casara con su hermana, porque ya la había dejado en cinta. Al tercer hijo que tendría Rosa, fallece, quedándose Tula a cargo de sus sobrinos, no sin antes oírle a su hermana decir que si Ramiro tendría que volverse a casar debería ser con ella, pero ésta no se permitió dicho mandato. Ramiro, por necesidad de otra mujer, concibe un hijo con la sirvienta, y Tula, como madre ejemplar de sus sobrinos, hace que Ramiro se case con la sirvienta. Entre esos dilemas de la vida transcurre la de Tula, que ateniéndose a las divinas providencias, acepta que ha sido destinada a idear y adjudicar su destino en beneplácito de los demás.
El sentido común que tenía sobre las novelas (telenovelas), pasó a ser superfluo, con finales felices. Cuando terminé de leer “La tía Tula”, supuse que no todo tiene un final dichoso para los personajes principales. Aquí, esta historia es trágica: muere Rosa hermana de Tula, también fallece la sirvienta con la que Ramiro tuvo un hijo, asimismo, Tula, al final de todo. No terminé en lágrimas por el desenlace fatal, más bien inició en mí una aceptación a la muerte, como respuesta a una vida consumada.
Para ser la primera novela que lee uno, ya te sientes trastocado por el sentido de la vida, y que, a pesar de todas las hazañas que realiza Tula para salvar a los demás del entorno social y los malos dichos, su vida es inmutable, se muestra en ese drama como la redentora, y que entre su vida ensimismada y abnegada a la santidad ve su debilidad: servir a los demás para sentirse, según ella, “feliz”. Sin la tía Tula la historia no tendría sentido. Ella hace que los demás giren entorno a su existencia. Se formen en base a sus principios. Cuando su sobrino, el mayor, ya puede asumir la responsabilidad de sus demás hermanos, la tía Tula, cree que todo está consumado, y su muerte ya es el milagro que Dios le ha podido dar. En toda la trama, uno se siente trastocado por el espíritu religioso que ambienta la historia, la época, y así esta novela se vuelve comprensible, porque todo obedece un orden. Cada vez que pienso en esta primera novela que leí, debido a que permitió avocarme plenamente la a lectura, y a escribir.
Cuando terminé de leer “La tía Tula”, supuse que no todo tiene un final dichoso para los personajes principales.
Aportes para la historia local: Tayacaja
Leonardo Mendoza
Pocos son los estudios que analizan de manera panorámica la historia de la Antigua provincia de Tayacaja. Por ello, consideramos un aporte importante en dicho quehacer al sociólogo Oscar Zamudio, por intentar organizar una mirada de largo aliento de tres periodos importantes de la historia local de esta localidad, y llamar la atención a sus autoridades para invertir en políticas culturales. Esta es un publicación realizada con ocasión de la creación política de la provincia de Tayacaja con el auspicio de la Municipalidad Distrital de Cuenca – Huancavelica, como un esfuerzo para contribuir a recuperar la historia local.
Los textos en referencia son: “La Coca de los Mitmas Cayampis en el Reino Ancara. Siglo XVI” de Waldemar Espinoza Soriano, “Monografía de la Provincia de Tayacaja” del huancaíno Nemesio Raez Gómez y un “Ensayo Monográfico de la Provincia de Tayacaja” de J.R. Ruiz Fowler.
“La Coca de los Mitmas Cayampis en el Reino Ancara. Siglo XVI” se refiere a la importancia del reino Ancara, cuya traducción sería: “Plato grande de calabaza”, el mismo que comprendería lo que hoy son las provincias de Huancavelica, Angaraes, Acobamba y, parte de, Tayacaja. El texto resalta la importancia de los diversos pisos ecológicos señalando que en los ecosistemas fríos se cosechaban desde la antigüedad papas, ocas y ollucos y, en los cálidos, frutas, algodón, ajíes y coca. En las punas se pasteaban hatos de ganado como las vicuñas y que “Acopampa” fue la “llacta” (pueblo) principal de los Ancara en el siglo XVI. Una novedosa afirmación del autor es que el territorio Ancara fue copado por extranjeros en calidad de “mitmas”, las cuales eran verdaderos enclaves y lo formaban: “Quiguar” de origen cuzqueño, “Huayllay” de Andahuaylas, “Huaro” de Huarochirí, “Callanmarca” de Cajamarca, “Chacha” de Chachapoyas, “Huanucos” de Huamalíes y los “Cayampi” de Quito, éstos últimos dedicados especialmente al cultivo de la “cocamama” como tributo al estado Inca. Se dice que los “Cayampi” se sublevaron contra los del Cuzco y en castigo, fueron traídos y concentrados en calidad de “mitmas”, por Huayna Capac, en “Matipampa” (o Matibamba).
La “Monografía de la Provincia de Tayacaja” hace referencia a la toponimia de la región que significaría quebrada de la Taya. Ésta es un arbusto que los pobladores usan como incienso. Por otro lado, afirma que Tayacaja significaría peña fría. Este documento nos da una referencia detallada del sistema orográfico, límites, la división política distrital incluyendo fotografías hermosas, como de la laguna de “Accalli” que significa tripa.
En el “Ensayo Monográfico de la Provincia de Tayacaja”, su autor hace una recopilación de información de Pampas. Enfatiza su fundación y sobre los primeros españoles que habitaron la ciudad de San Pedro de Pampas, aludiendo a los Cárdenas, Díaz, Olivera, Arredondo, Acevedo, Chamorro y Bendezú. También al sistema hidrográfico mencionando a los principales ríos de la zona como el Mantaro, “Opamayo”, “Imaibamba”, “Huari” y “Cedropamapa”.
Los textos en mención son un aporte a la historia local de Tayacaja. El primero comprende las postrimerías de la caída de los incas y el asentamiento de los españoles en dichas tierras. El segundo, lo hace a algunos años posteriores a los acontecimientos de la guerra con Chile, dando cuenta de las potencialidades naturales y sociales. El tercero, data de los años 30 del siglo pasado.
Una novedosa afirmación del autor es que el territorio Ancara fue copado por extranjeros en calidad de “mitmas”.
MICROCUENTO
Un fanático de Hitchcock
Luis Zuñiga
Echados en la cama del motel, ella está esperando que le pregunte: "¿Quieres ser mi novia?". Pero él está muy ocupado, pensando en la escena de la ducha.
Luis Zuñiga
Echados en la cama del motel, ella está esperando que le pregunte: "¿Quieres ser mi novia?". Pero él está muy ocupado, pensando en la escena de la ducha.
PERFUME DE MUJER
El anatomista
Federico Andahazi
A media tarde, Inés y el anatomista iban hasta la casa, se encerraban en la alcoba y entonces se iniciaba la cura. Inés se recostaba mansamente en la cama, deslizaba sus faldas por la superfi¬cie de sus piernas, separaba un poco las rodillas a la vez que arqueaba la espalda dejando sus¬pendidas las nalgas, suaves y prominentes, y se ofrecía a las manos del anatomista cerrando los ojos y apretando los labios todavía húmedos y teñidos con el jugo de las moras.
Federico Andahazi
A media tarde, Inés y el anatomista iban hasta la casa, se encerraban en la alcoba y entonces se iniciaba la cura. Inés se recostaba mansamente en la cama, deslizaba sus faldas por la superfi¬cie de sus piernas, separaba un poco las rodillas a la vez que arqueaba la espalda dejando sus¬pendidas las nalgas, suaves y prominentes, y se ofrecía a las manos del anatomista cerrando los ojos y apretando los labios todavía húmedos y teñidos con el jugo de las moras.
Construcción de ciudadanía a través de la cultura
Pío Altamirano
Muchas iniciativas y proyectos de carácter cultural, se silencian mezquinamente o no tienen la cobertura necesaria, aduciendo la manida frase: “La cultura no vende”.
Este es un argumento propio del sistema que considera que, absolutamente todo, se maneja con las reglas del mercado, incluyendo la educación, el arte o la cultura; y se mide el “éxito” de las gestiones en función a las ganancias fiduciarias. Este modelo de “libre mercado” y sus agentes más inescrupulosos y especulativos han generado esta enorme crisis de sistema, que la hacen pagar a los ciudadanos de a pie, en EE...UU, Europa y ahora a todo el mundo.
La Municipalidad de Lima ha dado un paso adelante con el proyecto Cultura Viva para la Nueva Lima. El concepto básico es que consideran que el arte tiene dos funciones: educa y divierte. Han convocado a los gestores artísticos; algunos que inclusive vienen trabajando hace 15, 20 y 30 años, proponiendo mensajes sociales, educativos, logrando la cohesión de barrios; retratando artísticamente la realidad, en contra de la violencia, el racismo y toda clase de discriminación. El objetivo es el de hacer visible este trabajo en las plazas, las losas deportivas y los parques; realizar proyecciones audiovisuales, espectáculos de teatro, danza, música y toda instalación artística con el fin de construir ciudadanía a través del trabajo cultural.
Nuestra ciudad tiene una vida cultural activa. Existen agrupaciones y colectivos culturales que vienen trabajando franciscana y silenciosamente durante muchos años, buscando a duras penas espacios donde desarrollar su arte. La Municipalidad de Lima, a través del área de promoción cultural, ha entendido su función cabalmente: se trata de proponer y apoyar las iniciativas culturales decididamente, entendiendo que el arte es una herramienta transformadora de mentalidades y que, a través de él, se puede construir ciudadanía, donde puedan cohabitar las diversas identidades, con respeto a las diferencias entre culturas e idiosincrasias. Es decir, construir aquella utopía que en los años sesenta, J.M. Arguedas llamó la convivencia de “Todas las sangres” y que hoy la realidad lo indica como un precursor del pensamiento post-moderno de la diversidad cultural. “Nuestra riqueza es la diversidad”, lo señalan no solamente los estudiosos de las ciencias sociales, sino empresarios, comerciantes, educadores y más.
Nuestra Municipalidad debe de tomar el pulso de la vida cultural activa que tiene nuestra ciudad. Un trabajo censal, de agrupaciones, colectivos culturales, asociaciones, centros culturales, que están trabajando hace mucho tiempo, sería el inicio para trazar un mapa de toda la producción que se lleva a cabo en nuestra ciudad. La cultura es el espíritu mismo de un pueblo y, a mi entender, ésta sería una gran obra de impacto social.
“La misma barca” de Quino
Muchas iniciativas y proyectos de carácter cultural, se silencian mezquinamente o no tienen la cobertura necesaria, aduciendo la manida frase: “La cultura no vende”.
Este es un argumento propio del sistema que considera que, absolutamente todo, se maneja con las reglas del mercado, incluyendo la educación, el arte o la cultura; y se mide el “éxito” de las gestiones en función a las ganancias fiduciarias. Este modelo de “libre mercado” y sus agentes más inescrupulosos y especulativos han generado esta enorme crisis de sistema, que la hacen pagar a los ciudadanos de a pie, en EE...UU, Europa y ahora a todo el mundo.
La Municipalidad de Lima ha dado un paso adelante con el proyecto Cultura Viva para la Nueva Lima. El concepto básico es que consideran que el arte tiene dos funciones: educa y divierte. Han convocado a los gestores artísticos; algunos que inclusive vienen trabajando hace 15, 20 y 30 años, proponiendo mensajes sociales, educativos, logrando la cohesión de barrios; retratando artísticamente la realidad, en contra de la violencia, el racismo y toda clase de discriminación. El objetivo es el de hacer visible este trabajo en las plazas, las losas deportivas y los parques; realizar proyecciones audiovisuales, espectáculos de teatro, danza, música y toda instalación artística con el fin de construir ciudadanía a través del trabajo cultural.
Nuestra ciudad tiene una vida cultural activa. Existen agrupaciones y colectivos culturales que vienen trabajando franciscana y silenciosamente durante muchos años, buscando a duras penas espacios donde desarrollar su arte. La Municipalidad de Lima, a través del área de promoción cultural, ha entendido su función cabalmente: se trata de proponer y apoyar las iniciativas culturales decididamente, entendiendo que el arte es una herramienta transformadora de mentalidades y que, a través de él, se puede construir ciudadanía, donde puedan cohabitar las diversas identidades, con respeto a las diferencias entre culturas e idiosincrasias. Es decir, construir aquella utopía que en los años sesenta, J.M. Arguedas llamó la convivencia de “Todas las sangres” y que hoy la realidad lo indica como un precursor del pensamiento post-moderno de la diversidad cultural. “Nuestra riqueza es la diversidad”, lo señalan no solamente los estudiosos de las ciencias sociales, sino empresarios, comerciantes, educadores y más.
Nuestra Municipalidad debe de tomar el pulso de la vida cultural activa que tiene nuestra ciudad. Un trabajo censal, de agrupaciones, colectivos culturales, asociaciones, centros culturales, que están trabajando hace mucho tiempo, sería el inicio para trazar un mapa de toda la producción que se lleva a cabo en nuestra ciudad. La cultura es el espíritu mismo de un pueblo y, a mi entender, ésta sería una gran obra de impacto social.
Nuestra ciudad tiene una vida cultural activa. Existen agrupaciones y colectivos culturales que vienen trabajando franciscana y silenciosamente durante muchos años.
“La misma barca” de Quino
AGENDA SEMANAL
Cine Foro
Cine Comic
Película: Kick Ass
Forista: Marlon Centeno
Organiza: Centro cultural Continental
Fecha: lunes, 29 de agosto
Hora: 7 pm
Lugar: Auditorio de la sede central UCCI.
INGRESO LIBRE
“2da Muestra de Arte Africano”
Colección César Pastor Ortega
Organiza: ICPNA Región Centro
Exposición abierta
Lugar: Galería de Arte del ICPNA Región Centro - Jr. Ayacucho 169 Huancayo.
INGRESO LIBRE
Cine Comic
Película: Kick Ass
Forista: Marlon Centeno
Organiza: Centro cultural Continental
Fecha: lunes, 29 de agosto
Hora: 7 pm
Lugar: Auditorio de la sede central UCCI.
INGRESO LIBRE
“2da Muestra de Arte Africano”
Colección César Pastor Ortega
Organiza: ICPNA Región Centro
Exposición abierta
Lugar: Galería de Arte del ICPNA Región Centro - Jr. Ayacucho 169 Huancayo.
INGRESO LIBRE
miércoles, 24 de agosto de 2011
Solo 4, “379”, del 20 de agosto de 2011
LA CITA
“De dónde viene, no lo sé. Pero a dónde va, puedo decíroslo: va al infierno”.
Alejandro Dumas, El conde de Montecristo
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