domingo, 4 de noviembre de 2012

Laguna de los dioses


José Oregón Morales



Ocho autores rasgan el bosque de nieblas de la selva y nos llevan por un mundo mágico y  realista, tierno y brutal, donde conviven dioses y humanos, habitantes de lagunas encantadas y ríos preñados de la bendición del agua y la maldición del oro.
Hablamos de “El oconal”, una antología de cuentos de la selva, con los que el lector podrá escuchar en las noches los cantos estremecedores de las sirenas de Yompor Cac —dios pez—, y de día comprobar cómo los monos “coshiri” devienen en hombres ardorosos, amando sobre las aletas de “lupuna” a sus hembras rendidas de pasión.
En “Pachacámac y la Pacha Mama”, Antonio Brack trasmite la justificada  preocupación del desastre ecológico que los hombres hemos generado, arrastrándonos a una crisis impredecible de agua, alimentos y energía. Recurre a la fábula, al diálogo didáctico de los animales. Pachacamac se convierte en parihuana y vuela por las tres regiones haciéndonos entender que la contaminación de los ríos, lagunas y humedales, con los desagües, los relaves y las toneladas de basura que arrojamos, están matando las especies animales.
Este autor rescata como ejemplos valiosos de protección, las lagunas de “Salinas” y “Parinacochas” con sus miles de vicuñas, alpacas y parihuanas; y la de Mejía en Arequipa, que conservó un espacio para la especie de los totoreros. También la de “Pomacochas” en Huaraz, donde habita el picaflor más bello y más raro del mundo, el Picaflor Admirable. Finalmente, los “Oconales de Villa Rica”, donde niños y adultos forestan los bosques para obtener el mejor café del mundo, sembrar agua y proteger la vida de las garzas.
En “Gringo mataperro”, Ortega Lago combina dos relatos orales: el del “gringo” fóbico, y el de Ayot`s, gran transformador que castiga a los perros dejándoles sólo el don de guiar a las almas en el otro mundo; ayuda que no recibe el “gringo” por haber matado perros cuando estuvo en vida. Mientras que en “El naufragio”, una madre heroína aventura a toda su familia a afincar la región Yanachaga - Chemillén.
En “Lupe” se descubre la grandeza y la miseria de los hombres y las cosas. Sobre todo de Lupe, una adolescente bella, huérfana que desde los siete años vende tamales para sobrevivir en la sociedad que la desampara. Ella será presa fácil de la lascivia humana.
“Café de cucarachas”, pondera la sabiduría de la medicina popular, finalizando, como en los cuentos folclóricos, con el matrimonio feliz del hombre pobre y la colona rica.
“Cashpairo cuy” de Hugo Tello, es un relato anecdótico de la picadura de un “cashpairo” a un joven trabajador que, salvado por una mujer, descubre que los sufrimientos son indecibles, pero no matan.
En “El reino de Co`chepen” (Rolando  Mandujano), el hilo conductor de esta narración es la amistad entre dos jóvenes: Fritz, colono alemán, y Oresem, nativo. El primero es ganado por la hermosura de la selva y por el amor de Yoshi, indígena con quien se casa a la usanza yanesha. Mandujano ha logrado crear una narración que junta la modernidad y la fabulosa tradición oral nativa. Así hace de Oresem el ser que al ingresar temerariamente a la laguna desaparece en ella, para retornar convertido en Garaco, ave que guiará a la pareja hasta la tierra soñada.
“El mono coshiri”, de Helmer Tutus, sigue la misma línea: un argumento de creación personal en la que un mono de circo huye para reintegrarse a su hábitat. Este relato ha sido enriquecido con episodios de la oralidad: “La pantera negra” es la encargada de contar la historia de Narowe, creador de la vida, quien envió cuatro tribus a poblar los cuatro puntos cardinales de la tierra, así nacieron las naciones “tzipiba”, “amawak”, jíbara y la de los “uros” en el Lago Titicaca. Este es un cuento “siringuero” del rito de la seducción del coshiri a su hembra indiferente, la que finalmente lo espera recostada sobre la rama de un árbol, para cumplir, al igual que los humanos, sus fantasías eróticas.

lunes, 29 de octubre de 2012

Solo 4, “441”, del 27 de OCTUBRE de 2012, año IX


LA CITA:

«La literatura está hecha para unos pocos. Los premios literarios son sólo para dar atención a los autores, pero ninguno de nosotros crea pensando en los premios. Y el Nobel, bueno, me gustaría ganar, pero igual no cambiará mi forma de vida.»

Mo Yan, Premio Nobel de Literatura 2012

LO ÚLTIMO: “Solo 4: otras miradas”, abierta al público




La exposición fotográfica y pictórica “Solo 4: otras miradas”, se inauguró el sábado pasado y estará abierta hasta el 14 de noviembre. En esta muestra podrá reconocer las distintas formas de ver que existen en nuestro suplemento, a través de las fotografías de tres talentosos fotógrafos: Jorge Jaime, Pool Pua y Ricardo Rodríguez.
También, aprovechamos la oportunidad para rendir un homenaje a Guillermo Guzmán Manzaneda, a este importantísimo pintor por sus cien años de nacimiento, con parte de su obra. A él lo acompaña el trabajo pictórico y escultórico de Josué Sánchez, y el arte de Daniel Pickens.
Los esperamos en la Galería de Arte de la UPLA (Real 950, ex cine Mantaro, El Tambo – Huancayo), desde las 9 am a 1 pm, y de 4 a 8 pm, de lunes a sábado.

De brujas, de vivos y de muertos


Jhony carhuallanqui


De acuerdo a la tradición cristiana, la denominación originaria del llamado “Día de los Muertos” es en realidad “Día de la Conmemoración de los Fieles Difuntos”. Esta festividad fue iniciada por San Odilón (hacia el año 998) y oficializada luego en toda la Iglesia Católica. El compromiso en esta fecha —celebrada el 2 de noviembre— es el de rezar por el alma del fallecido para que su estancia en el “purgatorio” sea breve y menos tormentosa, pues pasada esta etapa, podrá ascender al reino de los cielos para disfrutar de la gloria de Dios.
Según se entiende, cuando una persona muere, ya no puede hacer nada para ganarse el paraíso, pero los que quedaron vivos, pueden interceder por su perdón y salvación, asegurando que alcance así la paz divina. Estas oraciones piadosas que acompañan su espíritu se llaman “sufragios”, y pueden aliviar el tormento del alma.
En realidad, este acto misericordioso, según la tradición católica,  es cíclico, pues oramos para que los desdichados  lleguen al cielo y luego, ellos intercederán por nosotros para las bendiciones del Altísimo.
Se cuenta que el origen de este benévolo gesto se remonta al episodio bíblico del Diluvio Universal. Este castigo abandonó muchas almas en el camino y los descendientes de Noé rezaban por ellos, pues según sabemos, todo pecado lleva una culpa y una pena, siendo la confesión la forma de aliviar la primera y los rezos de otros —tras la muerte—, sirven para mitigar la segunda.  
Así llegamos hasta el Día de los Muertos, pero esta festividad hoy dista mucho de su origen, y ha adquirido prácticas culturales curiosas como la “calaca” (calavera) en México, o en China donde queman réplicas de objetos en papel para así “enviarlas” al otro mundo. Se incluyen desde iPhones 4S hasta fotografías de famosas modelos, todo con el fin que el extinto no la pase tan mal.
En nuestro país se va extinguiendo la costumbre de preparar los “Tantawawas” para la ofrenda, lo mismo que renovar las cruces de madera en cada tumba y el preparar la corona de flores para llevarla al cementerio. Aún subsiste la práctica de preparar en casa “la mesa del difunto”, aunque ya no con la misma dedicación.
Sin embargo, anterior a éste, se celebra el “Día de Todos los Santos”, o  convenientemente llamado el “Día de los Vivos”. Fue instituido para recordar a mártires cristianos (víctimas de la persecución del emperador Diocleciano), mas el celebrar una jornada para cada santo (víctima) habría sido imposible por la cantidad, por eso, a iniciativa del Papa Gregorio III (aproximadamente el año 731), se oficializó su celebración el 1 de noviembre.
 Estas dos fechas, tienen como antesala el 31 de octubre, la “Noche de Brujas”. En realidad, esta festividad se origina en la tradición celta del “Samhai”, según la cual en esta noche los espíritus nos visitan, pues las puertas del inframundo se abren, por eso solían avivar hogueras para ahuyentarlos o se disfrazaban de fantasmas para hacerles creer que también eran espíritus. Con la conversión al cristianismo se denominó “All Hallow Even” (Víspera de todo lo sagrado)  que devino en Halloween.
En realidad, distinguir lo sagrado de lo pagano es confuso, pero estos tres días  conservan un significado espiritual en la vida de las personas, que con diferentes matices buscan vincularse el concepto simbólico de “La vida y la muerte”. Mas, como dicen por ahí: «Hay que cuidarse más de los vivos que de los muertos, porque el muerto, muerto está, y no ha dado indicios de querer volver a fastidiar, al menos, no frecuentemente».

Pumalanla, la roca donde duerme el puma


Juan Carlos Suárez Revollar

En el distrito de Ahuac se ubica Pumalanla, una enigmática comarca donde vivieron los antecesores de los wankas. Su nombre significa ´Roca del Puma´, y se ubica en la comunidad de Iscohuatiana, en Chupaca, a 16 kilómetros de Huancayo.



Cuentan las historias que hubo en toda la sierra unos pobladores de origen legendario, anteriores a las antiguas culturas incas. Una de ellas es Pumalanla. Se trata de un complejo arqueológico, apenas reconocido, cuyo nombre significa ‘Roca del Puma’. Está ubicado en la comunidad de Iscohuatiana, Copca (en las alturas de Ahuac), a 3680 metros sobre el nivel del mar, y a apenas ocho kilómetros de la plaza de Chupaca. En tiempos antiguos era habitado por unos sombríos hombres llamados ‘gentiles’, cuyos restos óseos todavía se pueden encontrar junto a sus utensilios partidos por ellos mismos.
La figuración de los ‘gentiles’ recorre toda la sierra central con leyendas diversas. Pero todas coinciden en que se trataba de seres malvados, dueños de la tierra en un remoto pasado y que hacían de las suyas en el mundo. Dominaban algunas artes, entre ellas la adivinación, la alfarería y el tallado en piedra. Por eso, tenían bellísimas herramientas y utensilios de piedra, que parecían haber sido labrados por la naturaleza y no por la mano del hombre.
Cuando el Tayta Huamani o padre cerro —o quizás alguno de los dioses de los futuros wankas— decidió acabar con ellos lanzándoles una lluvia de fuego (algunas leyendas dicen que apareció un segundo sol que, junto con el otro, hizo arder todo a su paso, como en la versión de Sergio Quijada Jara), los ‘gentiles’, impotentes y sabedores de que una nueva generación de hombres sería creada para reemplazarlos —pues podían vislumbrar, mas no evitar el futuro—, se resignaron a su suerte, pero eso sí, decidieron no dejarles ninguna de sus pertenencias. Iniciaron, de esa manera, la devastación de sus habitáculos, que redujeron a escombros. Sus utensilios fueron hechos pedazos y, cuando ya el tiempo apremiaba, escondieron bajo tierra lo que no pudieron destruir.
Miles de años después, algunos de sus refugios todavía se mantienen en pie. Y sus bellísimos utensilios, vestigios rarísimos como batanes y morteros —hallados por algunos pobladores de la actualidad a riesgo de contraer uno de los muchos males que, se dice, provoca el contacto con estos lugares—, se usan todavía y se han convertido en objetos de legado familiar.
Uno de esos asentamientos es Pumalanla, un complejo apenas investigado, pero que se constituye en un gran descubrimiento. Aún se pueden encontrar allí viejas tumbas ‘gentiles’, muchas de las cuales se hallan en tierras vírgenes. Hay además rastros de senderos de piedra y corrales sobre los campos de ichu.
En la cumbre de la montaña, a la que se llega tras una caminata de poco más de una hora, hay varios habitáculos, en cuyo suelo el afán vitalizador de la naturaleza, con el paso del tiempo, ha terminado por cubrir de hierba.
Se dice también que hay pinturas rupestres en algunas cuevas cercanas —adonde los pobladores temen entrar por la legendaria maldición de los ‘gentiles’, consistente en un daño perpetuo (como el ‘chacho’) que sus restos provocarían en las personas—, y huellas de esa vieja población que, acaso, desapareció para abrir paso a las nuevas civilizaciones de los wankas, quienes tomaron posesión de sus tierras para hacer lo que es ahora Huancayo y sus alrededores.

Cine del mundo para todos


Solo 4

Durante las próximas semanas, “Solo 4” proyectará cada viernes y sábado, algunas de las más grandes películas contemporáneas del mundo, en un ambiente que nació para ello: el ex cine Mantaro.
Así, el Centro Cultural de la UPLA, coorganizador de este festival, abrirá sus puertas para exhibir cintas como “El artista”, “Good Bye Lenin”, “Las flores de la guerra”, “Chico & Rita”, y muchas más. Todo con el propósito de darle a nuestros lectores y a los amantes del cine, más espacios culturales, y como antesala a nuestra próxima edición conmemorativa 444.
La cita es desde el viernes 02 y sábado 03 de noviembre, en la sala de proyecciones del Centro Cultural de la UPLA, Real 950, El Tambo – Huancayo. La primera función inicia a las 4 pm, y la segunda a las 6 pm. Los esperamos. El ingreso es totalmente libre.

Viernes, 02 de noviembre
4 pm

El concierto
TÍTULO ORIGINAL    Le concert
AÑO                            2009
DURACIÓN               118 min.
PAÍS                            Francia
DIRECTOR                Radu Mihaileanu
GUIÓN                        Radu Mihaileanu
MÚSICA                     Varios
FOTOGRAFÍA           Laurent Dailland
GÉNERO                   Comedia







 
Viernes, 02 de noviembre
6 pm

El artista
TÍTULO ORIGINAL    The Artist
AÑO                             2011
DURACIÓN                100 min.
PAÍS                             Francia – EE. UU.
DIRECTOR                 Michel Hazanavicius
GUIÓN                         Michel Hazanavicius
MÚSICA                      Ludovic Bource
FOTOGRAFÍA            Guillaume Schiffman (B&W)
GÉNERO                     Cine dentro del cine.








sábado, 03 de noviembre
4 pm

Good bye, Lenin!
TÍTULO ORIGINAL   Good Bye, Lenin!
AÑO                            2003
DURACIÓN               118 min.
PAÍS                            Alemania
DIRECTOR                Wolfgang Becker
GUIÓN                        Wolfgang Becker & Bernd Lichtenberg
MÚSICA                     Yann Tiersen
FOTOGRAFÍA           Martin Kukula
GÉNERO                   Drama / Comedia política






Sábado, 03 de noviembre
6 pm

El cartero
TÍTULO ORIGINAL     Il postino
AÑO                             1994
DURACIÓN                 115 min.
PAÍS                             Italia
DIRECTOR                 Michael Radford
GUIÓN                         Michael Radford (Basada en la novela de Antonio Skármeta)
MÚSICA                     Luis Enríquez Bacalov
FOTOGRAFÍA           Franco di Giacomo
GÉNERO                   Comedia



WhyNot magazine nº 13


Solo 4


Esta es una revista que convierte y renueva todas las publicaciones hechas hasta hoy en Huancayo. “WhyNot” es un magazine cultural de bolsillo que trata temas diversos de manera breve, pero con artículos de muy buena calidad que gustan y se leen ágilmente. Además, trae una destacada selección de imágenes de temática diversa, y las obras de importantes artistas de nuestro país, como también portafolios dedicados a los fotógrafos más relevantes del arte de la luz.
Esta propuesta es única, ya que ha logrado congregar a escritores, periodistas y articulistas de la mejor data, además de ser, a la vez, una publicación muy visual y estética, con una diagramación impecable e impresa en la mejor calidad que no tiene nada que envidiar a otras de todo el país.
Pueden adquirir “WhyNot” al menor precio, lo que demuestra que no tiene un afán comercial, sino de renovar el espíritu editorial de nuestra región. Búsquenlo en las diversas librerías y quioscos de periódicos de nuestra ciudad.

TODAVÍA NO PINTO CANAS / SEGUNDA ENTREGA


Cuadros que hablan

Josué Sánchez

Pintura: Ashánincas
 Escribir para mí no es fácil. Yo no escribo, pinto. Hoy mis cuadros hablarán por mí. A los cinco años me llevaron de la ciudad al campo y pasé mi infancia conversando con las plantas, con las aves, con las piedras que cobijan a los grillos y con las criaturas vestidas de harapos que llaman espantapájaros. Nunca comprendí el porqué de su nombre, si con sus manos de paja dan de comer a los pajarillos y bajo sus sombreros de fieltro anidan los huevos. Así los he pintado, incapaces de asustar, a diferencia de mi vecino, el viejo don Gregorio, que sólo depositaba su ternura en el gallo orgulloso que acompañaba su soledad. Los niños lo mirábamos de reojo, con temor, creíamos que era el guardián del manantial que corría al costado de la chacra de mi abuelo.
Los cuentos de las noches de mi infancia viven aún en el recuerdo de la voz emocionada de mi madre. Ahí cobraban vida don Antonio Atoj, el zorro, y Diguillo Ucucha, el cuy, más listo que el zorro. Negándose a descansar, aventura tras aventura, ellos jugaban sobre mi almohada de niño hasta el amanecer.
No soy yo, le decía a mi madre, son ellos los que no quieren irse a dormir. Afuera, los gatos de la tía Simeona peleaban mientras yo me juraba que algún día los atraparía. Negros, encorvados, listos para escapar al menor descuido, están encarcelados ahora en los lienzos que pinto para fastidiar a los pintores. Mientras, la chismosa de Manuela, mi compañera de la infancia, lo observaba todo, lo oía todo. También a ella debía asustarle el condenado que vagaba trasnochando su mala vida por el mundo de abajo, el Ukupacha.

Telar: Espantapájaros

Ahí, en las historias de mamá, estaba también el Amaru, la serpiente cargada de presagios que en los 80 cayó como un rayo sobre el Perú con los colores de la muerte. Entonces vi cómo acechados por serpientes, osamentas y miedos, los niños encubrieron su tristeza con globos de colores y aprendieron a vivir entre negros charcos de dolor, escondidos tras caretas para no ver cara a cara a la muerte y sus ultramarinos ojos azul profundo, ciegos.
El color de la selva amazónica peruana es muy distinto. La verde azul floresta es mágica y deslumbra. Me perdí tres meses allí. A orillas de los ríos Ene y Apurímac, los nativos machiguengas y ashánincas llenaron mi cabeza de imágenes fantásticas. Así como el río narra la historia en cada estación, en cada crecida, así fluían sus tradiciones alrededor de las fogatas en medio de la espesura llena de los sonidos de las chicharras, los jaguares, los loros, las mariposas, los otorongos, las serpientes de bocas sagradas que guardan el secreto ancestral de los que viven en la selva enajenados por el aroma de las orquídeas, el palo rosa, los bejucos y el diablo fuerte.
Con esos colores y esas historias cubrí 400 metros cuadrados de muro en el Convento Franciscano de Santa Rosa de Ocopa en 1993. Vida para el Dios de la vida. Tiempo atrás, otro mural en la iglesia de Chongos Alto, también en Perú, me había abierto las puertas de Europa. Tengo dos murales en el Santuario de MISSIO y la Iglesia del Espíritu Santo en Aachen, y otro en Litzelstetten, a orillas del Lago Konstanz, en Alemania. Pero Europa es otra historia. (Del blog “Todavía no pinto canas” en BBCMundo.com)

MICROCUENTO:


Boleto de viaje
Óscar Ramírez

Tenía el dinero en el bolsillo, la maleta hecha, los boletos en la cartera. Poco antes de salir una llamada. Colgó, dejó las cosas, se puso el mandil y volvió a la cocina a prepararle la cena.

PERFUME DE MUJER:


Thamar y Amnón

Federico García Lorca



Thamar entró silenciosa / en la alcoba silenciada,/ color de vena y Danubio, / turbia de huellas lejanas./ —Thamar, bórrame los ojos / con tu fija madrugada. / Mis hilos de sangre tejen/ volantes sobre tu falda. /—Déjame tranquila, hermano. /Son tus besos en mi espalda /avispas y vientecillos /en doble enjambre de flautas. /—Thamar, en tus pechos altos /hay dos peces que me llaman /y en las yemas de tus dedos /rumor de rosa encerrada.
Los cien caballos del rey /en el patio relinchaban. /Sol en cubos resistía /la delgadez de la parra. /Ya la coge del cabello, /ya la camisa le rasga. /Corales tibios dibujan /arroyos en rubio mapa.

El adobe: material con tradición plástica


Amador Coca Ames

Chongos Bajo – Foto: Josué Sánchez
El crecimiento de edificaciones en las últimas décadas, como consecuencia de la necesidad básica de vivienda, no se detendrá por ser una emoción humana que cobra una realidad inevitable. En este afán de cómo es o debe ser la vivienda, dada nuestra variedad de necesidades y ambiente, nos lleva a elegir el adobe como material primogénito, y como una propuesta alterna de solución básica en las políticas de vivienda.
El 35% de la población a nivel nacional lo conserva con pasión como material constructivo, tecnología que tiene hondo arraigo en nuestro valle y que data desde la cultura Inca, donde la técnica más importante en mampostería era la del adobe, la tapia —o adobón—, y la quincha; además de ser el patrimonio dejado por nuestros ancestros como tradición cultural, la misma que no debemos negar a nuestros descendientes.
Este material, tratado en nuestro medio artesanalmente, es altamente térmico, acústico y muy compatible a la naturaleza del hogar. Tiene esencia rústica, es decir de textura natural, que envuelve los ambientes con calidez y elegancia, es decir que moldea la forma interna y externa de la construcción con mucho equilibrio y vitalidad.
Construcciones con mucho oficio técnico y estético son la Iglesia Matriz y Copón en Chongos Bajo, CEPROM en el anexo de Paccha, la vivienda del artista Josué Sánchez Cerrón y muchas otras virtuosas, nobles, con señorío y comportamiento portentoso a pesar del tiempo, cualidades innatas que hacen que no consideremos el uso del adobe como atraso ni inferioridad, como absurdamente se diría.
Así, por naturaleza exhiben sus colores y formas: Mito y Orcotuna, entre otros, que proponen y estimulan la tradición genuina dotada de exquisitez plástica, profunda en esencia serrana, imponiendo su arquitectura típica de piedras tratadas, balcones y tejados, entregándonos arte y tradición, que contrasta con la frivolidad de la ciudad carente de identidad, saturada de moles sin espíritu, sin alma, pues no rescata o no sabe rescatar su legado.
En cuanto a la construcción, requerimos conocer pautas para su tratamiento conceptual a través de simbologías simples, a manera de reglas como características, y condiciones de suelo para su base o cimentación, calidad del barro como mortero y tamizado (limo, arcilla y paja, como ingredientes), condiciones de asentado, espesor mínimo de muros en relación a su altura no mayor de 2 niveles, esquemas de distribución del espacio, en este caso racionados, interrelación de muros en los encuentros, cruces, posibles, refuerzos horizontales y verticales.
El adobe como material pesado es también frágil, vulnerable al silencio sísmico, por tanto se debe advertir y dotar cargas de gravedad que sean estables, racionar a menor masa para así ubicarse a menor inercia sísmica. Felizmente, nuestro valle no sufre de terremotos con regularidad. Este tema no es asunto de controversia constructiva, más bien se trata de uno de identidad.

lunes, 22 de octubre de 2012

Solo 4, “440”, del 20 de OCTUBRE de 2012, año IX


LA CITA:

«Yo no milito en las filas de ningún partido político, no me he inscrito en los registros de ninguna agrupación partidarista; mi conducta ha estado normada siempre por la inspiración de mi propia conciencia, en la más absoluta libertad.»

José María Arguedas

LO ÚLTIMO: Iniciamos actividades culturales por edición 444


En el marco de las celebraciones por los 50 años de fundación del diario Correo y nuestra próxima edición conmemorativa 444, desde hoy, en nuestra edición 440º, iniciamos un amplio recorrido por distintas actividades culturales que estamos organizando para nuestra lectoría.
Hoy comienza esta fiesta cultural con la inauguración de nuestra muestra pictórica fotográfica, “Solo 4: otras miradas”, donde homenajearemos a Guillermo Guzmán Manzaneda a 100 años de su nacimiento. También contaremos con la participación de la obra de Josué Sánchez y Daniel Pickens, y de la fotografía de Jorge Jaime, Pool Pua y Ricardo Rodríguez.
Además, en coordinación con el magazine “De la Calle” les presentamos el 1er Unplugged con las mejores bandas de rock de la región Junín, este 27 de octubre, desde las 4 pm, en el auditorio del ICPNA RC, Jr. Ayacucho 169 – Huancayo. Todos están invitados.

Solo 4: otras miradas


Luis Puente de la Vega Rojas

Håkan Rönnblad

 La cultura es como un río que fluye y se entrega a los bosques y pastizales para que se alimenten de él. Si por alguna razón se seca o deja de fluir, estos seres morirían indefectiblemente. Así pasa con nosotros: con cada una de sus vertientes, la cultura nos alimenta, nos revitaliza, refresca y nos da razones para cuestionar nuestro destino, para hacernos de un motivo, para vivir.
Foto: Jorge Jaime Valdez
“Solo 4” ha cumplido nueve años como un medio de difusión cultural y con el aliento fresco, y el deseo palpitante por ser una de las vertientes de este gran río, llega a su edición número 444 para no dejarlo secar. Esta es la razón primordial por la que hemos organizado y les presentamos esta muestra: “Solo 4: otras miradas”, donde exponemos las obras de tres de los más grandes pintores de nuestro país y tres jóvenes fotógrafos, con quienes unimos esfuerzos para que usted pueda disfrutar de su talento. 
Guillermo Guzmán Manzaneda plagó nuestra historia con sus pinturas, con arte hecho de fascinación y candor. Se entregó por completo a su pasión: la acuarela, y dejó un enorme legado cultural que hoy homenajeamos a 100 años de su nacimiento. Exhibimos parte de su obra, gracias a sus amigos que la han atesorado y hoy quieren compartirla con nosotros.
Otro de nuestros expositores es Josué Sánchez, quien nos ha demostrado que la pintura puede convertirse en el más sublime impulso, en la muestra más bella de compromiso y singularidad, pues lo bello y lo colorido, no tienen por qué desligarse de su mundo, ni dejar de expresar aquello que nos importa.
Sin embargo, la pintura de Sánchez es la parte de su obra que más conocemos, pero pocas veces se han puesto al descubierto las formas y los volúmenes que emergen de sus manos: su escultura. Aquí encontramos, además, algunas piezas a las que él ha dado vida, y que hacen de esta exposición una de las más nutridas que hemos podido ver.
ri
Foto: Ricardo Rodríguez Zegarra
El arte de Daniel Pickens impresiona, con el color y las líneas compone rostros, cuerpos, frases, que se deslindan de lo cotidiano para pasar a lo misterioso, para hacerse laberintos en los que uno puede perderse para después volver a encontrase dentro una magnífica explosión de matices que podremos hallar aquí.
La fotografía es un ser enigmático compuesto de sombras y luz, con el cual el hombre ha descubierto la manera de capturar el tiempo y hacerlo imperecedero. Jorge Jaime Valdez por varios años ha cazado instantes, y se ha convertido en uno de los fotógrafos más prolíficos de nuestra región. Él, junto a Ricardo Rodríguez y Pool Pua, otros dos talentosos artistas, han formado la colección fotográfica de esta galería, inundándola de momentos únicos e inmortales, donde el espectador hallará una fuente inagotable de historia, costumbres y belleza, las cuales por las limitaciones de la palabra sería imposible de describir en un medio como este, y que permiten a los visitantes de la muestra admirar nuestras distintas formas de ver.
Este es un regalo para todos nuestros seguidores, para los amantes de la cultura, y todos aquellos que quieran más espacios culturales. Esta exposición ha sido montada con mucho trabajo y ahínco, gracias al auspicio de la Universidad Peruana “Los Andes”, y el deseo de que usted querido lector disfrute de las otras miradas que “Solo 4” tiene para ofrecerle.

COLUMNA: EL BUEN SALVAJE


La cultura de los ensueños

Sandro Bossio Suárez



No hace falta conocer el palacio de la cultura de Varsovia, apenas el de Chipalcingo, en el estado de Guerrero, en México, o el de Arequipa, en nuestro país, para darse cuenta de que las importantes ciudades del interior, si se lo proponen, pueden contar con significativas infraestructuras (y supraestructuras) dedicadas a la cultura.
Huancayo, desde épocas pretéritas, ha arrullado la ilusión de contar con un palacio de esa envergadura, lo que muchos sacrificios le ha costado. El más clamoroso fue, en la década de los sesenta, la pérdida de la casona Piélago (que ocupaba el cuadrilátero derecho de la actual Plaza de la Constitución), derruida para construir la parte cultural del Centro Cívico. Se prometió un verdadero palacio que integraría un teatro y una sala sinfónica, pero, como sabemos, jamás se edificó.
Según los cronistas, en los años veinte Huancayo contaba con más centros culturales que en la actualidad: el principal era el Teatro Dorregaray, importante foco cultural donde recalaban cantantes y actores argentinos. Teníamos, además, pinacotecas y exposiciones permanentes en los casinos, clubes y liceos, y disfrutábamos de ateneos,  colonias y salas de tertulia.
Las cosas han cambiado para mal. Hace dos años, con mi amigo Andrés Longhi, buscábamos infructuosamente un lugar donde montar la hermosa exposición de fotografías de Sebastián Rodríguez. Recorrimos lugres y edificios, y nada aparente encontramos, sino la antigua construcción del Museo Antropológico de la Universidad Nacional del Centro, que albergó la muestra hasta que sus paredes empezaron a ceder con el peso de los cuadros. Entonces caímos en la cuenta de que Huancayo no tiene más la prestancia lustral de antaño. Sus centros culturales han declinado: el de la Universidad Continental terminó por asfixiarse (últimamente se había convertido en un centro social de amigos que se turnaban entre ser ponentes y asistentes) y lo mismo pasó con el de la Alianza Francesa, muerto por inanición apenas nacido.
El Instituto Nacional del Cultura de Junín (hoy Dirección Regional de Cultura), desde que tengo conciencia, se ha dedicado a declarar la intangibilidad de ciertos espacios para no permitir su modernización. Debería aprender de Medellín, Colombia, donde el Ministerio de Cultura declara monumentos históricos pero, al mismo tiempo, invierte en su conservación y reforma. Aquí, lamentablemente, el paquidermo señala qué estos lugares no deben tocarse hasta que se caigan de decrépitos.
Hace dos años presentamos un proyecto a la Universidad Nacional del Centro para construir la infraestructura de su naciente Centro Cultural en el antiguo edificio del Local Central (Bajada de El Tambo), pero, como siempre, la intervención censora del Ministerio de Cultura no lo permitió. Sin embargo, no entendemos cómo fue posible que se consintiera, a unos pasos, derruir el último palacete republicano de la ciudad: el que albergaba el camal, convertido ahora en el Instituto de la Juventud y la Cultura. Podía haberse hecho algo mejor: conservar la fachada y construir por dentro, como se estila en las cultas ciudades del continente. Algo así proponemos para el Centro Cultural de la Universidad del Centro: conservar el frontispicio y construir al interno.
Vivo convencido de que una Dirección Regional de Cultura (que carece de presupuesto, no puede generarlo y termina convertido en una sanguijuela del Estado para agradecer favores políticos) debe su existencia a la propuesta y, sobre todo, ejecución de políticas públicas culturales, y no a quitarle notoriedad a los centros culturales organizando exposiciones y seminarios, labor que la minimiza.
Ya no tenemos la sala de exposiciones de la Casa del Artesano. ¿Dónde está el Palacio de la Cultura proclamado hace poco por nuestro alcalde? Según tengo entendido, la noble idea de construir un palacio para la cultura se ha reducido ahora a un edificio comercial en el antiguo Coliseo Municipal, en cuya azotea se levantará un espacio cultural que, claro, terminará por desaparecer. ¿No pasó con la sala de exposición permanente convertida ahora en la sala de los regidores? ¿No pasó con la vetusta pinacoteca Guillermo Guzmán Manzaneda usada hoy como desván de la municipalidad? Vergüenza causa saber que, por el centenario del nacimiento de este valioso pintor huancaíno, el Instituto Riva Agüero de Lima ha organizado una muestra con sus pinturas, obra que Huancayo, su propia cuna, verá en una mínima proporción gracias a la iniciativa de particulares impulsores del arte que nada le deben a la oficialidad cultural de la región.

WhyNot magazine nº 13


Solo 4



Esta es una revista que convierte y renueva todas las publicaciones hechas hasta hoy en Huancayo. “WhyNot” es un magazine cultural de bolsillo que trata temas diversos de manera breve, pero con artículos de muy buena calidad que gustan y se leen ágilmente. Además, trae una destacada selección de imágenes de temática diversa, y las obras de importantes artistas de nuestro país, como también portafolios dedicados a los fotógrafos más relevantes del arte de la luz.
Esta propuesta es única, ya que ha logrado congregar a escritores, periodistas y articulistas de la mejor data, además de ser, a la vez, una publicación muy visual y estética, con una diagramación impecable e impresa en la mejor calidad que no tiene nada que envidiar a otras de todo el país.
Pueden adquirir “WhyNot” al menor precio, lo que demuestra que no tiene un afán comercial, sino de renovar el espíritu editorial de nuestra región. Búsquenlo en las diversas librerías y quioscos de periódicos de nuestra ciudad.

El Nobel: aciertos, desaciertos y omisiones


Jhony Cahuallanqui



Conferirle a la Unión Europea (UE) el Premio Nobel de la Paz ha suscitado una serie de cuestionamientos respecto a si es meritoria tal distinción a un organismo que tuvo embustera participación en las últimas guerras en Irak, Afganistán y Libia, con los excesos ya conocidos y denunciados. Para muchos, es un reconocimiento tan grotesco como el de 2009, en el que fuera concedido al presidente estadounidense Barack Obama, quien tuvo la desfachatez de sustentar su tesis de la “guerra justa” en su discurso protocolar.
Alfred Nobel en su testamento señaló que este Nobel debía ser otorgado  “…a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz”, por tanto, es legítimo preservar y exigir que tal distinción sea concedida a quien fortalece la paz y no a quien justifica la guerra para imponerla. La paz no se dicta por decreto, es un proceso de respeto sustentado en el diálogo.
La simple nominación  —hace décadas—, de Hitler, Stalin (dos veces) e incluso Mussolini, son traspiés que fueron superados con el reconocimiento justo a Martin Luther King, María Teresa de Calcuta, Nelson Mandela y al Dalai Lama Tenzin Gyatzo, pero el excluir a Ghandi y a Juan Pablo II, son errores que la comunidad internacional siempre  reprochará al Comité Nobel del Parlamento Noruego, encargado del Nobel de la Paz.
En 2010, este nobel recayó en Liu Xiaobo, un disidente chino condenado a prisión por sus ideas incómodas de paz, democracia y derechos humanos, que desde la masacre de Tiananmen —donde sobrevivió—,  busca instituir en el país de Mao Tse-tung. China cuestionó el mérito a Xiaobo, pero felicitó a Mo Yang que se hizo este año del Nobel de Literatura, reconociéndolo “como el primer y único Nobel Chino”, olvidándose también de su natural  Gao Xingjiang que lo alcanzó el 2000.
El Nobel de literatura lo concede la Academia Sueca, que en 2010 lo adjudicó a nuestro  compatriota Mario Vargas Llosa, que comparte el mérito con latinoamericanos ilustres como Octavio Paz, Gabriel García Márquez, Pablo Neruda, Miguel Ángel Asturias y Gabriela Mistral. Sin embargo, la ausencia de Borges, Joyce, Tolstoi, Cortázar, Woolf o Kafka es un desaire imperdonable. Este Nobel se declaró desierto en 1935 y fue rechazado voluntariamente por Jean Paul Sartre y por presión del gobierno soviético, también por Boris Pasternak.
El Nobel de Economía fue incorporado luego por el Banco Central de Suecia y este año le corresponde a  Alvin Roth y Lloyd Shapley, aunque el más recordado sin lugar a dudas es John Nash, cuya vida terminó en la pantalla grande con “A beautiful mind”. Meritorios son los aportes de Joseph Stiglitz, Amartya Sen, Douglass North que han contribuido a la búsqueda de una economía más “sensata” desde diferentes postulados.
El Instituto Karolinska concede el Nobel de fisiología o medicina, que en 2012 corresponde a John Gurdon y Shinya Yamanaka. De otro lado, la Real Academia Sueca de Ciencias ha otorgado este año el Nobel de Física a Serge Haroche y David Wineland y el de Química a Robert Lefkowitz y Brian Kobilka, notable hecho es que Marie Curie fue la única persona en obtener ambos méritos, el primero en 1903 y el segundo en 1911.
De manera general, el Nobel constituye la universalización del conocimiento y un compromiso por un mundo mejor, al menos, esa fue idea de Alfred Nobel, que dicen, vivió atormentado por el uso inadecuado de su mayor invento: la dinamita. 

MICROCUENTO:


Paralelismo

Tanya Tynjälä



—¡Qué horrible animal! —dijo el hombre.
—¡Qué horrible animal! —dijo la oruga.

Ambos se miraban.

PERFUME DE MUJER:


Los 120 días de Sodoma

El Marqués de Sade



Sus ojos eran grandes, negros, y llenos de fuego, su boca extremadamente pequeña, y adornada con los más hermosos dientes que se pudiese sospechar, tenía la lengua delgada, estrecha, de un bello color rojo, y su aliento era más dulce que el olor de las rosas. Sus senos eran rotundos, firmes y blancos como el alabastro, sus flancos descendían deliciosamente hasta el culo más artísticamente formado que la naturaleza había producido desde hacía mucho tiempo. Era completamente redondo, no muy grande pero firme, blanco, rollizo, y sólo se entreabría para ofrecer el agujerito más limpio, más gracioso y más delicado.

Once cuentos



Deseo compartir los cuentos que alguna vez me impactaron o dejaron alguna huella. Este aporte pretende ser una motivación a la lectura. No han sido organizados según la nacionalidad o eje temático, tampoco intenta ser una antología de “mis once mejores cuentos”. Martí decía que “ser culto es la única manera de ser libres”.

“La gallina degollada” de Horacio Quiroga es la historia de una pareja de esposos que tiene hijos que poco a poco muestran deficiencias mentales, después de muchos suplicios creen que dios los ha bendecido con un hijo normal, pero algo trágico va a ocurrir en la cocina mientras estos conversan con la vecina.
“Alineación”, de Julio Ramón Ribeyro, nos enfrenta con nuestros prejuicios raciales. Roberto López es un zambito que busca por todos los medios ser un gringo de verdad, porque está convencido que solo así logrará la felicidad.
“El cuentero”, de Edgardo Rivera Martínez, es una amena historia que nos deja con la misma sensación que al datero, que no sabe a ciencia cierta si en esa reunión de amigos se le apareció el mismo diablo o fue un sagaz ladrón que sembró cizaña.
“Superviviente”, de Stephen King, es una historia de canibalismo, de supervivencia en situaciones extremas, Richard Pine ha quedado varado en una minúscula isla y debe sobrevivir de cualquier manera.
“Una noche de espanto” de Antón Chejov. Una noche cualquiera al regresar a su vivienda, el personaje se enfrentará con lo más terrorífico de su vida que lo terminará postrando en un hospital.
“Cachorro de tigre”, de Enrique López Albújar, nos cuenta las maldades del hijo de un criminal. El juez que lo acoge en su casa experimenta las peores atrocidades que puede cometer este niño nacido de la mala sangre.
 “El gigante egoísta”, de Oscar Wilde, es una tierna historia de reconciliación, de amor y perdón más allá de la muerte. De un encuentro con Dios sin esos “intermediarios” fanáticos babilónicos que tanto daño le han hecho a la raza humana.
“El gato negro”, de Edgar Allan Poe, es un encuentro con todo aquello que está más allá de los sentidos y de toda lógica. Pluto, más precisamente los ojos de Pluto, trastorna al amo quien progresivamente irá cambiando sus estados anímicos hasta llegar al borde de la locura.
“Anacleto Morones”, de Juan Rulfo, es la historia de unas mujeres que viajan desde Amula a buscar a Lucas Lucatero, ellas quieren que este personaje sea el testigo de los “milagros” que ha realizado un hombre libidinoso llamado Anacleto.
“Las ruinas circulares”, de Jorge Luis Borges, y “Continuidad de los parques”, de Julio Cortázar, son dos cuentos que podríamos llamar de confrontación con la mente, son relatos en los que el lector no debe estar desprevenido, uno de ellos nos propone la siguiente hipótesis: ¿qué pasaría si nosotros los seres humanos somos en realidad producto de un ente que nos está soñando?” Y el segundo, ¿Cómo asumirías el hecho de que el personaje de la obra que estás leyendo quiere asesinarte?