martes, 19 de febrero de 2013

El escritor Sandro Bossio en España


Isabel Córdova Rosas



El prestigioso escritor Sandro Bossio Suárez viajó a España invitado por la Universidad Complutense de Madrid, al I Coloquio de Jóvenes Investigadores de Literatura Hispanoamericana. Este importante evento reunió a destacados autores de diferentes países del mundo.
El autor de “El llanto en las tinieblas” participó con una ponencia sobre crónica periodística: “Crónica peruana contemporánea: tataranieta sanguínea de la crónica de Indias”, que fue escogida juntamente con la de Elisa Cairati de la Universidad Degli Study di Milano, de Italia, y con la de Olgierd Iwancsewsky, de la Universidad de San Petersburgo, de Rusia.
La intervención de nuestro destacado intelectual fue aclamada por el numeroso público congregado en el Salón de Actos de la Facultad de Literatura Hispanoamericana, por la importancia, profundidad y originalidad de su contenido.
Bossio Suárez analiza la crónica contemporánea y dice: «La crónica latinoamericana goza de estupenda salud, al punto que se le ha denominado “el nuevo boom”. Esta especie híbrida que se sumerge en las tibias aguas de la literatura y en el légamo más profundo del periodismo, se ha convertido durante la última década en nuestro mejor producto literario de exportación».
Nombró a los escritores más representativos en este género como Juan Villorio, Alberto Salcedo Ramos, Martín Caparrós y Juan Pablo Meneses. Además, y mencionó las excelentes publicaciones que recogen lo mejor de ella en latinoamericana: Gatopardo, El Malpensante, Etiqueta Negra, Soho, entre otras.
Continuando con su intervención el escritor afirmó: «Lanzo una hipótesis: el Perú ha sido el país que mejor ha guardado la tradición de la crónica de Indias, en la que, con una intermediación de 400 años, encontramos ahora la simiente de la nueva progenitura de cronistas urbanos».
Y agrega que el Perú se ha convertido en un país emblema en la puesta en escena de este poderoso género, teniendo como máximos representantes a Julio Villanueva Chang, Gabriela Wiener, Toño Angulo Daneri, Marco Avilés y Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010.
Al día siguiente, 18 de enero, se realizó una mesa literaria con el escritor venezolano Juan Carlos Méndez, el norteamericano Carlos Yushumito, y nuestro compatriota, quienes leyeron el primer capítulo de sus novelas. “La fauna de la noche”, del huancaíno, fue elogiada por los asistentes.
Cabe destacar que el viaje a España de Bossio Suárez fue de gran aporte y beneficio intelectual. Más tarde, viajó a París para ultimar los detalles de la traducción de su novela “La fauna de la noche”, con una importante editorial. Luego, en el Principado de Andorra tuvo un encuentro con el editor José Luis Torres Vitolas, quien está interesado en lanzar en España su producción literaria.

martes, 12 de febrero de 2013

Solo 4, “456”, del 09 de FEBRERO de 2013, año IX


LA CITA:

«Todos los hombres son mortales, pero para cada hombre su muerte es un accidente y, aun si la conoce y la acepta, una violencia indebida.»

Simone de Beauvoir, Una muerte muy dulce

LO ÚLTIMO: San Valentín listo para empalagarte


Una de las fechas más queridas y odiadas de las tantas celebraciones mundiales, el Día de San Valentín, está a la vuelta de la esquina. Cientos de jóvenes y maduros enamorados inician la búsqueda desesperada de regalos y artículos propicios para esta fiesta.
Se calcula que, después de Navidad y el Día de la Madre, San Valentín es la jornada donde más se gasta, sobre todo, en restaurantes, joyas y hoteles. Asimismo, es cuando más matrimonios se realizan a nivel mundial, y más demostraciones de afecto se hacen públicas, incluso hasta el ridículo, como para empalagarnos a todos.
Sin embargo, es también, luego de las festividades de fin de año, cuando más suicidios o intentos de los mismos se registran, además de uno u otro crimen pasional. Y es que el ser humano está hecho para amar, pero con la misma intensidad puede llegar a decepcionarse u odiar. Bien lo decía Neruda: «Es tan corto el amor y tan largo el olvido».

La literatura oral en los Comentarios reales


Isabel Córdova Rosas


La estructura de “Los comentarios reales de los incas”, de Inca Garcilaso de la Vega, muy semejante a la de una extensa novela del siglo XVI, lleva a pensar, de primera intención, que esta excelente crónica es un gran relato. Algunos críticos, de la talla de Marcelino Menéndez y Pelayo, llegaron a decir que se trataba de una de las grandes novelas jamás escritas en América, y el gran caudal de información que contiene debió venir por los labios de los parientes del autor que, al no saber escribir, adquirieron el oficio de recordar.
A varios siglos de la aparición de “Los comentarios reales”, continúa despertando gran interés en los lectores y, para que tenga esta perdurabilidad, Inca Garcilaso se valió de excepcionales fuentes, que fueron las razones que movieron su inspiración: la afinidad, desde muy niño, por las narraciones orales que poblaron muchas veces su mente de imaginación y apego por la antigua cultura de su madre; la observación personal en los momentos más conflictivos de la conquista y por lo tanto, la posibilidad de entregarnos un testimonio privilegiado y; las facilidades que le brindaron los documentos de Blas Valera y otros informantes, junto a la imperiosa necesidad de reivindicar el nombre de su padre, traído a menos en un juicio público en el que, pese a su rango, se le tildó de colaboracionista con los rebeldes a la autoridad virreinal.
Por la cantidad de anécdotas, leyendas, breves incursiones míticas, cuentos históricos y hasta la interpolación de diálogos que Inca Garcilaso adentra en el texto, se podría inferir que es, en efecto, un extenso y extraordinario relato oral el cual, en ordenada cronología, narra desde la aparición de los hombres en el antiguo Perú y la antropogónica fundación del Cusco como Capital del Imperio de los Incas, hasta las acciones del último gobernante, Atahualpa, convertido en la pieza clave del desmoronamiento del Imperio.
Hay gran cantidad de textos orales y míticos con los cuales se puede mostrar el grado de oralidad al que llegó el autor para escribir esta obra, considerada como piedra angular de la historiografía americana.
Pocos libros son tan llenos de literatura oral como este y pocos elementos, como los mitemas, tan propios y útiles para analizar y rastrear en los relatos tradicionales las creaciones culturales de los pueblos.
Por el corto espacio que disponemos, vamos a poner como ejemplo uno de los más caracterizados relatos orales míticos en los “Comentarios reales”, como una muestra del excelente caudal que contiene: la leyenda antropogónica sobre la pareja primordial y la fundación del Cusco. (Manco Capac y Mama Ocllo). Ésta es muy importante desde el punto de vista de la fijación de las narraciones orales en los primeros momentos de la conquista, por la frescura y originalidad con que son presentados al poco tiempo de su recopilación, y por informantes muy calificados.
Aurelio Miro Quesada, uno de los más serios estudiosos del cusqueño dice: «A los relatos orales se unía la emocionada imagen de lo que él podía observar por sí mismo. Todavía hasta los trece años de su edad, se conservaban aunque decaídas, algunas costumbres y fiestas del Imperio: las ceremonias viriles del “huaracu”, o iniciación militar de los jóvenes; las fiestas del “sitúa”, o de la purificación, mientras los espectadores comían el “sancu”, y esperaban que llegara la noche para ahuyentar a los malos espíritus con las antorchas llamadas “pancuncu” (…) los gritos del “haylli”, que es triunfo y victoria».
Todos estos hechos fueron seguidos de minuciosos testimonios de las personas que le habían acompañado, y que el escritor recordará a lo largo de “Los comentarios reales” con verdadero respeto, por quienes a través de la tradición oral fueron los verdaderos portadores de las creaciones sociales, políticas, económicas y culturales de los incas, de las que Garcilaso se sintió depositario.
El mismo escritor dice: «Tuve noticias de todo lo que vamos escribiendo, porque en mis niñeces me contaban sus historias como se cuentan las fábulas a los niños. Después en edad más crecida, me dieron larga noticia de sus leyes y gobierno…»
Consideramos a “Los comentarios reales de los incas”, una extraordinaria obra literaria, histórica y antropológica.

Cuando la imaginación crea su verdad


Jhony Carhuallanqui


El sonado relato según el cual Walter Disney habría sido criogenizado, y estaría a la espera de que la ciencia desarrolle los instrumentos y medicamentos adecuados para reanimarlo, es, sin lugar a dudas, una historia fantástica, por eso, es mi “leyenda urbana”  favorita, aunque ya está demostrado que su cuerpo fue cremado en 1966 y sus cenizas depositadas en su mausoleo familiar de California.
Seguramente, Disney “resucitado” vería con agrado como Blanca Nieves, Dumbo, Bambi, Pinocho y otras de sus producciones, son clásicos infantiles y, contemplaría con satisfacción, como Pixar (Toy Story, Nemo, Cars, Wall-E y demás) y Marvell (Spiderman, X-Men, Hulk, el Capitán América, Iron Man, entre otros) forman parte de su corporativo.
Las leyendas urbanas son narraciones populares que se divulgan sin fundamento y  se van esparciendo en el culto popular, sin cuestionamientos sólidos sobre su veracidad, por lo que sólo se propagan con tramas sorprendentes y misteriosas que aun cuando alguien no las cree, las difunde.
Sin embargo, es importante señalar que, a veces, hay excentricidades que nos suenan falsas, pero no lo son, como el caso del ataúd bañado en oro de 14 quilates donde fue depositado el cuerpo de Michael Jackson, o que Jennifer López, previo a sus conciertos, demanda una habitación donde paredes, muebles y decoración deben ser blancas.
Por otro lado, es falso que Marilyn Monroe tuviera seis dedos en los pies, como que Elvis Presley esté vivo y haya fingido su muerte para estar totalmente aislado del mundo del espectáculo, que lo arrastró a los vicios y excesos. También es falso que Paul McCartney haya fallecido en 1966 en un accidente de tránsito, y que un doble tomara su lugar para evitar la desintegración de The Beatles.
Del mismo modo, Johs Saviano (Paul Pfeiffer en la serie “Los Años Maravillosos”) no es el estrafalario Marilyn Manson, de quién se cuenta —erróneamente— se extrajo tres costillas para autofelarse.
Esta fascinación por “descubrir” secretos, también se ha extendido a corporaciones como Coca Cola y KFC. De la primera se dice que su fórmula es “secreta”, y que la policía de New York la usa para limpiar la sangre de los accidentes en las autopistas; de la segunda se afirma que en algún laboratorio secreto se crían pollos (engendros) sin cabeza, ni patas, ni alas, solo pechos, que luego son sacrificados para proveer sus restaurantes.
Las leyendas urbanas invaden el ámbito infantil: aseguran que la tierna gatita “Hello Kitty” surgió de un pacto diabólico, pues se cuenta que se trataría de una niña con cáncer a la boca, cuya madre hizo una alianza con el demonio para salvarle la vida y, a cambio, crearía una muñeca que difundiría “secretamente” su nombre: “Hello” en inglés significa “hola”, y Kitty en Chino significa “demonio”; además, por ello, el personaje no tendría “boca”.
En el caso de la serie “Supercampeones, el final es trágico, aunque cierto, por ello fue quitado en muchos países. La serie concluye cuando Oliver Attom juega la final del mundial contra Brasil y, de repente, aparece la escena en la cual él está en un cuarto de hospital y despierta para contarle lo soñado a su madre, quien lo coge en brazos para ponerlo en una silla de ruedas, pues perdió las piernas en el accidente automovilístico donde inicia la serie.
Hay situaciones que nos suenan asombrosas, pero son ciertas: Kim Peek leyó 12 mil libros y retenía el 98% de la información contenida. Amala y Kamala fueron criadas por lobos y fueron encontradas en la India hacia 1920. Sin embargo, también existen historias absurdas como que Errol Flyn podía tocar el piano con el pene, o que Albert Einstein jamás fue un alumno mediocre en matemáticas.

COLUMNA: EL BUEN SALVAJE


Realidad que supera la ficción

Sandro Bossio Suárez

Nuestra tierra fértil, nuestra exuberante floresta, nuestras costumbres atávicas exaltaron desde el principio la imaginación –y a veces hasta los espejismos– de los viajeros. Así, extasiados y febricitantes, nos contaron cientos de historias.
Por ejemplo, que los antiguos hombres peruanos masticaban coca con elementos alcalinos para adormecer lengua, labios y garganta, fenómeno que en quechua se llama “kunka sukunka” (es decir “faringe adormecida”). Quien nos lo cuenta en una anécdota sabrosa es el jesuita español Bernabé Cobo. Dice que fue beneficiario del “kunka sukunka” cuando tuvo que combatir un terrible dolor de muelas.
Polo de Ondegardo, un cronista hispano que se casó con una descendiente de Manco Inca con el solo propósito de obtener los secretos de la “panaca incaica”, es decir, de las familias reales, describió cómo los médicos aborígenes cortaban la carne de los heridos en sorprendentes cirugías y, después de ella, cerraban las heridas engrapándolas con cabezas de escarabajos.
Garcilaso de la Vega, el Inca, narra que los indios “guancas” comían sabrosísimamente y bebían también sabrosísimamente la carne y la sangre de los perros andinos, y que además confeccionaban idolillos con los colmillos y tambores con la piel, porque creían que de esa manera iban a adquirir la fidelidad y ferocidad de esos nobles animales. Por esa costumbre, dice el cronista, los “guancas” fueron llamados “guancas comeperros”.
Pedro Cieza de León, en su largo recorrido por los andurriales del sur meridional del Perú, se encontró con unas mujeres solas, viejas, que se protegían en cuevas y grutas, a quienes llamó “pampa-huarmis” o “mujeres de la pampa”. En sus crónicas cuenta la terrible historia: eran mujeres públicas, prostitutas, que, por norma, no podían vivir en la sociedad incaica por exceso de edad. Estaban proscritas, prohibidas de volver a la civilidad, condenadas a morir entre los filudos incisivos del hambre y el frío. Pero muchas de ellas no morían pese a que la gente no las socorría y, verdaderas amazonas de ande, combatían a la fatalidad. Así las encontró Cieza de León y así las presentó al mundo.
Guaman Poma de Ayala, el primer cronista gráfico que tiene el mundo, recorrió gran parte del territorio virreinal del Perú anotando lo que veía, escuchaba, olía, y logró para la humanidad dos libros maravillosos que –no se sabe cómo– sacó de la Colonia sin que nadie se enterara, aun cuando las aduanas  terrestres y flotantes estaban instruidas para perseguirlos, pero, sobre todo, para destruirlos.
Cuenta en uno de los pasajes más intensos de sus memorias, que vio cómo los indios de Huánuco curaban sus males comiendo un sanco pestilente logrado sobre la base de tubérculos podridos en grandes pozas de fango y pecina. Quinientos años después, este producto se ha puesto de moda, se ha convertido en todo un boom exportable de la medicina tradicional: se llama “tocosh” y el Perú lo sigue produciendo a la usanza incaica en las zonas templadas del centro del país.
El propio Gabriel García Márquez relata que Antonio Pigafetta, el navegante florentino amigo de correrías de Magallanes, contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. También “un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo”.
El gran colombiano también nos cuenta –y es cierto– que uno de los tantos misterios nunca descifrados “es el de las once mil mulas cargadas con cien libras de oro cada una, que un día salieron del Cusco para pagar el rescate de Atahualpa y nunca llegaron a su destino”.

IMPRESCINDIBLES / DISCOS:


Selección y textos: Pentafónica Radio

Grey  Oceans

Cocorosie



Cocorosie  es el proyecto francés de las hermanas Sierra y Bianca. Su Disco Ocean Grays, lanzado en 2010, tiene la peculiaridad de ser dulce, caótico, ruidoso, lúdico, elegante y callejero. El manejo de varios sonidos y ritmos que intercalan en muchas frecuencias, juegan con tus estados de ánimo, te pueden llevar a la profunda tristeza o a la alegría extrema en una sola canción, como  con “Lemonade” y “Gallows”, mis temas  favoritos. Si estás buscando nostalgia pura, este es un disco para ti.


M V B

My Bloody Valentine



Después de 22 años, el 2 de febrero de este, tras anunciar meses atrás que se juntaban otra vez, sacaron su tercer disco, con mucha expectativa, tanta que se sobresaturó la página oficial de esta banda de culto. Si te quedaste extasiado con “Loveless”, te cuento que te enamorarás de este álbum. Nueve temas con las dulces voces de Bilinda Butcher y Kevin Shields, más ese sonido sucio “low-fi”, hacen la perfecta combinación para escucharlo bajo una noche de lluvia.



Turn on the Bright Lights

 Interpol


A 10 años del lanzamiento del “Turn on the Bright Lights”, la disquera Matador lanza una edición remasterizada con videos, demos y “booklet”. Es la oportunidad para disfrutar de la banda que revisó el postpunk de finales de los 70, con resultados memorables. Es imposible olvidar a Joy Division al escucharlos, pero no se puede caer en la comparación facilista. Interpol supo traer la oscuridad del postpunk al presente, con un disco tenso y afilado, que debes tener en tu colección y hacer de tu habitación un mejor lugar.

Amor


Roberto Loayza Cárdenas



Al terminar de ver esta cinta, tiemblo al pensar que la vejez debe ser únicamente para valientes. El alemán Michael Haneke ya nos estaba acostumbrando a mostrarnos la parte más terrible de la naturaleza humana, solo basta echar un vistazo a “Juegos macabros” (Funny Games, 2007) o “La profesora de piano” (La pianiste, 2001), por eso sorprende que con su filme más personal e íntimo, también el más atípico, logre su obra cumbre.
Cuando anunció para el Festival de Cannes que su nueva película se titularía simplemente “Amor” (“Amour” en buen francés) esperábamos otra de sus historias retorcidas, esas para no dormir, esas para no creer. La cinta empieza con una escena de muerte, de olores fétidos, parece la escena de un crimen, pero es todo lo contrario, es la escena de una de las más hermosas demostraciones de amor que el cine nos ha regalado últimamente.
Los restos mortales de una elegante dama, rodeada de flores disecadas, se sazonan con la exquisita música que Haneke propone, en esta ocasión las tonadas de Beethoven, Bach y, especialmente, Schubert nos abren las puertas del hogar de la pareja de esposos Georges y Anna. Dos de los mejores actores que el “País de las Luces” nos haya entregado: Jean-Louis Trintignant (el enfermizo y apasionante juez de “Rojo” de Kieslowski) y Emmanuelle Riva (la inolvidable protagonista de “Hiroshima, Mon Amour” de Resnais). Él tiene 82, ella está por cumplir 86, y nos regalan las actuaciones de sus vidas: una pareja de profesores de música retirados, que nos transmiten la paz que solo los años y el verdadero amor pueden brindar.
Haneke no hace concesiones, nos cuenta el final del filme en los primeros minutos y nos lleva de la mano en un recorrido tan extremadamente doloroso como bello, en poco más de dos horas.
Georges ama a Anna como todos alguna vez quisiéramos hacerlo y la prueba más grande de ese amor es cuando la tragedia disfrazada de enfermedad llama a la puerta. Sin embargo, el director no podía dejar de lado su implacable forma de mostrarnos su cine: las escenas son por momentos en demasía dolorosas, como la vida misma suele serlo, pero lo hace con ternura y sencillez al mismo tiempo. El rostro impávido de Trintignant y la fenomenal transformación de Riva, de una bella y distinguida dama a un ente casi inmóvil, hace sangrar al espectador que al acabar de ver esta obra maestra, termina con una inevitable sensación de vacío y sufrimiento.
Su Palma de Oro en Cannes queda corta, cualquier premio o reconocimiento a esta monumental película no bastarían para agradecerle a Haneke el habernos regalado su mejor cinta, la más filosófica de su ya admirable carrera y, tal vez, la más simple, pero que definitivamente quedará como una de las mejores de todos los tiempos, así de simple. Nada sería suficiente para agradecer al bávaro tremenda muestra de amor, tan cruda, tan hermosa, tan adolorida, tan real.
Como es un hecho que “Amor” va a ganar el Óscar a Mejor Película Extranjera, existe la pequeña esperanza de que la estrenen en pantalla grande, y si no es así, tomen el riesgo de buscarla y tener una idea más clara de eso que solemos llamar amor. (Para M. B.)

PERFUME DE MUJER:


Cómeme

Linda Jaivin



Se subió la falda un poco más, hasta dejar el liguero al descubierto, se metió dos dedos en su propio fruto, lleno de jugos frescos y punzantes, y empezó a frotárselo al tiempo que movía las caderas, cada vez más rápido. Se sacó los dedos, muy despacio, se los introdujo en la boca y se los chupó con fruición. Un hilo de papilla de fresa le resbaló por la barbilla. Hurgó en su bolso hasta encontrar un espejo. Agachada, con el culo apuntando hacia Adam, situó el espejo entre sus piernas, se abrió el sexo con sus dedos y se estudió a sí misma con atención.

MICROCUENTO:


Caín

Christian Solano



Decidido bajó la colina. Tomó por sorpresa a su hermano. Una vez que lo hizo, tiró la quijada ensangrentada entre las matas más espesas de unos arbustos, tal como ella se lo dijo. Alcanzó a recordar, incluso, el resto de sus palabras la noche anterior, mientras aún sudaban agitados por el amor: «Ahora ya no nos molestará más y nos quedaremos con todo para nosotros, mi amor, con todo».

Poema 12


Pablo Neruda

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.

Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.

He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.

Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

Tomado de “20 poemas de amor y una canción desesperada”.

“Los mataperros” no son pícaros


Daniel Gutiérrez Ventocilla



Cuando apareció “Los mataperros” causó un impacto colectivo por tres razones: la primera es que el título, por ser sugestivo, nos dibuja una sonrisa disimulada, motivándonos a ojear y leer, aunque el primer nombre que tuvo, cuando el texto apenas era un manuscrito —que el autor me dejó ver—, es el que considero más apropiado: “Me llamo Ángel, pero soy un diablillo,” debido a que la novela está dirigida a un público preferentemente juvenil.
La segunda se debe a que con la trayectoria del autor, Héctor Meza Parra, con su pluma amena, ágil y refrescante, aprendemos que las cotidianeidades de la vida pueden ser una gran aventura.
Como tercera razón los capítulos pueden ser leídos de forma continua o aleatoria, el lector no pierde el hilo temático. Por ello, nos da la sensación de ser una novela compuesta de cuentos enlazados.
Cuando escuchamos la palabra “sirena” (refiriéndose a la mitología), podría jurar que, en la mente de muchos, se dibuja una imagen femenina perfectamente delineada hasta la cintura, y con la extremidad inferior como la de un pez. Pero si vamos al diccionario de la Real Academia, encontraremos la descripción: «Ninfa marina con busto de mujer y cuerpo de ave, que extraviaba a los navegantes. Algunos artistas la representan improvisadamente con torso de mujer y parte inferior de pez». Cito este hecho porque muchos calificaron a “Los mataperros” como “picaresca”, teniendo en cuenta la travesura de los personajes. Mejor analicemos la terminología.
Luis Alberto Sánchez, describiendo a la novela picaresca dice: «Refiere la vida pintoresca de truhanes, ampones, tahúres, vagabundos». Cuyas novelas emblemáticas son “Lazarillo de Tormes”, “La pícara Justina”, “Rinconete y Cortadillo”, entre otros.
En “Los mataperros”, solo el capítulo “¿Quién conoció a la señora Graciela Baylón?”, los protagonistas cumplen con estos perfiles ya descritos, pero no es suficiente para encasillarlos en ese canon. Pues, aunque toda la novela tuviera personajes picarescos, ya no se les llamaría como tal, pues este género se desarrolló como parodia de los personajes caballerescos de la literatura, (el Quijote, el Cid, los Nibelungos, etc.) contraponiendo los valores: cobardía–valentía, pesimismo–optimismo, robo–honestidad, complicidad–lealtad, y más.
Eso no significa que los pícaros desaparecieron de la literatura, solo se han mudado de género con características menos jocosas, pero más optimistas, así tenemos a los siguientes niños: Oliver Twist, Tom Sawyer y Huckleberry Finn, aunque con tono melodramático, dignos personajes de la literatura realista.
Por todo lo expuesto no podemos catalogar a “Los mataperros” como “pícara”, sino como “biográfica–anecdótica”, ya que, recurriendo a la remembranza, describe (en primera persona) las travesuras, con final infausto, de tres niños que se exponen a diversas situaciones riesgosas, enarbolando la lealtad como estandarte de amistad sincera, lejos de la recreación individualista y adictiva de los juegos tecnológicos, motivados solo por el afán de explorar el mundo circundante con métodos improvisados e ingenuos, como los del entrañable Zezé en “Mi planta de naranja lima”.

Un año sin Spinetta


Solo 4

Se cumplió este viernes un año de la muerte de Luis Alberto Spinetta con innumerables conciertos en su homenaje.
"El Flaco" nació en Buenos Aires el 23 de enero de 1950 y, desde sus primeras incursiones en la música, generó algunos de los mayores álbumes del rock en español que el mundo pueda conocer. Siempre con la carga estética y audaz del pensamiento, las notas prolijas y la necesaria fortaleza que vertía a través de las melodías.
Entre algunos de los hitos de su repertorio tenemos: “Almendra”, “Kamikaze”, "El anillo del capitán Beto", "Barro tal vez", "Rutas argentinas", "Fina ropa blanca", "El enemigo", "La bengala perdida", "Bajan", "Seguir viviendo sin tu amor" y "No te alejes tanto de mí".
Basta con escucharlo para entender que la música es más que una exquisita forma de arte, es la mejor forma de darle sentido a una vida. Gracias Flaco.

domingo, 3 de febrero de 2013

Solo 4, “455”, del 02 de FEBRERO de 2013, año IX


LA CITA:

«Los cadetes de tercero maldicen entre dientes cada vez que, el pie levantado para subir al tranvía, sienten una mano en el pescuezo y una voz: 'Primero los cadetes, después los perros'.»

Mario Vargas Llosa, La ciudad y los perros

LO ÚLTIMO:Día Nacional del Pisco Sour, ¡salud!


Aunque la controversia sobre su origen con nuestro hermano país sureño persiste, hoy el Pisco Sour, como cada primer sábado de febrero, desde hace nueve años, celebra su día a lo largo y ancho del territorio peruano.
Durante el tiempo que lleva esta festividad dipsómana, las ventas de nuestro producto bandera se han incrementado hasta en un 50%, y no es para menos. Poco a poco, se va propalando el consumo del Pisco en todas sus formas.
Desde abril de 2004, el gobierno decidió dedicar esta jornada en honor a nuestra bebida nacional por su pureza, variedades y contundente sabor. Es que el Pisco Sour es la consumación exacta del sabor peruano: intenso, dulce y muy variado. Un sábado no es suficiente para homenajearlo, démosle la semana completa. ¡Salud!

Pisco Sour, alborotador quitapesares


Jhony Carhuallanqui



El Ministerio de la Producción (PRODUCE )instituyó el “Día Nacional del Pisco Sour” el primer sábado de febrero, como un merecido reconocimiento a este prodigioso cóctel que, a decir de Noella Schink, figura ya entre los cinco más importantes del mundo, y comparte espacios privilegiados de la licorería con el “Manhattan” de Whisky, el “Cosmopolitan” de vodka, o la “Margarita” de tequila.
Al parecer, sus orígenes se remontarían al histórico Jirón de la Unión —hacia 1920—, en una taberna llamada Bar Morris (propiedad de Víctor Morris), donde se ideó como una imitación del Whisky Sour el cual, a la postre, lo habría incluso desplazado, al convertirse en el más solicitado del lugar.
Se desconoce si la receta original difiere en demasía de la actual, pero la coincidencia es unánime al catalogarla como un distintivo patrio y embajadora de la peruanidad, que hoy aplaca exigentes paladares en los mejores bares y restaurantes de New York, Barcelona, Milán, Londres, entre otros.
El día del Pisco Sour, inicialmente, se celebraba el 08 de febrero, mas en 2004 se modifica la fecha, pues ésta coincidía también con la celebración en Chile del “Día de la Piscola”, un cóctel obtenido de la mezcla de pisco y cola (gaseosa negra),lo cual generaba dilemas entre los consumidores extranjeros, pues solían confundirlas.
En 2003, el Estado instituyó que todas las dependencias públicas deberán promover el consumo de licores nacionales en actos protocolares y conmemorativos, destacando el Pisco y su cóctel distintivo, el Pisco Sour. Es más, se estableció que deberá referirse “Pisco de Honor”, en lugar de “Brindis de Honor”,para los programas e invitaciones formales.
La materia prima para este cóctel es el Pisco (aguardiente de uva), cuyo especial —y único— sabor reside en su tradicional y artesanal proceso de destilación, razón por la cual  el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) lo declaró, en 2005, “Producto Bandera”.
Así que nuestra bebida espirituosa se sitúa en un lugar privilegiado de la identidad nacional, junto a la cerámica de Chulucanas, la gastronomía, la maca, el algodón, la lúcuma, los camélidos sudamericanos, el café, el espárrago, la joyería y orfebrería de plata y, recientemente, el caballo de paso.
El impase suscitado sobre la Denominación de Origen (Propiedad exclusiva del uso del nombre) con Chile fue superado cuando en 2005, la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI) reconoció la nomenclatura de “Pisco” al Perú, por ello, decir Pisco Peruano, es redundar. Aquella ocasión, la celebración fue tal, que se llenaron 2000 litros de este trago en la pileta de la Plaza Mayor de Lima. En 2007, el Instituto Nacional de Cultura (INC) lo declaró Patrimonio Cultural del Perú.
En quechua “Pisscu” quiere decir “avecilla”, sin embargo, también se usaba para designar a los alfareros que elaboraban las tinajas para fermentar licores, incluso el tradicionalista Ricardo Palma lo menciona y lo denomina el «alborotador quitapesares». Es tal su prestigio que la prestigiosa cristalería Riedel ha diseñado una copa especial para brindar con él,con forma de “tulipán recto” y que «extrae la agresividad del alcohol, sin perder su aroma, ni distorsionar su sabor».
Así que a coger la coctelera (válido también en licuadora) y agregar 3 onzas de pisco (recomendable el “acholado”), 1 onza de zumo de limón (verde), 1 onza de jarabe de goma, 1 clara de huevo y 6 cubos de hielo. Agitar hasta lograr una mezcla homogénea y a disfrutar de esta agradable combinación de historia, tradición e identidad. Feliz día Pisco Sour.

Guy de Maupassant, cuentista


Juan Carlos Suárez Revollar



Como Poe y Chéjov, Guy de Maupassant (Francia, 1850-1893), el otro gran cuentista del siglo XIX, murió poco después de cumplir los cuarenta. Es autor de más de 390 cuentos, el grueso de los cuales se publicó en diarios entre 1877 y 1891. Algunos son, más bien, breves ensayos y reflexiones, como «El afeminado» o «Historia de un perro». Este último, una suerte de manifiesto para la protección canina, tiene una segunda versión, narrada ya como cuento y publicada dos años después con el título de «Mademoiselle Cocotte».
Una estructura habitual es el relato como una anécdota referida por un personaje narrador, protagonista o testigo, a su auditorio. Aunque de temáticas diversas, podría clasificarse la cuentística de Maupassant en al menos tres grupos: los de costumbres, los de guerra y los de locura y horror. Entre los primeros se encuentra un subtópico recurrente: el galante, de conquistas e infidelidades, entre los que se halla «Un día de campo» o «La mansión Tellier», genuinas piezas maestras. Todos estos cuentos recogen su larga experiencia en «affaires» amorosos. Pero también se encuentran otros contenidos, desde retratos citadinos hasta historias sobrenaturales.
La ocupación prusiana es otro importante tema. Como veterano de la Guerra Francoprusiana, Maupassant escribía, con afán revanchista, cuentos donde destacaba el patriotismo, la entrega y los triunfos de algunos franceses —únicamente relevantes en términos personales— sobre sus rivales, aunque ello significara su perdición. A este grupo pertenecen «Mademoiselle Fifí», «La loca», «San Antonio», o el que le diera la consagración y formara parte del libro colectivo «Las veladas del Médan»: «Bola de sebo», en que el autosacrificio de la mujer despreciada la hace superior a sus compañeros de viaje, a quienes se supone decentes (el trasfondo de esta trama también fue abordado por Chéjov en su cuento «La corista»).
Los últimos, y sin duda los más perturbadores, tratan la locura y el horror. Corresponden al periodo tardío de Maupassant y se atribuyen a su ya agravada degeneración mental. Priman entre ellos cuentos como «El Horla», «La cabellera» o «¿Él?». Evidentemente influido por Poe, se halla formas afines de abordar la atmósfera del relato y la psicología del personaje, como la perversidad gratuita, tan bien retratada en «El loco» de Maupassant, o coincidencias temáticas: «El tic» de éste con «El entierro prematuro» de aquél.
El cuento de Maupassant no tiene la perfección formal de Poe, ni la profundización en el personaje de Chéjov, pero sí una desenfadada —y genial— sutileza en el trazado de costumbres como soporte de la historia.

La música en el proceso de aprendizaje


Luis Alberto Peralta Castro



La música posee una indudable importancia para la educación y debería ser aplicada como una saludable estrategia. Por esta razón, la enseñanza con música, en los procesos del aprendizaje debe ser puesta en práctica, armonizándola con el contenido temático de las clases, en forma sencilla, apoyándonos de instrumentos armoniosos como la guitarra y el piano.
Ludwing Truman, científico e intérprete americano, sostenía que la ciencia y la música están intrínsecamente unidas, y deberían ir de la mano en todo, ya que la Ciencia es la búsqueda del conocimiento, y el Arte es la aplicación creativa de ese conocimiento.
El aprendizaje con música de fondo parece crear nuevas vías en el cerebro. Ello es significativo, pues hoy, se le está dando cierta importancia como terapia, naturalmente, ésta actúa como liberador de tensiones, acompañada de métodos de relajación y técnicas de respiración, reducen considerablemente la ansiedad que, comúnmente, se registra en las aulas.
Entonces, el maestro debe tener conciencia que la música para el niño es parte de su desarrollo integral: el disfrutar, cantar, bailar y tocar, permite al alumno relajarse, sentirse bien y aprender con alegría.
Es de vital importancia en la educación, especialmente, por su marcada influencia en el desarrollo de los niños. Se han comprobado casos donde el estudiante progresa al incluir canciones, y/o melodías, en materias con poca aceptación, es decir, que con la aplicación musical se aumenta la participación y el dominio en actividades que, anteriormente, eran tediosas, específicamente en asignaturas de  lengua o matemáticas.
Con este recurso, el conocimiento es asimilado con rapidez y efectividad. La mera repetición incluida en el método tradicional produce cansancio y genera estrés en los estudiantes y, probablemente, no conduce hacia un aprendizaje efectivo.
 La música es un instrumento que no solo nos ayuda a reconocer la idiosincrasia de un pueblo, sino también nos permite conocer su progreso económico, social y científico. En conclusión, la música puede darnos muchas oportunidades de elevar el espíritu humano hasta niveles inimaginables, solo depende de cómo la usemos (Luis Alberto Peralta Castro, autor del presente artículo, es profesor del Conservatorio de música Andrés Segovia de Huancayo).

IMPRESCINDIBLES / LITERATURA


Selección y textos: Isabel Córdova Rosas

Toda la obra

Juan Rulfo



La obra de Rulfo, “El llano en llamas” y “Pedro Páramo”, está entre las más grandes renovadoras de la literatura hispanoamericana del siglo XX. Es un impresionante ejemplo de la condensación narrativa (Ediciones Allca XX). Nos transporta con gran maestría de lo real a lo fantástico, con un estilo vigoroso y poético. Es de los pocos escritores que transforman la prosa en poesía. Sus libros son de un profundo contenido social, político, económico y religioso. Es importante su lectura para tener una visión completa de la literatura hispanoamericana.


Los heraldos negros

César Vallejo



Reúne todos los poemas conocidos de Vallejo, inclusive los publicados en diarios y revistas. Ricardo González Vigil (Fondo editorial BCRP, 1988) invita a saborear la extraordinaria originalidad de Vallejo, tal vez el poeta más intransferible, único, en toda la poesía de la presente centuria a nivel mundial. Hace un comentario de cada poema para facilitar la comprensión y la apreciación de la obra poética. Además, ésta es orientada para alumnos de secundaria, universitarios y profesores, quienes podrán captar la genialidad de la máxima figura de las letras peruanas.


La piedra Inca

César Mallorquí



Un mal día de 1905, una enigmática reliquia inca entró en escena, y la tranquilidad se fue al diablo (Edebé ediciones). A partir de ese momento, Jaime Mercader se vio metido en un inmenso lio, el más extraño de su existencia. Él, en compañía de un aventurero, recorrerá desiertos y ríos, y cruzará los Andes para acabar descubriendo, en el corazón de la  Amazonía, un asombroso secreto celosamente guardado durante seiscientos años.

COLUMNA: DESDE EL ATELIER


Amor, pasión y genio en la escultora Camille Claudel

Josué Sánchez

Camille Claudel - Escultura en bronce “La Vague”.
Camille Claudel nació el 8 de diciembre de 1864 en Villeneuve-sur-Fère, Francia. Desde muy niña realizó figuras en arcilla y, antes de ir a París para estudiar arte, hizo estudios de escultura bajo el tutelaje del pintor Alfred Boucher.
Cuando tenía 19 años entró a trabajar al estudio del célebre escultor Auguste Rodin. Inicialmente, Camille se ocupaba de los encargos que le hacía el maestro, pero pronto fue su modelo y luego su amante y confidente. El amor y la pasión entre ellos crecieron de la mano con la creatividad, instalándose en el Chateau de L’Islette, un idílico escondite en el valle de Loira. Después se trasladaron al taller de Rodin en Meudon, al sur de París, que se fue llenando de las esculturas y bocetos de ambos.
Camille trabajó con Rodin más de diez años. Según su biógrafo Matías Morhardt, Rodin era la arcilla y Camille el granito. Auguste le daba a Camille todo lo que podía de su experiencia y le consultaba en todo. Pero pese a que Camille tenía la esperanza de que  se casara con ella, no dejaba a sus otras amantes y a la madre de su único hijo, Rosa Beuret. Así, la relación se fue quebrando y en 1894 se rompió definitivamente.
Tras el rompimiento, Camille se refugió en su estudio y vivió tres años sin recibir a nadie. En testimonio de Morhardt, decía que «experimentaba una soledad tal que a veces tenía la horrible sensación de que estaba perdiendo el hábito de hablar».
En esta época, su arte adquirió un estilo propio y realizó pequeñas esculturas en grupo que se comunicaban entre sí y, por sus líneas, hoy están consideradas precursoras de la escultura pop. Veinte años desarrolló su labor escultórica en una completa soledad, convirtiéndose en una de las más grandes escultoras del siglo XX. No obstante, se había convertido  también en una semireclusa, sufría delirios de persecución y tenía ataques de euforia y depresión. Muchas veces destruía sus obras y desaparecía por meses, odiando a Rodin y culpándolo de haberle robado sus ideas y proyectos.
Sometida a la crítica de su madre y sus hermanos, con el solo apoyo de su padre, cuando éste murió en 1913 se quedó sin protección alguna, fue desalojada violentamente de su taller e internada legalmente por su hermano Paul como paciente de tercera clase en Ville –Evrard, un deprimente asilo público, donde se le prohibió practicar el arte, ni aún como terapia. Hubo protestas públicas, pero su familia no cejó.
En los 30 años que pasó internada, solo sus amigos la visitaron, saliendo convencidos de que no estaba loca y de que había sido traicionada por su familia. Las cartas que escribió en el asilo demuestran que a pesar de las duras condiciones en que vivía, la genial escultora permaneció lúcida, dueña de sí misma, y que nunca se resignó a la pérdida de su arte. Escribió: «Vivo en un mundo tan curioso, tan extraño, del sueño que fue mi vida, esto es la pesadilla».
Hoy se puede apreciar su obra en el Museo de Orsay, en París. Son grupos escultóricos que emanan espiritualidad, una proyección mística de las formas que eleva el espíritu hacia el infinito. Su bronce “La Vague” y la escultura en ónix “Les Bavardes” son verdaderamente notables. Paradójicamente se encuentran en toda su sublime expresión a las puertas de “El Infierno” de Rodin.

PERFUME DE MUJER:


Rosario Tijeras

Jorge Franco



Había dejado la puerta abierta y cuando entré la encontré mirando la lluvia, desnuda desde la cintura para arriba, sólo con sus bluyines y descalza. Al sentirme se volteó hacia mí y me miraron sus senos, sus pezones morenos electrizados por el frío. No la conocía así, tal vez parecida en la imaginación de mi sexo solo, pero así, tan cerca y tan desnuda...

MICROCUENTO:


Precaución

Jorge Rivera Saavedra



Se volvió desconfiado cuando se enteró que lo querían liquilar por haber acabado con tantos terroristas, que se hacían llamar «guerrilleros».
Al primer sospechoso que agarró a balazos fue a su sombra, por seguirlo a todas partes.
Con lo que no contó fue que su sombra, un día, dispararía más rápido.

BREVIARIO: WhyNot nº 14




Esta revista de colección, pequeña, de bolsillo, ha llegado a su número 14, y aborda las fiestas navideñas y año nuevo. Ha sido sumamente elogiada por formato innovador y su presentación impecable, razón por la cual, a pesar de gran tiraje, está por agotarse.
No se pierda la oportunidad de disfrutar de esta singular publicación que se vende al menor precio (S/. 1). Búsquela en las librerías Íbero y La Familia, o en quioscos del centro de nuestra ciudad.

Huancavelica y sus carnavales


José Oregón Morales

Santiago de Chocorvos.
Sorprendentes matices de danzas, música y vestuarios ostenta Huancavelica, durante las celebraciones carnavalescas de sus pueblos. Festividades íntimamente ligadas al ciclo de la Pequeña Maduración en el calendario agrícola andino, y al periodo del “Paucar Waray”, iniciación sexual de la juventud.
Originariamente denominados “Orqon Pukllay”, Pukllay” y “Qatun Pukllay”, los carnavales se iniciaron por los pastores en las cumbres, con bailes y cantos, en agradecimiento a la madre tierra, por los dones otorgados para preservar el alimento y la vida.

“Tipaki Tipaki” de Acraquia y Ahuaycha
No es otra cosa que el “Orqon Pukllay”  (juegos en los cerros), danza frenética y exultante. Miles de jóvenes casaderos organizados en pandillas de 20 a 40 parejas, cantando y siguiendo la melodía de la armónica o rondín, bailan visitando las iglesias de sus pueblos: Maraykucho, Santa Rosa, Ahuaycha, Acraquia para concluir en la Plaza Histórica.
A este recorrido obligatorio se le denomina “chaquipureq”. Luego de estos  tres días de “TipakiTipaki” (confrontación) entre pandillas de danzantes, se han desarrollado, domingo a domingo, inquietantes carreras de caballos “morochucos”, haciendo delirar al pueblo, pues compiten eximios jinetes representantes de sus comunidades campesinas.

“Qatun Pukllay” (Juego Grande) Angareño
Ríos humanos de danzantes discurren por la Plaza Principal del barrio de Pueblo Viejo, durante la gran entrada tradicional del sábado  9. Es anunciado por el “barajo” (corneta de hojalata).
Si el “Tipaki Tipaki” es frenetismo, el Carnaval de Lircay es cadencia y profundidad. En esta manifestación folclórica, también, se privilegia el canto  quechua masivo. La poesía popular y anónima encuentra su cauce para pregonar nuevas creaciones en temas de amor, desarraigo de la tierra, reflexiones filosóficas, sátira, lascivia y protesta social. Estas comparsas de hasta cien integrantes, son acompañadas por un marco musical impresionante de 20 a 30 guitarristas, mientras que las comunidades incluyen acordeones, quenas y violines. Lircay añade a este gran atractivo su gastronomía en “El Festival del Puchero” y el “Concurso de la Guinda”.

Carnavales en Huaytará
Capital Arqueológica de Huancavelica. Sus carnavales no podían ser más singulares y atractivos. En Capillas sacrifican un toro negro para fortalecerse con su sangre y, durante los concursos de danzas, canto y de vestuarios coloridos, enfrentarse varonilmente en el “Fageo”, que consiste en tomar de la cintura al contendor y arrojarlo por los suelos. Finalmente, acuden a las casas y comercios solicitando regalos para adornar las “yunsas”, alrededor de las cuales cantan y bailan.

En Chocorvos se da más importancia al “Paucaray”, reunión con el gobernador para realizar la “Huayancha”, limpieza de los canales de agua y de los “huaycos”. Luego de cumplida la faena comunal, al son de la quena, el bombo y el “huarajo” (cornetas de cuatro metros de alto) confraternizan bailando alrededor de las yunsas.

domingo, 27 de enero de 2013

Solo 4, “454”, del 26 de ENERO de 2013, año IX


LA CITA:

«Ella también le miraba, ya no le veía pero seguía mirando hacia la fortaleza del coche negro. Y después, al final, ya no le vio. El puerto se desdibujó y, después, la tierra.»

Marguerite Duras, El amante