lunes, 22 de noviembre de 2010

Solo 4 del 20 de noviembre de 2010



Estamos de fiesta. Y doblemente. Esta semana la Huaconada de Mito fue declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco y, además, el emblemático colegio Santa Isabel añadió un año más a su patricia longevidad. Doble motivo para sentirnos orgullosos y presentar un especial por ambas complacencias.


La cita de la semana:
Otras danzas había de enmascarados, que llamaban guacones, y las máscaras y su gesto eran del puro demonio.

José de Acosta, Historia natural y moral de Las Indias (1590).

La Huaconada de Mito

Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Simeón Orellana Valeriano

El Comité para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco ha decidido incluir a la Danza del Huakón —llamada también La Huaconada de Mito—, como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, en su reciente reunión de Nairobi, África. Uno de los propulsores de este reconocimiento es el estudioso Simeón Orellana Valeriano, quien nos presenta una visión antropológica de esta danza, que tiene más de 1500 años de existencia.

Mito es un hermoso pueblo, engarzado en la margen derecha del río Mantaro, provincia de Concepción de la región Junín. Cada año —del 1 al 3 de enero— llega a Mito ese aroma de fiesta que significa en buen romance: alegría, entusiasmo, dolor, llanto y amor. Esta festividad escenifica una de las danzas más antiguas del mundo andino.
El origen de esta danza se entronca con los de los pueblos puquinas, aimaras, quechuas, xauxa-huankas, etc. Ha surgido en las fuentes de una religión prehispánica, pero manteniendo su urdiembre primitiva, llena de hermosas leyendas y mitos andinos. De las investigaciones podemos manifestar que la máscara del Huakón surge en el Collao, hace aproximadamente 1500 años, en el Horizonte Medio Wari - Tiwanako.
En la máscara existe un mensaje que debemos decodificar. ¿Podríamos hablar de un “contenido ideológico” dentro de la máscara primigenia del Huakón? La máscara es un símbolo de la creencia en el dios Kon y, por eso, adopta el carácter de sagrado, como lo hemos explicado en nuestro libro “La Danza de los Sacerdotes del Dios Kon. La Huaconada de Mito” (2004).
La “macora” (sombrero), la capa o “catacuna”, el “delantal”, la “camisa de bayeta”, el “pantalón”, las “mangash”, las “medias de lana” y los “shucuys” (calzado indio), integran las partes más importantes y visibles de la vestimenta del Huakón moderno. Es necesario aclarar que existe un Huakón antiguo, cuya vestimenta difiere del actual en la “catacuna”, que es una manta de jerga blanca con rayas negras; y en el sombrero, que es un “chucu” utilizado por el “indio del pueblo”. Ambos personajes utilizan un “tronador”, “látigo” o “ccara huasca”, confeccionado de cuero trenzado. Con este látigo el Huakón castiga al visitante, en la fiesta de Mito, cuando no le habla con respeto y le dice: “Señor Alcalde”, besando el mango del látigo. Actualmente la Huakonada es una danza de control social. Ayuda a mantener el orden y la moral de los pobladores de Mito por lo menos, los días de la fiesta, castigando a los “mancebados” o a las mujeres “casquivanas” y “flojas”.
Para la admisión de los nuevos Huakones se hace
el famoso “Corta Rabo”, una ceremonia en que el
“padrino” los “bautiza” con un látigo pequeño.

La presentación se hace en la plaza de Mito. Salen de la quebrada Ayan Chico, conocida como la “pacarina de los Huakones”. En este lugar se colocan la máscara y la vestimenta. Para la admisión de los nuevos Huakones se hace el famoso “Corta Rabo”, una ceremonia en que el “padrino” los “bautiza” con un látigo pequeño, aplicándoles tres latigazos y asignándoles un apodo con el cual serán identificados como integrantes de la “Sociedad Secreta de los Huakones”. Solamente los miembros conocen la identidad de los demás.
Tras la misa, los Huakones, acompañados por una orquesta típica y la tinya sagrada, dan dos o tres “vueltas” a la Plaza, y luego se dirigen a la Plazuela de La Unión para realizar una misteriosa y enigmática “ccaramusa”. Son doce “mudanzas”, cuyo significado nos explica el profundo mensaje simbólico de la danza. El Nuna Toro, la Huaycharseada y las figuras coreográficas del Inti Palpoy y Anca Palpoy encierran significados cuyos orígenes se encuentran en los ritos de la religión prehispánica.

MÁS DATOS:
Cronistas españoles han dejado informaciones sobre esta supervivencia costumbrista. José de Acosta (1560), Huamán Poma de Ayala (1615), Martín de Murúa (1616), Bernabé Cobo (1639) y, especialmente, Agustín Capcha (1662) “vieron” al Huakón como el personaje central de la danza y nos describieron la máscara. Agustín Capcha dice, en un documento de 1662: “asemismo, tienen de costumbres los endios de ponerse a baylar en los días de fiestas en una osansa de antividades que se llama guacón con unas máscaras lo más feio, que se puede ver puestas en las caras con unos combes que les cervia de cameseta y utado todo el brasos y pies con unos colores narangados tierras o de otras cosas, estos hasen los endios deste pueblo con poco temor de Dios nuestro señor”. Los extirpadores de idolatrías persiguieron y castigaron a estos “endios”. Léase Laykas o sacerdotes andinos.


Un acercamiento a la Huaconada de Mito


Jim Ramos Ñañez
Al parecer, la Huaconada tendría su origen en el Altiplano, lugar en el que se desarrolló la cultura Tiawanaku, hace más de cuatro mil años, según el estudioso boliviano Hugo Boero Rojo.
Siendo los Collao un pueblo rebelde, es muy posible que al ser vencidos por los incas, estos últimos los desterrasen hacia otras zonas del Tahuantinsuyo, como solían hacer con aquellos que ofrecieran resistencia a sus pretensiones expansionistas durante el reinado de Pachacutec. De esta manera se puede explicar que un grupo de los Collao llegaran hacia el poblado de Mito trayendo consigo sus costumbres, entre ellas la Huaconada.
Es una danza mágico-ritual, en un primer momento, y de control social en la actualidad (esa debe ser, al menos la tarea de quienes en la actualidad la ejecutan. De otra manera la danza perdería su valor esencial, de conservar las buenas costumbres y la moral del pueblo).
Sobre la vestimenta original, no se conserva descripción alguna, como afirma Benjamín Gutiérrez en su estudio titulado “Danzas folclóricas del Perú Nº1”. La referencia más antigua que se recuerda en Mito es la siguiente: Sombrero de lana o chuco de fabricación artesanal, máscara de madera con rasgos grotescos, manta de jerga o bayeta a manera de capa, de colores oscuros, pantalón negro, delantal blanco de bayeta, medias de lana, ojotas o llanque de piel de res, látigo tejido de piel de res y mango de madera. Esta vestimenta se modifica a inicios del siglo pasado: sombrero de paja de origen norteño, con flequillos y cintas de diversos colores que cuelan a la altura de la espalda, máscara de madera de talla más acabada y menos grotesca, frazadas atigradas a modo de capa, delantal de seda con diversos colores, con bordados de flores y otras aplicaciones (que en el pasado eran bordados por las madres o las jóvenes enamoradas de los danzantes), medias de lana tejidas con figuras andinas, sandalias afelpadas de colores, con orlas, guantes negros de cuero, látigo finamente tejido con adornos y argollas de plata.
Estos movimientos están dirigidos por el caporal y tienen
el objetivo de castigar al Huacón más desprevenido.
En la actualidad, esta danza es ejecutada durante los tres primeros días del año por un número ilimitado de varones, previamente inscritos con el respectivo pago por el derecho de bailar. Se realiza por las calles del pueblo, concentrándose en su plaza principal. La “Caramusa” se lleva a cabo al medio día. Contiene muchos movimientos de los cuales se conservan: Napayacui o Huipaicui, cruce de brazos, Muyurparin, cruce de látigos, Cenka Pitachalin, El puente, La topada, El balanceo, La cargada, Uhuishjinapitarun y Cuti- cuti. Estos movimientos están dirigidos por el caporal y tienen el objetivo de castigar al Huacón más desprevenido.
Durante el virreinato la danza desapareció por la extirpación de idolatrías, pues era considerada como una danza de demonios. Sin embargo, fue conservada y practicada secretamente, hasta que reapareció a principios del siglo XIX. Desde entonces se le conoce con la denominación de “La Huaconada de Mito”.



Ondas isabelinas y la historia del periodismo isabelino

Juan Cangahuala Malpica

"Ondas Isabelinas" salió a la luz un 3 de julio de I916. El nombre lo sugirió el alumno Leónidas Aguirre Suazo, y como primer director tuvo el alumno César Monge Sánchez. Su primera edición tuvo solamente cuatro páginas.
Posteriormente aparecieron otros periódicos, como el "Aerolito", “I.S.A.”, “El farsante”, y en 1945 “El fogoso”.
En 1952 se publicó “Centenario”, en homenaje a los cien años del colegio. El 23 de noviembre del mismo año, se editó un número extraordinario.
En 1959 vio a luz “El isabelino”, en 1961 “La voz isabelina”, en 1962 “El heraldo isabelino”, y en 1966 “Rasgos isabelinos”.

Ondas isabelinas
Solamente faltan seis años para cumplir su centenario desde la primera publicación. Como directores estuvieron una pléyade de grandes intelectuales, que dentro del periodismo regional y nacional hicieron brillar a Huancayo. Entre ellos sobresalen Reynaldo Puga y Lucio Roque, César Fernández y Edmundo Zegarra; Renato Chumpitazi Castillo, Luis Coleridge Alcántara, Raúl Canes Bastidas, y en la edición especial In Memoriam a los alumnos mártires de la tragedia de Ocros, Hugo Ernesto Mostajo.
“Ondas Isabelinas” de 1957 nos trae páginas de arqueología huanca, en la pluma del Dr. Luis Lumbreras.
En la página 29 encontramos una crónica de Ricardo Tello Devotto titulada "Apuntes sobre las Ruinas arqueológicas en los alrededores de Huancayo”.
Es doloroso nombrar la edición extraordinaria de 1960:

Qué importa, digo, que la soledad
cubra mis formas si veo a otros
hombres, al parecer felices,
que llevan la soledad dentro de sí.

Esta edición fue publicada In Memoriam a los hermanos isabelinos fallecidos en una fecha fatídica de aquel año de 1960 en la curva de Ocros. Para ellos, nuestros recuerdos.


En busca del tiempo

Santa Isabel, años después:

Orestes A. Damián Navarro
Hace 31 años y algo más, llegué al glorioso “Santa Isabel” a sumarme a la busca del tiempo que debían recorrer todos por mantener su historia, su calidad y su vida en el incontrastable Huancayo. Como se comprenderá, siempre ha sido reconocida la frase de que: “hablar de Huancayo, es hablar del ‘Santa Isabel’, y hablar del ‘Santa Isabel’ es hablar de Huancayo”.
Eran tiempos borrascosos para el magisterio nacional, y la lucha continuaba. Mis colegas de entonces me ofrecieron un vivo retrato del “Santi” y de los desafíos que enfrentaba: una pugna por la dirección del plantel, despidos o suspensiones laborales a los profesores en lucha, el levantamiento de la huelga general indefinida, la violencia y protesta general rumbo a la Constituyente, y el reinicio de las laboras educativas, amputadas por muchas cosas, desde meses atrás.
Había que devolverle al “glorioso” tantas cosas, y debía hacerlo como Asesor de Ciencias Naturales. No sé si se hizo mucho o poco, pero siempre “Santa Isabel” fue más grande que todos sus problemas. Sin embargo, en los cielos, en los Andes, en los valles, en las ciudades y pueblos, algo flotaba en el ambiente. Nada hacía presagiar la hecatombe que se avecinaba con el terror a cuestas.
El temor debía ser vencido como una obligación
moral constante para enfrentar a esa crisis
política y a la expansión del terrorismo.
Hace 25 años, cuando acepté el cargo de coordinador de la Oficina de Bienestar del Educando (OBE), pensé que sólo enfrentaría la conducta de los alumnos, sin embargo, debí también encarar la brutal agresión de que fueron víctimas los docentes cuando, en los siguientes años, muchos de ellos fueron asesinados. Los maestros y alumnos estábamos al centro de dos frentes ignominiosos. Las clases se hacían con el fragor de las bombas y la huída en estampida de los estudiantes. Fueron semanas, meses, años enteros: qué difícil fue manejar OBE. Había destrucción por doquier: ventanas, servicios higiénicos, salones y techos, que volaban por los aires, mientras el temor debía ser vencido como una obligación moral constante para enfrentar a esa crisis política y a la expansión del terrorismo; y sobre todo, para atenuar la amenaza a las familias, a la comunidad y al glorioso centenario.
Hace 20 años la infamia coronó, como nunca, la deshonra al magisterio isabelino. Se obligó la renuncia de casi todo el equipo directivo y jerárquico. Todavía recuerdo el terror. No fue necesaria ninguna resolución de cese. Se fueron con honor, acaso llorando la ausencia de los que ya no estaban con nosotros.
Finalmente, el coraje y la determinación nos sirvió de inspiración para seguir trabajando tan arduamente como podíamos, para asegurar que alumnos y profesores sigan gozando, ya en momentos de paz, de las oportunidades que se merecen; y busquemos el progreso y la prosperidad para las generaciones venideras.

El rincón de las ilusiones muertas

José Oregón Morales
La noble campaña de “Correo” iniciada para este aniversario de noviembre, nos conmueve a todos los que hemos vivido la sublime permanencia en el Santa Isabel. Hace cinco años, trajinando por la calle Real, sin presagiarlo, me encontré frente a un caballero elegante, de pulcro terno y corbata.
—¡Pavo! ¡Promoción!
—¡Oh!, mi querido Oregón. Hombre, mis respetos —y me abraza fraternalmente tomándome luego por los codos.
—Más de cuarenta años y sigues igual, “Pavo de mierda” —contestando con frases respetuosas y fraternas a todas las puyas ofensivas que te lanzábamos en el 5to. A.
—¡Pavo, glu, glu, glu, glu! Y nos desternillábamos de risa, no por tu nariz llena de moco que casi cubría tu boca, sino por el arte perfecto que tenía Vizurraga para imitar el graznido onomatopéyico de los elegantes pavos.
—¡Qué pasa, queridos compañeros! ¡Hombre, yo en ningún momento los he ofendido para merecer el mal trato que me dan!
Así eras, mientras los otros la apostábamos para la salida y acicateados por el clásico “kish, kish, kish” del círculo humano, terminábamos ensangrentados y con el uniforme premilitar roto. ¡Era necesario sacarse la chochoca para que te respeten. A partir de ahí ya nadie te jodía.
—¿Qué es de tu vida, Alcides Abarca? ¿Dónde vives? ¿Qué haces? Estás igualito.
—Resido en Alemania, mi querido Oregón. Ya son tres décadas que viajo por toda Europa. Soy maestro de la Orquesta Sinfónica de Berlín.
Tocaba la campana de salida a las cinco y como
locos corríamos a la Sala de Música. Nos aguardaban
decenas de violines, guitarras y un piano alemán.
¡Cierto! Tocaba la campana de salida a las cinco y como locos corríamos a la Sala de Música. Nos aguardaban decenas de violines, guitarras y un piano alemán. Lo más importante, nos aguardaba el maestro de música. Febriles, encajábamos el violín bajo nuestras quijadas e iniciábamos el solfeo y la lectura de las partituras. Eras el violinista más avanzado del inmenso grupo, y el maestro te trataba con especial deferencia. Todos los rincones estaban poblados de alumnos ávidos por aprender a tocar, picando melodías, arpegios y pulsando acordes que hacían saltar los ojos de los que menos sabíamos. Recuerdo también que escuchábamos en el aula, frenéticos, las canciones de los Beatles cantadas por Claudio, o saltábamos de alegría con los temas de los Rolling Stones. Pero te juro, ensoñábamos las melodías de Franz Liszt emergiendo de las concavidades de tu violín. Entonces te adorábamos y eras bello a nuestros ojos, te perdonábamos tu nariz de pavo.
El resto, ya lo sabes: recortaron el presupuesto, cerraron el internado y las becas, demolieron el gimnasio y el campo auxiliar de deportes para tugurizar el plantel con nuevas aulas, cerraron la sala de música y el profesor emigró al Brasil, donde sí le dieron nido para seguir forjando a nuevos artistas. Esa sala quedó como “El rincón de las ilusiones muertas”. Casi todos ya no pudimos seguir cultivando nuestros talentos. Los instrumentos se fueron perdiendo de a pocos, como todo se pierde en el actual “Santi”. Las donaciones de los ex alumnos se pierden. Se robaron los instrumentos de la banda. Se robaron las máquinas de la sala de cómputo, se robaron los kits deportivos, los equipos de imagen y sonido donados para sus respectivas aulas. Las carpetas de los que ingresan se vuelven a vender al día siguiente. Un poco más y se llevan las losetas que los ex alumnos hicieron colocar en los pisos de sus aulas.
Tú eres nuestro timbre de orgullo, Alcides Abarca, al lado de insignes héroes, profesionales de todas las especialidades, científicos y literatos, artistas y obreros que ha dado el colegio para el beneficio de la sociedad y que ejecutan obras agradables a los ojos de Dios.
—¡Mi querido Oregón! Cuéntame de nuestros compañeros. Sólo he venido por asuntos familiares y el martes debo retornar a Alemania. ¿Cómo está “Ayacucho”, “El Camión”, nuestro “Candela”, Sócrates Zevallos, El “Pato” Gálvez. Cuéntame…
Hasta siempre, Abarca. Te vi desaparecer entre el gentío que salía de la Catedral. Maestro en toda la extensión de la palabra; te vas a una Europa donde te escuchan, donde te aman y respetan por los talentos que cultivaste en el viejo Santi. Eres, quizá, el único producto prodigioso que germinó en lo que es ahora “El rincón de las ilusiones muertas”.

Recordando a mis maestros del “Santi”

Oscar Mario De la Cruz Núñez
En la década del sesenta integré la promoción “José Carlos Mariátegui” del 5to “B”, sección de Letras. Recuerdo los nombres de mis maestros como si el tiempo no hubiera transcurrido. Permanecí cinco años en mi querido “Santa Isabel”, gritando a todo pulmón en aquellos hermosos años que siempre la “S”, siempre la “I”. Una época de oro de la gloriosa Gran Unidad Escolar de aquel entonces.
En Fiestas Patrias y en el aniversario del “cole” desfilábamos a lo largo de la calle Real, al son de la banda de músicos, bajo la conducción del inolvidable “Cholo” Hermosa, con nuestro uniforme comando de color caqui, cosechando aplausos.
Cómo no recordar a mis ilustres maestros, forjadores de mentes. Ahí estaba el Dr. Zegarra, director del colegio, frente al alumnado, mañana y tarde, durante la formación en el patio de honor. Luego de su retorno en 1963 nos dio el abrazo a toda la promo, por nuestra lucha estudiantil contra una injusta reasignación a otro plantel.
Se escucha todavía la voz de mando del teniente Santibáñez. Por aquel entonces integré el batallón de “Shushupis”. Los brigadieres de sección y los cadetes que conformaban la promoción colaboraban eficientemente en la disciplina.
Luego de su retorno en 1963 nos dio el abrazo a
toda la promo, por nuestra lucha estudiantil
contra una injusta reasignación a otro plantel.

Empeñosos, los auxiliares de educación indicaban con la mano la correcta formación. El “Churcho” Cabanillas, el “Ratón” Pérez, o el soldado “Cashi” Casimiro, quien poco después reingresó al ejército como teniente de Caballería. Una mañana se despidió, para nuestra sorpresa, dirigiendo la formación general con su impecable uniforme de oficial.
Quedan aún en mi mente las sabias enseñanzas de mis profesores como el “Eléctrico” Barreto de Matemáticas, que llenaba de canto a canto la pizarra con ecuaciones; el “Chato” Zárate, también de este curso; el “Tuco” Castellares, impecablemente trajeado, cuadriculando la pizarra con sus cuadros sinópticos de Historia; o Arauco y Scarsi de Sicología y Filosofía respectivamente, explicándonos del qué de la vida uno, y de su origen el otro.
El “Gringo” Plúmer de Inglés, con su asequible metodología; o el pequeño “Lucero”, recomendándonos que aprendamos mejor este idioma. El “Mambo” Pérez, “Shoco” Rojas o Santos de Ciencias Naturales; Ortiz y Gamboa y otros más de Lengua y Literatura, inculcándonos a hablar con propiedad y a andar con nuestro diccionario en el bolsillo. El profe “Pepito” de Artes, con su singular recomendación: no comprar betún, sino fabricarlo. Nonato Osorio y el “Zambo” Rojas de Educación Física, que forjaban atletas de diversas disciplinas.
A todos ellos y otros más, de quienes tuve la oportunidad de recibir sus enseñanzas, gracias mil, por haber despertado mi vocación por la sacrificada y delicada tarea de la docencia.


sábado, 20 de noviembre de 2010

Agenda semanal

Exposición
"La Danza de la Huaconada"
Abierto hasta el viernes 9 de diciembre
Lugar: Museo de Sitio Wariwillka, Huari - distrito de Huancán

Conversatorio
Balance electoral: Nuevo panorama regional
Martes 23. Hora: 7 p.m.
Centro cultural Continental. Real 125, Huancayo.
Ingreso libre

Presentaciones de libros

Poemario "Reminiscencia"
Ángel Lagos. Comentan: Arturo Concepción y Ernesto Ramos Berrospi
Viernes 26 de noviembre
Casa de la Cultura Héroes de Azapampa. Real No 100 Chilca
Ingreso libre

Visión ecológica de la Región Junín
Pbro, Jaime Quispe Palomino
Comentan: Pedro Barreto, arzobispo de Huancayo; María Dianderas, directora del INC-Junín; y representantes de Bisagra Editores
Viernes 26. Hora: 5 p.m.
Arzobispado de la ciudad de Huancayo


Cine

Dead Ringers
Ciclo: David Cronenberg
Foristas: Jorge Jaime y Roberto Loayza
Lunes 22. Hora: 7pm.
Centro cultural Continental. Real 125, Huancayo.
Ingreso libre

Cine foro sobre migración laboral
Martes 23: Bread and Roses
Miércoles 24: Crossing Over
Hora: 5:00 pm
Organiza ICPNA Región Centro, ISCOD, CUT
Auditorio del ICPNA Región Centro
Ingreso libre

Los chicos del coro
Viernes 26. Hora: 6 p.m.
Auditorio de la Dirección Regional de Cultura Junín
Jr. San Fernando 181, San Carlos – Huancayo
Organiza: Dirección Regional de Cultura Junín del Ministerio de Cultura
Ingreso libre

martes, 16 de noviembre de 2010

Solo 4 del 13 de noviembre de 2010

Sebastián Rodríguez hasta diciembre

Huancayo continúa siendo la sede de la muestra fotográfica más importante del Perú, con la exhibición de más de 60 placas del extraordinario fotógrafo huancaíno Sebastián Rodríguez, que a partir de marzo del próximo año estará en el Museo de la Nación y, más adelante, en Estados Unidos y Europa. Por el explicable éxito de esta exposición, el colectivo Ojos Propios, propulsor de la muestra junto con el Colegio de Relacionistas Públicos de Junín, ha decidido alargar la temporada de muestra hasta diciembre en la Casa de la Juventud y la Cultura de Huancayo. El agradecimiento a instituciones como el colegio Zárate, la Escuela Profesional de Ciencias y Tecnologías de la Comunicación de la Universidad Continental, el Museo de Antropología de la UNCP y, sobre todo, a la empresa minera Volcan es obligatorio, puesto que sin su decidido apoyo hubiera sido imposible lograr esta quijotesca misión destinada a recuperar la memoria de nuestro más insigne fotógrafo.



La cita de la semana:

La divina Providencia nos ha regalado a los judíos, utilicémoslos y recemos para que siempre haya alguno al que temer y odiar.

El cementerio de Praga, última novela de Umberto Eco, acusada de antisemitismo.

La esperanza de Zoelia y Gronelio

Temporada teatral del Grupo Expresión

José Soriano Marín

Pocos conocen la trascendencia de la obra de María Teresa Zúñiga Norero (Huancayo, 1962), dramaturga iniciada en la poesía quien, junto a Jorge Miranda Silva, fundó el grupo de teatro Expresión en 1986, dando más de un lauro internacional a nuestro país. Veinticuatro años después, se viene realizando en Huancayo una muestra de su trabajo en una temporada que irá hasta el 11 de diciembre, y que es una estupenda oportunidad para conocer su mundo de personajes cómicos, tristes, filosóficos, temperamentales, románticos y absurdos.


Es el año 2015. Una pareja vive en uno de los rincones de una gran ciudad. Ellos son muy pobres y han construido su vivienda con los desperdicios que deja el avance de la modernidad y la indiferencia de los hombres. Su habitación es muy triste, y por las noches se alumbra apenas por una luz que llega desde la casa vecina. Zoelia y Gronelio la habitan en medio de explosiones nucleares que soporta el mundo de la época. Zoelia se encarga de los quehaceres del hogar (pinta el televisor, ordena los libros de la Z a la A, habla con la vecina); mientras Gronelio busca trabajo desde hace 13 años. El diálogo entre la mujer y su marido es el hilo conductor de la historia que ironiza con la pobreza y la miseria humanas, que se burla del amor cursi y de la necesidad de ser feliz en un espacio de infelicidad.
Hay en la obra de María Teresa Zúñiga muchas intenciones: los efectos devastadores de la modernidad hacen que la pareja sea aún más unida, en lugar de optar por la separación. Tal unión se expresa en uno de los últimos parlamentos: “Zoelia y Gronelio, Lucía y Lucio, juntos con sus cuerpos amarillentos, sus manos de tierra, sus pecados y sus noches de luna, juntos para descubrir y conquistar la felicidad”. El amor imperecedero en toda su plenitud. La sociedad moderna preocupada por el avance, la tecnología y el poder.
Zoelia y Gronelio es una historia que desviste al hombre. Se expresan sus miedos y carencias. El aislamiento se muestra soberbio, al igual que en otras historias de su autora (“Mades Medus”, “Atrapados”, “Las tinieblas del emperador”). Podría decirse que el absurdo de los diálogos y los actos no es gratuito ni casual. Es el resultado de las extremas consecuencias de la modernización que cunden en la pareja que, a pesar de todo, mantienen la esperanza. Además están presentes la interpretación de algunos personajes de “Los miserables” de Víctor Hugo, como Cosette, la niña pobre o la señora Thenardier, bien reflejadas por los actores.
Conocí a María Teresa Zúñiga en 2004, poco después de ver por primera vez “Atrapados”. No dudé un segundo en participar en los talleres vacacionales que ofrecía. Descubrí a una extraordinaria mujer, sensible, maternal, encantadora. Su calidad profesional es equiparable a su calidez humana, que muchos reconocen y admiran con respeto y cariño. La carga poética de sus diálogos, el dramatismo y la repentina ironía de sus personajes hacen de “Zoelia y Gronelio” una obra imprescindible, y una de las más representativas a nivel nacional, como comenta la crítica especializada.
Desde aquí, un pequeño reconocimiento, María Teresa, por tu inmensa humanidad que tanto queremos. Y gracias por todo lo aprendido.

Más datos
Las entradas se pueden adquirir en la galería-café Imaginarte y en el mismo teatro del colegio Andino minutos antes de las funciones que inician a las 7 de la noche.
13 y 27 de noviembre: “Tinieblas del Emperador”
04 y 11 de diciembre: “Atrapados”



El buen salvaje: El Tambo, historia y reliquia

Sandro Bossio Suárez

Las posadas han sido utilizadas universalmente como lugares oferentes de alojamiento temporal a los viajeros. En los Andes peruanos estos lugares se llamaban “tambos”. En un territorio tan complejo en donde la hostilidad del desierto o la soledad de las montañas andinas hacían del viajero un ser indefenso, divisar desde lo alto, en la lejanía, el esperanzador tambo que lo esperaba era como alcanzar un oasis.
Los “tambos” sirvieron principalmente a los viajeros a lo largo del Capac Ñan, que es el nombre original del gran camino imperial que unía, a través de una eficientísima red de caminos, el Cusco con Quito. El cronista Pedro Cieza de León, quien durante la conquista recorrió gran parte del territorio inca gracias al Capac Ñan, escribe en sus Crónicas del Perú: “Una de las cosas de que yo más admiré contemplando y notando las cosas deste reyno fue pensar cómo y de que manera se pudieron hazer caminos tan grandes y soverbios como por él vemos y qué fuerzas de hombres bastaron para poder hazer y con que herramientas y estrumentos pudieron allanar los montes y quebrantar las peñas para hazerlos tan anchos y buenos como están. Todo eso igual que los tambos, que son posadas bien llenas de granos y carne seca para los mensajeros que en ellos pernoctan”.
«Los Incas lograron hacer del tambo
toda una institución, distribuida
estratégicamente a lo largo del Capac Ñan».
Así, los Incas lograron hacer del tambo toda una institución, distribuida estratégicamente a lo largo del Capac Ñan, instalando estructuras con habitaciones para los huéspedes, depósitos climatizados para los productos y corrales para el aposento de sus caravanas de llamas cargueras. Estos lugares brindaban todos los servicios de comida, cobija, leña, agua. Como eran lugares públicos servían, además, para la planificación general de la distribución de los recursos a la población en tiempos de sequía y guerra. La historia dice que en ese lugar se aprovisionaban de alimentos y vituallas los "chasquis" o mensajeros, el ejército y los caminantes.
Cuando los españoles invadieron el territorio entre 1532 y 1533 (algunos sostienen que mucho antes incluso), se impresionaron de los grandes tambos.
En Huancayo había tres según descripción de los cronistas: uno a la vera derecha del río Shullcas; otro en los pagos de Gualahoyo; y otro en San Jerónimo de Tunán. De estos tres, el más grande era el que se encontraba a la salida de Huancayo, es decir, el de este distrito, que siempre cautivó por su feracidad a los visitantes. Fueron sobre todo Guaman Poma de Ayala y Antonio Raymondi quienes se asomaron al asombro viendo tan grande y rica construcción.
Se cree que luego de que la Nación Wanka fuera sometida por el conquistador Cápac Yupanqui, entre los años 1409 y 1411, su padre, el Inca Pachacutec, dispuso que se construyera este "Tambo" para el descanso de la comitiva imperial y relevo de los mensajeros cusqueños.
Con el advenimiento de los españoles, la pintoresca arquitectura de este Tambo no fue destruida, sino que fue enriqueciéndose para seguir sirviendo a la sociedad. Cuando llegaron los conquistadores hispanos, encontraron una construcción casi precaria de habitaciones adosadas en torno a grandes patios donde se descargaban los animales y se guardaban las mercaderías. Con el tiempo esta construcción fue consolidándose con pequeñas habitaciones más seguras, hechas de piedras y barro, con puertas, postigos y ventanas al estilo europeo. Su presencia arraigó el nombre de Tambo no solo para el barrio, sino además para todos los alrededores. Esta construcción despareció, al parecer, durante el terremoto de 1742, pues no ha quedado evidencia de ella.
Sin la presencia física de la hospedería, a principios del siglo XX, ya existía el barrio de El Tambo, y el censo de 1940 registró 89 familias y 428 habitantes. El 5 de setiembre de 1942, un grupo de vecinos notables se reunieron para constituir un subcomité de urbanismo con la finalidad de velar por los intereses comunes. El 8 de noviembre de ese mismo año se constituyó con carácter definitivo el Comité Pro-Distrito y Urbanismo, logrando su objetivo el 13 de noviembre de 1943 —es decir hace 65 años— mediante Ley Nº 9847, promulgada por el Presidente de la República don Manuel Prado Ugarteche.


Patrimonio urbano y monumental de Jauja

Revalorado por proyecto Jauja Monumental

El proyecto Jauja Monumental viene trabajando la recuperación y puesta en valor del patrimonio arquitectónico y cultural de esta provincia. A continuación, Carlos Hurtado Ames nos habla más de ello en un profundo artículo.

Carlos H. Hurtado Ames

La ciudad de Jauja es una de las más antiguas que se establecieron en los territorios anexados a la Monarquía Española en el siglo XVI. Se fundó en octubre de 1533 y abril de 1534, dándosele la categoría de capital de Gobernación. Desde ese momento hasta el presente ha tenido un proceso amplio y sumamente complejo que abarca un horizonte temporal de casi quinientos años. Como es obvio, en Jauja se respira historia por todos lados.
A pesar de estas fundaciones, el origen del emplazamiento urbano actual es de 1565, cuando se movió la ciudad unos kilómetros. El nuevo asentamiento tuvo la categoría de pueblo de indios. En 1784 se le da la categoría de villa, y el privilegio de ciudad lo volvería a obtener después de la independencia, el 6 de abril de 1822, con lo que se iniciaría un nuevo proceso que se caracteriza por el influjo de la modernidad de distintas maneras y en distintos tiempos.
En todos estos procesos han surgido una serie de edificaciones y espacios que se constituyen en el patrimonio de la ciudad. Uno de los más importantes está constituido por la arquitectura religiosa, que se resume en la Iglesia Matriz y en la Capilla de Cristo Pobre. La iglesia surgió con el emplazamiento de 1565. A lo largo de su historia ha tenido una serie de modificaciones, siendo la más notable la realizada desde 1920 hasta 1934. La Capilla de Cristo Pobre, por su parte, inició su construcción en 1920, se inauguró en 1922, y se terminaron los trabajos en 1928.
Otra parte del Patrimonio Monumental de la ciudad son las diversas casas y casonas coloniales que se construyeron en la Colonia y en la República. Las más importantes y mejor conservadas se encuentran en el Centro Histórico. Las casas coloniales eran de un piso y en la república se generalizan los ambientes de dos niveles, que actualmente definen el paisaje urbano de Jauja. Por lo general, disponen de zaguán y patio principal. Las fachadas son de estilo neoclásico, al igual que las puertas y ventanas de los segundos niveles, que poseen carpintería de madera, compuestos por pilastrillas en las jambas y entablamentos.
Como se puede apreciar, se trata de un patrimonio ingente que hasta ahora no había sido revalorado. Por lo mismo, conviene ponderar la importancia del “Proyecto Jauja Monumental”, actualmente en ejecución por la Dircetur Junín, que tiene por fin restaurar y refaccionar los distintos monumentos y espacios mencionados. En la medida que se valore adecuadamente nuestro pasado, conociendo y entendiendo lo que hemos sido, las posibilidades de estructurar un proyecto de desarrollo real serán más claras.

Entrevista a Rodolfo Cerrón Palomino

“Conociendo el quechua de Huancayo se conoce mejor el quechua cuzqueño*”

Pat Salazar-Caso

Uno de los lingüistas más importantes del país es Rodolfo Cerrón Palomino (Huancayo, 1940). Es la voz más autorizada en el quechua huanca y, además, miembro de la Academia Peruana de la Lengua. A continuación, nos habla más de la lengua quechua de nuestra región y del país.

¿Cómo fue el desarrollo histórico de la lengua del Valle del Mantaro?
Cuando llegan los españoles tratan de ordenar, en términos formales, estratégicos, esta realidad compleja que era la realidad lingüística andina prehispánica. Había la necesidad de usar la lengua nativa como medio de catequización, en medio de una selva de idiomas, como los mismos españoles decían. Se debía optar por algunas lenguas más viables para ese proceso de evangelización. Entonces se elige por un lado el quechua, y por otro el aimara.

Entonces la más viable era el quechua.
Elegir el quechua qué significa: elegir algo abstracto, porque si tenemos un quechua fragmentado en distintas lenguas, la pregunta es ¿qué es quechua, señores?, como ahora mismo. Es hace poco, en la época de Velasco, que se oficializa el quechua.

Pero hay variedades del quechua, ¿no?
Uno se pregunta, ¿pero qué quechua, señor? Si hay realidades distintas diferentes. En el siglo XVI, lo que se hace es optar por un quechua sureño, muy parecido al cuzqueño. Entonces, se entroniza esa variedad como la variedad por excelencia. Cosa que es un absurdo, porque lingüísticamente hablando, no hay lengua perfecta ni imperfecta; ni pura ni impura. Todas las otras variedades que se alejaban del modelo cuzqueño eran consideradas lenguas o dialectos vulgares, corruptos. Y dentro de ese saco se echaban todas las lenguas que no eran parecidas a la cuzqueña, entre ellas el quechua huanca.

¿Qué nos dicen las investigaciones de estas variedades del quechua, como el huanca?
Tenemos un gran predecesor en los estudios del quechua del Valle del Mantaro, el padre José Francisco María Ráez, que escribe su “Gramática del quechua huanca”. Ahí están las bases de los estudios quechuísticos del quechua del Valle del Mantaro. En la década del 60 se da un gran vuelco en cuanto a nuestro conocimiento de las lenguas andinas, gracias a estos estudios dialectológicos, no solamente del quechua de Huancayo, sino del de todo el centro del Perú. Básicamente, lo que conocemos ahora del quechua es inmenso. No tiene precio. Es algo que realmente asombra.

¿Y cómo se relacionan estos resultados con el quechua cuzqueño?
El propio quechua cuzqueño se conoce mejor gracias a ese estudio. Es decir, conociendo el quechua de Huancayo se conoce mejor el quechua cuzqueño, y no al revés. Esa es la realidad del asunto.

Desde su experiencia personal, ¿qué podría decir sobre el quechua huanca?
En estos 3 últimos años he estado yendo al Valle del Mantaro con mis alumnos recorriendo Jauja, Concepción y Huancayo. Y ha sido una gran lección para mí, porque en el lapso de 25 o 30 años he podido constatar cómo la lengua está irremediablemente desapareciendo del Valle del Mantaro. Asistimos pues, entonces, a una suerte de supresión idiomática gradual de nuestras lenguas indígenas a favor del castellano. La situación es realmente preocupante, porque hoy día, ya en los mismos pueblos del valle prácticamente los niños no aprenden el quechua. Por eso tal vez el afán de tratar de acopiar el mayor número posible de datos y materiales para estas variedades que están extinguiéndose.

¿Cuál es la situación de los actuales hablantes del quechua huanca?
Hay tres grandes variedades. Todavía se encuentran hablantes en el valle de Yanamarca, en Jauja. Sobre todo mujeres, que preservan mejor que los hombres la lengua. Donde menos se habla es en la zona de Concepción, pero siempre en las alturas vamos a encontrar gente que todavía habla el quechua, por ejemplo en Aco, en Vicso. En Huancayo con mayor razón, pero siempre en las alturas, todavía se puede escuchar el quechua. En la feria, los domingos sobre todo, se congregan las personas que viven en el campo. Y comienzan a hacer uso de la lengua de una manera realmente estupenda.

Estos hablantes ya no son gente muy joven.
Se trata de personas que no tienen menos de 40 o 50 años. Ya las personas menores difícilmente van a expresarse en quechua con toda fluidez, con toda espontaneidad, porque a lo sumo van a ser bilingües incipientes. Y con los hijos de esas personas, adiós, se acabó.

* Rodolfo Cerrón Palomino sostiene que la escritura correcta de “Cuzco” es con “z”, y no con “s”. Para él, cambiar la “z” por la “s” carece de sustento histórico y obedece a un criterio regionalista ocurrido a partir de la década de los setenta.

Perfume de mujer: Confesiones de una máscara


Confesiones de una máscara
Yukio Mishima

Ignoraba que todas las noches, todos los chicos, salvo yo, tenían sueños en que mujeres, mujeres apenas entrevistas ayer en una esquina, aparecían desnudas y desfilaban ante la vista del durmiente. Ignoraba que en los sueños de los chicos a menudo flotaban pechos de mujer como hermosas medusas alzándose del fondo del mar. Ignoraba que en aquellos sueños la parte secreta de la mujer abría sus húmedos labios y cantaba una melodía de sirenas decenas de veces, centenares de veces, millares de veces, eternamente...

“Mujer despues del baño”,
Hashiguchi Goyo (1880-1921).

Microcuento



Incidente

Adán A. Roque

Un joven matrimonio conversa después de verse involucrado en un accidente que hubo camino a la fábrica.
—Ramón…
—¿Sí, Ana?
— Este incidente provocará que lleguemos tarde al trabajo, ¡nos despedirán!
—Cálmate, mi amor, cálmate. El empleo ya no debería importarnos porque estamos irremediablemente muertos.

Breviario

En próxima edición de “Solo 4”:
Especial Colegio Santa Isabel

El centro educativo emblema por excelencia en Huancayo es el Colegio Santa Isabel, llamado cariñosamente “el glorioso”, que este 19 de noviembre conmemorará su aniversario número 158. Por sus aulas han caminado miles de estudiantes que, pasados los años, mantienen vivo el sentimiento por esta institución que los forjó. El próximo sábado el suplemento cultural “Solo 4” le rendirá un merecido —y emotivo— homenaje, desde el punto de vista de la cultura, la literatura y las artes. Para ello, diversos intelectuales y artistas de nuestra región escribirán en el suplemento en esta edición especial que, por un día, vestirá el granate del Santa Isabel.



Para artesanos peruanos:
Premio Inti Raymi

A fin de propiciar y poner en valor las expresiones artísticas populares, la Asociación Civil Inti Raymi viene organizando el XVIII Premio Nacional Inti Raymi de Artesanía. Este concurso calificará las tradiciones andinas, la originalidad y su elaboración manual de las obras presentadas. Participarán los artesanos que se encuentren en actividad de todas las especialidades, sea grupal o individualmente. Deberán inscribir hasta dos obras o juegos de piezas que sean novedosas y que no hayan sido reconocidas anteriormente en otro evento. Los trabajos ganadores y finalistas se exhibirán en el Museo Manos Peruanas, y los tres primeros puestos recibirán un total de US$ 3.500. Las piezas se podrán presentar del 2 de noviembre al 3 de diciembre en Jr. Juan Moore 173, Miraflores, o en las oficinas de provincias del Dircetur. La premiación será el 10 de diciembre. Para mayor información comunicarse a los teléfonos 430-0901 y 430-1903, o al correo electrónico sugel@inti-raymi.org.

El libro que cambió mi vida: “Crimen y castigo”, Fedor Dostoievski

El colegio y el crimen
Ilustración de Raskólnikov,
protagonista de “Crimen y castigo”.
Yeniva Fernández*
La mayoría de las personas suele recordar su etapa escolar como una época feliz, a la cual no dudarían en regresar si tuvieran la oportunidad. En mi caso ocurre lo contrario. Durante la primaria fui una niña tranquila y obediente. La profesora me habría amado de no ser por un detalle: no me gustaba estudiar. Explicándolo mejor, estudiaba sólo lo que me interesaba. Y en el espectro de mis intereses infantiles lo único que me importaba era Lenguaje (más bien la parte de las lecturas) e Historia, por lo que mis calificaciones en todo lo demás no pasaban de once o doce. Con todo, en primaria tenía una maestra que comprendía mis debilidades y no se esforzaba en cambiarme.
La hecatombe llegó en primero de secundaria. Otro colegio, nuevas compañeras, profesoras distintas para cada curso. Todo junto fue demasiado para mí, y me refugié en la lectura. Cuando terminé todos los libros que había en mi casa, descubrí la Biblioteca Municipal. Mientras tanto mi vida académica era un desastre. No atendía a las clases, prefería acompañar en su venganza a Edmond Dantés, el conde de Montecristo; o me tiraba la pera para leer en el parque “El retrato de Dorian Gray”. Un día tropecé con un título que llamó mi atención: “Crimen y castigo”, del ruso Fedor Dostoievski. Este encuentro coincidió con la cercanía de la fecha de entrega de notas de medio año. Mi final se aproximaba, lo sabía. ¿Qué harían mis padres cuando vieran mi libreta? Me entregué a la lectura de esta novela con pasión. Sufrí con Raskólnikov todos los martirios por el crimen cometido. Entretanto, ya no dormía, caminaba como una sonámbula rumbo a la escuela. En casa no hablaba con nadie, evitaba los ojos de mi familia, temerosa de que algún gesto o mirada delatara mi culpabilidad. Yo no era Raskólnikov, pero me sentía como él, pues mi crimen también sería descubierto: tarde o temprano mi libreta llegaría a manos de mis padres.
Mi espíritu no resistió, caí enferma. Mi padre recogió mi libreta y, con una resignación que no esperaba, dijo: “qué se va a hacer pues, repetirás el año”. Perpleja, me saqué el termómetro de la boca. Hasta entonces esa posibilidad no había cruzado por mi mente. ¿Repetir yo? En el semestre que siguió remonté todos mis cerocincos. Acabé el año con felicitaciones. Lo que no terminó, sin embargo, fue mi amor por la literatura y mi admiración por el maestro ruso.

* Yeniva Fernández (Lima, 1969) es escritora, autora del volumen de cuentos “Trampas para incautos” (Revuelta Editores, 2009).

Agenda semanal

Taller de liderazgo
Para escolares en Chilca
Conferencista Javier Bejarano Ordóñez
Se otorgaran materiales y certificados.
Viernes 19. Hora: 11 a.m. y 3 p.m.
Casa de la Cultura "Héroes de Azapampa", Real 100, Chilca.
Ingreso libre

"25 años de arte"
Inauguración de la exposición pictórica de la Asociación de Artistas Plásticos del Centro (ASAP)
Viernes 12. Hora: 7 p.m.
Sala Guillermo Guzmán Manzaneda
Costado del auditorio mayor de la Municipalidad Provincial de Huancayo.
Ingreso libre

Cine Alternativo
Al maestro con cariño
Viernes 19. Hora: 6 p.m.
Auditorio de la Dirección Regional de Cultura Junín
Jr. San Fernando 181, San Carlos – Huancayo
Entrada libre

Cine foro
La mosca
Ciclo: David Cronenberg
Foristas: Jorge Jaime y Roberto Loayza
Lunes 15. Hora: 7 pm.
Centro cultural Continental. Real 125, Huancayo.
Ingreso libre

Perfil del artista
Pedro Gonzales, imaginería
Martes 16. Hora: 7 p.m.
Centro cultural Continental. Real 125, Huancayo.
Ingreso libre

Conversatorio
Música regional: Tradición y modernidad
Jueves 18. Hora: 7 p.m.
Centro cultural Continental. Real 125, Huancayo.
Ingreso libre

sábado, 6 de noviembre de 2010

Solo 4 del 06 de noviembre de 2010

El libro ya está en las librerías de Huancayo:
Mario Vargas Llosa presenta “El sueño del celta”

La esperada novela “El sueño del celta”, de Mario Vargas Llosa, fue presentada el miércoles último en Madrid como parte de su lanzamiento mundial. El libro aborda la vida de Roger Casament, quien enfrentó al rey belga Leopold II —uno de los mayores genocidas del siglo XX— y su brutal política de extracción de caucho, marfil y resina de nepal en el Congo. “El sueño del celta” aborda el mismo Congo de “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad, con quien Casament se topó durante la breve estadía de éste en el Congo. El libro, cuya primera edición tiene un tiraje de medio millón de ejemplares, ya se puede adquirir en las librerías de nuestra ciudad.






La cita:
Nunca estuvo entre mis aspiraciones literarias ganar el Premio Nobel. Mis ambiciones eran mayores: yo quería escribir buenas novelas. Mi ambición era que mis libros se leyeran como yo leía los libros que me cambiaron la vida.
Mario Vargas Llosa durante el lanzamiento de “El sueño del celta”.

Prácticas mortuorias prehispánicas en el valle del Mantaro


Algunas consideraciones desde la evidencia arqueológica

Manuel F. Perales Munguía

Como en todas las sociedades, los pueblos prehispánicos andinos desarrollaron sus propias concepciones sobre la muerte y la dimensión espiritual, no corpórea, de las personas. A nuestro modo de ver, ello configuró las características más esenciales de los rituales que ellos practicaron en torno a los difuntos y que en alguna forma han quedado testimoniados en las evidencias funerarias que han resistido al paso del tiempo y se han librado de las actividades de saqueo de aquéllos que sólo buscan lucrar con nuestro patrimonio.
En el valle del Mantaro, no obstante la gran cantidad de tumbas y entierros huaqueados, quedan todavía yacimientos que pueden ofrecernos información valiosa para conocer, aunque sea de manera parcial, las actitudes que tuvieron hacia la muerte nuestros antepasados. Éste es el caso de varios sitios arqueológicos correspondientes al periodo Intermedio Temprano (200-600 después de Cristo) en los que se aprecia la constante presencia de tumbas subterráneas formadas por una sola cámara en forma de L, en cuyo fondo descansaban los restos de una sola persona en posición fetal, junto a algunas ofrendas de diversa índole. Este patrón cambió hacia los tiempos del periodo Horizonte Medio (600 – 1000 después de Cristo) cuando se empezaron a elaborar cámaras subterráneas verticales, de planta circular o rectangular, pero esta vez interconectadas entre sí. Esto podría deberse a una mayor preocupación por la conservación de los lazos familiares entre los miembros de un grupo de parentesco después de la muerte, tal como también ya fue sugerido por David Browman hacia 1970.
Sin duda varios de los cambios más importantes en relación a los patrones funerarios prehispánicos de nuestro valle ocurrieron hacia el periodo Intermedio Tardío (1000 – 1470 después de Cristo aprox.) pues fue en estos tiempos cuando los restos de muchos de los difuntos no fueron colocados en cámaras subterráneas que luego eran selladas con grandes y pesadas lajas de piedra, sino eran dispuestos en edificaciones construidas a un lado de los patios de las mismas viviendas. Allí estos cuerpos –o “malquis”– podían estar en contacto mucho más directo con su parentela y viceversa, reforzándose su naturaleza como objetos de veneración por parte de los vivos, tal como era la tendencia general en otras partes de los Andes Centrales hasta los tiempos del Horizonte Tardío (1470 – 1532), según manifiestan varios cronistas de la época colonial, incluyendo al mismo Guaman Poma de Ayala. Además, nuestros propios estudios señalan que otros “malquis” fueron colocados en estructuras adosadas a las murallas de los pueblos y en el interior de otras construcciones levantadas hacia las puertas de tales murallas, en los corrales de la comunidad y en abrigos rocosos emplazados en farallones y laderas rocosas empinadas que miraban el curso de quebradas y ríos. Todo sugiere, entre otras cosas, que los difuntos desempeñaban en el mundo de los vivos un conjunto de papeles importantes como protectores del hogar y la familia, como guardianes de la comunidad y sus rebaños, así como entes que propiciaban las lluvias y, por ende, la fecundidad y la vida. La preservación de nuestros yacimientos arqueológicos y su investigación harán posible un mayor y más detallado conocimiento sobre estos aspectos de la vida de nuestros antepasados.