Carlos Hurtado Ames
El
aeropuerto de Jauja, denominado en esa época “Jaujatambo”, se inauguró el 27 de
setiembre de 1949 por la mañana, luego de que un avión del servicio de Transporte
Aéreo Militar aterrizó con una comitiva compuesta por dos comandantes de la
Fuerza Aérea y personas distinguidas de Jauja. El campo había sido preparado
por la colectividad del lugar a través de sucesivas faenas comunales conocidas
como las “jornadas de setiembre” en las que participaron casi toda la
población, tanto de la ciudad como de la provincia en general. Se trató de un
hecho memorable e inusitado hasta ese momento, y que sólo puede ser comparado
con la gran movilización que en su defensa se ha visto últimamente.
La obra
fue dirigida por José Elías Frías, director del Sanatorio de ese entonces;
Virgilio Reyes, alcalde de Jauja en aquel momento; y Francisco Carlé, párroco
de la provincia.
La
trascendencia que ha tomado la figura del padre Carlé se debe a la continuidad
que propulsó del proyecto cuando aparecieron dificultades en años posteriores.
Por ello es que el terminal aéreo lleva ahora su nombre.
Para esta
obra los jaujinos donaron sus bienes al Comité pro Aeropuerto, de ese entonces,
desinteresadamente. Fueron 34 los propietarios que cedieron sus terrenos
mediante Escritura Pública ante el notario Alberto Hurtado Dianderas.
Posteriormente,
en 1955, el comité “donó” el terreno a CORPAC ante el notario Peña. De este
modo es que el Estado pasó a ser el dueño, sin, literalmente, haber invertido o
gastado un centavo. Esto debe resaltarse en un contexto donde mayoritariamente
hay una visión paternalista de que es el gobierno el que debe dar. Aquí es al
revés. Además, se debe destacar también el hecho de que fue toda la población
de Jauja, tanto de la ciudad como de los distritos, organizada en faenas
durante un mes de diario trabajo, la que hizo la obra, sin mediar pago alguno
por ello.
Históricamente
a esto se conoce como “las jornadas de setiembre”. Por eso se dice que el
aeropuerto está regado con el sudor de nuestros padres y abuelos, sin
diferencia de ninguna especie, y hecho con sus sueños y anhelos.
De ese
momento hasta el presente, el aeródromo ha tenido un funcionamiento sostenido,
lo que se puede demostrar a través de innumerables fuentes. Este 27 de
setiembre se cumplirán 63 años desde que se inauguró este campo de aviación,
único en el Perú debido a su historia y que es una muestra de una obra hecha
por el pueblo en beneficio de la patria.
De este
modo, este aeropuerto está cargado de historia, una historia que hoy intereses
ilegítimos pretenden desconocer. Pero que a la vez esta misma historia es el
principal sostén de su defensa y de su futuro.
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