domingo, 19 de mayo de 2013

Juan Pablo Meneses, impulsor del periodismo portátil, estará en la FELIZH 2013



Juan Pablo Meneses es un escritor, columnista, cronista y periodista chileno, impulsor de la Escuela Móvil de Periodismo Portátil. Colabora para medios importantes de Latinoamérica como los diarios “Clarín” de Argentina y “El Mercurio” de Chile, las revistas “Etiqueta Negra” de Perú, “SoHo” de Colombia y “Eme-Equis” de México. Además, sus crónicas han sido publicadas en más de quince países y fueron traducidas a cinco idiomas.
Uno de los libros que más destacan en la obra de Juan Pablo Meneses es “Equipaje de mano”, un compendio de crónicas que describen distintos lugares del mundo que el autor recorrió. Este texto fue editado, por primera vez, en Chile  (2003)y la segunda en Argentina (2005).
 Ante la llegada de Juan Pablo Meneses para participar en la V Feria del Libro Zona Huancayo del 19 al 30 de junio; donde hablará de la Generación Bang, el escritor anunció que la tercera edición de “Equipaje de Mano” será presentada en Huancayo bajo el sello de Acerva Ediciones.

COLUMNA: DESDE EL ATELIER


Arsenio Inga Briceño, 33 años de ausencia

Josué Sánchez
Arsenio Inga Briceño, 1978.
Arsenio Inga Briceño (Huancayo 1932–1980) es un artista plástico representativo del valle del Mantaro. Desde muy niño se dedicó a confeccionar alcancías e imaginería que vendía en la feria dominical; de esa forma pudo estudiar primaria en la Escuela Estatal 511, hoy Sebastián Lorente, y secundaria en la G.U.E. Santa Isabel de Huancayo.
Familiarizado con el dibujo, la pintura y la escultura, profundizó sus estudios como autodidacta, haciendo calcos y reproducciones de obras clásicas de diferentes autores que influenciaron su arte; entre ellos, Miguel Ángel, Sandro Botticelli, Leonardo da Vinci, Ignacio Merino y los indigenistas peruanos.
En la década del sesenta, formó parte de la Asociación de Artistas Aficionados, que posteriormente creó la Escuela Regional de Bellas Artes.
Entre los años 1960 y  1963, pintó los murales religiosos de estilo clásico que se encuentran en la cúpula y en los dos lados del altar mayor de la iglesia franciscana de María Inmaculada de Huancayo, entre los que destaca el mural que representa  a Cristo en la cruz rodeado de las tres Marías: María, madre de Jesús, María de Betania y María de Magdala, una piadosa expresión de la crucifixión.
Propaganda diseñada de Arsenio Inga Briceño
Inga consideraba el arte místico como una herencia sublime del renacimiento.  En 1964 y 1965, pintó otro mural en la Iglesia del Carmen en Celendín, Cajamarca, ratificando su estilo clásico religioso con una técnica al óleo cada vez más depurada en cuanto al tratamiento de la luz y las sombras.
A su retorno a Huancayo fue llamado para trabajar en el Sistema Nacional de Movilización Social - SINAMOS. Allí desarrolló una intensa y fructífera labor artística diseñando más de un centenar de afiches con un compromiso social que superó las expectativas del  área cultural de  ese organismo, utilizando para ello el dibujo y la técnica del grabado serigráfico, que por entonces se hacía en forma manual.
Arsenio Inga recreó pictóricamente su compromiso social con los trabajadores y las clases menos favorecidas, retratando las luchas de los mineros y de sus sindicatos, la vida de los campesinos, sus luchas por la tierra, sus costumbres y danzas.
Sus pinturas, de influencia indigenista, muestran técnicamente un buen manejo de la composición y la armonía, recreando paisajes que cobran vida por su colorido y la aplicación impresionista del óleo.
Sus obras, cuidadas y preservadas amorosamente por su esposa e hijos, se exhiben actualmente en la Galería de Arte del Centro Cultural Los Andes, que realiza una exposición retrospectiva de sus pinturas y afiches como reconocimiento a su trayectoria artística y su invalorable aporte a la cultura nacional.

PERFUME DE MUJER:



Rafael Cadenas

Tú apareces,
tú te desnudas,
tú entras en la luz,
tú despiertas los colores,
tú coronas las aguas,
tú comienzas a recorrer el tiempo como un licor,
tú rematas la más cegadora de las orillas,
tú predices si el mundo seguirá o va a caer,
tú conjuras la tierra para que acompase su ritmo a tu lentitud de lava,
tú reinas en el centro de esta conflagración
y del primero al séptimo día tu cuerpo es un arrogante palaciodonde viveeltemblor.

MICROCUENTO:


Diferencia

Diego Martín Eguiguren

Con el paso de los años observo con más claridad las huellas tiranas del tiempo atrapadas en el espejo de cualquier lugar. Que hoy sea enero testigo de la llegada de una nueva temporada no quiere decir que las anteriores estén olvidadas. He aprendido a detectar una única diferencia entre el 31 de diciembre y el 1 de enero: los días 31 despierto conmigo y mis tensiones (lo usual), al cabo de 24 horas me vuelvo a levantar, pero me encuentro desvencijado y culpando ciegamente a las botellas de champagne.

Redescubriendo a Frank Lloyd Wright


Máximo Orellana Tapia
Casa de la cascada (FallingWaterHouse) oCasa Kauffman –Pensylvania, EE. UU. Dibujo de l autor.
Aún estaba en los primeros años de mi carrera cuando, revisando algunas imágenes y obras de uno de los arquitectos norteamericanos más importantes: Frank Lloyd Wright, quede tan aleccionado que decidí escribir un artículo titulado “Frank Lloyd Wright, profeta de la arquitectura moderna” sin conocer alguna obra suya.
Sin embargo, hace semanas, tuve la oportunidad de recorrer uno de sus proyectos más emblemáticos, al oeste del estado de Pensylvania: la “Casa de la cascada” (FallingWaterHouse) o “Casa Kauffman”, como también se le conoce, que viene a ser uno de los edificios más visitados de los Estados Unidos. 
Desde el inicio de nuestro trayecto en Baltimore, cada instante era más interesante conforme nos acercábamos a las casa, como si fuéramos a entrevistarnos con su creador para hacerle varias preguntas. Al cabo de tres horas de ininterrumpido viaje para salvar los 360 km. y previa reserva “online” de los tickets correspondientes, recorrimos parte del condado de Fayette y ya dentro del paraje de MillRun, pudimos arribar a este magnífico conjunto arquitectónico.
Desde el puente de llegada sobre el río Bear Run, se ingresa por la puerta principal y de ésta a la sala, construida sobre una inmensa roca, lugar predilecto donde la familia Kauffman solía realizar sus “picnics”.
Comenzando nuestro recorrido fue sorprendente ver cómo las habitaciones han sido resueltas con materiales y mano de obra en gran parte del mismo lugar, tales como los pisos, paramentos de piedra, carpintería de madera, entre otros. Sobre todo llamó mi atención el tratamiento de la luz natural y artificial, tan bien tamizada que genera una atmosfera acogedora y cálida, así como la visualización permanente del paisaje circundante.
En la obra de este genial arquitecto se puede encontrar una predilección por cuidar cada detalle del edificio, incluyendo el mobiliario que diseñó para esta casa: lámparas de noche, armarios empotrados, ventanas en esquina o una chimenea, resueltos con gran ingenio y aguda simplicidad.
La expresión de su arquitectura, en todo momento, aflora con naturalidad, como si estuviera emergiendo de las mismas rocas, va sucediendo, transcurre y va ganando o perdiendo altura a lo largo del tramo de montaña que la contiene y sostiene; es eso lo que nos deslumbró y cautivó durante todo el recorrido.
Esta obra, para la fecha en que fue construida (1936-1939), no solo es una magnifica sucesión de espacios, sino también una elucubración estructural audaz e interesante cuando, por ejemplo, en la cubierta que une el conjunto principal con las habitaciones complementarias de servicio, se recurre a una pérgola laminada de concreto reforzado que se sostiene en un solo eje de pilares, cuyo objetivo, además de ir ganando la pendiente, fue la de evitar que el espacio exterior se vea interrumpido en su conexión con los espacios de recorrido internos.
 “La arquitectura debe pertenecer al entorno donde va a situarse y adornar el paisaje en vez de desgraciarlo”, dijo él en una entrevista por aquellos años. Es así que cuando asumió este encargo, con el firme apoyo del propietario, hizo lo posible para lograr su cometido, cuyo resultado trasciende el tiempo, las distancias y el territorio. Así que, luego de muchos años y desde una perspectiva más completa, vuelvo a evocar a través de estos párrafos, las enseñanzas de este gran maestro, su brillante derroche de reflexión profunda y creatividad, paradigma profesional de toda una vida entregada a la arquitectura.
Todos los del grupo de visitantes, a juzgar por las miradas que intercambiábamos, no hubiésemos querido que el día terminara, porque cada momento era mágico, el paisaje cambiante y acogedor, relajante y poético; nos encontrábamos dentro de un bello ejemplo, una obra maestra del siglo XX, que debiera, a quienes pretendemos hacer buena arquitectura, impulsarnos a crear entornos construidos en verdadera conexión con el paisaje. El tiempo nunca se detiene, era hora de retornar, escribir este nuevo artículo y compartir la alegría de estas vivencias.

lunes, 13 de mayo de 2013

Solo 4. Edición 469, del 11 de MAYO de 2013. Año IX


LA CITA:

« El corazón de una madre es el más hermoso lugar para un hijo y el único que no puede perder aun cuando él lleve ya canas. En todo el espacio del Universo sólo hay un corazón como éste.»

Adalbert Stifter

LO ÚLTIMO: “Amar con alevosía”, homenaje a Javier Heraud


Con el objetivo de revalorar la vida y obra del poeta Javier Heraud, a cincuenta años de su muerte, el Gremio de Escritores del Perú, en coordinación con el Instituto de la Juventud y la Cultura de Huancayo, convoca a los promotores de la cultura, el arte y la literatura de la región central del país, a sumarse a este mancomunado esfuerzo. 
Este homenaje se dará el próximo 16 de mayo, desde la 1:30 pm, con la inauguración de la Feria del Libro “El viaje del río”, a cargo del Gremio de Escritores del Perú. A las 6:00 pm, se iniciará la mesa redonda: “Trascendencia de Javier Heraud en el tiempo”, donde participarán diversos intelectuales de la región. Además, se proyectará un cortometraje sobre el poeta, se presentará la revista “Alevosía” y se cerrará este homenaje con un recital intergeneracional poético – musical. Están todos invitados al Instituto de la Juventud y la Cultura de Huancayo. Para mayores informes y contacto con la organización: 994467866 ó *980054.

Mi mamá “también” me mima


Jhony Carhuallanqui


“Mamá” es la primera forma expresiva recurrente en infantes de diferentes y alejados lugares del mundo, esto debido a su fácil pronunciación, pues se logra al repetir una sílaba de formación labial que no amerita mayor esfuerzo de articulación, es por eso que se constituye (con ligeras variaciones) en el primer vocablo de la persona; sin embargo, prefiero aquella explicación tierna que la describe como “la prueba” irrefutable del vínculo indisoluble entre madre e hijo: dos seres que comparten un latir nueve meses y un respiro toda la vida.
Madre proviene del latín “mater” (matriz) o “mamma” (mama o pecho), pero alumbrar y amamantar un hijo es una dimensión muy pobre de lo que en verdad significa ser madre, pues ésta aborda el compromiso de cuidar, asistir y proteger siempre a sus niños. Incluso, en algunas ocasiones para fortalecer este vínculo, luego del parto, la madre abraza al recién nacido (sin asear, ni cortar el cordón umbilical), en una escena única de lazo sanguíneo-espiritual que, en los últimos años, se ha ido popularizando.
Si bien, las celebraciones para la madre se remontan a Isis (Egipto), Rhea (Grecia) o Cybele (Roma), la festividad como la conocemos ahora, se inició en EE.UU., dónde Julia Ward Howe iniciaría las movilizaciones a favor de un día de reconocimiento que, años después, Anna Jarvis consolidaría e institucionalizaría en una fecha, el día de la muerte de su propia madre: el segundo domingo de mayo.
El reconocimiento fue progresivo, a tal punto que su proclama oficial por Woodrow Wilson (expresidente Estadounidense) se dio en 1914 y de ahí la réplica mundial era inevitable. En Perú, Augusto B. Leguía —a solicitud y presión de un grupo de sanmarquinos—, lo aprobaría en mayo de 1924.
Jarvis también popularizó el portar este día claveles blancos si la madre había fallecido, o rojos si estaba viva, una práctica que en nuestro país se ha ido extinguiendo. Años después, ella misma protestaría (incluso fue arrestada) por el sentido mercantil que le habían dado a su logro. Nunca se casó, ni tuvo hijos, pero su aporte es mundial, aunque hay días diferentes de celebración. Por ejemplo, en Rusia es el 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer), en España es el primer domingo de mayo, en México es el 10 de mayo, en Argentina el tercer domingo de octubre y en Panamá el 8 de diciembre (Inmaculada Concepción), por mencionar solo algunos casos.
Mamá es el impulso de nuestras aspiraciones, es la que aprende a respetar nuestro extraño orden y nuestra discutible profesión o pareja. Es la que con una mirada te dice «lo sabía», «te lo dije» o «explícate».
Quien no ha llorado en sus brazos no conoce la paradoja de sentirse tan vulnerable y, a la vez, tan protegido. Aún ahora le agradezco el corregir la doble raya del pantalón que plancho y ser el despertador más efectivo para ir al trabajo. Además, estoy convencido de que todavía no se ha inventado un alcoholímetro tan preciso como ella.
Aprendí a escribir y leer con «mi mamá me mima» y el primer poema que le recité en la escuela —disfrazado de nube—, decía: «Del cielo cayó una rosa, mi mamita la cogió, se la puso en el cabello y que linda le quedó», aún le gusta y a través de ella quiero saludar la tenacidad de las madres solteras, de aquellas que están hospitalizadas o en los asilos, y desearles que una sonrisa corone este día.

¿Es el hombre un ente de mil realidades?


Miguel Ángel Villalobos Caballero

Otra muestra de la violencia humana: 27 muertos, la mayoría niños, en la masacre de Connecticut (EE. UU.), una de las peores en la historia.
Una de las cosas más fascinantes en el mundo del conocimiento y de la reflexión filosófica es saber y encontrar una respuesta certera sobre lo que es la especie humana, a la que más bien se le podría llamar “especie inhumana”, si nos fijamos en los acontecimientos mundiales actuales, donde se ve inseguridad ciudadana provocada por tanta violencia verbal y física de humanos contra humanos, que siendo así, los hechos han convertido a la “vida”, en vida de violencia e inseguridad, como algo que ya no solo preocupa a una región, sino al mundo entero.
Así resaltan hechos tan horribles y detestables como aquellos que ocurren en Estados Unidos o en otras partes del orbe, como nuestro país, donde demuestran que hay que volver a indagar y reflexionar sobre esa vieja pregunta: ¿qué es el hombre?, o más modernamente: ¿qué es una persona?
Pregunta nada fácil de responder si se tiene que en el mundo obran y pululan tantos puntos de vista e ideologías, tantas cosmovisiones y religiones que afirman de lo que es o puede ser un hombre o la especie humana, así, por cuestión de raza o nacionalidad podrían haber diferencias importantes que los hagan diferentes; sin embargo, en el fondo, cualquier humano, en relación a otros, no es más que otro humano: todos vivimos, todos morimos.
En todas partes encontraremos humanos ricos o pobres, inteligentes o absurdos, pasionales o fríos, benditos o malditos, y, curiosamente, todos ellos en un mundo como el de hoy no son más que seres con prejuicios que los limitan a entender a cabalidad el mundo, sí, ese prejuicio de siglos pasados que continua en el siglo veintiuno y continuará con ignorancia, superstición, miedo e intolerancia y, por qué no, también con envidia y codicia, que creará diferencias para desnaturalizar y excluir conforme a sus intereses de grupo, creando más criterios subjetivos  para diferenciar antes que para igualar.
Es que hoy, el hombre o la persona nunca hallará la tan ansiada igualdad, ésta es lo mismo que el mito, es algo que no existe ni existirá en este tiempo u otro, salvo se trate de la igualdad como derecho, así la ley positiva siempre dará derechos individuales (vida, nombre, opinión) así como derechos sociales (educación, trabajo, seguridad social), pero no la igualdad que sueñan lo tocados: igualdad de ojos, tez o espíritu.
Es por eso que el hombre, como vida y como especie, siempre será “sui generis” frente a otras realidades no humanas: una mezcla de virtudes y fracasos, por no decir de vicios, que lo hacen terrible o benignamente humano, siempre indescifrable, metido en un tiempo, en un espacio, en una circunstancia, en una condición que lo lleva a una aventura para ahora y para siempre.

PERFUME DE MUJER:


El libro de la almohada

Sei Shônagon


Para encontrarse con el amante el verano es la estación apropiada. (...) En invierno, cuando hace mucho frío y una está sepultada bajo la ropa de cama escuchando las amorosas palabras de su amante, es una delicia oír el sonoro gong del templo, que parece salir del fondo de un pozo. Los primeros cantos de las aves, que todavía ocultan sus cabezas bajo las alas, suenan extraños y en sordina. Luego los pájaros, uno tras otro, cantan respondiéndose. Placentero es yacer oyendo el sonido que se vuelve más nítido.

MICROCUENTO:


Dislexia

Ricardo Calderón Inca


esarÉ una vez un erbmoh que escribía todo al séver.

La V Feria del Libro Zona Huancayo – FELIZH 2013 se aproxima

Willy Mateo, organizador; Lurgio Gavilán, escritor; Katherin Retamozo, Directora de Cultura, en el lanzamiento de la FELIZH 2013.

Este 2013, la V Feria del Libro Zona Huancayo, “Todo un valle de lectura y cultura”, se realizará del 19 al 30 de junio y contará con el invitado internacional, escritor, periodista y cronista chileno, Juan Pablo Meneses.
Además, habrá diferentes homenajes, entre ellos, uno al escritor peruano Alonso Cueto por su larga trayectoria en el mundo de la literatura, y otro a nuestro celebrado artista plástico Josué Sánchez.
El libro “Equipaje de mano”, del escritor Juan Pablo Meneses, será editado en nuestra ciudad bajo el sello de Acerva Ediciones. También habrá más de 80 escritores y personalidades, entre ellos Jorge Coaguila, Jorge Eslava, Isabel Córdova Rosas, Fernando Ampuero, Oscar Colchado, Octavio Santa Cruz, Cronwell Jara, Lurgio Gavilán, Pepe Cabana, y entre muchos otros.
Durante los 12 días de la FELIZH 2013, se realizarán más de 120 actividades culturales entre presentaciones de libros, recitales de poesía, cuentacuentos infantiles y danzas. Asimismo, se premiará a los ganadores de los concursos de cuento y poesía, certámenes que cerraron este viernes 10 de mayo, con un viaje a México para visitar la Feria Internacional de Libro de Guadalajara, en noviembre de este año.
Finalmente, el público podrá apreciar exposiciones dedicadas a Antonio Cisneros, así como también del Centenario de Paisajes Peruanos de José de la Riva Agüero.

COLUMNA: EL BUEN SALVAJE (ENTREGA ESPECIAL)


Suegra, dos veces madre

Sandro Bossio Suárez


Dicen que cómo serán de malas las suegras (es decir las madres políticas) que si les quitamos la palabra “madre” nos queda solo la “política”. Pero esa regla no es infalible. Yo, por ejemplo, tuve muchas “madres políticas” y ninguna se asemejó al diablo. Por el contrario, todas fueron laborosas, cordiales, sumamente benignas.
La suegra más pretérita que recuerdo es una argentina engominada, de gran donosura, que preparaba inmejorables buñuelos rioplatenses. Miriam, mi adolescente enamorada, después de patinar me llevaba a su casa a tomar la merienda y, mientras ella jugaba con su gato en el sofá, mi suegra freía los buñuelos y los probaba cada tanto: «Deliciosos», decía. Recuerdo el día en que la vi más feliz que nunca: el día en que, en 1982, las tropas inglesas abandonaron las Islas Malvinas. Aún la veo gritar, agitar la matraca, secarse el sudor con el pañuelo de seda que, al mismo estilo de las Madres de Mayo, empleaba como parte de su personalidad.
Mis suegras posteriores resultaron un pan de Dios. Tanto, que una de ellas se metió a monja después de que su marido murió y de que su hija se hizo profesional.
Una suegra llena de ímpetus es la recordada Marujita, temperamental y distinguida dama que reclamaba a su hija por tenerme demasiado flaco. Seguro debido a ello, me abrió las puertas de su cocina. Recuerdo que una noche Nidia y yo nos demoramos más de lo debido, y cuando llegábamos a su casa vislumbramos una sombra solitaria que daba vueltas por el parque. Era Marujita, quien había salido a esperarnos en una actitud tan silenciosa, tan dramática que nos dolió muchísimo más que si nos hubiera pegado la raspa.
Mi época universitaria me hace perder la cuenta de la cantidad de suegras que me tocaron en suerte. Estudiante desaplicado y periodista precoz, salté tanto de brazo en brazo que ahora sólo tengo recuerdos fragmentarios de ellas. Hubo una época, incluso, en que tuve suegras cada fin de semana. Ninguna de ellas, por supuesto, se acuerda de mí.
Al casarme, heredé otra suegra de grandes atributos culinarios y artísticos: Rebequita. Alta, sólida, consolidó su vocación maternal (y algo machista) conmigo, a quien prohijó de inmediato, anteponiéndome incluso algunas veces ante su propia hija. Me ganó el ánimo por el estómago: cada fin de semana armaba verdaderas fiestas gourmet en su casa. Estupenda bailarina de twist y pasillos ecuatorianos, se empecina en querer mucho a mis hijas y eso es más que suficiente para merecer todo mi respeto.
Muchos de los matrimonios no duran para siempre. El mío perteneció a esa estirpe, pues un día se extinguió, más no así la excelente amistad que mantengo con la madre de mis hijas, la siempre tímida y verbosa Soledad, y la cordial relación con Rebequita, que todavía me prepara deliciosos saltados picantes cuando la visito.
Pero la que se lleva todos los laureles es Vilma, la más bondadosa, tierna, cómplice, quien jamás obstaculizó la relación que su brillante hija y yo mantuvimos durante cinco largos años. Extraño mucho sus deliciosos tallarines en salsa roja.
Vino una suegrita bondadosa, una viejecita de algodón, a la que poco vi porque mi relación con Carla no tuvo futuro.
Mis suegras actuales llegaron por partida doble: las dos madres de mi bella y celosa Delicia, ambas simpáticas, gárrulas, sinceras en extremo. Una de ellas, Nilda, capaz de cantarte las cuarenta sin intermediarios, y la otra, Doris, estoica y ganadora de la vida. Ahora mismo la última acaba de enviar de su finca tropical una buenísima dotación de carne exótica para apaciguar mi goloso tubo digestivo.

SALUDOS A MAMÁ:


Vilma Rojas:

Nunca va a ser suficiente decir cuánto te admiro: no conozco a alguien más valiente que tú, más decidida, eficiente y digna, capaz de curar cualquier dolor con solo un abrazo. ¡Te amo mamá!

Luis Puente de la Vega Rojas

Isabel Carhuamaca:

A quien cambio la pomadita para el golpe en la rodilla por  sensatos consejos para vivir mejor y feliz: ¡Gracias ma’!

Jhony Carhuallanqui Carhuamaca

Genoveva Valdez:

Ninguna  persona en este mundo es más importante que tú mí querida mamá. Un sincero y lejano abrazo por este día en que se te celebra. Gracias por tu inmenso amor.

Jorge Jaime Valdez

Isabel Córdova:

Si hay alguna “mamá grande” aquí es usted. Su apoyo incondicional y su perseverancia nos hacen quererla y admirarla como nuestra madre intelectual. ¡Feliz día!

Solo 4

Diana Casas:


Tu amor es el motor que mantiene a nuestra familia en movimiento. Tus palabras nos ayudan a ser mejores cada día. Con tu apoyo yo puedo darlo todo y conquistar el mundo. Te amo mamá.

Álvaro Sánchez Casas

Olga Revollar:


Hay personas que nos marcan de por vida. Pero ninguna como la mujer que además del soplo de vida, nos forjó con abnegación, severidad y mucho amor, todo junto. Feliz día, mamá.

Juan Carlos Suárez Revollar

Mi madre, mi ángel en el cielo


Daniela Lucía Peña Habich
12 años. Colegio Andino

¿Cómo olvidar aquellos momentos que pasé a tu lado? ¿Por qué te fuiste? ¿Por qué me dejaste tan sola?
Aún me acuerdo de cuando me cantabas, me abrazabas, me hacías reír por cualquier cosa.
Ahora que voy por la calle triste y callada, veo a muchos niños con sus madres y todas, todas me recuerdan a ti.
¿Por qué no aproveché aquellos momentos a tu lado, en los cuales prefería hacer otra cosa?
Ahora que ya no estás conmigo no logro ser la misma de antes, la niña sonriente, alegre y coqueta que conociste.
¿Pero cómo superarlo ahora? Ya no tengo a nadie a quien querer como a una madre.
Jamás podré superar tu ausencia, jamás llenaré este vacío que dejaste en mi corazón.
¡Te extraño, mami, vuelve a mí!

POESÍA:


Madre Sofía

Nilthon Vílchez Bruno

Con el alma de un ángel
con el corazón de poeta
más aún con todo el amor
de tu amado hijo.

Hoy, en el día de las madres, mi corazón ya no sonríe
el canto de los pajarillos es también un profundo silencio.
Madre, es el segundo domingo de ese mayo que espero
yo aquí de pie; bien peinadito para entregarte mis florecitas.

Sigo sentado junto a las pálidas rositas que te compré;
pensando en mis chocolates como en tus ojos marrones
recordando ese frágil cabello negro y tu dulce aroma
interrogando tu presencia y la sangre tuya que es mía

¡Señora! es domingo, es tu día y es medio día todavía
quiero verte, besarte y cantarte; entregarte mi poesía
mi soneto de amor en español directo al cielo de Dios.

Quiero que sonrojes a mis rositas, baja y tiéndeles tu mirada
desciende pronto;¡pronto!, para no irme a inundar tu casita.
Domingo noche y tu hijo te sigue esperando ¡bien peinadito!

martes, 7 de mayo de 2013

Solo 4. Edición 468, del 04 de MAYO de 2013. Año IX


LA CITA:

«Hay algunos que nacen, otros crecen, otros mueren, y otros que nacen y no mueren, y otros que sin haber nacido, mueren, y otros que no nacen ni mueren (son los más).»

César Vallejo, Poemas Humanos

LO ÚLTIMO: “Memorial Trílcico a Vallejo”



Esta última producción teatral de Barricada Teatro de Huancayo, “Memorial Trílcico a Vallejo” se presenta en sus dos últimas funciones de esta corta temporada, este jueves 09 y viernes 10 de mayo, a las 7:00 pm, en el Instituto de la Juventud y la Cultura. Es una buena oportunidad para ver buen teatro por S/. 5 Nuevos Soles.
Según la Directora del teatro Nacional, Ruth Escudero: «Trae consigo el aroma de la provincia (Santiago de Chuco) y Georgette Philipart, del cosmopolitismo europeo. Por un lado, la obra en su discurso sémico, nos muestra la candidez de una adolescente enamorada sometida y esclavizada, por sus sueños pasionales, luego se hace mujer transitando ámbitos y circunstancias de madre, pareja y compañera. Por otro, su contrario, la anti-mujer, madre-compañera, poco a poco va enjaulándose en  su propio laberinto para dejar de ser la mujer ejemplar y terminar asfixiándose de paranoia, de soledad. Una lectura polisémica de este texto dramático de Barricada, que no permite distracciones. ¡No falte!

Antonio Paucar: danzando con luciérnagas


Jorge Jaime Valdez


Hay peruanos por todo el mundo, y también huancaínos; sin embargo, pocos  pueden mostrar que estudiaron arte en Berlín y Londres, que sus trabajos y retrato aparecen en antologías de los mejores artistas jóvenes europeos, o que expusieron su obra en galerías de Alemania, España, Inglaterra y Eslovenia, como es el caso de Antonio Gonzales Paucar.
Oriundo de Aza, es el hermano menor de una familia notable de artistas imagineros y nieto de don Pedro Abilio, maestro de la artesanía peruana. Probablemente, de él haya heredado el arte que corre por sus venas como otra sangre. El artista firma como Antonio Paucar para revalorar sus raíces andinas e identificarse con una cultura que admira con devoción, y en vista de que Gonzales es un apellido muy conocido en el viejo continente.
Hace una década, Antonio dejó el arte popular y su patria para migrar a la lejana Alemania; no práctica la imaginería propiamente, pero es un “curioso” como el abuelo. En los pueblos del ande, el “curioso” es el artista, el ingenioso, que sabe y hace de todo. Esta capacidad de asombro, propia de los niños, hace que Toño siga creando y sorprendiendo por lo irreverente, lúdico, diferente y conceptual de su arte.

Hace instalaciones y performances, maneja el video y la fotografía, el teatro y la danza, la música y el dibujo, convierte lo cotidiano en extraordinario; vive y bebe del campo, de su pueblo, de su gente, del olor a tierra mojada, de las flores de retama, del olor a eucalipto o de las abejas que rondan ruidosas por su casa de Aza, muy cerca de Huancayo, pero que aún conservan ese paisaje andino que uno recuerda cuando se encuentra lejos.
Es difícil mostrar de manera impresa su trabajo, porque no solo son imágenes, sino sonidos, olores, sabores y texturas. Como, por ejemplo,  esas miles de larvas de mosca que forman una silueta humana que pronto se dispersa y desintegra en alusión a la corrupción de la carne en “Descomposición figurativa”. Una rueda de bicicleta se convierte en un curioso y lúdico homenaje a Marcel Duchamp en “Marcelinho”.
En otro de sus trabajos, el propio artista se sepulta, literalmente, con la tierra fértil de su chacra en “Protéjame”.  Su mano se convierte en un candelabro y su cuerpo en altar, sus dedos arden en una suerte de ritual católico y pagano en “Altar”. En “Danzando con mis luciérnagas”, uno de sus trabajos más celebrado,  vemos la silueta del artista, en la profundidad de la noche, danzando con luces, que aparecen y desaparecen con la fugacidad que tiene la ilusión y la alegría. Nos recuerda a las fiestas patronales o al propio vuelo de las luciérnagas en las noches serranas, donde el cielo estrellado se refleja en las intermitencias de estos insectos sorprendentes, convirtiéndose en una metáfora hermosa sobre la levedad del ser y la vida.
El arte de Antonio Paucar es impresionante y da cuenta de un espíritu libre, imaginativo, noble, generoso, místico y sensible, donde, a pesar de la distancia, su cultura andina está siempre presente, fusionada con la europea, como se puede ver en una performance que hizo el año pasado en Lima, llamada “Trasfusión” que, valiéndose de sorbetes y vino, teniendo como único fondo una pared blanca que se mancha por el rojo del licor, como si fuera sangre, nos hace reflexionar sobre el cuerpo, la guerra, la violencia política y la vida.

El gran problema: la televisión


Isabel Córdova Rosas


En la actualidad, los avances tecnológicos de los medios de comunicación en sus diversas expresiones como la televisión, la radio, el cine o el internet, nos traen diversas fuentes de entretenimiento: dibujos animados, películas, juegos de rol o de azar en internet, etc., e invaden, como protagonistas, cada momento de la vida de las personas, apoderándose de una gran parte de los intereses y del tiempo libre de niños, jóvenes y adultos.
Según estudios recientes, los niños están frente a la pantalla un promedio de 3 ó 4 horas diarias, así, cuando hayan terminado la secundaria, habrán permanecido frente al televisor 15 mil horas, a diferencia de las 11 mil que pasan en los salones de clases. Anualmente, los infantes están viendo en directo entre 9 mil y 10 mil asesinatos, a través de filmes y programas violentos; además de las víctimas de guerras, accidentes y homicidios que se dan a conocer en los diferentes noticieros.
Cada vez más, los niños y adolescentes se hacen adictos a la televisión —o también al internet—, sobre todo, aquellos que se encuentran solos, pues sus padres trabajan o dedican mayor atención y tiempo a otros quehaceres “más importantes”. Así, los pequeños acuden a su “amigo” que los va a acompañar y divertir. Entonces, empiezan a aislarse de sus compañeros de clase y amigos y, lo que es peor, en algunos casos de su propia familia que también habla poco, pues la pantalla chica se ha convertido en el centro de atención.
 Hace más de 10 años, en Estados Unidos, se inventó el “vic-chip”, que borra las escenas violentas de cualquier largometraje o programa para proteger al espectador menor de los 12 mil asesinatos anuales que se veían a través de los medios audiovisuales.
Desde hace tiempo, el gobierno japonés ha prohibido que sus hijos e hijas menores vean los dibujos animados que ellos mismos producen: Dragón Ball, Naruto, Bleach, Power Rangers y muchos más, que sólo los adultos los pueden ver a partir de las 11 de la noche.
Sin embargo, no todo es negativo en la televisión (o también en internet), sabiéndola utilizar  adecuadamente, es uno de los inventos más extraordinarios del hombre, porque nos permite presenciar en vivo y en directo, sin salir de casa, los eventos más importantes del mundo: traslada al infante a culturas diferentes a través de documentales, canales temáticos, enciclopédicos y hasta soportes interactivos. Además, la historia de la humanidad puede ser revivida y proyectada, estimulando la curiosidad del niño, permitiendo ver cualquier fenómeno de la realidad en el momento que está ocurriendo, etc.

Una mejor opción: la lectura
Frente a este panorama hay dos grandes protagonistas: la familia y el colegio, los padres y los profesores.
El maestro debe tener un papel primordial en la introducción al mundo fascinante y gratificante de la literatura, sugiriendo libros adecuados a la edad, los gustos y las exigencias de los infantes. La mejor manera de que les guste leer es “oyendo” a sus padres y sus profesores. De esa forma, el niño disfruta y no lo toma como una obligación sino que, poco a poco, irá adoptando independientemente una relación con sus textos.
Los objetivos de la lectura, que los profesores deben plantearse, son que los niños “comprendan” lo que están leyendo, “disfruten” de las tramas, “analicen” el contenido y den su “opinión personal” del relato.
Al niño se le debe inculcar que la literatura va a desarrollar su imaginación e inteligencia, va a ampliar sus conocimientos y, sobre todo, es el puente de plata al futuro, como elemento cultural de cuánto el hombre ha hecho a través de los tiempos

COLUMNA: EL BUEN SALVAJE

Los sacramentos de mi abuela

Sandro Bossio Suárez

A mi abuela, que era una extraordinaria mujer, se le ocurrían preguntas por demás capciosas y, muchas veces, divertidas. Una vez la vi inquietarse porque en el español estaba registrada la palabra “altina”, pero no su antónimo, su contraparte. «Si mi comadre vive en la zona altina —se preguntaba ella—, mi compadre que vive más abajo, ¿vive en la zona ‘bajina’?».
Otra cosa que le causaba palpitaciones era el misterio de por qué “separado” se escribe todo junto y “todo junto” se escribe separado. Solía preocuparse preguntándose por qué en el diccionario el jueves estaba antes que el miércoles y por qué nuestro nombre, que es completamente nuestro, ¿es usado por todos los demás?
Vivía sin sombra porque jamás pudo resolver el inquietante enigma de por qué el aparato de fierro que levanta enormes pesos se llama “gata”. Como nunca pudo descubrirlo, se conformó con algo que siempre repetía: «Ahora entiendo por qué los perros ladran a los carros: porque todos llevan la gata».
Mi buena abuela le tenía miedo a los buses, sobre todo a los interprovinciales, y por eso no viajaba mucho. Solía decir: «Esos aparatos son el infierno: dicen que te llevan al terminal. Ahí yo no voy».
También se planteaba las siguientes cuestiones: ¿puedes salir por la entrada si estás en un callejón sin salida? O ¿por qué le llamamos “bebida” a los líquidos que aún no hemos bebido y “comida” a los alimentos que aún no hemos comido?
En una ocasión, por el Día de las Madres, uno de mis tíos le obsequió una sartén de teflón y le explicó: «Aquí nada se pega, mamita, absolutamente nada». Mi hermosa y lúcida abuela estuvo dándole vueltas al regalo en la mano, mirándolo como quien mira a una sabandija, y luego levantó su mirada estrenua y preguntó: «Si nada se pega al teflón, ¿entonces cómo lo pegaron a esta sartén?».
«La gente está loca —dijo en otra ocasión— porque le llama Día del Trabajador al día en que menos se trabaja».
Todo un misterio para ella era: «¿Por qué puede estar la misma revista en el baño durante años y nos da igual?». Hablando de baños, también se preocupaba de por qué se lavan las toallas. ¿Acaso no se supone que estamos limpios cuando las usamos?
Viejecita ya, con una cara que se le caía de la inocencia, una vez me preguntó: «Chiquito, dime, para reproducirse un disco, ¿antes debe quedar encinta?».

DESLECTURAS PERUANAS: “Brunella” / Ernesto Ramos Berrospi


Desamores de un alma solitaria

Juan Carlos Suárez Revollar


Lo más interesante de Ernesto Ramos Berrospi es su intento de completar ambiciosos frescos sociales, que van desde el retrato de la violencia política en “Ilusiones perdidas” (1998), la épica andina en “Un inolvidable pueblo” (2002) o el tortuoso proceso político de “Intolerancia” (2004).
La novela breve “Brunella” (2007) está contextualizada en Huancayo y sus alrededores. Relata los amores frustrados de Francisco, un adinerado profesor universitario con marcada preferencia por jovencitas manipuladoras y necesitadas de un salvador. Como ya había hecho en “Cuentos amargos” (1990), Ramos Berrospi usa un tono agrio, como de disgusto con la vida, para la narración que hace su protagonista. No es casual que la novela sea así, pues se trata de una ampliación del cuento “Aurelia”, que abre su volumen de relatos.
El arranque de la historia —desde el final— permite mostrar a un personaje que, luego de haber vivido y amado intensamente, está enfermo y, para empeorar las cosas, arrastra un pasado que la presencia del hijo le recuerda incesantemente. Nos encontramos con un personaje afín al Humbert Humbert de “Lolita”: un académico en literatura de largo historial amoroso, quien cuenta hechos que marcaron su vida cuando él mismo ya está acabado. Sirve para ese efecto en “Brunella” la figura del mayordomo, cuya función es ser un oyente poco menos que pasivo. Pero el verdadero narrador es el hijo, quien más bien reproduce, palabra a palabra, lo que su padre relata.
Esta forma de contar los hechos —a través de largos diálogos— permite a Ramos Berrospi la incorporación de formas conversacionales y aun coloquiales en el texto, que contrastan con la formalidad decimonónica predominante (que se supone es el lenguaje habitual del académico que es Francisco). La narración está colmada de adjetivación y verdadero afán enciclopédico en la mención de títulos de libros y películas, así como de enormes reproducciones de canciones o poemas, que pueden llegar a agotar y hasta a exasperar al lector. Es la razón por la que, pese a la brevedad de la novela, se nos antoja todavía demasiado extensa.
La magia de la literatura consiste en la libertad del narrador para inventar una ficción. Excederse en ello nos pone en riesgo de restar credibilidad a algunas situaciones y personajes. “Brunella” se debate entre ambos extremos. Puede que ahí radique su verdadero valor.

MÁS DATOS: Ernesto Ramos Berrospi
Nacido en Huancayo en 1955, se graduó en Literatura en San Marcos. Sus libros son lecturas habituales en los programas escolares de Junín. Destacan “Cuentos amargos” (1990), así como las novelas “Ilusiones perdidas” (1998), “Un inolvidable pueblo” (2002) o “Intolerancia” (2004). También incursionó en la dramaturgia con “Otra vez, Andrés” (1994). Actualmente es docente en el Instituto de Educación Santiago Antúnez de Mayolo.

PERFUME DE MUJER:


De noche

Déborah Tourné


Sí, ahí se detiene... Sabe que tú disfrutas cada uno de sus besos, cada una de sus caricias y sus labios presionando cada centímetro de tu oreja... Ella deja escapar un pequeño soplido dentro de ella para después introducir la punta de su lengua y jugar dentro de tu oído, tal y como tú quisieras jugar dentro del ser. Su lengua hace círculos dentro y fuera, tocando cada milímetro, y dando leves mordiscos alrededor.

MICROCUENTO:


Noche hebrea

Ítalo Morales Viera


En una noche de luna, María Magdalena miró a Jesús como nunca lo había visto: dulce, otoñal. Él se inclinó sobre ella y le habló de un paraíso infatigable. Conocerlo sería ideal, se leyeron en las miradas. Entonces, fueron acercando sus rostros hasta que un beso ahogó para siempre las palabras.

Evangelio americano


Carlos Calle


Después del trágico final de su autor se cumplió el vaticinio para “La conjura de los necios”, en la voz de Ignatius Reilly: «Están todas mis notas y mis apuntes. No podemos permitir que caigan en manos de mi madre. Podría ganar una fortuna con ello»; porque lo que realmente importa en la literatura es una historia bien contada, fama de que goza la novela que en su tiempo fue rechazada por las editoriales.
Los personajes son peculiares, eso hace que esta novela sea considerada de culto, polifónica, en las voces como en los actos, verdaderos engranajes de relojería: Ignatius Reilly es el personaje en el cual gira la trama, ególatra, jesuita extinto, tanto por los conocimientos adquiridos en la universidad y la fe que profesa. Su madre por el contrario, personifica el binomio errático: pan de Dios y ebria habitual.
La dialéctica se hace presente en la literatura de John Kennedy Toole, la cual muta y abarca prototipos de personajes; mediante diálogos, critican su situación para depurar al Estado de la discriminación racial, el sistema laboral y los vicios propios de una nación donde la ética del individuo se aleja de la moral típica norteamericana. Chauvinismo exacerbado, donde la caza de brujas al comunismo es manejada con humor negro, propio del intelectual que usa el humanismo como una suerte de caja de Pandora: «Sospecho que se dan cuenta de que me veo obligado a actuar en un siglo que aborrezco», menciona Ignatius en sus cotidianos soliloquios, siendo el apartado postal la filosofía de un seguidor de Pirron en la Babilonia capitalista de Nueva Orleans.
El punto neurálgico es la visión holística de querer cambiar el sistema. Ignatius comienza con las formas de producción, saboteando la fábrica de pantalones Levy, sin la necesidad de recurrir a la semántica económica y los teóricos de la Escuela Keynesiana. Los sueldos son ínfimos para Darlene y Jones, peculiares personajes que trabajan en el Noche de Alegría, regentada por Lana Lee, otro ser ácido, que usa por fachada el negocio de night club para vender material pornográfico.
El lector preferirá un final poético, un Ignatius Reilly encerrado en la mazmorra, desligado de sus lazos edípicos, enfebrecido y entregado a perfeccionar su visión del mundo en un extenso tratado filosófico que se aleja de un simple constructivismo de nueva moral, porque la hipocresía del hombre está arraigada en todos los niveles.
Solo los locos, cruzados disimiles, son la prueba que un mal social también se resuelve desde el quiebre del sistema y la sinrazón de lo humano.