EDICIÓN ESPECIAL POR ANIVERSARIO
LA CITA
“Desde la puerta de La crónica Santiago mira la avenida Tacna, sin amor: automóviles, edificios desiguales y descoloridos, esqueletos de avisos luminosos flotando en la neblina, el medio día gris. ¿En qué momento se había jodido el Perú?”.
Mario Vargas Llosa, Conversación en La Catedral
domingo, 24 de julio de 2011
Solo 4, “375”, del 23 de julio de 2011
LO ÚLTIMO
8vo Aniversario: Suplemento Cultural Solo 4
Como todos los sábados desde hace 8 años, el suplemento cultural Solo 4 les trae los más variados y mejor seleccionados artículos, columnas y crónicas del medio cultural regional. Sin embargo, en esta oportunidad les ofrecemos una edición de colección de ocho páginas por nuestro aniversario.
Además, en este especial, traemos los microrelatos ganadores del I Concurso Nacional de Microcuento “Premio Solo 4”, organizado íntegramente por este medio y presentado en el marco de la FELIZH 2011. Con esta edición queremos agradecer a todos nuestros lectores y colaboradores que cada fin de semana nos siguen y nos han situado como el medio cultural líder de nuestra región. ¡Gracias!

Foto: Jorge Jaime Valdez
Como todos los sábados desde hace 8 años, el suplemento cultural Solo 4 les trae los más variados y mejor seleccionados artículos, columnas y crónicas del medio cultural regional. Sin embargo, en esta oportunidad les ofrecemos una edición de colección de ocho páginas por nuestro aniversario.
Además, en este especial, traemos los microrelatos ganadores del I Concurso Nacional de Microcuento “Premio Solo 4”, organizado íntegramente por este medio y presentado en el marco de la FELIZH 2011. Con esta edición queremos agradecer a todos nuestros lectores y colaboradores que cada fin de semana nos siguen y nos han situado como el medio cultural líder de nuestra región. ¡Gracias!
Foto: Jorge Jaime Valdez
Y nació para quedarse
Sandro Bossio Suárez
Hace 8 años nació Solo 4. En todo ese tiempo cientos de números han sido publicados y muchísimos intelectuales han formado parte de ella. Sus páginas se han llenado con las estentóreas voces de la cultura, con música, antropología, literatura, arqueología, historia. Esta es una crónica sobre su gestación y nacimiento.
Una noche Fernando Rojas Vargas, mi gran amigo, me invitó un café para exponerme un proyecto que le había costado conseguir. Según me explicó, había propuesto al periódico donde trabajaba un suplemento cultural que saliera semanalmente, y tras largas negociaciones lo había conseguido. Y es que desde la desaparecida “Variedades” en Huancayo ya no había ningún suplemento lustral y Fernando, con valentía, quería revertir esa triste realidad.
Me propuso una columna sabatina. Me dijo que podría llamarse “Sandro Bossio opina” y yo lo primero que le pregunté es si habría cortapisa. Él me contestó que no, que tendría absoluta libertad para decir lo que quisiera, para escribir lo que me placiera. (Y en estos ocho años así ha sido con absoluta pulcritud). Seguimos hablando y me mostró una prueba de lo que sería el suplemento. Arriba estaba el logotipo: “Sólo 4”. Yo pregunté la razón del nombre y Fernando sonrió: “Es que sólo tenemos 4 páginas y somos 4 los que apostamos por este proyecto”. Contaba, desde luego, con Héctor Mayhuire, el director del medio; y con Julio Vargas, a la sazón Jefe de Redacción del periódico.
De ese primer número, recuerdo mucho la entrevista de la semana, que se llamaba “Al desnudo”, donde la poeta Carolina Ocampo contaba que su peor vergüenza la había pasado en su colegio cuando alguna vez fue sin fundillo.
Vi una crónica, unas octavillas culturales, una viñeta artística. De esa época data la sección “Perfume de mujer”, recuadro periodístico de belleza extraordinaria, donde sábado a sábado se reproducen los pasajes eróticos más hermosos de la literatura universal. Por ella han pasado desde la señora Onogoro del Medioevo hasta Alessandro Baricco del siglo XXI.
Cuando terminamos el café yo ya estaba perfectamente persuadido de que ese suplemento marcaría época, así es que acepté la columna, acepté mi futuro, pero con una condición: “Se llamará ‘El buen salvaje’”.
Según Rosseau el buen salvaje es un hombre que nace sin el pecado original, libre de toda cadena moralista y que, por ello, tiene la potestad social de actuar y decir las cosas que quiere. Yo admiro mucho ese mito y, por ello, adopté ese nombre. Desde entonces he escrito alrededor de 300 artículos de todo tipo. Abordé polémicos temas relacionados con la literatura, la lingüística, la política, la historia, la religión, el humor, la guerra. Todos ellos artículos que, en su momento, causaron risas (que me disculpen los apristas y los alcaldes quienes sufrieron mis humores), iras santas (un arzobispo agitando el periódico durante su homilía), protestas callejeras (alumnos de la facultad de Sociología de la universidad donde enseño defendiendo con pancartas la infalibilidad de Mariátegui), incomodidades, halagos, rencores, en fin, todo tipo de reacciones.
En los primeros años del suplemento pudimos entrevistar a importantes escritores: Mario Vargas Llosa, Oswaldo Reynoso, Ricardo Sumalavia, Edmundo Paz Soldán, Fernando Iwasaki, Pablo de Santis, Edgardo Rivera Martínez. Nadie olvidará, unos años después, la entrevista con Isabel Allende tomada en el centro de Madrid.
También interpelamos a algunos cantantes: Juanes, León Gieco, Fito Páez, Piero de Benedictis, Susana Baca. Hicimos homenajes inolvidables a Manuel Baquerizo Baldeón, a Zenobio Dagha, a Flor Pucarina, a Picaflor de los Andes.
Y hubo especiales temáticos: de amor, de erotismo, de misterio, de humor. Además, distinguimos los cuarenta años de “Conversación en La Catedral” (Vargas Llosa nos escribió una gentil carta donde nos agradece el gesto) y los quince años de la desaparición de Julio Ramón Ribeyro.
En una ocasión nos reímos todos y, a propósito del último mundial de fútbol, juntamos a varios escritores para que opinaran a favor y en contra de ese controvertido deporte. Las caricaturas, siempre, estuvieron a cargo del extraordinario Humberto “Beto” Pérez, aunque alguna vez también dibujó para nosotros el gran Josué Sánchez y Víctor Matos, otro gran pintor de la zona. También hubo plumas que han acrisolado el suplemento: Nelson Manrique, Tomás Hidalgo, Carlos Villanes Cairo, Isabel Córdova Rosas, Luis Cárdenas Raschio, Diana Casas.
Cuando Fernando partió en busca de otros espacios, Edvan Ríos quedó a cargo del suplemento. Luego vinieron Jaime Bravo y Juan Carlos Suárez Revollar, y todos trabajaron con ahínco y tesonera obsesión: cada uno fue imprimiéndole su propio talento, su simiente, su competencia, herencias imperceptibles pero sustanciales que fueron solidificando la verdadera complexión del suplemento. Con ellos nacieron las secciones de reseñas de libros y de microcuento. Ahora brega Luis Puente de la Vega.
Por ello, y de por sí, “Sólo 4” es uno de los suplementos culturales de provincia (el único si se quiere) más importantes de las últimas décadas. Larga vida a esta enciclopedia mínima que sigue iluminando el camino sabatino de nuestro devenir.
Hace 8 años nació Solo 4. En todo ese tiempo cientos de números han sido publicados y muchísimos intelectuales han formado parte de ella. Sus páginas se han llenado con las estentóreas voces de la cultura, con música, antropología, literatura, arqueología, historia. Esta es una crónica sobre su gestación y nacimiento.
Una noche Fernando Rojas Vargas, mi gran amigo, me invitó un café para exponerme un proyecto que le había costado conseguir. Según me explicó, había propuesto al periódico donde trabajaba un suplemento cultural que saliera semanalmente, y tras largas negociaciones lo había conseguido. Y es que desde la desaparecida “Variedades” en Huancayo ya no había ningún suplemento lustral y Fernando, con valentía, quería revertir esa triste realidad.
Me propuso una columna sabatina. Me dijo que podría llamarse “Sandro Bossio opina” y yo lo primero que le pregunté es si habría cortapisa. Él me contestó que no, que tendría absoluta libertad para decir lo que quisiera, para escribir lo que me placiera. (Y en estos ocho años así ha sido con absoluta pulcritud). Seguimos hablando y me mostró una prueba de lo que sería el suplemento. Arriba estaba el logotipo: “Sólo 4”. Yo pregunté la razón del nombre y Fernando sonrió: “Es que sólo tenemos 4 páginas y somos 4 los que apostamos por este proyecto”. Contaba, desde luego, con Héctor Mayhuire, el director del medio; y con Julio Vargas, a la sazón Jefe de Redacción del periódico.
De ese primer número, recuerdo mucho la entrevista de la semana, que se llamaba “Al desnudo”, donde la poeta Carolina Ocampo contaba que su peor vergüenza la había pasado en su colegio cuando alguna vez fue sin fundillo.
Vi una crónica, unas octavillas culturales, una viñeta artística. De esa época data la sección “Perfume de mujer”, recuadro periodístico de belleza extraordinaria, donde sábado a sábado se reproducen los pasajes eróticos más hermosos de la literatura universal. Por ella han pasado desde la señora Onogoro del Medioevo hasta Alessandro Baricco del siglo XXI.
Cuando terminamos el café yo ya estaba perfectamente persuadido de que ese suplemento marcaría época, así es que acepté la columna, acepté mi futuro, pero con una condición: “Se llamará ‘El buen salvaje’”.
Según Rosseau el buen salvaje es un hombre que nace sin el pecado original, libre de toda cadena moralista y que, por ello, tiene la potestad social de actuar y decir las cosas que quiere. Yo admiro mucho ese mito y, por ello, adopté ese nombre. Desde entonces he escrito alrededor de 300 artículos de todo tipo. Abordé polémicos temas relacionados con la literatura, la lingüística, la política, la historia, la religión, el humor, la guerra. Todos ellos artículos que, en su momento, causaron risas (que me disculpen los apristas y los alcaldes quienes sufrieron mis humores), iras santas (un arzobispo agitando el periódico durante su homilía), protestas callejeras (alumnos de la facultad de Sociología de la universidad donde enseño defendiendo con pancartas la infalibilidad de Mariátegui), incomodidades, halagos, rencores, en fin, todo tipo de reacciones.
En los primeros años del suplemento pudimos entrevistar a importantes escritores: Mario Vargas Llosa, Oswaldo Reynoso, Ricardo Sumalavia, Edmundo Paz Soldán, Fernando Iwasaki, Pablo de Santis, Edgardo Rivera Martínez. Nadie olvidará, unos años después, la entrevista con Isabel Allende tomada en el centro de Madrid.
También interpelamos a algunos cantantes: Juanes, León Gieco, Fito Páez, Piero de Benedictis, Susana Baca. Hicimos homenajes inolvidables a Manuel Baquerizo Baldeón, a Zenobio Dagha, a Flor Pucarina, a Picaflor de los Andes.
Y hubo especiales temáticos: de amor, de erotismo, de misterio, de humor. Además, distinguimos los cuarenta años de “Conversación en La Catedral” (Vargas Llosa nos escribió una gentil carta donde nos agradece el gesto) y los quince años de la desaparición de Julio Ramón Ribeyro.
En una ocasión nos reímos todos y, a propósito del último mundial de fútbol, juntamos a varios escritores para que opinaran a favor y en contra de ese controvertido deporte. Las caricaturas, siempre, estuvieron a cargo del extraordinario Humberto “Beto” Pérez, aunque alguna vez también dibujó para nosotros el gran Josué Sánchez y Víctor Matos, otro gran pintor de la zona. También hubo plumas que han acrisolado el suplemento: Nelson Manrique, Tomás Hidalgo, Carlos Villanes Cairo, Isabel Córdova Rosas, Luis Cárdenas Raschio, Diana Casas.
Cuando Fernando partió en busca de otros espacios, Edvan Ríos quedó a cargo del suplemento. Luego vinieron Jaime Bravo y Juan Carlos Suárez Revollar, y todos trabajaron con ahínco y tesonera obsesión: cada uno fue imprimiéndole su propio talento, su simiente, su competencia, herencias imperceptibles pero sustanciales que fueron solidificando la verdadera complexión del suplemento. Con ellos nacieron las secciones de reseñas de libros y de microcuento. Ahora brega Luis Puente de la Vega.
Por ello, y de por sí, “Sólo 4” es uno de los suplementos culturales de provincia (el único si se quiere) más importantes de las últimas décadas. Larga vida a esta enciclopedia mínima que sigue iluminando el camino sabatino de nuestro devenir.
También interpelamos a algunos cantantes: Juanes, León Gieco, Fito Páez, Piero de Benedictis, Susana Baca.
José María Arguedas: Razones para celebrar su centenario en Huancayo
Manuel Perales Munguía
El año 1928 fue particularmente importante para la historia de nuestra ciudad, pues fue cuando llegó, por vez primera, José María Arguedas, aún adolescente, de 17 años de edad. Debido a una serie de vicisitudes de orden político por las que atravesaba su padre por ser partidario de Pardo, éste fue trasladado a Huaytará y ello, según Carmen María Pinilla, habría determinado en forma parcial para que el joven José María sea matriculado en el Colegio Santa Isabel de Huancayo. Una vez concretado esto, nuestro futuro escritor inició sus estudios en el Tercer Año de Secundaria, llegando a tener una notable actividad estudiantil frente a los problemas por los que atravesaba su nuevo colegio, a la par que se iniciaba en la producción literaria a través de revistas como “Antorcha”. Vemos entonces que la vocación de Arguedas por el arte de escribir cobró forma en Huancayo. He aquí una primera razón para que Huancayo celebre el centenario de su nacimiento.
Algún tiempo más tarde, entre los años 1952 y 1956, Arguedas volvió al Valle del Mantaro, esta vez convertido ya en antropólogo, interesado particularmente en documentar el folclor de las comunidades campesinas de esta parte del país y la dinámica comercial de Huancayo. Como señala Juan Javier Rivera, los escritos de Arguedas producto de estos trabajos constituyen, tal vez, la etnografía más nutrida y hermosa que se haya hecho hasta el momento sobre nuestro valle y su gente. En especial destaca, además de su “Folklore del valle del Mantaro” publicado en 1953, el notable estudio titulado “Evolución de las comunidades indígenas. El valle del Mantaro y la ciudad de Huancayo, un caso de fusión de culturas no comprometida por la acción de las instituciones de origen colonial”, publicado originalmente en la Revista del Museo Nacional en el año 1957 y en el cual Arguedas, en forma entusiasta, plantea que Huancayo y las comunidades del valle son un claro testimonio de la capacidad que tiene la población indígena de integrarse a la sociedad nacional en condiciones “libres” y de la posibilidad de un nuevo mestizaje, caracterizado por una poderosa dinámica económica que resaltaría en otro trabajo suyo que también salió a la luz en 1957 y que llevó por título “Estudio etnográfico de la feria de Huancayo”. Estas importantísimas contribuciones del Arguedas antropólogo a nuestra región constituyen una segunda razón para vestirnos de fiesta.
Finalmente, no podemos dejar de lado el hecho de que el Valle del Mantaro representó para Arguedas el escenario de un nuevo y posible proyecto de vida junto a Vilma Ponce Martínez, de quien se enamoró profundamente, allá por la década de 1950. Es cierto que mucho se ha dicho y se ha especulado sobre este pasaje en la vida de nuestro escritor y etnólogo, sin embargo, cuando uno lee las cartas y telegramas que éste le escribió a Vilma entre 1954 y 1957, publicadas por Carmen María Pinilla hace pocos años, podemos descubrir maravillados a un Arguedas sumamente tierno, sensible, dispuesto a darlo todo con tal de ver feliz a la mujer que ama, no obstante los serios problemas que afrontaba con Celia Bustamante y las vicisitudes económicas propias de un hombre entregado al estudio de nuestra cultura y a las letras. Arguedas soñó y amó en los dominios del Mantaro y ésta, creemos, es una razón más para no dejar pasar por desapercibido el festejo de su centenario en nuestra región. Esperamos que nuestras autoridades se sumen a las actividades que colectivos como “100xCiertoArguedas” e instituciones como el Instituto Cultural Peruano Norteamericano, el SCAF y el Centro Cultural de la UCCI, ya vienen desarrollando o impulsando. Ahora ellos tienen la palabra.
El año 1928 fue particularmente importante para la historia de nuestra ciudad, pues fue cuando llegó, por vez primera, José María Arguedas, aún adolescente, de 17 años de edad. Debido a una serie de vicisitudes de orden político por las que atravesaba su padre por ser partidario de Pardo, éste fue trasladado a Huaytará y ello, según Carmen María Pinilla, habría determinado en forma parcial para que el joven José María sea matriculado en el Colegio Santa Isabel de Huancayo. Una vez concretado esto, nuestro futuro escritor inició sus estudios en el Tercer Año de Secundaria, llegando a tener una notable actividad estudiantil frente a los problemas por los que atravesaba su nuevo colegio, a la par que se iniciaba en la producción literaria a través de revistas como “Antorcha”. Vemos entonces que la vocación de Arguedas por el arte de escribir cobró forma en Huancayo. He aquí una primera razón para que Huancayo celebre el centenario de su nacimiento.
Algún tiempo más tarde, entre los años 1952 y 1956, Arguedas volvió al Valle del Mantaro, esta vez convertido ya en antropólogo, interesado particularmente en documentar el folclor de las comunidades campesinas de esta parte del país y la dinámica comercial de Huancayo. Como señala Juan Javier Rivera, los escritos de Arguedas producto de estos trabajos constituyen, tal vez, la etnografía más nutrida y hermosa que se haya hecho hasta el momento sobre nuestro valle y su gente. En especial destaca, además de su “Folklore del valle del Mantaro” publicado en 1953, el notable estudio titulado “Evolución de las comunidades indígenas. El valle del Mantaro y la ciudad de Huancayo, un caso de fusión de culturas no comprometida por la acción de las instituciones de origen colonial”, publicado originalmente en la Revista del Museo Nacional en el año 1957 y en el cual Arguedas, en forma entusiasta, plantea que Huancayo y las comunidades del valle son un claro testimonio de la capacidad que tiene la población indígena de integrarse a la sociedad nacional en condiciones “libres” y de la posibilidad de un nuevo mestizaje, caracterizado por una poderosa dinámica económica que resaltaría en otro trabajo suyo que también salió a la luz en 1957 y que llevó por título “Estudio etnográfico de la feria de Huancayo”. Estas importantísimas contribuciones del Arguedas antropólogo a nuestra región constituyen una segunda razón para vestirnos de fiesta.
Finalmente, no podemos dejar de lado el hecho de que el Valle del Mantaro representó para Arguedas el escenario de un nuevo y posible proyecto de vida junto a Vilma Ponce Martínez, de quien se enamoró profundamente, allá por la década de 1950. Es cierto que mucho se ha dicho y se ha especulado sobre este pasaje en la vida de nuestro escritor y etnólogo, sin embargo, cuando uno lee las cartas y telegramas que éste le escribió a Vilma entre 1954 y 1957, publicadas por Carmen María Pinilla hace pocos años, podemos descubrir maravillados a un Arguedas sumamente tierno, sensible, dispuesto a darlo todo con tal de ver feliz a la mujer que ama, no obstante los serios problemas que afrontaba con Celia Bustamante y las vicisitudes económicas propias de un hombre entregado al estudio de nuestra cultura y a las letras. Arguedas soñó y amó en los dominios del Mantaro y ésta, creemos, es una razón más para no dejar pasar por desapercibido el festejo de su centenario en nuestra región. Esperamos que nuestras autoridades se sumen a las actividades que colectivos como “100xCiertoArguedas” e instituciones como el Instituto Cultural Peruano Norteamericano, el SCAF y el Centro Cultural de la UCCI, ya vienen desarrollando o impulsando. Ahora ellos tienen la palabra.
La vocación de Arguedas por el arte de escribir cobró forma en Huancayo. He aquí una primera razón para que Huancayo celebre el centenario de su nacimiento.
PERFUME DE MUJER
El amor en los tiempos del cólera
Gabriel García Márquez
Ella le correspondió, y él siguió dándole besos muy suaves en las mejillas, en la nariz, en los párpados, mientras deslizaba la mano por debajo de la sábana, y le acarició el pubis redondo y lacio: un pubis de japonesa. Ella no le apartó la mano, pero mantuvo la suya en estado de alerta, por si él avanzaba un paso más.
—No vamos a seguir con la clase de medicina— dijo.
—No —dijo él—. Esta va a ser de amor.
Entonces le quitó la sábana de encima, y ella no sólo no se opuso, sino que la mandó lejos de la litera con un golpe rápido de los pies, porque ya no soportaba el calor. Su cuerpo era ondulante y elástico, mucho más serio de lo que parecía vestida, y con un olor propio de animal de monte que permitía distinguirla entre todas las mujeres del mundo.
Gabriel García Márquez
Ella le correspondió, y él siguió dándole besos muy suaves en las mejillas, en la nariz, en los párpados, mientras deslizaba la mano por debajo de la sábana, y le acarició el pubis redondo y lacio: un pubis de japonesa. Ella no le apartó la mano, pero mantuvo la suya en estado de alerta, por si él avanzaba un paso más.
—No vamos a seguir con la clase de medicina— dijo.
—No —dijo él—. Esta va a ser de amor.
Entonces le quitó la sábana de encima, y ella no sólo no se opuso, sino que la mandó lejos de la litera con un golpe rápido de los pies, porque ya no soportaba el calor. Su cuerpo era ondulante y elástico, mucho más serio de lo que parecía vestida, y con un olor propio de animal de monte que permitía distinguirla entre todas las mujeres del mundo.
CONCURSO NACIONAL DE MICROCUENTO “PREMIO SOLO 4”
El “Premio Solo 4” marca un hito histórico en la literatura nacional, pues inicia, con un concurso que difunde e incentiva la producción de microficción, una nueva ola de escritores que encuentran en este género una inacabable fuente de expresión. En Huancayo, durante la FELIZH 2011, se ha premiado a los ganadores de este certamen. He aquí nuestro reconocimiento a los ganadores, finalistas y sus trabajos:
Respeto a la síntesis
Carlos Meneses / Jurado
En el año 1990, los minicuentos o los microrrelatos me eran desconocidos como género o subgénero literario. Había leído de muy buenos autores, de diferentes nacionalidades, pequeñas narraciones de tres o cinco líneas, pero las tomaba como algo aislado, un ejercicio o, tal vez, la búsqueda de nuevas formas. Sin ninguna duda, Monterroso fue el que más me atrajo, no sólo por la calidad de sus relatos, también porque parecía que él todo lo hacía minúsculo, su poder de síntesis era admirable. Casi simultáneamente con estas reflexiones sobre los minis o los micros, mi amiga —lamentablemente desaparecida—, Dolores Koch, publicó un hermoso trabajo definiendo lo que significaba esta nueva forma narrativa.
Todo ese bagaje de conocimientos me impelió a buscar ayuda, para mi trabajo de narrador, en esas formas minúsculas que tanto me habían llamado la atención. Se trataba de sintetizar al máximo la idea de una historia por escribir. No conseguí lo buscado en una sola de esas píldoras literarias, fue menester escribir tres o cuatro para contener la esencia de lo que podría ser la novela o el relato, más o menos, largo. Cuando quedé satisfecho de esa jibarización de la historia, supe, también, a través de Dolores Koch, de autores que se dedicaban plenamente a este género, y de editoriales —muy pocas— que publicaban estos trabajos liliputienses. Posiblemente eso y el que Dolores Koch —la cito nuevamente—, me pidiera los pocos minicuentos que en ese tiempo tenía, para integrarlos en una antología que estaba preparando, lo que me decidió a trabajar más este género.
Mi primer libro de minis o micros se publicó en Valencia en 2009. La repercusión de su aparición fue buena y me empujó más a trabajar. Sin, por supuesto, dejar de lado mis tareas de narración y crítica. Me quedó el compás o el molde para seguir produciendo este tipo de expresión escrita. Y descubrí que podía hacerlo sin quitarle tiempo a mis demás ocupaciones literarias, utilizando los momentos vacíos en que se está tomando un café o una copa en un bar. Escribir a mano cuatro líneas, no roba horas y el resultado final puede ser más que agradable.
En el año 1990, los minicuentos o los microrrelatos me eran desconocidos como género o subgénero literario. Había leído de muy buenos autores, de diferentes nacionalidades, pequeñas narraciones de tres o cinco líneas, pero las tomaba como algo aislado, un ejercicio o, tal vez, la búsqueda de nuevas formas. Sin ninguna duda, Monterroso fue el que más me atrajo, no sólo por la calidad de sus relatos, también porque parecía que él todo lo hacía minúsculo, su poder de síntesis era admirable. Casi simultáneamente con estas reflexiones sobre los minis o los micros, mi amiga —lamentablemente desaparecida—, Dolores Koch, publicó un hermoso trabajo definiendo lo que significaba esta nueva forma narrativa.
Todo ese bagaje de conocimientos me impelió a buscar ayuda, para mi trabajo de narrador, en esas formas minúsculas que tanto me habían llamado la atención. Se trataba de sintetizar al máximo la idea de una historia por escribir. No conseguí lo buscado en una sola de esas píldoras literarias, fue menester escribir tres o cuatro para contener la esencia de lo que podría ser la novela o el relato, más o menos, largo. Cuando quedé satisfecho de esa jibarización de la historia, supe, también, a través de Dolores Koch, de autores que se dedicaban plenamente a este género, y de editoriales —muy pocas— que publicaban estos trabajos liliputienses. Posiblemente eso y el que Dolores Koch —la cito nuevamente—, me pidiera los pocos minicuentos que en ese tiempo tenía, para integrarlos en una antología que estaba preparando, lo que me decidió a trabajar más este género.
Mi primer libro de minis o micros se publicó en Valencia en 2009. La repercusión de su aparición fue buena y me empujó más a trabajar. Sin, por supuesto, dejar de lado mis tareas de narración y crítica. Me quedó el compás o el molde para seguir produciendo este tipo de expresión escrita. Y descubrí que podía hacerlo sin quitarle tiempo a mis demás ocupaciones literarias, utilizando los momentos vacíos en que se está tomando un café o una copa en un bar. Escribir a mano cuatro líneas, no roba horas y el resultado final puede ser más que agradable.
Monterroso fue el que más me atrajo, no sólo por la calidad de sus relatos, también porque parecía que él todo lo hacía minúsculo, su poder de síntesis era admirable.
La boca breve
Ricardo Sumalavia / Presidente del Jurado
No hay nada más fácil para parecer tonto que escribir una microficción. También puede suceder lo contrario y mostrar a este escritor como alguien que ha rozado los cielos. Esto también les ocurre a los poetas, pero en esos terrenos líricos no me meto. Hoy no.
El escritor de microficciones, por supuesto, evita a toda costa caer en banalidades, mas debe recurrir a ellas, no por banalidades en sí, sino porque éstas le pueden ofrecer múltiples posibilidades de escarbar en lo cotidiano, de permitir restallar algo a simple vista nimio. Otro de los riesgos de caer en la tontería es el pretender ser ingeniosos. De esto puedo dar un ejemplo. Pensemos en un lugar conocido. Digamos Roma. Referentes, allí tenemos a montones. Pensemos en “La Boccadella Verita”. Por solo mencionarlo, el lector ya se prepara para el ingenio del autor. Una sonrisilla se asoma a sus labios. Quizás este gesto ya sea un signo de la tontería por venir. Pero no me adelanto. Continúo. El escritor ingenioso tratará de meter la mano de algún incauto personaje en esta gran boca de piedra. Ya sabemos lo que pasaba históricamente, y con ello jugamos para lo que pueda pasar en el presente de este personaje. Tanto el escritor como el lector saben que lo decisivo, el momento de tensión y el giro se tienen que dar en la mano que no va a salir, si queremos un final abierto, o en cómo va a salir esa mano, si deseamos un final cerrado y, por qué no, sorpresivo. Sorpresas a estas alturas del mundo.
El escritor en mención, entonces, se lanza y escribe: "Al retirar discretamente la mano de La Boccadella Verita, me satisfizo verla de nuevo, salvo por los siete dedos con los que ahora contaba". Ni se les ocurra emocionarse, no al menos en público. Este es el recurso más empleado por los escritores. Es como sacar conejos del sombrero. Los que tienen cierto oficio lo saben. Esta historia, por tanto, solo sorprende a los que se enternecen con los conejos, no a usted.
Ahora, otra cosa sería si metemos la mano a La Boccadella Verita y sacamos un conejo. Ni se atreva a dudar de la ingeniosidad de su creador, porque ese es otro recurso a la mano: imponer y convencer de tal ingenio. Si no lo hace el escritor, de eso se encargará su editor, el crítico o el profesor universitario que lo invita a su clase para sacar conejos ante sorprendidos estudiantes que observan con la boca abierta.
No hay nada más fácil para parecer tonto que escribir una microficción. También puede suceder lo contrario y mostrar a este escritor como alguien que ha rozado los cielos. Esto también les ocurre a los poetas, pero en esos terrenos líricos no me meto. Hoy no.
El escritor de microficciones, por supuesto, evita a toda costa caer en banalidades, mas debe recurrir a ellas, no por banalidades en sí, sino porque éstas le pueden ofrecer múltiples posibilidades de escarbar en lo cotidiano, de permitir restallar algo a simple vista nimio. Otro de los riesgos de caer en la tontería es el pretender ser ingeniosos. De esto puedo dar un ejemplo. Pensemos en un lugar conocido. Digamos Roma. Referentes, allí tenemos a montones. Pensemos en “La Boccadella Verita”. Por solo mencionarlo, el lector ya se prepara para el ingenio del autor. Una sonrisilla se asoma a sus labios. Quizás este gesto ya sea un signo de la tontería por venir. Pero no me adelanto. Continúo. El escritor ingenioso tratará de meter la mano de algún incauto personaje en esta gran boca de piedra. Ya sabemos lo que pasaba históricamente, y con ello jugamos para lo que pueda pasar en el presente de este personaje. Tanto el escritor como el lector saben que lo decisivo, el momento de tensión y el giro se tienen que dar en la mano que no va a salir, si queremos un final abierto, o en cómo va a salir esa mano, si deseamos un final cerrado y, por qué no, sorpresivo. Sorpresas a estas alturas del mundo.
El escritor en mención, entonces, se lanza y escribe: "Al retirar discretamente la mano de La Boccadella Verita, me satisfizo verla de nuevo, salvo por los siete dedos con los que ahora contaba". Ni se les ocurra emocionarse, no al menos en público. Este es el recurso más empleado por los escritores. Es como sacar conejos del sombrero. Los que tienen cierto oficio lo saben. Esta historia, por tanto, solo sorprende a los que se enternecen con los conejos, no a usted.
Ahora, otra cosa sería si metemos la mano a La Boccadella Verita y sacamos un conejo. Ni se atreva a dudar de la ingeniosidad de su creador, porque ese es otro recurso a la mano: imponer y convencer de tal ingenio. Si no lo hace el escritor, de eso se encargará su editor, el crítico o el profesor universitario que lo invita a su clase para sacar conejos ante sorprendidos estudiantes que observan con la boca abierta.
El escritor de microficciones, por supuesto, evita a toda costa caer en banalidades, mas debe recurrir a ellas, no por banalidades en sí, sino porque éstas le pueden ofrecer múltiples posibilidades de escarbar en lo cotidiano.
“Premio Solo 4”, primer concurso nacional de microficción
Luis Puente de la Vega
El microcuento es un género literario que cada día cobra mayor interés. En países como México, Colombia, Argentina o Chile, los microrrelatos son considerados como parte esencial de la literatura nacional. En nuestro país, la micronarración tiene miles de adeptos, sin embargo, aún se sigue confundiendo el microcuento con el cuento normal.
La diferencia es evidente. En una pequeña cantidad de palabras, el narrador debe expresar sus ideas, jugar con el conflicto, con los personajes, y maniobrar en la estructura. Es la capacidad de síntesis, la que hace de este género un boom en toda América Latina.
En Perú la situación es distinta, el microcuento no ha tenido, hasta hoy, un lugar privilegiado. Es por esto que en Solo 4 decidimos organizar un concurso de trascendencia nacional. El trabajo fue muy arduo y difícil, ya que en el país no hay ningún antecedente sobre algo parecido, y menos en una provincia como la nuestra.
Con la ayuda de nuestros buenos amigos y colaboradores, logramos contactar a quienes son nuestros jurados: el prestigioso escritor Ricardo Sumalavia que desde París presidió el concurso. Carlos Meneses, escritor especialista en microcuento, afincado desde hace mucho en España, y Rony Vásquez, líder de Plesiosaurio, la primera revista de ficción breve peruana.
Más de 400 microcuentos fueron recibidos e inscritos al certamen, que vía correo electrónico fueron enviados a los jueces. Aproximadamente dos semanas fue lo que duró el difícil escrutinio hasta definir a nuestros ganadores.
Los premios no desmerecen el esfuerzo de la organización ni de los concursantes, pero el mayor mérito está en ser los pioneros en lograr un concurso nacional de esta clase. El título es “Premio Solo 4”, patrocinado por Willy Mateo quien se aventuró desinteresadamente, pese a las dudas iniciales, a apoyarnos y a presentar la primera versión de este concurso durante la FELIZH 2011. Felicidades a todos los ganadores, y gracias a quienes desde el inicio nos dieron su aliento e incondicional apoyo: Juan Carlos Suárez, Jorge Jaime, Sandro Bossio, Alberto Benza y a nuestros jurados.
El microcuento es un género literario que cada día cobra mayor interés. En países como México, Colombia, Argentina o Chile, los microrrelatos son considerados como parte esencial de la literatura nacional. En nuestro país, la micronarración tiene miles de adeptos, sin embargo, aún se sigue confundiendo el microcuento con el cuento normal.
La diferencia es evidente. En una pequeña cantidad de palabras, el narrador debe expresar sus ideas, jugar con el conflicto, con los personajes, y maniobrar en la estructura. Es la capacidad de síntesis, la que hace de este género un boom en toda América Latina.
En Perú la situación es distinta, el microcuento no ha tenido, hasta hoy, un lugar privilegiado. Es por esto que en Solo 4 decidimos organizar un concurso de trascendencia nacional. El trabajo fue muy arduo y difícil, ya que en el país no hay ningún antecedente sobre algo parecido, y menos en una provincia como la nuestra.
Con la ayuda de nuestros buenos amigos y colaboradores, logramos contactar a quienes son nuestros jurados: el prestigioso escritor Ricardo Sumalavia que desde París presidió el concurso. Carlos Meneses, escritor especialista en microcuento, afincado desde hace mucho en España, y Rony Vásquez, líder de Plesiosaurio, la primera revista de ficción breve peruana.
Más de 400 microcuentos fueron recibidos e inscritos al certamen, que vía correo electrónico fueron enviados a los jueces. Aproximadamente dos semanas fue lo que duró el difícil escrutinio hasta definir a nuestros ganadores.
Los premios no desmerecen el esfuerzo de la organización ni de los concursantes, pero el mayor mérito está en ser los pioneros en lograr un concurso nacional de esta clase. El título es “Premio Solo 4”, patrocinado por Willy Mateo quien se aventuró desinteresadamente, pese a las dudas iniciales, a apoyarnos y a presentar la primera versión de este concurso durante la FELIZH 2011. Felicidades a todos los ganadores, y gracias a quienes desde el inicio nos dieron su aliento e incondicional apoyo: Juan Carlos Suárez, Jorge Jaime, Sandro Bossio, Alberto Benza y a nuestros jurados.
En una pequeña cantidad de palabras, el narrador debe expresar sus ideas, jugar con el conflicto, con los personajes, y maniobrar en la estructura.
CONCURSO NACIONAL DE MICROCUENTO “PREMIO SOLO 4”
CONCURSO NACIONAL DE MICROCUENTO “PREMIO SOLO 4”
Microrelatos ganadores y finalistas
1ER PUESTO:
La muerte
Jovana Calderón Llacta
La muerte vino a llevarse al Pancho.
—Llegó la hora de irnos— le dijo la muerte.
Pancho le respondió:
—Pero antes juguemos las escondidas.
La muerte para desestresarse de su arduo trabajo aceptó y lo primero que hizo fue buscar un buen lugar donde esconderse mientras Pancho contaba, pero Pancho jamás la buscó y siguió con su vida de siempre. La muerte piensa que ella ganó.

2DO PUESTO:
Belleza 6
Marlon Caro Ojeda
El alma pecadora se maravilló al encontrarse rodeada de seres de belleza incomparable. Se recordó iracunda, fraudulenta y traicionera. Imaginó que, en el último instante, sus pecados habían sido lavados y que ahora estaba limpia, pronta a entrar en el Reino de los Cielos. Se postró ante la más hermosa de las figuras, convencida:
—Gracias, oh Dios…
—Nadie dijo que debíamos ser horribles— contestó el Diablo.

3ER PUESTO:
Cicatriz
Marco Alegre Palomino
Despertó, no sabía dónde, recordaba haber estado en un hostal sacudiendo los sesos al ritmo de “Deicide”, bebiendo alcohol, fumando marihuana y teniendo sexo, pero no pudo recordar cómo llegó allí, así que regresó al lugar. Al llegar vio un patrullero y periodistas en la puerta, y tras ellos cinco bolsas negras, por una de ellas asomaba una mano y reconoció la cicatriz que se hizo de niño.

FINALISTAS:
El crimen de mi sombra
Jean Quispe Chanca
Aún no lo podía creer, tras una larga discusión con la muerte —me había negado a aceptarlo—, comprendí que había sido asesinado.
“Fueron cuatro puñaladas”, me dijo. Sin embargo, lo que llamó más mi atención fue que mi victimario era mi propia sombra. Desconozco los motivos, pero muchos dicen que buscaba su libertad, al igual que los hombres.

Por siempre
Erik Robles Janampa
“¿Me esperarás por siempre?”, susurraba Leonor. Sus lágrimas rosaban su pálida mejilla, y regaban la negra tierra en que sus rodillas se hincaban. La lápida tenía cerca de doscientos años y el nombre era apenas visible. “Mi amado”, musitaba melancólicamente. El cielo tornábase lila, ella se despide y promete volver a la noche siguiente mientras piensa en cómo, su alma inmortal, podría alcanzar en la muerte a su amado.

Metamorfosis
Hugo Velazco Flores
Cuando Onkiri, el cazador de tapires, extravió su última flecha en la espesura del bosque, lejos de ir a buscarla, arrojó el arco en el río y volvió con un humano a casa, al amanecer.

Mesías
Marco Alegre Palomino
Sentado al lado derecho de su padre, observando las cicatrices en sus pies y manos, maldiciendo no haber gozado del poder que se le otorgó, arrepentido de haber salvado a los que no merecían ser salvados. Tomó la decisión de terminar con su eterna y desgraciada existencia, así que pidió a su padre que lo convierta en uno más de los errores de su creación…un hombre.

Hermanos
Irwin Aguilar Zevallos
Cuando nuestro padre dijo que nos tenía una gran prueba, no imaginé que tendríamos que morir. “Tendrán la gloria si cumplen su papel”, nos dijo. Y lo cumplimos. Yo fui el mal y mi hermano el bien. Por mi culpa él moriría, pero antes de su muerte tendría que suicidarme. Y ocurrió así, como estaba escrito, todo a la perfección. Maldito el momento en que elegí el papel de Judas.

Oveja
Graciela Ramírez Santos
De niña, mi madre decía que si era engreída y me portaba mal, todos mis peluches se irían. Buscarían una niña buena con quien quedarse.
Ayer H. trajo una oveja grande con capucha marrón, llegó en una caja inmensa y rosa en la parte de atrás de su auto guindo.
Le traje una silla, la senté al pie de mi cama. Aún no le pongo nombre.
No quiero que se vaya.
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Cuarto bestiario
Marlon Caro Ojeda
La ve y decide mantener las telarañas, pero si quisiera fulminaría a la intrusa. Sería fácil, el mismo método con que eliminó a sus hijas. A ella la deja vivir, apiadada de su suerte de alimaña indefensa, relegándola a la esquina más mugrosa de la habitación, aunque hay ocasiones en que antoja recuperar su soledad y se imagina acercándose, cada noche más vívida, al lecho de la intrusa para asestarle la picadura definitiva.

La promesa
Jovana Calderón Llacta
Aquella noche, nuestros corazones palpitaban cada vez más fuerte mientras nuestros cuerpos se consumían en el fuego interminable de la pasión, pero me agobiaba el recuerdo de tu engaño con la que decía ser mi amiga. De pronto, se detuvo el tiempo, un frío invadió mi cuerpo y, en ese instante, una fina daga atravesó tu pecho. Al fin cumplí con la promesa de amarte hasta tu muerte.

Respuesta
Graciela Ramírez Santos
Y si al final, ¿la respuesta que buscas fuera una pregunta?
3.
Enrique Contreras Gutiérrez
Limpio mi espada, mas no doy por muerto al demonio. Aún podría arrepentirse.
Microrelatos ganadores y finalistas
1ER PUESTO:
La muerte
Jovana Calderón Llacta
La muerte vino a llevarse al Pancho.
—Llegó la hora de irnos— le dijo la muerte.
Pancho le respondió:
—Pero antes juguemos las escondidas.
La muerte para desestresarse de su arduo trabajo aceptó y lo primero que hizo fue buscar un buen lugar donde esconderse mientras Pancho contaba, pero Pancho jamás la buscó y siguió con su vida de siempre. La muerte piensa que ella ganó.

2DO PUESTO:
Belleza 6
Marlon Caro Ojeda
El alma pecadora se maravilló al encontrarse rodeada de seres de belleza incomparable. Se recordó iracunda, fraudulenta y traicionera. Imaginó que, en el último instante, sus pecados habían sido lavados y que ahora estaba limpia, pronta a entrar en el Reino de los Cielos. Se postró ante la más hermosa de las figuras, convencida:
—Gracias, oh Dios…
—Nadie dijo que debíamos ser horribles— contestó el Diablo.

3ER PUESTO:
Cicatriz
Marco Alegre Palomino
Despertó, no sabía dónde, recordaba haber estado en un hostal sacudiendo los sesos al ritmo de “Deicide”, bebiendo alcohol, fumando marihuana y teniendo sexo, pero no pudo recordar cómo llegó allí, así que regresó al lugar. Al llegar vio un patrullero y periodistas en la puerta, y tras ellos cinco bolsas negras, por una de ellas asomaba una mano y reconoció la cicatriz que se hizo de niño.

FINALISTAS:
El crimen de mi sombra
Jean Quispe Chanca
Aún no lo podía creer, tras una larga discusión con la muerte —me había negado a aceptarlo—, comprendí que había sido asesinado.
“Fueron cuatro puñaladas”, me dijo. Sin embargo, lo que llamó más mi atención fue que mi victimario era mi propia sombra. Desconozco los motivos, pero muchos dicen que buscaba su libertad, al igual que los hombres.

Por siempre
Erik Robles Janampa
“¿Me esperarás por siempre?”, susurraba Leonor. Sus lágrimas rosaban su pálida mejilla, y regaban la negra tierra en que sus rodillas se hincaban. La lápida tenía cerca de doscientos años y el nombre era apenas visible. “Mi amado”, musitaba melancólicamente. El cielo tornábase lila, ella se despide y promete volver a la noche siguiente mientras piensa en cómo, su alma inmortal, podría alcanzar en la muerte a su amado.

Metamorfosis
Hugo Velazco Flores
Cuando Onkiri, el cazador de tapires, extravió su última flecha en la espesura del bosque, lejos de ir a buscarla, arrojó el arco en el río y volvió con un humano a casa, al amanecer.

Mesías
Marco Alegre Palomino
Sentado al lado derecho de su padre, observando las cicatrices en sus pies y manos, maldiciendo no haber gozado del poder que se le otorgó, arrepentido de haber salvado a los que no merecían ser salvados. Tomó la decisión de terminar con su eterna y desgraciada existencia, así que pidió a su padre que lo convierta en uno más de los errores de su creación…un hombre.

Hermanos
Irwin Aguilar Zevallos
Cuando nuestro padre dijo que nos tenía una gran prueba, no imaginé que tendríamos que morir. “Tendrán la gloria si cumplen su papel”, nos dijo. Y lo cumplimos. Yo fui el mal y mi hermano el bien. Por mi culpa él moriría, pero antes de su muerte tendría que suicidarme. Y ocurrió así, como estaba escrito, todo a la perfección. Maldito el momento en que elegí el papel de Judas.

Oveja
Graciela Ramírez Santos
De niña, mi madre decía que si era engreída y me portaba mal, todos mis peluches se irían. Buscarían una niña buena con quien quedarse.
Ayer H. trajo una oveja grande con capucha marrón, llegó en una caja inmensa y rosa en la parte de atrás de su auto guindo.
Le traje una silla, la senté al pie de mi cama. Aún no le pongo nombre.
No quiero que se vaya.
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Cuarto bestiario
Marlon Caro Ojeda
La ve y decide mantener las telarañas, pero si quisiera fulminaría a la intrusa. Sería fácil, el mismo método con que eliminó a sus hijas. A ella la deja vivir, apiadada de su suerte de alimaña indefensa, relegándola a la esquina más mugrosa de la habitación, aunque hay ocasiones en que antoja recuperar su soledad y se imagina acercándose, cada noche más vívida, al lecho de la intrusa para asestarle la picadura definitiva.

La promesa
Jovana Calderón Llacta
Aquella noche, nuestros corazones palpitaban cada vez más fuerte mientras nuestros cuerpos se consumían en el fuego interminable de la pasión, pero me agobiaba el recuerdo de tu engaño con la que decía ser mi amiga. De pronto, se detuvo el tiempo, un frío invadió mi cuerpo y, en ese instante, una fina daga atravesó tu pecho. Al fin cumplí con la promesa de amarte hasta tu muerte.
Respuesta
Graciela Ramírez Santos
Y si al final, ¿la respuesta que buscas fuera una pregunta?
3.

Enrique Contreras Gutiérrez
Limpio mi espada, mas no doy por muerto al demonio. Aún podría arrepentirse.
El tren de sombras que no llega
Jorge Jaime Valdez
Se sabe que la cartelera nacional es una de las más pobres del continente, pero la local llega a niveles alarmantes de indigencia. A mediados de este año, pobre en películas de interés, nos atrevemos a hacer un repaso acelerado de las películas que hubiéramos querido ver y que nunca llegaron a nuestra alicaída y preocupante cartelera.
Las películas que llegan a nuestro país son de una calidad discutible, todas traídas y manejadas por las grandes distribuidoras que no ven más allá de Hollywood y sus “blockbuster”. Películas llenas de adrenalina, de explosiones efectistas y ruidosas, con mucha acción, pura forma pero con muy poco fondo. Son pocas las cintas valorables que llegan del país del norte. Las grandes películas vienen de otros lados, Europa, Asia e incluso Latinoamérica. Pero a diferencia nuestra, Lima, al margen de las salas comerciales, tiene un prolífico circuito alternativo, las universidades y los cine-clubs son el edén de los cinéfilos que no encuentran lo que buscan en el cine mercantilista.
En nuestra ciudad, el tema se agrava y es preocupante, en lo que va del año las buenas películas, siendo muy optimistas, se cuentan con los dedos de una mano. Los multicines han perdido su encanto, se supone que son varias salas para que proyecten diferentes películas, pero este razonamiento tan elemental se confronta con la dura realidad. En casi todas las salas proyectan las mismas cintas y en todos los horarios posibles. Tenemos un multicine para elegir entre dos o tres cintas esquemáticas y comerciales. Algunas de las pocas películas de interés que se proyectaron en Lima, y en otras ciudades de provincia, nunca llegaron a Huancayo.
La ausencia que hasta ahora nos apena es el formidable western de los hermanos Coen, “Temple de acero”, que fue un retorno al género rey y, probablemente, una de las mejores películas del año pasado. No llegaron otras películas oscarizadas como “El peleador”, que le dio el Oscar a mejor actor secundario a Christian Bale. “Lazos de sangre”, de Debra Granik, que cuenta con una actuación extraordinaria de Jennifer Lawrence, nominada al Oscar. Caso curioso porque se trata de una notable cinta de cine independiente que muestra la cara negada de los Estados Unidos, con una miseria moral y económica muy difícil de encontrar en otras obras.
Tampoco llegó “Biutiful”, de Alejandro González Iñárritu, el director de “Amores Perros”, con la actuación del gran actor español Javier Bardem. “La cinta blanca”, obra maestra de Michael Haneke, tampoco la pudimos ver en el cine. Este director austriaco es uno de los más grandes del cine actual, junto a David Cronemberg o David Lynch.
Hablando de Gonzalez Iñarritu, su guionista y colaborador habitual, Guillermo Arriaga hizo su primera película como director: “Corazones ardientes”, que se vio en Lima, pero no aquí. Lo mismo sucedió con una enorme lista de cintas que sería ocioso enumerar, solo mencionaremos algunas como ejemplos de todo lo que nos perdimos los sufridos cinéfilos de esta ciudad que nos cobija y nos duele: “Ágora”, del chileno-español Alejandro Amenábar; la uruguaya, “La casa muda” de Gustavo Hernández, que a pesar de ser una película de terror no llegó a la cartelera local, al igual que el “remake” de “Criatura de la noche” (Déjame entrar). Decimos extraño porque todas las semanas tenemos una película de terror, otra para niños, alguna comedia boba y algún otro exitazo de la taquilla gringa y se acabó.
Se sabe que la cartelera nacional es una de las más pobres del continente, pero la local llega a niveles alarmantes de indigencia. A mediados de este año, pobre en películas de interés, nos atrevemos a hacer un repaso acelerado de las películas que hubiéramos querido ver y que nunca llegaron a nuestra alicaída y preocupante cartelera.
Las películas que llegan a nuestro país son de una calidad discutible, todas traídas y manejadas por las grandes distribuidoras que no ven más allá de Hollywood y sus “blockbuster”. Películas llenas de adrenalina, de explosiones efectistas y ruidosas, con mucha acción, pura forma pero con muy poco fondo. Son pocas las cintas valorables que llegan del país del norte. Las grandes películas vienen de otros lados, Europa, Asia e incluso Latinoamérica. Pero a diferencia nuestra, Lima, al margen de las salas comerciales, tiene un prolífico circuito alternativo, las universidades y los cine-clubs son el edén de los cinéfilos que no encuentran lo que buscan en el cine mercantilista.
En nuestra ciudad, el tema se agrava y es preocupante, en lo que va del año las buenas películas, siendo muy optimistas, se cuentan con los dedos de una mano. Los multicines han perdido su encanto, se supone que son varias salas para que proyecten diferentes películas, pero este razonamiento tan elemental se confronta con la dura realidad. En casi todas las salas proyectan las mismas cintas y en todos los horarios posibles. Tenemos un multicine para elegir entre dos o tres cintas esquemáticas y comerciales. Algunas de las pocas películas de interés que se proyectaron en Lima, y en otras ciudades de provincia, nunca llegaron a Huancayo.
La ausencia que hasta ahora nos apena es el formidable western de los hermanos Coen, “Temple de acero”, que fue un retorno al género rey y, probablemente, una de las mejores películas del año pasado. No llegaron otras películas oscarizadas como “El peleador”, que le dio el Oscar a mejor actor secundario a Christian Bale. “Lazos de sangre”, de Debra Granik, que cuenta con una actuación extraordinaria de Jennifer Lawrence, nominada al Oscar. Caso curioso porque se trata de una notable cinta de cine independiente que muestra la cara negada de los Estados Unidos, con una miseria moral y económica muy difícil de encontrar en otras obras.
Tampoco llegó “Biutiful”, de Alejandro González Iñárritu, el director de “Amores Perros”, con la actuación del gran actor español Javier Bardem. “La cinta blanca”, obra maestra de Michael Haneke, tampoco la pudimos ver en el cine. Este director austriaco es uno de los más grandes del cine actual, junto a David Cronemberg o David Lynch.
Hablando de Gonzalez Iñarritu, su guionista y colaborador habitual, Guillermo Arriaga hizo su primera película como director: “Corazones ardientes”, que se vio en Lima, pero no aquí. Lo mismo sucedió con una enorme lista de cintas que sería ocioso enumerar, solo mencionaremos algunas como ejemplos de todo lo que nos perdimos los sufridos cinéfilos de esta ciudad que nos cobija y nos duele: “Ágora”, del chileno-español Alejandro Amenábar; la uruguaya, “La casa muda” de Gustavo Hernández, que a pesar de ser una película de terror no llegó a la cartelera local, al igual que el “remake” de “Criatura de la noche” (Déjame entrar). Decimos extraño porque todas las semanas tenemos una película de terror, otra para niños, alguna comedia boba y algún otro exitazo de la taquilla gringa y se acabó.
“Carancho”, de Pablo Trapero, seguramente la mejor película de este joven cineasta argentino, junto a “El Bonaerense”, que se estrenó en el pasado Festival de cine de Lima y que luego mudo a las salas comerciales. Pudimos ver el tráiler pero el filme nunca llegó. “La mirada invisible”, de Diego Lerman corrió igual suerte o mala suerte. La lista podría continuar a lo largo de todo este suplemento pero nos quedamos aquí, mencionando otras películas ausentes: “Somewhere” (En un lugar del corazón) de Sofia Coppola; “Entre hermanos” de Jim Sheridan, con la inacabable belleza de Natalie Portman; “Madre e hija”, del colombiano Rodrigo García (hijo del “Gabo” para mayores señas); “Los agentes del destino”, “La revelación” y la peruana: “Y si te vi, no me acuerdo”, de Miguel Barreda.
En un par de semanas se iniciará el Festival de Cine que organiza la PUCP, varias de estas cintas latinas se exhiben comercialmente en Lima, incluso por Cine Planet; ojalá que la providencia provea alguna de estas películas a nuestra pobre cartelera y, siendo más creyentes, que lleguen las cintas de Pedro Almodovar, Terrence Malick y Woody Allen, “La piel que habito”, “El árbol de la vida” y “Medianoche en París”, respectivamente.
En nuestra ciudad, el tema se agrava y es preocupante, en lo que va del año las buenas películas, siendo muy optimistas, se cuentan con los dedos de una mano.
SALUDOS
Isabel Córdova y Carlos Villanes / escritores
Feliz Aniversario a Solo 4, Suplemento Cultural del Diario Correo de Huancayo, que contribuye al desarrollo de nuestra Ciudad Incontrastable de la Cultura. Felicitamos a su excelente editor, a sus dignos columnistas y colaboradores por la información cultural que cada sábado lleva a todos los países del mundo. En Madrid, somos sus asiduos lectores.

Manuel Perales Munguía / Arqueólogo
Solo 4 representa un importantísimo espacio para la difusión de nuestra cultura y para la reflexión sobre nuestra realidad. Desde ya, hago votos para que nuestro suplemento siga creciendo y estimule el nacimiento de nuevos proyectos, no sólo en Junín sino en todo el país. Expreso mis saludos y felicitaciones a todo el equipo de Solo 4 por la encomiable contribución que están haciendo al desarrollo de nuestra región.

Juan Carlos Suárez Revollar / Editor literario
Son ocho años de ser la más importante tribuna cultural del centro del país. Solo 4 es un medio que, de manera sostenible, ha encabezado el ostensible avance del rubro cultural en Junín. Su alcance y difusión, muy superior al de la sumatoria de todas las entidades afines, es su gran fortaleza, y su apertura y libertad su mayor valor. ¡Que los años sigan para Solo 4!

Diana Casas / Directora Cultural del ICPNA RC
Un saludo especial para quienes, sábado a sábado, hacen realidad el Suplemento Solo 4. Difundir cultura es una tarea difícil que Solo 4 ha asumido con responsabilidad, calidad y amplitud. Nuestro reconocimiento a su fecunda labor.

Josué Sánchez / Artista Plástico
Un privilegio compartir este espacio abierto a la cultura y el arte. El progreso de los pueblos solo es posible cuando se promueve el desarrollo del pensamiento y del espíritu. Para la región Junín, el aporte de Solo 4 en estos campos ha sido fundamental. ¡Congratulaciones y éxitos!
Feliz Aniversario a Solo 4, Suplemento Cultural del Diario Correo de Huancayo, que contribuye al desarrollo de nuestra Ciudad Incontrastable de la Cultura. Felicitamos a su excelente editor, a sus dignos columnistas y colaboradores por la información cultural que cada sábado lleva a todos los países del mundo. En Madrid, somos sus asiduos lectores.

Manuel Perales Munguía / Arqueólogo
Solo 4 representa un importantísimo espacio para la difusión de nuestra cultura y para la reflexión sobre nuestra realidad. Desde ya, hago votos para que nuestro suplemento siga creciendo y estimule el nacimiento de nuevos proyectos, no sólo en Junín sino en todo el país. Expreso mis saludos y felicitaciones a todo el equipo de Solo 4 por la encomiable contribución que están haciendo al desarrollo de nuestra región.

Juan Carlos Suárez Revollar / Editor literario
Son ocho años de ser la más importante tribuna cultural del centro del país. Solo 4 es un medio que, de manera sostenible, ha encabezado el ostensible avance del rubro cultural en Junín. Su alcance y difusión, muy superior al de la sumatoria de todas las entidades afines, es su gran fortaleza, y su apertura y libertad su mayor valor. ¡Que los años sigan para Solo 4!

Diana Casas / Directora Cultural del ICPNA RC
Un saludo especial para quienes, sábado a sábado, hacen realidad el Suplemento Solo 4. Difundir cultura es una tarea difícil que Solo 4 ha asumido con responsabilidad, calidad y amplitud. Nuestro reconocimiento a su fecunda labor.
Josué Sánchez / Artista Plástico
Un privilegio compartir este espacio abierto a la cultura y el arte. El progreso de los pueblos solo es posible cuando se promueve el desarrollo del pensamiento y del espíritu. Para la región Junín, el aporte de Solo 4 en estos campos ha sido fundamental. ¡Congratulaciones y éxitos!
ACRÓSTICO
Ocho años han pasado…
Leonardo Mendoza Mesías
Sólo han pasado ocho años señores,
Ocho nada más… Como si fuese ayer.
La misma juventud, fortaleza y dedicación.
Ocho son ahora pero mañana serán más!
Cada sábado con la euforia del primer día.
Una vez a la semana.
Aportando a la cultura,
Tenemos día a día, la alegría y la
Razón como motor de nuestro corazón que
Observa satisfecho la envergadura de nuestra publicación!
Leonardo Mendoza Mesías
Sólo han pasado ocho años señores,
Ocho nada más… Como si fuese ayer.
La misma juventud, fortaleza y dedicación.
Ocho son ahora pero mañana serán más!
Cada sábado con la euforia del primer día.
Una vez a la semana.
Aportando a la cultura,
Tenemos día a día, la alegría y la
Razón como motor de nuestro corazón que
Observa satisfecho la envergadura de nuestra publicación!
VII COLOQUIO INTERNACIONAL DE ANTROPOLOGÍA Y LITERATURA “JOSÉ MARÍA ARGUEDAS” CONVOCATORIA
El centro de estudios Sociedad de Ciencia, Arte y Filosofía (SCAF) convoca a la comunidad académica y al público en general a participar en el VII Coloquio Internacional de Antropología y Literatura “José María Arguedas” que se llevará a cabo los días 09, 10, 11 y 12 de agosto en las instalaciones del auditorio de la sede central de la Universidad Continental de Ciencias e Ingeniería, Calle Real 125, El Tambo, Huancayo. Este evento hasta el momento está convocando a numerosos académicos de México, Brasil, Chile, Colombia y Europa, quienes participarán en calidad de ponentes en el certamen, el mismo que tiene por finalidad impulsar el diálogo en torno la obra de Arguedas y los retos de la interculturalidad desde los campos de la literatura y la antropología. En este sentido se han propuesto cinco ejes temáticos: 1) Proyección y trayectoria de José María Arguedas; 2) Literatura y violencia en América Latina; 3) Contribuciones sobre interculturalidad; 4) Arguedas en el valle del Mantaro; y 5) Santiago Apóstol en el imaginario popular. Se reitera la invitación a los intelectuales y estudiosos a presentar resúmenes de ponencias hasta el día 30 de julio del presente año. Dichos resúmenes deberán tener un máximo de 150 palabras y ser remitidos al correo electrónico viicoloquioarguedas2011@gmail.com; donde también, todos los interesados, podrán acceder a mayor información e incribirse en este importante evento.
lunes, 18 de julio de 2011
Solo 4, “374”, del 16 de julio de 2011
LA CITA
“Siempre hay una salida”, se decía. Volvió la mirada hacia los militares, que no le quitaban un ojo, y luego al grupo de sombras, casi invisibles, de sus compañeros. Con profunda tristeza, pensó: “Aquí no veo ninguna salida”.
Isabel Córdova Rosas, Gritos en silencio
“Siempre hay una salida”, se decía. Volvió la mirada hacia los militares, que no le quitaban un ojo, y luego al grupo de sombras, casi invisibles, de sus compañeros. Con profunda tristeza, pensó: “Aquí no veo ninguna salida”.
Isabel Córdova Rosas, Gritos en silencio
LO ÚLTIMO
IV Congreso Latinoamericano de Comprensión Lectora “Jaime Cerrón Palomino”
Toda la población interesada está invitada a participar en el IV Congreso Latinoamericano de Comprensión Lectora “Jaime Cerrón Palomino”, a llevarse a cabo del jueves 21 al sábado 23 de julio, en los paraninfos de la Universidad Nacional del Centro del Perú.
Este evento es auspiciado por instituciones tan importantes como el Ministerio de Educación, la Universidad Nacional de Brasilia, la Universidad Augusto Motta de Río de Janeiro, la Universidad Nacional de la Plata de Buenos Aires, la Universidad Nacional de Guadalajara, y la Escuela de Post Grado de la UNCP.
Se cuenta con la asistencia de profesionales de trascendencia nacional e internacional que nos visitarán desde Ecuador, Argentina, Brasil y Bolivia. El objetivo del congreso es conocer diversas experiencias en comprensión lectora y fortalecer las mismas. Están todos invitados.
Toda la población interesada está invitada a participar en el IV Congreso Latinoamericano de Comprensión Lectora “Jaime Cerrón Palomino”, a llevarse a cabo del jueves 21 al sábado 23 de julio, en los paraninfos de la Universidad Nacional del Centro del Perú.
Este evento es auspiciado por instituciones tan importantes como el Ministerio de Educación, la Universidad Nacional de Brasilia, la Universidad Augusto Motta de Río de Janeiro, la Universidad Nacional de la Plata de Buenos Aires, la Universidad Nacional de Guadalajara, y la Escuela de Post Grado de la UNCP.
Se cuenta con la asistencia de profesionales de trascendencia nacional e internacional que nos visitarán desde Ecuador, Argentina, Brasil y Bolivia. El objetivo del congreso es conocer diversas experiencias en comprensión lectora y fortalecer las mismas. Están todos invitados.
Isabel Córdova: la embajadora huanca en el corazón de los niños
Isabel Córdova Rosas es una escritora huancaína que, hace más de 20 años, migró a Europa para conquistarla y convertirse en la narradora peruana más prolífica y traducida de toda nuestra historia. Estudió Literatura y Antropología en la UNCP, fue Directora de Cultura de Junín e hizo su doctorado en Filología Hispánica, Historia de América y Antropología Social en la Universidad Complutense de Madrid. Hoy, es una famosa novelista para niños y niñas con libros como: “Ada nunca tiene miedo”, “Pirulí”, “Colón, el grumete valiente” o “Tinko y Gaby en el Amazonas”. Sin embargo, con la sensibilidad desbordante que la caracteriza, ha presentado, en la FELIZH 2011, un conmovedor libro sobre violencia política que, durante la década sangrante de los noventa, se vivió en Huancayo: “Gritos en silencio”. Acompáñennos a conocer, en la siguiente entrevista, a nuestra embajadora cultural en España y en el corazón de todos los niños.
Luis Puente de la Vega Rojas
Usted es una narradora muy prolífica que ha escrito muchos libros. ¿Cómo se inicia en la literatura?
Es una cosa que le agradezco profundamente a mi madre que, desde muy pequeña, me trasladaba a mundos imaginarios, diferentes, con los relatos que me contara. Me leía obras, pues, en ese momento, no había libros para niños ni jóvenes. Me leía a Arguedas, a Julio Verne y más, desde muy pequeña. Ella era profesora y me inició en la literatura así.
¿Quiénes son los autores que más la han marcado o que mejor recuerda?
Mira de pequeña, una cosa que me fascinó es que mi madre me leía “Viaje al centro de la tierra” de Julio Verne, me encantaba. Era mi premio si hacía la tarea. Luego leía a Arguedas. A los 7 u 8 me leí completo “Yawar Fiesta”, después ya leí “Todas las sangres”. Otro referente que me ha encantado es Juan Rulfo. Luego, Ciro Alegría, Abraham Valdelomar y también los clásicos de la literatura universal: leer a “El avaro” de Moliere, a Dante Alighieri con “La divina comedia”, a Cervantes o a Dostoievski era algo que me fascinaba.
Pero de entre todos estos escritores, ¿quién es su autor cumbre?
Cervantes. Él, para mí, hace una novela (El Quijote) antropológica que copa la historia y que es un libro moderno para todos las épocas.
La mayoría de sus libros son para jóvenes, niños y niñas, ¿verdad?
Sí, tengo esta saga que se llama “Pirulí” que está en la 37ª edición. Está en griego, catalán, gallego, koreano. Las otras sagas son “Pirulí en el zoo” y “Pirulí va al cole”. Unos 30 mil ejemplares de cada uno han sido comprados por Korea. También tengo “Pico de oro”, “El zoo de verano”, “Urpy y la piedra mágica del Amazonas”, siempre con animales de la selva peruana para hablarles, de paso, a los niños y niñas de lo que es el Perú.
Usted ha publicado aquí y en España, ¿cuál es la mayor diferencia que ha encontrado?
Mira la anécdota de cómo te incentivan: aquí pagábamos por publicar. Allá, la primera vez, firmé un contrato y me dieron un sobre. Llegué a casa, abrí el sobre y había, por decir, 2500 dólares. Pensé que se habían equivocado, regresé a la editorial y me dijeron: “No Isabel, no nos hemos equivocado, aquí pagamos por publicar”, y encima el 10% de la venta. Eso te motiva a seguir adelante.
Una de sus últimas publicaciones, “Tinko y Gabi en el Amazonas”, es una de estas novelas para niños, pero tiene una profunda crítica social a la contaminación de la selva y a la exclusión del indígena.
Mira, te lo digo con total sinceridad, si un libro está bien escrito, es para personas de tres hasta 98 años. Así, hay que concienzar a nuestros compatriotas para que se solidaricen con lo que está pasando.
Su último libro para niños es “Urpy y la piedra mágica del Amazonas”, ¿de qué trata?
Trata de los garimpeiros que, en la vida real, secuestran a los niños de las fronteras de Colombia y Perú, y se los llevan para esclavizarlos sacando oro de los cerros. Entonces, es la lucha de unos niños, entre ellos Urpy, y algunos animales, para rescatar a la gente que está ahí. Cada página es pura aventura.
En la FELIZH 2011 ha presentado un libro diferente a lo que usted, usualmente, hace. ¿Ha sido difícil pasar de la literatura infantil a una, más dura, que trata un tema tan difícil como la violencia política de los noventa?
Sabes, lo más difícil que hay en el mundo es escribir para jóvenes y niños. Escribir esta novela, con esa profundidad y sentimiento ha sido bastante sencillo. Me he metido en la piel de cada personaje. Imagínate, si lo más difícil es escribir para jóvenes y para niños, esto ha sido bastante sencillo, con toda honestidad. Es una novela antropológica, de una realidad muy cruda y sangrante, que ocurrió en los 90 y me encantaría que la lean. La pinto tan imparcialmente que no todos son malos, hay gente buena, hay gente noble, pero también es necesario recordar a todos nuestros compatriotas que se quedaron sin poder gritar su nombre.
Luis Puente de la Vega Rojas
Usted es una narradora muy prolífica que ha escrito muchos libros. ¿Cómo se inicia en la literatura?
Es una cosa que le agradezco profundamente a mi madre que, desde muy pequeña, me trasladaba a mundos imaginarios, diferentes, con los relatos que me contara. Me leía obras, pues, en ese momento, no había libros para niños ni jóvenes. Me leía a Arguedas, a Julio Verne y más, desde muy pequeña. Ella era profesora y me inició en la literatura así.
¿Quiénes son los autores que más la han marcado o que mejor recuerda?
Mira de pequeña, una cosa que me fascinó es que mi madre me leía “Viaje al centro de la tierra” de Julio Verne, me encantaba. Era mi premio si hacía la tarea. Luego leía a Arguedas. A los 7 u 8 me leí completo “Yawar Fiesta”, después ya leí “Todas las sangres”. Otro referente que me ha encantado es Juan Rulfo. Luego, Ciro Alegría, Abraham Valdelomar y también los clásicos de la literatura universal: leer a “El avaro” de Moliere, a Dante Alighieri con “La divina comedia”, a Cervantes o a Dostoievski era algo que me fascinaba.
Pero de entre todos estos escritores, ¿quién es su autor cumbre?
Cervantes. Él, para mí, hace una novela (El Quijote) antropológica que copa la historia y que es un libro moderno para todos las épocas.
La mayoría de sus libros son para jóvenes, niños y niñas, ¿verdad?
Sí, tengo esta saga que se llama “Pirulí” que está en la 37ª edición. Está en griego, catalán, gallego, koreano. Las otras sagas son “Pirulí en el zoo” y “Pirulí va al cole”. Unos 30 mil ejemplares de cada uno han sido comprados por Korea. También tengo “Pico de oro”, “El zoo de verano”, “Urpy y la piedra mágica del Amazonas”, siempre con animales de la selva peruana para hablarles, de paso, a los niños y niñas de lo que es el Perú.
Usted ha publicado aquí y en España, ¿cuál es la mayor diferencia que ha encontrado?
Mira la anécdota de cómo te incentivan: aquí pagábamos por publicar. Allá, la primera vez, firmé un contrato y me dieron un sobre. Llegué a casa, abrí el sobre y había, por decir, 2500 dólares. Pensé que se habían equivocado, regresé a la editorial y me dijeron: “No Isabel, no nos hemos equivocado, aquí pagamos por publicar”, y encima el 10% de la venta. Eso te motiva a seguir adelante.
Una de sus últimas publicaciones, “Tinko y Gabi en el Amazonas”, es una de estas novelas para niños, pero tiene una profunda crítica social a la contaminación de la selva y a la exclusión del indígena.
Mira, te lo digo con total sinceridad, si un libro está bien escrito, es para personas de tres hasta 98 años. Así, hay que concienzar a nuestros compatriotas para que se solidaricen con lo que está pasando.
Su último libro para niños es “Urpy y la piedra mágica del Amazonas”, ¿de qué trata?
Trata de los garimpeiros que, en la vida real, secuestran a los niños de las fronteras de Colombia y Perú, y se los llevan para esclavizarlos sacando oro de los cerros. Entonces, es la lucha de unos niños, entre ellos Urpy, y algunos animales, para rescatar a la gente que está ahí. Cada página es pura aventura.
En la FELIZH 2011 ha presentado un libro diferente a lo que usted, usualmente, hace. ¿Ha sido difícil pasar de la literatura infantil a una, más dura, que trata un tema tan difícil como la violencia política de los noventa?
Sabes, lo más difícil que hay en el mundo es escribir para jóvenes y niños. Escribir esta novela, con esa profundidad y sentimiento ha sido bastante sencillo. Me he metido en la piel de cada personaje. Imagínate, si lo más difícil es escribir para jóvenes y para niños, esto ha sido bastante sencillo, con toda honestidad. Es una novela antropológica, de una realidad muy cruda y sangrante, que ocurrió en los 90 y me encantaría que la lean. La pinto tan imparcialmente que no todos son malos, hay gente buena, hay gente noble, pero también es necesario recordar a todos nuestros compatriotas que se quedaron sin poder gritar su nombre.
La pinto tan imparcialmente que no todos son malos, hay gente buena, hay gente noble, pero también es necesario recordar a todos nuestros compatriotas que se quedaron sin poder gritar su nombre.
Los sueños del indio Gálvez
José Oregón Morales
Los sueños de Ciro Gálvez Herrera expresados en su libro “Teoría del renacimiento Andino”, cobran vigencia palpitante en estos momentos históricos. Sostiene que los gobiernos de países, poderosos y no poderosos, no comprenden o no quieren comprender los urgentes mensajes que el hombre y la naturaleza lanzan, dramáticamente, como signos de los tiempos. Que para salvar nuestro equilibrio social y nuestro equilibrio ecológico deberíamos analizar estos mensajes y, en base a la filosofía y política de los pueblos andinos, revertir nuestra sociedad en una más justa. Es Luis E. Valcárcel quien le da la razón en este aspecto al afirmar que el mundo se ha beneficiado de Perú a lo largo de siglos, con el oro, el guano y el salitre, el petróleo y últimamente la coca. Que, el Perú ha dado al mundo la mayor cantidad de plantas domesticadas para alimentar a la humanidad: papa, quinua, cañigua, frijoles, maíz, pallares, maní, yuca, ají, tabaco, coca, algodón; por este motivo, nuestra patria es reconocida como “la patria del alimento”. Pero que el mundo hasta ahora no se beneficia con el mayor tesoro de los incas: el sistema social político de economía redistributiva, modelo de sistema de gobierno de nuestro imperio. Patria del socialismo y la felicidad colectiva.
Específicamente en el Perú, el Baguazo, los levantamientos violentos de los pueblos huancavelicanos, puneños , arequipeños y juninenses no son otra cosa que el grito clamoroso de pueblos secularmente olvidados, desatendidos en la satisfacción de las mínimas necesidades vitales: alimentación, salud, trabajo, servicios básicos y educación. Pero inexplicablemente expoliados en sus ingentes riquezas y destruidos en sus entornos naturales. A esto se añaden las escalofriantes cifras de muertos indígenas de habla quechua, como producto de la guerra interna que enfrentó a las fuerzas subversivas de Sendero-MRTA con las fuerzas represivas de la policía y el ejército. Al respecto Gálvez nos recuerda que el 75% de las víctimas (51,790) eran de habla quechua. “Esta espeluznante cantidad refleja que el enemigo común para ambas partes en el conflicto fueron las indefensas comunidades campesinas y nativas, andino amazónicas, varias de las cuales fueron exterminadas completamente”. Para las castas sobrevivientes del “opus dei” y la derecha cavernaria, en todo tiempo, indios más o indios menos es igual.
Gálvez pronostica una inevitable insurgencia de las comunidades indio amazónicas como consecuencia de la pobreza, abandono, centralismo y la corrupción en las altas esferas del gobierno peruano. De la misma manera, la iglesia católica pronosticó, con diez años de anticipación (Puebla 1968), que ocurrirían las guerras insurgentes de los años 80 como consecuencia imprevisible de las brechas, cada vez más grandes, entre pobres y ricos. Los gobernantes de turno jamás quisieron, ni quieren oír estos llamados de justicia social basados en signos sociales que se proyectaban dramáticamente. Esta desobediencia nos costó 60 000 muertos.
Gálvez enfoca otra realidad tan dramática y urgente como la primera: el equilibrio ecológico en nuestra patria. “Paradójicamente, dice, la ideología occidental del desarrollo orientado a la mayor producción y a la acumulación de capitales es incompatible con la preservación ambiental y con la reivindicación de los derechos de los pueblos indígenas”. Díganlo sino los sendos movimientos sociales en contra de las mineras en Tía María, Arequipa, Puno, Huaraz y Cajamarca. Reclaman revertir estas agresiones a nuestros entornos naturales que llevarían al mundo a catástrofes impensables. Para esto plantea retomar la filosofía del hombre andino de vivir en armonía con la naturaleza, respetándola, cuidándola y aprovechándose de ella racionalmente, como lo hacían nuestros antepasados que consideraban sagrados el agua y la tierra.
Sostiene que en estos momentos se está revitalizando el renacimiento andino en los aspectos más sentidos de nuestra realidad. Tiene fe, al igual que Arguedas, en superar la discriminación y segregación de todos los pobres del mundo. Los postulados de Arguedas y Gálvez no son arcaicos, porque el ideal no es regresar al pasado, “sino más bien utilizar los valores del pasado, que existen todavía en las poblaciones actuales, herederas del pasado incaico y que esos valores tengan una utilidad en el futuro”, como sostiene Carmen Pinilla.
Los sueños de Ciro Gálvez Herrera expresados en su libro “Teoría del renacimiento Andino”, cobran vigencia palpitante en estos momentos históricos. Sostiene que los gobiernos de países, poderosos y no poderosos, no comprenden o no quieren comprender los urgentes mensajes que el hombre y la naturaleza lanzan, dramáticamente, como signos de los tiempos. Que para salvar nuestro equilibrio social y nuestro equilibrio ecológico deberíamos analizar estos mensajes y, en base a la filosofía y política de los pueblos andinos, revertir nuestra sociedad en una más justa. Es Luis E. Valcárcel quien le da la razón en este aspecto al afirmar que el mundo se ha beneficiado de Perú a lo largo de siglos, con el oro, el guano y el salitre, el petróleo y últimamente la coca. Que, el Perú ha dado al mundo la mayor cantidad de plantas domesticadas para alimentar a la humanidad: papa, quinua, cañigua, frijoles, maíz, pallares, maní, yuca, ají, tabaco, coca, algodón; por este motivo, nuestra patria es reconocida como “la patria del alimento”. Pero que el mundo hasta ahora no se beneficia con el mayor tesoro de los incas: el sistema social político de economía redistributiva, modelo de sistema de gobierno de nuestro imperio. Patria del socialismo y la felicidad colectiva.
Específicamente en el Perú, el Baguazo, los levantamientos violentos de los pueblos huancavelicanos, puneños , arequipeños y juninenses no son otra cosa que el grito clamoroso de pueblos secularmente olvidados, desatendidos en la satisfacción de las mínimas necesidades vitales: alimentación, salud, trabajo, servicios básicos y educación. Pero inexplicablemente expoliados en sus ingentes riquezas y destruidos en sus entornos naturales. A esto se añaden las escalofriantes cifras de muertos indígenas de habla quechua, como producto de la guerra interna que enfrentó a las fuerzas subversivas de Sendero-MRTA con las fuerzas represivas de la policía y el ejército. Al respecto Gálvez nos recuerda que el 75% de las víctimas (51,790) eran de habla quechua. “Esta espeluznante cantidad refleja que el enemigo común para ambas partes en el conflicto fueron las indefensas comunidades campesinas y nativas, andino amazónicas, varias de las cuales fueron exterminadas completamente”. Para las castas sobrevivientes del “opus dei” y la derecha cavernaria, en todo tiempo, indios más o indios menos es igual.
Gálvez pronostica una inevitable insurgencia de las comunidades indio amazónicas como consecuencia de la pobreza, abandono, centralismo y la corrupción en las altas esferas del gobierno peruano. De la misma manera, la iglesia católica pronosticó, con diez años de anticipación (Puebla 1968), que ocurrirían las guerras insurgentes de los años 80 como consecuencia imprevisible de las brechas, cada vez más grandes, entre pobres y ricos. Los gobernantes de turno jamás quisieron, ni quieren oír estos llamados de justicia social basados en signos sociales que se proyectaban dramáticamente. Esta desobediencia nos costó 60 000 muertos.
Gálvez enfoca otra realidad tan dramática y urgente como la primera: el equilibrio ecológico en nuestra patria. “Paradójicamente, dice, la ideología occidental del desarrollo orientado a la mayor producción y a la acumulación de capitales es incompatible con la preservación ambiental y con la reivindicación de los derechos de los pueblos indígenas”. Díganlo sino los sendos movimientos sociales en contra de las mineras en Tía María, Arequipa, Puno, Huaraz y Cajamarca. Reclaman revertir estas agresiones a nuestros entornos naturales que llevarían al mundo a catástrofes impensables. Para esto plantea retomar la filosofía del hombre andino de vivir en armonía con la naturaleza, respetándola, cuidándola y aprovechándose de ella racionalmente, como lo hacían nuestros antepasados que consideraban sagrados el agua y la tierra.
Sostiene que en estos momentos se está revitalizando el renacimiento andino en los aspectos más sentidos de nuestra realidad. Tiene fe, al igual que Arguedas, en superar la discriminación y segregación de todos los pobres del mundo. Los postulados de Arguedas y Gálvez no son arcaicos, porque el ideal no es regresar al pasado, “sino más bien utilizar los valores del pasado, que existen todavía en las poblaciones actuales, herederas del pasado incaico y que esos valores tengan una utilidad en el futuro”, como sostiene Carmen Pinilla.
Los levantamientos violentos de los pueblos (…) no son otra cosa que el grito clamoroso de pueblos secularmente olvidados, desatendidos en la satisfacción de las mínimas necesidades vitales.
Whynot magazine nº 9
Solo 4
Esta es una revista que convierte y renueva todas las publicaciones hechas hasta hoy en Huancayo. Whynot es un magazine de bolsillo que trata temas diversos de manera breve, pero con artículos de muy buena calidad que gustan y se leen ágilmente.
Esta propuesta es única, ya que está elaborada por estudiantes universitarios que han congregado a escritores, periodistas y articulistas de la mejor data, además de ser, a la vez, una publicación muy visual y estética, con una diagramación impecable e impresa en la mejor calidad que no tiene nada que envidiar a otras de todo el país.
La publicación es mensual y la pueden adquirir a un precio módico (S/. 2), lo que demuestra que no tiene un afán comercial, sino de renovar el espíritu editorial de nuestra región. Búsquenla en la librería “La familia” y en distintos puntos de nuestra ciudad.
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MICROCUENTO
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Ayer me dirigí hacia una joyería y me encontré con una oferta inmejorable, sin dudarlo compré el anillo de compromiso para mi pareja y, tal como me lo habían prometido, me entregaron un ataúd para mi corazón completamente gratis y sin uso de tarjeta.
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