viernes, 10 de agosto de 2012

La imaginería Gonzales para el mundo


Solo 4

Foto: Jorge Jaime Valdez - Imaginería Gonzales

La imaginería y los mates burilados, como expresión de nuestro  arte y de la tradición popular Wanka, estuvieron bien representados en el festival Santa Fe International Folk Art, realizado del 13 al 15 de julio en la ciudad de Santa Fe, Nuevo México, EE. UU., considerada como la metrópoli del arte popular del mundo por la UNESCO.
Se trata de Pedro González Paucar y su hermano Javier, herederos de la tradición familiar de la Imaginería Wanka, cultivada desde hace varias décadas en el pueblito de Aza, en El Tambo. Asistieron llevando su amplia producción de esculturas policromadas en maguey, de las que destacaron las representaciones de danzas de la región, las máscaras, sus imágenes religiosas y, por supuesto, las hermosas cruces de mayo con sus 33 pasiones, además de las figuras escultóricas con temas de la vida campesina andina, sociales e míticas.
Como se sabe, Pedro y Javier son artistas reconocidos a nivel internacional y sus obras se encuentran en museos y colecciones de Alemania, Suiza, Holanda, Austria, Francia, EE. UU., Ecuador, Brasil, entre otros; pero principalmente en la exposición permanente del  Museo Internacional Folk Art de Santa Fe, considerado el más grande y completo del mundo en artes tradicionales.
El oficio lo heredaron de su abuelo Pedro Abilio (Gran Maestro, reconocido con el Premio Nacional en 1996), quien, antes de que los Gonzales supieran leer o escribir, ya los había aleccionado sobre las artes y el trabajo manual sobre el maguey.
Foto: Jorge Jaime Valdez - Imaginería Gonzales

El arte del Mate Burilado de Cochas Chico y Grande estuvo representado por Bertha Medina, proveniente de una familia de destacada trayectoria, hija del reconocido artista Evaristo Medina. Ella se hizo presente con mates finos de “fondo negro” llenos de historias. La delegación peruana estuvo representada también por artistas de Ayacucho y Cuzco.
En esta exposición se compartió con 154 artesanos de más de 50 países del mundo, quienes fueron seleccionados con un año de anticipación por un comité  integrado  por Suzanne Seriff, del departamento de Antropología de la Universidad de Austin Texas; Marsha C. Bol, Directora del Museo Internacional Folk Art; Corinne Kratz, profesora de Antropología de la Universidad Emory; Felicia Katz, curadora del Museo Asiático del Internacional Folk Art; Martha J. Egan, autora y experta en el Arte Popular Latinoamericano; entre otras personalidades que primaron, para su convocatoria, la trayectoria del artista, su reconocida  maestría, y la transmisión de conocimientos heredados de padres a hijos, cuidados por generaciones y  donde se ha mantenido su identidad cultural.
Esta exposición atrajo a más de 20 000 personas entre coleccionistas, representantes de museos, funcionarios, especialistas, artistas  y visitantes en general. Es una muestra muy singular, pues permite adquirir las obras de arte de todo el mundo y, a su vez, conocer personalmente a sus creadores. 
    El Santa Fe Folk Art se realiza anualmente y cobra mayor relevancia conforme pasan los años. El próximo cumplirá una década,  y se está programando  desarrollar una celebración especial. Por ello esperamos  que nuestros artistas seleccionados estén a la altura y reciban el  apoyo de las instituciones gubernamentales, como lo hacen los países vecinos, que les  otorgan a sus representantes las respectivas credenciales como Embajadores Culturales, asumen sus gastos de estadía y pasajes, les elaboran catálogos, publican algunos libros, les asignan personal de la embajada, entre otras ventajas, porque reconocen que este evento es  una  gran ventana para dar a conocer la cultura de su país al mundo.

Víctor Matos y los colores del mundo andino


Juan Carlos Suárez Revollar

La pintura en Huancayo tiene a unos pocos y prestigiosos representantes, entre los cuales la obra de Víctor Matos se alza como un valioso hallazgo en el arte de la región Junín.



«En primer lugar, conozco los Andes», dice Víctor Matos, pintor representativo de Huancayo nacido en 1933. «En los Andes está el trabajo del hombre, la belleza de la mujer campesina, la hermosura del paisaje, y sobre todo, la riqueza profunda de los mitos andinos».
En cada trazo suyo se encuentra la historia del valle, y en esa línea, la historia del propio pintor: nacido en la provincia de Yauli en 1933, por sus ojos han pasado miles de imágenes, aún claras, de las costumbres de la zona, incluso aquellas que el tiempo ha terminado por relegar.
Su pintura son colores superpuestos de aquel mundo que, cuando niño, contemplaba como algo cotidiano: a la “cutuncha”, una aldeana vestida con cotones, pero que ya lleva desaparecida varias décadas. «Yo tuve contacto con aquellas personas que ahora ya no están», dice Víctor Matos.
Entonces había unos obreros que trabajaban en las construcciones, vestidos con camisas blancas de bayeta y pantalones negros, que amasaban el barro con los pies para hacer la quincha y los adobes. Todo ello aparece en la pintura de don Víctor.
«Mi pintura tiene la intención de mostrar la imagen del personaje de esa época que concuerde con la historia, la vivencia y la mitología de aquella época», nos dice. «El objetivo de mi pintura es darle valor al color. No soy una persona triste, y el color lo alegra más a uno, el color es alegría».
Su pintura, llena de colorido, retrata a los Andes con alegría y calidez. «El hombre andino no ha sido un personaje triste. Fue el deseo de avasallarlo y sojuzgarlo el que intentó quitarle su vida, sus sentimientos, y lo mostraba triste, tocando su quena junto a su llamita», añade.
Víctor Matos se gana la vida ilustrando, dibujando, y en sus ratos libres —que son más bien pocos— pintando. Como él, en su familia su hijo mayor le ha seguido los pasos, y es un respetado ilustrador de la zona. 
Su práctica es tan mutable, que en sus ilustraciones puede incluso ayudarse de técnicas modernas como el retoque digital. Pero definitivamente, es en sus trabajos a mano donde su obra alcanza su mayor nivel.
«¿Siente nostalgia por la progresiva desaparición de ese mundo retratado en sus pinturas?», le preguntamos, y él responde con un no rotundo. El objetivo de su obra, nos dice, «es rescatar y reforzar la identidad de este pequeño gran pueblo que es ahora Huancayo».

IMPRESCINDIBLES / JAZZ:


Selección y textos: Roberto Loayza

A Love Supreme

John Coltrane

Fue a fines de 1964 que se registró una de las grabaciones más importantes de todos los tiempos, la perfección innovadora de Coltrane en lo más alto, sumado a su creciente espiritualidad, lograron este milagro, acompañado como de costumbre por Elvin Jones, McCoy Tyner y Jimmy Garrison. Poco más de media hora dividida en cuatro partes: desde el inicial “Acknowledgement”, pasando por la furiosa belleza de “Resolution”, el viaje casi religioso de “Pursuance” y el orgasmo místico de “Psalm”. Impensable cualquier colección iniciática de jazz sin este disco.




The Black Saint And The Sinner Lady

Charles Mingus

“El santo negro y la dama pecadora” es el disco de vanguardia jazzera por excelencia. Un vistazo a un alma torturada, el alma de Charles Mingus. Una maravillosa obra conceptual que nos invita a visitar los lugares más recónditos del amor y la eterna lucha por alcanzarla. Preñada de colores, ritmos, texturas e infinidad de emociones. Acompañado de una orquesta de once ejecutantes, este “ballet” de seis movimientos queda como el primer ejemplo de la comunión entre tecnología y virtuosismo. Curiosamente, en el “tracklist” incluyen citas del psicólogo del gran Mingus.



In A Silent Way

Miles Davis

Ya reseñamos “Kind Of Blue”, el mejor disco de jazz que se haya grabado, pero entre los imprescindibles destaca otra grabación del enorme Miles, “In A Silent Way”, un álbum, sin duda, más complicado, sin melodía, solo oscuridad, éter, humo. Pocas veces tantas estrellas de la música se juntaron para una sesión, y sólo Miles podía juntarlos: Wayne Shorter inundando espacios, John McLaughlin con esa guitarra que llena todo, Chick Corea, brillante y elocuente, en un mano a mano con Herbie Hancock, en una de esas grabaciones que cada vez más nos llevan a la conclusión de que todo tiempo pasado fue mejor.


COLUMNA: UN MUNDO PERFECTO


Batman: El caballero de la noche asciende

Jorge Jaime Valdez



La semana pasada comentamos “El sorprendente Hombre Araña”, destacando sus méritos, pero después de ver “El caballero de la noche asciende” queda como un juego de niños. La última entrega de Batman es una película poderosa y muy superior al héroe arácnido de Marvel.
Christopher Nolan es el director de la saga del héroe más popular y querido de DC Comics: “Batman inicia”, “Batman: El caballero de la noche” y “Batman: El caballero de la noche asciende”. Esta reciente cinta es tan buena o mejor que la anterior. La discusión estará abierta para determinar cuál de las dos es superior, como sucede siempre que se habla, por ejemplo, de “El Padrino”: determinar si es mejor la primera o la segunda es una discusión sin fin.
Probablemente, la parte anterior de Batman es considerada superior a ésta por la presencia magnética del Guasón, interpretado por el fallecido Heath Ledger que compuso a uno de los villanos más inquietantes y mejor logrados de la historia del cine.
El Guasón hizo que Batman pasara a un segundo plano y se robó el protagonismo. En el filme que nos ocupa, el enemigo de Batman es Bane, un personaje muy logrado, sin llegar al registro realmente psicótico del enemigo anterior.
En “El caballero de la noche asciende”, vemos que Batman es superado en fuerza por Bane y que Ciudad Gótica es secuestrada por el mal. Bruce Wayne volverá después de muchos años de autoexilio a vestirse de murciélago para defender a los ciudadanos de las fuerzas malignas. La visión de Nolan, como en las cintas anteriores, es sombría; sin embargo, en esta última, su lectura es más apocalíptica y pesimista, Ciudad Gótica nunca lució tan desolada y Batman jamás pareció tan frágil e inseguro.
Este personaje de historieta es uno de los más trabajados desde el punto de vista psicológico. Bruce Wayne es un ser oscuro, complejo, rico materialmente así como en los diversos matices de su personalidad. Es soberbio y excéntrico, a la vez que compasivo y justo.
La historia que nos presentan ahora es notable en cuanto a datos escondidos, de a poco vamos descubriendo una serie de hechos sorprendentes, que obviamente no revelaremos. La película, a pesar de su largo metraje —más de dos horas y media—, es entretenida y no decae en ningún momento.
El reparto es impresionante, la música siempre adecuada para crear atmósferas y ritmos, la fotografía soberbia, y el guión sorprendente para añadir datos que logren cerrar todos los vacíos que podrían quedar como resultado de una historia tan larga y arriesgada, con tantos personajes y situaciones. Pero, como nada es perfecto, la copia que trajeron a nuestro único cine local llegó doblada al español, esto quiere decir que llegó mutilada.
El lenguaje audiovisual, propio del cine, está compuesto por imágenes y sonidos en una proporción de cincuenta por cincuenta. Si les quitamos la voz original a los personajes —que están en inglés— y nos llega sólo en español, les estamos despojando de mucho.
Parte importante de la riqueza del filme está en la voz propia de los actores, no es lo mismo escuchar a Christian Bale, Morgan Freeman, Gary Oldman, Anne Hathaway, Marion Cotillard o Michael Caine hablando en su idioma original que doblados por mexicanos. Debió llegar alguna copia subtitulada, para disfrutar del audio original, pero eso es pedir mucho para Huancayo. Todas las películas taquilleras y masivas llegan dobladas como si la gente aquí no supiera leer. Considerando, además, que ésta no es una historia para niños, sino para adultos, por su complejidad y violencia. De todas formas merece verse.
“Batman: El caballero de la noche asciende” es un notable cierre para una de las mejores trilogías que produjo el cine norteamericano reciente.

MICROCUENTO:


Bitácora alternativa

Daniel Salvo



Hace miles de años, éramos los dueños de estas tierras, hasta que llegaron los invasores y nos las quitaron. Tuvimos que adaptarnos, esperando el momento de la venganza. Algunos olvidaron nuestro verdadero origen. Otros mantuvimos el recuerdo. Hasta que por fin, en este Año del Señor de 1492, retornamos a las tierras que un día fueron nuestras, para recobrarlas y vengarnos…

PERFUME DE MUJER:


“El Limpiador”

Rocío Silva Santisteban



El Limpiador se estremeció porque de golpe pudo ver y sentir, bajo el sopor de la yerba, el cuerpo de aquella: sus piernas largas y sus pechos inmensos cayendo sobre su cara cuando la penetraba con fuerza, como un animal. Había deseado tanto que esas uñas rojas le rompieran el polo mientras se la cargaba de espaldas. Un ligero temblor le obligó a cerrar las piernas. Se sabía de memoria las formas de su cintura, de sus caderas, de esa falda apretada que le formaba el culo cuando caminaba meneándose con su carga de ropa hacia el fondo del terraplén.

José Oregón invitado a Colombia


Solo 4



El destacado escritor José Oregón Morales ha sido invitado a diversos certámenes culturales en Colombia. Del 03 al 12 de agosto próximo, actuará en el Festival de Cuentería “Entre cuentos y flores”, en Medellín. Del 14 al 23, participará en el Festival de Cuentería “Pura Palabra” de Bogotá, y finalmente del 26 de agosto al 03 de setiembre se presentará en la ciudad de Cúcuta durante el IV Festival Internacional de Cuenteros.
En cada una de las ciudades regalará su talento con dos funciones de gala de sus espectáculos unipersonales de “cuentería”, y participará en seis funciones de extensión junto a otros narradores internacionales. Asimismo, dará charlas y talleres sobre diversos temas relacionados a la narrativa oral.

Sobre Arrasados y otros cuentos


Alberto Echegaray Ortega



“Arrasados y otros cuentos” (Acerva, 2012) recibe su título del de uno de los mejores cuentos de Zein Zorrilla (autor conocido por la que es una de las grandes novelas andinas de las dos últimas décadas: “Dos más por Charly”). Trata de la violencia política en nuestro país, y presta su nombre a esta impactante colección.
Acompaña a esta antología “Ningún muerto es ajeno”, otro impactante cuento sobre la violencia política que asoló, principalmente, la sierra. Junto con “Arrasados”, hace un neurálgico muestreo de lo que fue el terrorismo; un conflicto sin patria, sin bandos de ningún tipo, porque ahí todos pierden.
Otros cuatro cuentos acompañan a esta colección, que tienen la virtud de ser los más legibles de toda la narrativa de Zorrilla. “El harem de Tony Flags” muestra a un patético conquistador, y lo retrata tan bien, que se convierte en uno de los mejores cuentos de toda la colección.
“Fiesta de promoción” trata, de manera sutil, del problema del tráfico de drogas, que puede enriquecer o empobrecer, en apenas un momento, y según las reglas de la suerte, al que más.
La imprecisión de “Mariposa Barbarán” es su mayor virtud. El cuento más difícil de la colección, pero también uno de los más bellos. Y “Maestro soldador” es otro gran cuento, uno de los más extensos, un cuento de amor, a pesar de todo.
Los héroes de Zorrilla no hacen grandes hazañas, no conquistan grandes junglas ni viajan por las galaxias. Simplemente son personas como nosotros. Y ahí están las magnánimas cosas que pueden hacer, grandes y posibles cosas en la vida del ser humano.

domingo, 29 de julio de 2012

I Concurso Nacional de Cuento “Premio Solo 4”




El Suplemento Cultural “Solo 4” del diario Correo de Huancayo, en el marco de las celebraciones por los 50 AÑOS DE FUNDACIÓN DE CORREO en la región Junín, y la edición 444 de su suplemento, con la finalidad de contribuir a la producción literaria de nuestro país, convoca al I Concurso Nacional de Cuento “Premio Solo 4”, con arreglo a las siguientes bases:

Bases:

1.    Podrán participar todos los autores interesados mayores de 18 años.
2.    Cada participante podrá presentar hasta dos cuentos.
3.    Los participantes concursarán bajo seudónimo por cada cuento presentado.
4.    El tema es completamente libre.
5.     El cuento deberá ser INÉDITO, escrito en español, y no haber sido presentado con anterioridad a otro concurso nacional o internacional cuyo fallo esté pendiente.
6.    La extensión máxima será de 1200 palabras, digitadas a doble espacio, en fuente Arial 12.
7.    Los trabajos se presentarán en las instalaciones del diario Correo, Jr. Cuzco N° 337 – Huancayo, en un sobre de manila tamaño A4 CERRADO dirigido a: I Concurso Nacional de Cuento “Premio Solo 4”;  que deberá contener:
a)  El cuento impreso por una sola cara en papel A4, en TRES EJEMPLARES LEGIBLES, debidamente compaginados, numerados en el extremo inferior derecho. Cada ejemplar impreso deberá contar con una carátula en la que se consignará el nombre del cuento y el seudónimo del participante.
b)  El cuento en soporte electrónico, es decir grabado en un disco compacto (CD), rotulado con el título del cuento y el seudónimo del autor.
c)  Un sobre tamaño carta o similar CERRADO, que en su exterior consigne el correspondiente nombre del cuento y seudónimo, y en su interior una página con los nombres y apellidos del autor, lugar de nacimiento, dirección domiciliaria, dirección electrónica, teléfono (imprescindible) y un breve resumen biográfico, además de una fotocopia simple del documento de identidad por ambos lados (DNI).
8.    La fecha y hora límites de recepción de los trabajos será el viernes, 05 de OCTUBRE de 2012, a las 6:00 pm. Los trabajos enviados por correo serán considerados válidos siempre y cuando se registre en el matasellos la fecha y hora mencionadas.
9.    El Jurado Calificador estará conformado por tres escritores de reconocido prestigio nacional e internacional, y se dará a conocer junto a su veredicto.
10. El Jurado Calificador elegirá tres trabajos ganadores, que se harán acreedores a los siguientes premios:
1er puesto: S/. 1,000.00 (Mil Nuevos Soles) y diploma de honor.
2do puesto: S/. 700.00 (Setecientos Nuevos Soles) y diploma de honor.
3er puesto: S/. 300.00 (Trescientos Nuevos Soles)  y diploma de honor.
Además, según su criterio, elegirán a los cuentos finalistas que serán reconocidos con Menciones Honrosas.
11. El cuento ganador, el segundo y tercer lugar serán publicados, indefectiblemente,  en la edición especial n° 444 del Suplemento Cultural “Solo 4” del diario Correo de Huancayo. Además, junto a los finalistas, serán publicados en los sitios web oficiales de “Solo 4”, en Facebook y en el respectivo blog.
12. El fallo del Jurado Calificador será INAPELABLE y se publicará 30 días después del cierre de convocatoria, en el diario Correo y en su suplemento “Solo 4”.
13. Finalizado el concurso, los trabajos que no hayan sido premiados serán incinerados.
14. La participación en este certamen implica la ACEPTACIÓN DE TODOS LOS PUNTOS antes señalados.
15. Cualquier omisión de cualquiera de los estamentos en las presentes bases implicará la inmediata descalificación del cuento concursante.
16.  Los casos no previstos se resolverán a criterio del Jurado Calificador y la organización.

                                                                                     Huancayo, julio de 2012.

Solo 4, “428”, del 28 de JULIO de 2012, año IX


LA CITA:
“Si jamás un ser humano se hubiera permitido, por el motivo que fuese, comprometer la causa de sus efectos domésticos, Grecia no hubiese caído en la esclavitud, César habría salvado a su país, América se hubiera descubierto más pausadamente y los imperios de México y del Perú no hubieran sido destruidos.”
Mary Shelley,  Frankestein

LO ÚLTIMO: Fiestas patrias: una razón más para celebrar nuestra cultura


La firma del Acta de Independencia del Perú se hizo el 15 de julio de 1821, en un cabildo que encabezó el general José de San Martín en Lima. Este documento de incalculable valor para nuestra historia fue redactado por Manuel Pérez de Tudela, un letrado arequipeño que más tarde sería Ministro de Relaciones Exteriores.
Hecho esto, el sábado, 28 de julio, en una ceremonia pública en la Plaza Mayor de Lima, San Martín dio su célebre discurso: “Desde este momento el Perú es libre e independiente por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que dios defiende. ¡Viva la patria! ¡Viva la libertad! ¡Viva la independencia!”. Así repitió en la plazuela de La Merced, y frente al Convento de los Descalzos de la capital, en cada una frente a más de 10 mil personas. ¡Felices Fiestas Patrias! Celebremos nuestra libertad, historia, riqueza, gastronomía, tradiciones, artes, todo aquello que nos hace únicos e incomparables: nuestra cultura.

Cherman, hecho en Perú


Cherman Kino Ganoza, es, tal vez, el mejor artista gráfico del Perú. Su pasión y talento nacen del cómic, y desembocan en una marea incontenible de creatividad con su colección “Superhéroes de la patria”: peruanos célebres de todos los tiempos retratados con Pop Art sobre carteles que buscan rescatar nuestra identidad. Su muestra está abierta a todos en Real Plaza, donde lo encontramos y pudimos hacerle esta corta entrevista.

Luis Puente de la Vega Rojas


¿Cuándo descubres tu gusto por el arte?
Eso va evolucionando con el tiempo, pero así como dicen que hay niños que nacen con el pan bajo el brazo, creo que yo nací con un lápiz bajo el brazo.
Nací en 1969, pase una infancia increíble. Lima, en ese tiempo, estaba abarrotada por el mundo de las historietas, el Perú era un país que consumía lo que el mundo consumía, era fantástico.

Háblanos sobre “Crash Boom Zap”?
Desde que era pequeño siempre soñé con tener una publicación propia de historietas. “Crash Boom Zap” nace en 1993, pero se publicó por primera vez el año 1998. Nunca se dejó de editar, pero sí de publicar, la última vez fue en el 2005 ó 2006. Nace para generar una estabilidad económica y laboral que me permita hacer de este proyecto lo que yo siempre quise hacer. La primera vez se publicaron 10 mil ejemplares gratuitos, que fueron repartidos en todos los lugares.

¿Cómo defines tu arte?
Lo mío es una propuesta gráfica, es el “pop” que viene del cómic. Cada persona crece en un contexto social distinto, dentro de ese contexto yo me jacto tal vez de ser un Andy Warhol o Roy Lichtenstein del Perú, pero con mi propio sello y mi propia habilidad.

¿Consideras la “K” como tu sello personal?
Es alucinante como se está utilizando la “K” en estos tiempos. Los chicos ahora usan bastante la comunicación rápida donde se utiliza mucho las abreviaturas.
El espacio que me dan para editar es muy pequeño, la “K” además de ser figurativa, es una letra muy gráfica, entonces decidí cambiar la “K” por las demás consonantes que tienen el mismo sonido fonético. Es como una clave y una cosa muy personal. La “K” es una letra con mucho carácter y que tiene una presencia fuerte, además claro de que ahorra bastante espacio en mi escritura (risas).

Ahora estás en Huancayo con la colección “Superhéroes de la patria”, dinos ¿por qué la concebiste?
Ahora, los jóvenes que estudian diseño se jactan de tener todas las ventajas. Yo comencé en un estado de crisis en donde la gente no me pagaba por lo que hacía, pero era una época donde la creatividad, el arte y la cultura sobraban.
Me volví entonces, un poco, diseñador de esta cultura. Después de 15 años de estar harto de que la gente no valorara todo el trabajo que realizaba, empecé a hacer ese trabajo para mí.
Al final de todo, me di cuenta de la falta de identidad que padecemos los peruanos, y me di cuenta, también, de que al Perú le hacía falta una colección de personajes ilustres que marquen la verdadera identidad peruana.

¿Cómo te va con “Chermany”, tu tienda, y con “Faite”, tu marca? ¿El peruano promedio consume cultura?
Bueno, precisamente no es la empresa que yo hubiese querido que sea, pero sí ha servido para masificar de alguna manera ciertos productos. La tienda oficial que yo tengo es “Chermany”, que es como mi propio país en el Perú. “Faite” es la herramienta que ayuda a difundir lo textil.
Hay un dicho en los textiles que dice: “Yo te vendo arte, pero te regalo cultura”, a la gente no le importa comprar arte con cualquier tipo de contenido, además está en la libertad de hacerlo. En realidad, lo que yo estoy buscando es masificar la peruanidad.

Los huancas de Chachapoyas


Manuel F. Perales Munguía



A poca distancia al norte de la ciudad de Chachapoyas, actual capital del departamento de Amazonas, se encuentra el pueblo de Huancas, en la parte alta de una estribación montañosa, a poco más de 2500 m.s.n.m., que se eleva entre los cursos de los ríos Sonche y Utcubamba. Hoy, Huancas tiene la categoría de distrito perteneciente a la provincia de Chachapoyas; sin embargo, su historia es bastante antigua y encierra un particular interés para los habitantes de Huancayo y del Valle del Mantaro, toda vez que existen indicios que permiten suponer que sus orígenes se remontan a los tiempos del Tahuantinsuyu, cuando los incas movilizaron a numerosos grupos de pobladores de nuestra región, para reubicarlos en distintas partes de la geografía de su imperio en calidad de “mitmaq” o “mitmaqcuna”.
La tradición oral que aún subsiste entre las personas de mayor edad en Huancas guarda alguna relación con las afirmaciones que décadas atrás hiciera el historiador Waldemar Espinoza, quien señaló que fue “la región septentrional de Chachapoyas” en donde se reasentó gente oriunda del Valle del Mantaro, que en su versión habrían sido “deportados” en represalia a la tenaz resistencia que opusieron ante la conquista inca, que culminó con el sitio y la toma de Siquillapucara, la “capital” del “reino huanca”.
En otras ocasiones ya hemos señalado nuestra discrepancia con la tesis del “reino huanca” de Espinoza, sin embargo, es bastante claro que luego de la conquista inca del Valle del Mantaro, por lo menos un grupo de sus habitantes fue trasladado al norte de Chachapoyas, aunque no necesariamente en calidad de “deportados”. Los “mitmaq” constituyeron una institución social clave en la economía política de los soberanos del Cusco y que cumplía papeles de orden diverso, desde producción de bienes necesarios para la economía redistributiva del Estado, hasta espionaje. En el caso de los Huancas de Chachapoyas, se deben hacer investigaciones que nos permitan conocer por qué razón fueron llevados precisamente allá y con qué intención.
En este contexto, resulta interesante que hoy en día Huancas es conocida en la región de Chachapoyas como una comunidad eminentemente alfarera y agropecuaria, cuyas mujeres, en forma exclusiva, mantienen el arte de la elaboración de una cerámica que destaca por sus características tradicionales, razón por la cual ha sido objeto de investigaciones a cargo de antropólogos y arqueólogos, y también acaba de merecer el reconocimiento como “Patrimonio Cultural de la Nación” por el Ministerio de Cultura. De este modo, esta cerámica es considerada hoy un elemento fundamental en la construcción y afirmación de la identidad de los pobladores de Huancas, indispensable en la interacción que ellos mantienen con los habitantes de las demás localidades vecinas cuyas raíces históricas y culturales son distintas, razón por la cual existe también una rivalidad entre ellos, la misma que se remite a tiempos ancestrales.
Con motivo de las presentes celebraciones patrias, reiteramos nuestro llamado a la reflexión acerca de la necesidad de tomar en cuenta la imbricada realidad que caracteriza al Perú de nuestros días y que muchas veces dificulta la tarea de entenderlo en su real dimensión. La actual configuración de nuestros pueblos están indesligablemente vinculada a procesos históricos acaecidos en el pasado, como vemos en el caso de los huancas de Chachapoyas. Por esa misma razón es que consideramos que deben escucharse las voces de aquellos y aquellas que se ocupan del estudio de esa realidad compleja, a fin de trazar mejores derroteros para el futuro.

COLUMNA: El buen salvaje


Largo tiempo el peruano oprimido

Sandro Bossio Suárez

El propio José Bernardo Alcedo confiesa en su libro “Teoría Elemental de la Música” que las letras de nuestro Himno sufrieron algunas modificaciones y que en la versión inicial no figuraba la estrofa más conocida: «Largo tiempo el peruano oprimido...». Y, en efecto, en 1824, poco tiempo después de la victoria de Ayacucho, el capitán José Hipólito Herrera publicó el “Álbum de Ayacucho”, donde aparece la letra del Himno Nacional con el coro y solo cuatro estrofas, excluyendo a las otras.
En 1853, el poeta Manuel Nicolás Corpancho publica en su libro “Lira Patriótica del Perú” una versión del Himno con solo tres estrofas. A fin de mejorar literariamente el himno, Corpancho corrige en su integridad la estrofa que se refiere a Lima y suple las dos líneas finales de la que él consideraba la quinta estrofa.
El Club Literario de Lima, en 1874, solicita por medio de Luis Benjamín Cisneros y Eugenio Larrabure y Unanue, cambiar totalmente la parte literaria del Himno Nacional. La petición incluía convocar a un concurso para el 28 de julio de ese año, en vista de la enorme cantidad de errores que habían detectado. El pedido fue aprobado y toda Lima se llenó con las convocatorias para el concurso. Sin embargo, la ciudadanía no vio con buenos ojos esta decisión y rechazó la convocatoria; de modo que por ese año el Himno quedó tal cual.
Las intenciones de reforma se cristalizaron durante el gobierno del presidente Eduardo López de la Romaña: por Resolución Suprema de fecha 8 de mayo de 1901, se restauró por completo la música, encargándole la labor al maestro Claudio Rebagliati, y se convocó a un concurso para elegir una nueva letra que sustituyera a la compuesta por De La Torre Ugarte debido a que la original era lesiva a España. Uno de los miembros del jurado calificador fue el tradicionista Ricardo Palma, quien estuvo de acuerdo con el cambio de las estrofas, pero sugirió no cambiar el coro.
El ganador de las justas fue el gran poeta José Santos Chocano, quien se presentó con el seudónimo de Improntu. Ese año, en una velada literaria y musical en el Teatro de Lima, realizada para recaudar fondos para la construcción de un monumento en memoria del coronel Francisco Bolognesi, se ejecutó por primera vez el nuevo Himno Nacional. Éste llegó a cantarse en las escuelas fiscales y los colegios secundarios toda la primera década del siglo XX. Cuenta la historia que Santos Chocano no recibió al final el premio, una medalla de oro, por misteriosas decisiones gubernamentales. Luis Alberto Sánchez, en un artículo publicado en el diario La Prensa, publicado en 1974, se recuerda entonando las estrofas del nuevo himno.
Pero, una vez más, el consenso público rechazó las innovaciones y exigió el retorno a las letras originales, cosa que se hizo a partir del  26 de febrero de 1913, mediante la ley Nº 1801, durante la presidencia de la República, de don Guillermo Billinghurst. Él, además, declaró intangibles tanto la música como la letra de nuestro Himno para que no hubiera más cambios futuros.
Ahora bien, en el Himno Nacional original no figura la estrofa que habla de «indolencia de esclavos, humillada cerviz y ominosa cadena». Al parecer, esta estrofa de autor anónimo fue incluida en alguna fecha indeterminada. Según el historiador Gustavo Pons Muzzo, esta estrofa reflejaría la situación de los esclavos en el país y que sería una de las tantas canciones que los esclavos entonaban en esa época. El historiador defiende la hipótesis de que un error en una publicación de 1859, que incluyó el texto apócrifo, inició la confusión.
En 2004, el Tribunal Constitucional restituyó la integridad literaria del Himno Nacional, y así se suplió la estrofa apócrifa con la sexta original, esa que dice: «En su cima los Andes sostengan la bandera o pendón bicolor…», a la que hasta ahora no conseguimos acostumbrarnos.

IMPRESCINDIBLES / PATRIOS:


Selección y textos: Sandro Bossio Suárez

Los Patriotas de Lima en la noche feliz

Miguel del Carpio

Obra teatral, considerada la primera pieza dramática que se dio después de la declaración de la independencia, atribuida a Miguel del Carpio (aunque siempre se publicó sólo con las iniciales M.C.). Fue estrenada el 1 de agosto de 1821. Se desarrolla en torno a la alegría de los patriotas limeños suscitada por el ingreso a la capital del Ejército Libertador. Fue puesta en escena por la compañía en que actuaba Antonio Barbeíto y la célebre Teresa Navarrete, conocida como “La Templadora”.



Lira patriótica del Perú

Manuel Nicolás Corpancho Alarcón

Antología poética de los mejores poemas patrióticos del país, publicada en 1853 y compilada por Manuel Corpancho Alarcón. Contiene poemas inspirados para levantar el espíritu patriótico peruano cuando se temía un conflicto bélico con Bolivia. Su autor, un mártir de la diplomacia peruana y eximio poeta, fue un representante temprano del romanticismo en el Perú, cultivó la poesía lírica, épica y dramática.



El pueblo del sol

Augusto Aguirre Morales

Publicada en 1927, esta novela épica, incluida dentro de la tendencia del «incaísmo modernista», es el resultado de una larga y paciente investigación por parte de su autor, quien se apoyó en los descubrimientos de Max Uhle y Julio C. Tello. Debido a ese bagaje, el libro incluye por primera vez, al lado de una poderosa historia ambientada en el Tahuantinsuyo, información valiosa acerca de las culturas preincas y nos hace testigos de la inhumana reducción de los chinchas, la guerra contra los chancas, las intrigas palaciegas y muchas otras situaciones históricas de la época incaica.

COLUMNA: UN MUNDO PERFECTO


El sorprendente Hombre Araña: aprendiendo a ser un héroe

Jorge Jaime Valdez



Las fiestas patrias en nuestro país se caracterizan por traer una gran cantidad de “blockbusters”, películas llenas de efectos especiales y de acción trepidante que sólo buscan entretener a los espectadores, sobre todo a los más pequeños. “El sorprendente Hombre Araña” está dentro de este rubro, pero, a diferencia de las demás, es una buena cinta, veamos por qué.
En esta entrega del director Marc Webb, vemos al personaje creado por Stan Lee como un adolescente huérfano que vive con sus tíos y asiste a la escuela; es tímido, inseguro y poco popular, lo cual resulta una maldición en una sociedad competitiva y feroz como la yanqui. Por esos infortunios de la vida pierde también a su tío, que es más que un padre, y se queda casi solo, únicamente con su tía anciana. La riqueza de la historia está en el proceso de transformación del chico ordinario en un superhéroe. Las mejores escenas de la cinta están en este periodo de aprendizaje. Peter Parker siente fascinación por su nueva vida, pero también sorpresa y desencanto. Sus temores son superados por su fuerza y habilidad física, aunque sus emociones y su mundo interno siguen siendo contradictorios y complejos. Todo esto lo vuelve muy humano, tiene súper poderes además de dudas y miedos como cualquier otro joven de su edad.
El filme posee dos partes marcadas: la intimidad del héroe y su vida pública como el Hombre Araña, el drama humano y la película de acción. Pesa más, y eso es lo interesante, el drama, la vida cotidiana del chico que está creciendo, y menos la acción sin sentido que tanto entretiene pero que dice muy poco. Es deliciosa por la construcción psicológica del personaje, esto la convierte en una cinta para jóvenes y adultos, es probable, que los más chicos se aburran porque buscan solo al superhéroe, no al tipo ordinario. Hace poco vimos “Los vengadores” que fue un éxito de taquilla porque juntaba a varios héroes de la Marvel, sólo faltaba el Hombre Araña que, por suerte, no estuvo en ese “blockbuster” lleno de efectos especiales y de acción que no daba respiro al espectador, y nada más, pura superficie sin nada de esencia a diferencia del filme que nos ocupa.
Peter Parker gana mucho con sus nuevos poderes, pero también pierde, debe sacrificar su vida de hombre común para convertirse en un redentor, gana sorprendentes destrezas físicas, sin embargo, debe sacrificar el amor. Su enemigo, esta vez, lo aventaja en fuerza pero “Spiderman” tiene buen corazón y eso cuenta. Es el chico de al lado, sensible, lleno de carencias, que sufrió mucho por la ausencia de sus padres, y también es el justiciero que busca venganza. No es oscuro ni atormentado como el “Batman” de Christopher Nolan, es divertido y espontáneo, ese es el tono de esta historia. Recordemos la pelea entre el Hombre Araña y el Lagarto en la biblioteca del colegio con el anciano que no se entera de nada pues tiene los audífonos puestos, mientras a su alrededor todo está siendo destruido. 
Andrew Garfield, a quien vimos en “Red Social” de David Fincher, está muy bien como el héroe adolescente y no deja que extrañemos a Tobey Maguire en absoluto. Este humano Hombre Araña es realmente sorprendente, no se la pierdan.

MICROCUENTO:


Deseos

Alberto Benza


—Tres deseos te concedo —dijo el capitán.

El soldado, con un gesto de felicidad, pidió hacer un brindis por su patria, dos cartas: una para su esposa, otra para su madre, y tres piedras preciosas para sus hijas.
Al finalizar las peticiones, un tic se mostró en el ojo derecho del soldado, seguido de un estruendoso ruido, el cual terminó por rodar el último trago de su vida.

PERFUME DE MUJER


Pantaleón y las visitadoras

Mario Vargas Llosa



Ya han comenzado los números, al pasar frente a él —que se mantiene inmóvil e inexpresivo— a desabotonarse la guerrera con rapidez, a mostrar los fogosos senos, a estirar la mano para pellizcarle con amor el cuello, los lóbulos, la curva superior y, luego, adelantando —una tras otra, otro tras uno— la cabeza (él les facilita la operación inclinándose) a mordisquearle deliciosamente los cantos de las orejas, Una sensación de placer ávido, de satisfacción animal, de alegría exasperada y tentacular, borran el miedo, la nostalgia, el ridículo.

Convocatoria al I Concurso Nacional de Cuento “Premio Solo 4”


En el marco de las celebraciones por los 50 años de fundación de Correo en la región Junín, y la próxima edición 444 de nuestro suplemento, con la finalidad de contribuir a la producción literaria de nuestro país, convocamos al I Concurso Nacional de Cuento “Premio Solo 4”.
Los premios de este certamen serán de S/. 1000 para el primer lugar, S/. 700 para el segundo, y S/. 300 para el tercero. El tema es totalmente libre. La fecha y hora límites de recepción de trabajos será el viernes, 05 de octubre, a las 6 pm, en las instalaciones del diario Correo, Jr. Cuzco N° 337 – Huancayo.
Las bases generales las podrán hallar en nuestro blog y perfil de Facebook.

Sebastián Rodríguez, cronista del minero morocochano

Hace 44 años partió a la eternidad el fotógrafo huancaíno Sebastián Rodríguez, pero sus obras —las fotos que tomó a lo largo de su existencia— lo mantienen vivo.

Juan Carlos Suárez Revollar


Hay una imagen vivaz, tierna e imponente en cada una de las fotografías que Sebastián Rodríguez (Huancayo, 1896 - Morococha, 1968) sacó a lo largo de más de 40 años en el asiento minero de Morococha.
Siendo muy joven, había aprendido en Lima algunas técnicas básicas de fotografía junto al prestigioso Luis Ugarte, pero se vio obligado a emigrar a la sierra en busca de trabajo. En ese trajín llegó a Morococha, un asiento minero situado a medio camino entre Lima y Huancayo, dos ciudades con las que tuvo intensa relación.
El folclorólogo huancaíno Luis Cárdenas Raschio (1933-2012), quien fuera fotógrafo y propietario de uno de los archivos fotográficos más valiosos de toda la región, lo recordaba como un personaje algo retraído pero muy amable. “De Sebastián Rodríguez aprendí algunas técnicas”, nos contó poco antes de fallecer. “Entonces la fotografía era privilegio de pocos, pero igual no se negaba a enseñar”.
Sebastián Rodríguez se ocupaba en fotografiar a todos los trabajadores que llegaban a Morococha para emplearse en la empresa Cerro de Pasco Copper Corporation. Se trataba del único fotógrafo de toda la ciudad, así que no era raro que también se ocupara de registrar eventos familiares, matrimonios, grupos de obreros, o lo más característico: funerales, pues los accidentes —y por consiguiente las muertes— eran habituales.
El enorme valor antropológico de su obra ha quedado marcado a fuego en cada una de las fotografías suyas que aún se conservan, pese a que muchas se deterioraron o perdieron tras su muerte y la salida obligada de su familia de Morococha, pues la casa que ocupaban les fue requerida por la empresa.
Aunque ya era algo reconocido, a mediados de la década de los noventa la estudiosa Fran Antmann inició la recopilación y difusión de su obra. Pero fue el empuje de Amanda Rodríguez Nájera, su hija, el que permitió continuar con esa labor de divulgación gracias a conversatorios, publicaciones y exposiciones que impulsó.
Para Andrés Longhi, fotógrafo del colectivo Ojos Propios, Sebastián Rodríguez es a Junín como Martín Chambi a Cusco. “Sebastián Rodríguez es el fotógrafo del coraje: coraje el suyo, coraje el de su familia; coraje el que inspiró a tantos a trabajar por difundir sus fotografías”, añade.
El robo de la vieja cámara Agfa de Sebastián Rodríguez acabó con su carrera. Fran Antmann sugiere que fue una de las causas de su muerte. Hoy sus fotografías constituyen el mejor legado que podría recibir la ciudad donde nació, en la que sus descendientes todavía viven.