domingo, 10 de noviembre de 2013

Solo 4. Edición 495, del 09 de NOVIEMBRE de 2013. Año IX

LA CITA:

«La única manera de lidiar con este mundo sin libertad es volverte tan absolutamente libre que tu mera existencia sea un acto de rebelión».


Albert Camus

LO ÚLTIMO: Whynot 18, desde este lunes


Ya no necesita presentación: Whynot magazine sale, a partir de este lunes,  en su decimoctava edición.
Con este número de noviembre - diciembre traerá consigo, entre los “Grandes maestros” a Eugene Smith, un perfil sobre la incomparable Mercedes Sosa, el portafolio gráfico de Materia Dispersa —un colectivo español que sorprende con su ingenio e irreverencia— y una interesante selección de frases célebres en el cine.
Además, tenemos un curioso artículo navideño sobre Mamá Noela, una crónica sobre los maravillosos personajes de Chespirito, una infografía sobre los lenguajes, y los esperados Datum, El descorche, la entrevista, Class: teoría del color, tecnología y mucho más.

Sesenta páginas a todo color, impresas con la mejor calidad y contenidos, nada que envidiar a otras publicaciones de la capital, demostrando que la región central del país tiene un producto para el mundo. Búsquela en librerías Íbero y La familia, y en todos los quioscos de nuestra ciudad. Si no la tienen, ¡exíjala!

El día en que un loro aprendió a soñar

Juan Carlos Suárez Revollar

Este jueves Isabel Córdova Rosas —la escritora más traducida en la historia de la literatura peruana— presentará su novela infantil y juvenil Las aventuras de Pico de Oro (Acerva, 2013). A continuación, un interesante examen de esta obra a partir de lo percibido por el editor que se encargó de convertirla en el libro que ya circula por Huancayo.


¿Podemos aprender de los animales? A partir de esa pregunta, Isabel Córdova Rosas nos entrega Las aventuras de Pico de Oro (Acerva, 2013), una tierna novela protagonizada por un simpático loro amazónico que tiene la peculiaridad de pensar y hablar (nunca al revés) como si se tratase de una persona.
Pero la fuerza que gana el personaje es a través de su contacto con una familia joven que lo acoge. La presencia de los dos niños, hijos del matrimonio, canaliza el contacto entre el loro parlante y las demás personas que desfilan por el libro; aunque el verdadero equilibrio llega con la tía Asun, una mujer mayor, solitaria y buena como él, ligada a la familia por haber criado a Mari Carmen, la madre de los niños. Es elocuente la empatía —casi complicidad— que se establece entre Asun y Pico de Oro, probablemente bajo la misma premisa de aquellas almas solitarias llamadas a hacerse compañía.
La novela da muchas lecciones de vida al lector, sin limitarse por eso, empero, a ser solo una historia didáctica o moralizadora, como apunta acertadamente Carlos Villanes Cairo. El verdadero fondo —la parte de denuncia— es el tráfico de animales exóticos de la Amazonía, entre cuyas víctimas se encuentran, además de la madre y la novia de Pico de Oro, él mismo, al haber quedado desamparado tras la desaparición de aquellas. Aunque caricaturesco (por el público para el que está pensada la novela), el retrato de los malvados conforma una dualidad dispareja pero complementaria: uno es Caimán, un rufián que llega desde la civilización a la jungla para arrasarla, y lleva consigo trampas y otros trastos propios de su mundo para capturar, someter y finalmente lucrar con los animales; el otro es el brujo Mokoloco, quien al aliarse con Caimán, traiciona a los suyos, pues dota a este del conocimiento para comprender la selva. Sin esa asociación el cometido de Caimán sería infructuoso.
En un contexto citadino y hasta doméstico, Pico de Oro vive diversas y sencillas aventuras que nos van delineando el verdadero objetivo de su travesía: la larga lucha para encontrar a su madre y a su novia Chocolatina, en la que los miembros de su nueva familia se involucran desde el inicio. Otra de las tesis que esgrime la autora es que los animales —como las personas— también pueden extrañar a sus seres queridos, como ocurre con Pico de Oro, cuya aflicción tiene como causa la separación de ambas loritas.
La novela es además una hibridación de la animización y humanización propia de la fábula —donde objetos y animales hablan entre sí—, pero llevada a una máxima avanzada, y convertida así en narración larga. Y como en la fábula, Isabel Córdova Rosas no olvida dotar a su historia de pequeñas anécdotas humorísticas, que hacen más atractiva su lectura, y claro, también de valiosas enseñanzas a partir de lo vivido por los personajes.
Algunas historias suelen conducirnos a la aventura de crecer. Definitivamente, la novela protagonizada por Pico de Oro es una de ellas.

DATO: Las aventuras de Pico de Oro será presentada este jueves 14 en el auditorio principal de la Casa de la Juventud y la Cultura de Huancayo. Acompañarán a Isabel Córdova Rosas el narrador Héctor Meza Parra y el dramaturgo Eduardo Valentín Muñoz, así como el editor del libro, Juan Carlos Suárez Revollar.

Isabel Córdova Rosas:

Autora de más de 25 libros, se trata de la escritora más traducida en la historia de la literatura peruana. Destaca por su valiosa producción narrativa infantil y juvenil. Su obra Neruda para niños (1987) fue seleccionada por el Banco del Libro de Venezuela como «uno de los mejores libros para niños y jóvenes publicados en lengua española»; asimismo, Literatura oral andina para niños (1990) obtuvo el Premio al Fomento Cultural; y El zoo de verano (1993) fue finalista en el Concurso Internacional de Novela Edebé. Actualmente prepara la edición peruana de la novela infantil El lobo Florindo, que será publicada por el sello huancaíno Acerva.

Ayni y reciprocidad

Raúl Arias Sánchez


Muchos investigadores como Donnan (1985), Feldman (1985, 1987) y Bueno (1997) concuerdan que los megalíticos e imponentes edificios religiosos, políticos y de servicio de los antiguos pueblos andinos fueron producto del trabajo colectivo. Sin embargo, el estudio de los tipos de organización del trabajo comunitario empleados en esas arquitecturas no ha sido abordado sistemáticamente debido a la ausencia de un método comparativo entre las fuentes etnohistóricas y etnográficas con las arqueológicas.
En este sentido, consideramos que esta forma de desenvolvimiento de las sociedades andinas, en cuanto a su arquitectura y vida social, debe analizarse teniendo en cuenta dos principios ancestrales presentes durante el Tawantinsuyu y aún en nuestros días, nos referimos a las categorías de ayni y minka.
En la actualidad, estas dos formas de trabajo (andino) son vistas equivocadamente como sinónimos, sin embargo, cada una posee características y significados propios. En el presente artículo hablaremos sobre la primera de ellas.
Empecemos con la referencia de etnohistoriadores como Porras (1986), Espinoza (1990, 1997), Pease (1991) y Rostworowski (1992), quienes concuerdan en que una de las formas de organización social del trabajo en el Tawantinsuyu fue el ayni, el cual se constituía en un sistema de trabajo de reciprocidad familiar generalizado entre los miembros de los diversos ayllus en los que estaba compuesta una llacta. Este sistema estaba destinado a realizar: 1) los trabajos durante el ciclo agrario (preparación de la tierra, abono, siembra, cosecha y almacenamiento), 2) la construcción de estructuras públicas como puentes, muros, almacenes, caminos, entre otros; y 3) al apoyo social en caso de la muerte de un familiar o algún curaca.
En resumen, podemos decir que el ayni se convertía en el intercambio de la fuerza de trabajo entre los grupos que componían un ayllu (familias, simples o compuestas), realizado a través de la prestación de servicios por un individuo o por grupos, a un individuo o a grupos, y tenía que ser “devuelto” con la misma fuerza de trabajo y reciprocidad con que fue otorgado anteriormente. Es decir, este mecanismo de servicios se convirtió en una obligación que implicaba una deuda ética. Asimismo, éste tenía la regla de que un miembro del ayllu podía negarse al sistema ayni, en el caso que sucediese esto, el que se haya negado se atenía a la pena de no recibir ayuda de otro dentro de esa misma modalidad.
Con todo esto, es interesante reflexionar que con este y otros sistemas de trabajo colectivo, el hombre, a lo largo del tiempo y espacio, necesita la cooperación de los que tiene al lado para hacer realidad sus sueños e ideales.

En la actualidad, este sistema de trabajo colectivo es frecuente en las poblaciones andinas del Ecuador, Bolivia y de nuestro país. Además, en las zonas de lengua quechua, al norte del Ecuador y Perú, el vocablo ayni es traducido como Minka o Minga, respectivamente, como categorías sinónimas. Sin embargo, son términos diferentes, esto lo aclararemos próximamente.

COLUMNA: EL BUEN SALVAJE

La discreta reconciliación

Sandro Bossio Suárez

La última producción literaria del Nobel peruano Mario Vargas Llosa, El héroe discreto, es una novela que, pese a todo lo que se ha dicho de ella, tiene enormes cualidades que merecen la pena sopesar. En general, es una novela que nos acerca a un íntimo mundo de reencuentros, y he ahí su primer valor. Se trata de un voluminoso libro, un dilatado microcosmos, donde convergen los personajes más emblemáticos (y los más ubicuos) del escritor. Tenemos, en primer lugar, a los entrañables Lituma y los Inconquistables, a quienes conocimos en los primeros cuentos del autor y, sobre todo, en La casa verde, de donde fueron traslapados, en los noventas, a Lituma en Los Andes.
Por las páginas de este libro se pasean también personajes enternecedores, como don Rigoberto, el de los cuadernos; Lucrecia, la de las contemplaciones erógenas; y Fonchito, el de la madrastra y la luna. Encontramos también al comisario Silva (“gordo, retaco y de bigotes”) convertido ahora en capitán después de haber descubierto al asesino de Palomino Molero cuando era apenas un teniente.
A pesar de que no aparecen con sus nombres y rostros, hay también otros personajes reconocibles, como el fiel Ambrosio Pardo de Conversación en la Catedral, que asoma ahora reencarnado en el cuerpo de Narciso, el leal chofer de don Ismael Carrera.
De ese mundo reconocible, de sus riquísimas y variopintas «imágenes de la resistencia, la rebelión y derrota del individuo», está lleno este nuevo libro. La diferencia radica en que las ciudades (Piura y Lima) por donde los actores se mueven son ahora unas ciudades modernas, adelantadas, radiantes, muestra presuntuosa de la nueva situación económica por la que atraviesa el Perú.
Por ello, es claro que Vargas Llosa nos presenta este relato a la vez truculento y humorístico, caricatura de negros dramas familiares, como testimonio de su propia reconciliación tanto con el Perú como con sus demonios paternales. En efecto, encontramos no ya un país carcomido por la corrupción castrense, por la violencia, con un futuro incierto y siempre oscuro, sino una patria nueva, progresista, segura de sí misma, plagada incluso por un nuevo tipo de delincuencia nacida de su nueva posición social: bandas organizadas y sicariato.
Pero también está la reconciliación con su propio padre. Haciendo un seguimiento a sus personajes, caemos en cuenta de que, en sus obras anteriores, la figura del padre machista, inmoderado, inicuo (como fue el suyo), aparece constantemente. Ahí están el padre de Ricardo Arana, don Fermín Zavala “Bola de Oro”, Augustín Cabral “Cerebrito”. Sin embargo, a partir de Travesuras de la niña mala, vamos encontrándonos con padres mucho más ennoblecidos, más humanos, que llegan, como en el caso de esta última novela, incluso al sacrificio para mejorar la condición de sus hijos. Así tenemos al padre de Felícito Yanaqué, y a éste mismo, que son capaces de desprenderse de sus orgullos con tal de terminar en paz con sus vástagos.
En el plano narrativo, Vargas Llosa apuesta por contar esta historia en clave de melodrama no exenta de humor. Y ahí está el otro valor: es una novela que debe leerse con una sonrisa, sin creérsela mucho, porque está llena de guiños risueños. ¿Pero Vargas Llosa no apuesta en este libro? Por supuesto que sí y mucho: nos hallamos nuevamente con saltos temporales, diálogos cruzados en el tiempo, monólogos, cambios en los puntos de vista.

Lo dijo Borges, «Nuestro hermoso deber es imaginar que hay un laberinto y un hilo», y de eso trata precisamente la novela: de los laberintos que nuestro país tuvo que atravesar para llegar a donde llegó y de los laberintos del propio hombre por alcanzar su destino.

Convocatoria al XII Encuentro “Manuel Jesús Baquerizo”

El XII Encuentro Nacional de Escritores “Manuel Jesús Baquerizo”, organizado por el Gremio de Escritores del Perú y la Municipalidad Provincial de Tarma, es un espacio cultural que reunirá, de la manera más amplia posible, a escritores, investigadores, docentes, estudiantes, editores y promotores, residentes en el país o en el extranjero, con el fin de valorar la trascendencia de la obra literaria y cultural de la literatura del valle del Perené.


La convocatoria a este importante espacio de diálogo, que se realizará en Tarma, del 21 al 23 de noviembre de 2013, aún está abierta, y los participantes podrán inscribir sus ponencias, enmarcadas en el temario del encuentro, enviando una sumilla de 15 líneas a gremio_de_escritores@yahoo.es, donde también podrán inscribirse y/o solicitar mayor información.

Los memes

Jhony Carhuallanqui


Fue el teórico evolutivo, Richard Dawkins, quien acuñó el término 'meme' en su obra El gen egoísta, cuyos postulados, en su momento, fueron aplaudidos con el mismo ímpetu con el que lo criticaron, ya que plantea una perspectiva diferente en la transmisión y evolución cultural, pues refiere que a la par de un desarrollo genético, el cerebro y el sistema nervioso 'aprehende' información —por enseñanza, imitación o asimilación— que identificamos, evidenciamos y practicamos en hábitos, ritos, creencias, costumbres y tradiciones.
En el libro, el meme es entendido como una vía de instrucción perpetua de la cultura, es decir, «una unidad de transmisión cultural o unidad de imitación» básica que permite adjudicar características culturales propias de un grupo humano a sus miembros y que se transmite generacionalmente, logrando así la supervivencia de la cultura y su constante 'reproducción' para diferenciarla de otros grupos. El término 'meme' se crea en clara alusión al gen, por ello es común denominarlo también 'gen social'. E. Wilson y C. Lumsden le llaman 'culturgen'.
Sin embargo, el concepto y la utilidad que hoy le han dado las redes sociales distan mucho de su idea original, pues los memes se han convertido en un medio alternativo de expresión que, a través de fotografías o ilustraciones, de personajes célebres o comunes, en lugares privilegiados o habituales, con sobreposición de texto o imagen, crea un mensaje que recorre la crítica y reflexión que, acompañado frecuentemente de un ácido sentido del humor, nos dice algo que tiene gran aceptación y tolerancia entre los llamados nativos digitales, y es que esta generación —llamada también los 'amixer'— ha sobrepasado ya los típicos 'emoticones': :-) :-( :-/ =), que parecen no alcanzarles para expresar sus ideas y acaso quejas en una sociedad donde viven, pero no gobiernan formalmente.
Estos nuevos 'memes' tienen dos características importantes: primero, tienden a tratar un tema actual o de trascendencia, así tenemos memes sobre la corrida de toros, la amenaza de Obama de invadir Siria, el homenaje a Micky Mouse en Arequipa, así como el 'look' de Fujimori en el juicio por los diarios 'chicha', la designación de César Villanueva como Premier o la de Martha Chávez como coordinadora de Derechos Humanos en el Congreso, o sobre Nicolás Maduro que adelantó la navidad para dar «suprema felicidad». 
En segundo lugar, tienen un efecto 'viral', es decir, se propagan por las redes sociales de una manera veloz, pues como dice el experto en comunicación web Christian Bauckhage, su retransmisión es, en sí, su existencia, de lo contrario se extinguirían, aunque hay que reconocer que la mayoría nace y muere en algunos días (en el mejor de los casos), y el compartirlos y reproducirlos es lo que les da vigencia y continuidad.
No se puede negar ni desmerecer el enorme trabajo creativo que demanda cada uno de ellos y que, a veces, llegan a tener más audiencia —y hasta credibilidad— que un medio 'tradicional' de información: los memes sobre Laura Bozzo y el show mediático que armó como rescatista fueron más vistos y compartidos en las redes sociales que los informes oficiales del huracán que afectó Coyuca de Benítez (México).
Son una forma de expresión no regulada, ni controlada, pero presente y creciente, con una fuerte credibilidad y empatía, tal vez por eso algunas agencias publicitarias ya les han 'puesto el ojo' para usarlos como plataformas de ventas; sin embargo, al ser una creación social es difícil que los admitan, pues como decíamos, si los cibernautas no los 'comparten', terminarán siendo olvidados al mismo tiempo que fueron creados.

Así que a seguir disfrutando de los 'memes' y a empezar a crear algunos esperando que su réplica sea masiva.

PERFUME DE MUJER:

El cuarteto de Alejandría: Justine

Lawrence Durrell


Los amantes no están nunca bien aparejados, ¿no te parece? Siempre hay uno que proyecta su sombra sobre el otro, impidiendo su crecimiento, de manera que aquel que queda en la sombra está siempre atormentado por el deseo de escapar, de sentirse libre para crecer. ¿No te parece que éste es el único lado trágico del amor?

POESÍA: Columna al otoño

Jorge Eduardo Eielson

Se pierde el tiempo, las sedosas sombras
Que ruedan entre esferas de esmeralda
Hacia la muerte. Frente al otoño
Respiro como un ángel, escucho el silbido
De las flores vivas, veo grandes cielos,
Y corrientes frías de olvidados rostros
Pasan por mi frente. Yo sé bien,
Corazón mío, gorgona púrpura y girante,
Cómo es de oscura tu sonrisa y cómo se agita
Tu corona de gusanos en la sombra. Rey vulnerado
Por las detonaciones lilas del otoño,
Heme aquí, transido ante los fuegos estelares,
Mirando cómo arden en una azul columna,

Agreste y solitaria, mi corazón, los árboles y el viento.

La India en el Valle del Mantaro

Pedro Benavides


En una pradera escondida del Valle del Mantaro, hace unos días, fue colocada la primera piedra de la aldea ecológica de Tapován, por el líder de la misión mundial Vrinda de bakty yoga, originaria de la India, Srila Atulananda Acharya, culminando un festival de cuatro días que convirtió a Huancayo en la capital  cultural del misticismo védico.
El suceso, lejos de pasar desapercibido en una metrópoli floreciente como la Incontrastable, corroboró el interés de su pueblo por la literatura, la filosofía y el estilo de vida de los estudiosos y practicantes del yoga.
En esta perspectiva, la comunidad de yogas huancaínos, compuesta en su mayoría por jóvenes emprendedores, invitó al reconocido poeta, sanscritista y traductor Srila Atulananda Acharya, a dictar una serie de conferencias sobre la condición humana.
El autor llegó en compañía de poetas y monjes yoguis que cautivaron a la urbe con su alegría y repertorio de canciones en idioma sanscrito. Centenares de jóvenes y adultos colmaron los auditorios del Gobierno Regional y la Universidad Continental, donde coincidieron con las enseñanzas del poeta sobre una existencia vegetariana sin drogas, alcohol, tabaco o juegos de azar para lograr la perfección, aplicando el pensamiento de Krishna.
Recitales poéticos y presentaciones teatrales de textos de la literatura universal, al estilo de la India, mostraron los avances de una sabiduría que es materia de estudio y enseñanza en las más prestigiosas universidades del mundo, como un fenómeno cultural, patrimonio de la humanidad.
El Valle del Mantaro vibró con el encuentro auspicioso de dos culturas: la huanca y la védica, por la búsqueda de alternativas de solución a los conflictos del ser y de la vida moderna. Huancayo cuenta con cuatro centros de yoga pertenecientes a escuelas hermanas, que la convierten en un centro cultural muy importante para el desarrollo tangible del conocimiento acerca de la trascendencia, contenido en tratados como el Bhagavad Gita que reúnen las enseñanzas de Krishna.
El festival culminó con un recorrido por el Valle del Mantaro, la laguna de Paca y el campo, en el distrito de Apata, donde fue colocada la piedra fundacional de Tapován, la “Aldea de la Verdad Absoluta”, a orillas de un río que fue bautizado con el nombre sánscrito de nuevo Yalangui o Sarasvati, en homenaje a uno de los afluentes del Ganges.
Edificaciones con materiales tradicionales como tapiales, adobe, madera y piedra, diseñados como santuarios, residencias, con salas de meditación y auditorios, componen el futuro “ashram” ecológico. Una comunidad para refugiar a los jóvenes sin discriminaciones de raza, credo o posiciones sociales, como son las comunidades de Vrinda, permitirá igualmente impulsar el turismo cultural y ecológico hacia uno de los lugares más privilegiados por la naturaleza.
En esta tierra, Acharya ofició, como se estila desde hace miles de años en la India, una ceremonia del fuego en ofrenda a la Pacha Mama, dio iniciación mística a siete nuevos “bakty” yogas y casó a dos parejas de devotos huancas con el colorido ritual y vestimentas de la cultura védica. Además, metido hasta las rodillas en las aguas del nuevo Yalangui, ofreció un recital de poesía trascendentalista, entonando a la manera de los bardos de los tiempos antiguos, sendos cantos al Río Ganges y la Pacha Mama. Los poetas invitados como Prabhu Autaria, Prabhu Rupa y Prabhu Caitanya Gour Vanachary Das cantaron a la naturaleza.

A estos originales actos culturales, pocas veces vistos en nuestra localidad, asistieron intelectuales y místicos de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Venezuela, Suiza, Perú y numeroso público de Jauja y Huancayo.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Solo 4. Edición 494, del 02 de NOVIEMBRE de 2013. Año IX

LA CITA:

«En este momento tiembla usted por la situación y la perspectiva de la caza. ¿Dónde estaría ese temblor si yo fuera preciso como una guía de ferrocarriles?»


Arthur Conan Doyle, El valle del terror

LO ÚLTIMO: Ganadores del “Premio Copé 2013”

 PETROPERÚ presentó, hace muy poco, a los ganadores de sus prestigiosos concursos: XVI Bienal de Poesía y IV Bienal de Novela «Premio Copé 2013».
En la XVI Bienal de Poesía el Premio Copé de Oro se lo llevó Leoncio Luque Ccota con el poemario «Igual que la extensión de tu cuerpo». El Premio Copé de Plata se fue con Cristhian Andrés Briceño Ángeles por su trabajo «La comedia inmóvil», y el Premio Copé de Bronce fue para Luzgardo Medina Egoavil, por «Alegorías para un amor gitano y una carta para César Moro»
Por otra parte, en la IV Bienal de Novela, el Premio Copé de Oro se lo llevó el reconocido escritor Julián Pérez Huarancca, por su novela «Criba» —esperamos poder leerla pronto—, y las Menciones Honrosas fueron para Max Daniel Crespo Loayza por «Los puentes de Orestes», Zoila Elena Vega Salvatierra por «Teclas» y Marco Antonio García Falcón por «Tocar el elefante».

Según la organización, los ganadores serán prontamente publicados bajo el sello de Ediciones Copé.

Tullupampay: expresión popular por las almas

Manuel F. Perales Munguía

Foto: Andrés Mendoza
«Entierran (…) con estos cuerpos [de sus difuntos] todas las comidas secas que ellos usan —y échanles açua en la sepultura, que es su bebida—, llamándolos por sus nombres». Con palabras como éstas el clérigo español Bartolomé Álvarez describió las prácticas de veneración a los difuntos entre las poblaciones indígenas de Los Andes en 1588, a puertas del inicio de las campañas de extirpación de idolatrías con las que la Iglesia Católica de entonces buscó destruir las religiones nativas en esta parte del continente.
Poco antes, en 1583, el licenciado Juan Polo de Ondegardo, en su Instrución [sic] contra las ceremonias y Ritos que usan los Indios, anotó algo importante sobre las poblaciones andinas antiguas: «Creen (…) que las cabeças de los difuntos o sus phantasmas, andan visitando los parientes, o [sic] otras personas en señal que han de morir, o les ha de venir algún mal». Sin duda, este testimonio nos remite a la importancia simbólica de la cabeza humana en Los Andes precoloniales, en el plano religioso, pero también político y social, como arqueológica y etnográficamente han documentado los trabajos recientes de Denise Arnold y Christine Hastorf para el caso boliviano, donde cada domingo posterior al Día de Todos los Santos muchísima gente lleva a sus “ñatitas” (cráneos humanos que guardan en sus hogares) a “oír” misa y recibir el agua bendita, todas engalanadas con flores, como también ha reportado Gerardo Fernández.
El carácter pan-andino de las citadas prácticas de veneración a los difuntos, y particularmente a los cráneos humanos, se expresa en la existencia de rituales como la misa de Tullupampay, celebrada los días 03 de noviembre de cada año, en el cementerio antiguo del pueblo de Chongos Bajo en el Valle del Mantaro. Vinculada a una antigua costumbre local en torno a la limpieza del cementerio y al re-enterramiento de osamentas humanas halladas como producto de dicha actividad, en la actualidad, esta celebración tradicional congrega a numerosas personas de la zona que todavía mantienen una arraigada creencia en el poder protector de los cráneos humanos que conservan en sus hogares. Tales cráneos, o “almitas”, pueden ser de parientes, o simplemente de gente desconocida. Es por esto que se les suele llamar por su nombre, o sencillamente “panchitos” y “avelinos”.
Estudios realizados por el investigador Agustín Rodríguez y el suscrito sugieren una estrecha relación de reciprocidad entre el “almita” y la persona que la guarda en su vivienda. Aquélla se revela en sueños y a través de ciertas manifestaciones especiales en la vida cotidiana, y mientras es cuidada con cariño y sobre todo con fe, brindará protección frente a robos que podría sufrir la casa o hasta las sementeras. En otras ocasiones puede anunciar la ocurrencia de ciertos acontecimientos, asustar al incrédulo e incluso favorecer el triunfo en alguna actividad profana como un partido de fútbol. De algún modo vemos que en todo esto existe relación con las creencias observadas por Polo y Álvarez hace más de cuatrocientos años.

Por otro lado, en la perspectiva desarrollada por Manuel Marzal y otros autores, la misa de Tullupampay representa un ejemplo único de catolicismo popular que se ha desarrollado vigorosamente a partir de procesos peculiares de sincretismo cultural y religioso, donde elementos andinos y cristianos occidentales se han imbricado de modo complejo. Por ello, esta manifestación debería ser investigada a fondo y reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación. Confiamos en que así sea pronto.

La imaginación

Jorge Escobar Galván

Jean Paul Sartre (París, 21 de junio de 1905 – 15 de abril de 1980).
En sus obras, Sartre trata de investigar los vínculos entre lo real y lo imaginario construyendo una teoría de la imagen. En concreto, aporta al esclarecimiento del problema de las relaciones de la imagen con el pensamiento. Sostiene que hay una «existencia como cosa» y una «existencia como imagen» que no permite que lleguemos a confundir la imagen del objeto con el objeto mismo.
Postula que entre la imagen y la cosa existe una identidad de esencia, pero no una identidad de existencia. Vendrían a ser dos tipos distintos de identidad, dos modos de ser diferentes, porque la imagen no existe del mismo modo que el objeto.
La imagen, concluye Sartre, es, como la conciencia, «imagen de algo»; no es una cosa sino un acto: es propiamente «un cierto tipo de conciencia», es «conciencia de algo». Afirmaba que «una imagen no es una sensación despierta, o remodelada por el intelecto, ni tampoco una antigua percepción alterada y atenuada por el saber, sino algo enteramente diferente, una realidad ausente, revelada en su ausencia misma a través de lo que yo llamaba un “analogon”: un objeto sirviendo de soporte analógico y atravesado por una intención».
En el pensamiento actual, la imaginación entendida como creatividad, es decir, orientada hacia un objetivo concreto, se opone a la fantasía, entendida como pura producción de imágenes.
Appadurai, desde la antropología, plantea que en la actualidad los medios de comunicación y los movimientos migratorios producen una serie de efectos en la imaginación al ofrecer nuevos recursos para la construcción de la imagen de uno mismo y de una imagen del mundo, tendiendo a cuestionar, subvertir o transformar las formas expresivas vigentes o dominantes en cada contexto particular, transformando el discurso cotidiano, entre otros. En suma, los medios electrónicos y las migraciones masivas caracterizarían al mundo de hoy como fuerzas que parecen instigar (y a veces, obligar) al trabajo de la imaginación. 
Reconoce que todas las sociedades han producido su propio arte, sus propios mitos y leyendas, expresiones que implicaron un desvanecimiento de la vida social cotidiana. En ellas todas las sociedades demostraron tener la capacidad de trascender y enmarcar su vida social cotidiana recurriendo a mitologías de diversa índole en las que esa vida social era reelaborada e imaginativamente deformada. Por último, en sueños, aun los individuos de las sociedades más simples han encontrado un lugar para reorganizar su vida social, darse el gusto de experimentar sensaciones y estados emocionales prohibidos, y descubrir cosas que se han ido incorporando en su sentido de la vida cotidiana.

En la antropología concebimos las representaciones colectivas como hechos sociales (que trascienden la voluntad individual, que están cargadas con la fuerza de la moral social y como realidades sociales objetivas). Según el citado antropólogo hindú, en los últimos tiempos, apoyado en los cambios tecnológicos ocurridos a lo largo del último siglo, la imaginación ha pasado a ser un hecho social y colectivo, que es la base de la actual pluralidad de los mundos imaginados.

IMPRESCINDIBLES / DE VIVOS Y MUERTOS:

Aunque Halloween y la ola coyuntural por lo “terrorífico” está terminando, nos permitimos recomendar estas tres películas para seguir disfrutando este feriado dedicado a la vida, el horror y la muerte:

Juan de los muertos

Alejandro Brugués - Cuba, 2011


Una horda de zombis, creciente cada día y con un deseo animal por la carne humana, asola La Habana. Se extiende el rumor de que los responsables de la situación son comandos de los Estados Unidos y el pánico se apodera de la gente. En medio de la confusión aparece una especie de héroe: Juan (Díaz de Villegas) que, con el eslogan «Juan de los muertos, matamos a sus seres queridos», se ofrece para eliminar, por un módico precio, a sus familiares infectados. Este es una delirante historia que 'matará' de risa a quienes la vean.


Déjame entrar

Tomas Alfredson - Suecia, 2008


Un tímido niño de doce años llamado Oskar, víctima de bullying en el colegio, se hace amigo de Eli, una misteriosa vecina de su edad que acaba de llegar al vecindario. Esta llegada coincide con una serie de inexplicables muertes en los gélidos bosques suecos. A pesar de que Oskar sospecha que ella es un monstruo, logra que su amistad y amor superen el miedo. Una extraordinaria película, imprescindible para cualquier amante del séptimo arte.


La noche del demonio

James Wan - EE. UU. 2010


Este director nos acaba de sorprender con "El conjuro" y con la secuela de esta misma cinta. Sin embargo, la crítica coincide que la primera versión de "Insidious" es mejor que las anteriores: Josh, su esposa Renai y sus tres hijos acaban de mudarse a una vieja casa. Pero un día, uno de los niños no despierta y entra en un coma inexplicable. Al mismo tiempo, empiezan a producirse extraños fenómenos que aterrorizan a toda la familia.

COLUMNA: AVISO PARA NAVEGANTES

Los festejos de Panamá

Carlos Villanes Cairo


A estas alturas de la vida, después de haber asistido a tantos congresos, conferencias, simposios, etc., dentro y fuera del país, uno va perdiendo el interés al comprobar que  son reuniones que se repiten, con ligeras variantes y escenarios diferentes. De todo este tinglado prefiero las ferias de libros; conoces autores y los agentes venden tus obras. Cuando en 1988, recién salida mi primera novela editada en Madrid, la editorial SM me invitó a la Feria de Fráncfort, primero no lo creí, después me embriagué a lo peruano con la llorona incluida, luego viajé a Alemania y finalmente vendimos seis traducciones de Destino: La Plaza Roja, que ahora —por fin— va a ser editada en el Perú, por Acerva, en Huancayo.
Hace unos días, viajé a Panamá para ver y escribir sobre tres acontecimientos vinculados con mi oficio: la celebración del “descubrimiento” para Europa del Mar de Sur; la XXII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y, el VI Congreso Internacional de Lengua Española. Todo junto en apenas nueve días.
La ciudad de Panamá está deslumbrante. Los millonarios invierten frenéticos y construyen edificios gigantes y los llenan de hoteles, multicines, galerías temáticas, casas de juego y sucursales bancarias. Con 9.8 puntos tienen el PIB más alto de América. No llegan a tres millones de habitantes y publican la “increíble cantidad” de 806 libros al año. Perú edita seis mil y España pasa de los 70 mil. Impacta ver cómo la gente utiliza en su lenguaje diario el 20 por ciento de palabras del inglés. Andan felices con el Canal Transoceánico que están agrandando y tendrán el doble de beneficios, 100 bancos diferentes,  zona de libre comercio con la fiscalidad regalada y el Balboa, su moneda, en paridad con el dólar.
Con todas las buenas intenciones de acercamiento y propuestas de mejor vida, la XXII Cumbre resultó un fiasco, invitaron a 22 presidentes y solo fueron doce. Un pajarito le dijo a Nicolás Maduro que no acudiera y Venezuela no asistió. Tampoco Cuba, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Brasil, Argentina, Perú, etc.
Los actos del Quinto Centenario del descubrimiento del Océano Pacifico fueron más bien protocolares, académicos, y englobaron a las otras dos grandes citas.
El VI Congreso de la Lengua fue monotemático con el lema de «El español en el libro: del Atlántico al Mar del Sur» y en las 200 sesiones repartidas en cuatro grandes subtemas flotó la gran amenaza de que el libro empieza a morir bajo el asedio del crecimiento del libro electrónico o “ebook”, especialmente en España. Se llegó a la conclusión de que la gran batalla por la supervivencia del libro de papel se dará en Latinoamérica contra Apple y Amazon, los gigantes de la distribución “on line”. Se dictaminó la futura consigna: «Entender a los jóvenes para enseñarles mejor», osea los autores de obras para niños y adolescentes tendrán  mucho trabajo.

Y como nadie está libre de meter la pata, las dos primicias de la Real Academia Española de Lengua también fallaron: el Diccionario de Americanismos, consensuado por las 24 academias, recibió cuestionamientos, no está completo y tiene algunas acepciones mal atribuidas a su origen, y la anunciada edición del nuevo Diccionario de la Lengua de la R.A.E., no pudo ser terminada y aparecerá en 2014.

PERFUME DE MUJER:

Haiku

Yoko Kawano



Te acercas a mí
con el olor
del pasto matinal
recién cortado:

mis pezones se endurecen.

POESÍA: El sabio

César Calvo

Permaneció en la ventana
durante largos, largos años, viendo
caer las hojas, la nieve, viendo caer
las hojas
y
la nieve.

Cuando se acordó de sus hermanos
éstos ya eran un pedazo de hierba.
Él durmió feliz: aquella noche
descubrió que los árboles

pierden sus hojas, que la nieve es blanca.

¿El amor tiene límites?

Miguel Angel Villalobos Caballero

Siempre me ha atraído el cine, desde adolescente, y fue en tiempos de la universidad cuando casi nunca me perdía una película; era realmente grato acudir a las salas, ya sea en el Callao o en Lima.
Así, hace poco, estaba viendo Manhattan, de uno de mis actores y directores preferidos, Woody Allen, donde, en una de las escenas, se ve al actor corriendo por las calles de esta ciudad (a pesar de sus más de cuarenta años) casi al atardecer, como un jovenzuelo, en busca de la chica deseada que apenas frisaba los dieciocho. Era el tipo de amor del hombre maduro con una mujer joven, que algunos cuestionan y otros no, entre ellos el Tribunal Constitucional.
Me encanta el encuentro que tuvieron, luego de una mediana separación, en el que la chica, ya lista para viajar a Londres, es encontrada por él para tratar de recuperarla a través de la persuasión; así, le dice que es una separación de seis meses y expresa su temor de perderla, a lo que ella responde: «No todos nos corrompemos, debes tener algo de fe en la humanidad».
Antes de pensar en esta oración, me parece algo extraordinario el correr o hacer cosas asombrosas por amor, teniendo cuidado en no confundir éste con lo que es la pasión. Tengo entendido que la pasión o deseo tiene que ver con un carácter pasivo, como lo diría el filósofo español José Ortega y Gasset en su obra Estudios sobre el amor, por cuanto el desear es querer que el objeto venga hacia uno, por el contrario, el amor es actividad, es el ir hacia el objeto.
Pensamos que este sentimiento es algo maravilloso y no tiene límites cuando es voluntario y de buena fe, además de ser correspondido. Él se expresa en una gran actividad humana como el bailar o gritar al espacio; sin embargo, y respondiendo a la pregunta, pensamos que tiene sus límites, y esos límites, aunque parezca mentira, los pone la racionalidad de lo posible.
Así vemos que en este tipo de sociedad, que parece neurótica y donde debería abundar los psicoanalistas, el amor es mal entendido cuando se denota crueldad en la relación, es algo enfermizo que destruye al otro cuando a la pareja se le hace sentir mal, se le maltrata con los verbos y los hechos; muchos casos trágicos se dan y se saben por las noticias; esto tiene que parar por el bien no solo de la familia sino por el de la sociedad.
El maltrato que definitivamente no es amor ni pasión, se ha vuelto un quehacer diario y se ha diversificado en todas las áreas humanas, políticas, sociales y más. Ya no se toma en cuenta lo que dijo Ortega y Gasset: «El hablar de amor no es hablar de 'amores'» y agregaría que a éste se le ha estado confundiendo, porque vemos que ahora hay de todo, menos eso que en rigor vale llamarse amor.
La fe en la humanidad, por último, sería volver a creer en este sentimiento como un valor positivo, que sana las heridas políticas, sociales, familiares y otras, y se desarrolla en una sociedad que todos queremos sea mejor y, por qué no, feliz.
Las personas deben aprender nuevamente a correr, a expresar su felicidad, su esperanza en ideales nobles, pues pase lo que pase, el amor es solo aquello que se puede tener en la humanidad. ¿Usted qué piensa?

lunes, 28 de octubre de 2013