lunes, 8 de abril de 2013

La faja, milenaria prenda andina


Manuel F. Perales Munguía

Fotos: Archivo Pedro González
En los Andes, la actividad textil ha tenido gran importancia desde la época misma de la llegada de los primeros seres humanos a este territorio, tal como demuestran varios hallazgos que datan de los tiempos del periodo Precerámico. A partir de entonces, con el transcurso del tiempo, la textilería fue alcanzando paulatinamente niveles más altos de expresión estética y calidad técnica, que se pueden apreciar en los magistrales tejidos de pueblos como Paracas, Huari o Chancay.
En los tiempos del Tahuantinsuyo, los textiles cumplían un papel central en la política, al ser considerados elementos con los que se podían pactar acuerdos o sellar alianzas, entre líderes locales y funcionarios del Estado. El propio Inca solía regalar prendas muy finas, o ropa del tipo “cumbi”, a quienes le demostraban lealtad.
Por otro lado, en el aspecto mágico-religioso y ritual, la ropa servía también como un recurso que protegía a su portador de los malos espíritus o maleficios. En este sentido, gracias al estudioso John Murra, hoy sabemos que cuando había enfrentamientos bélicos entre bandos opuestos, se buscaba quitarle la ropa al enemigo, creyendo que con ello se le causaba daño y se le podía vencer.
Un tipo de prenda que ha tenido una fuerte presencia, como parte del vestuario de las poblaciones andinas prehispánicas, es la faja, cuyo uso fue generalizado en el antiguo Perú, y lo es aún en nuestros días. En cada región se le conoce con un nombre distinto e, incluso, en la sierra central peruana esta diversidad de términos es destacable. Así, por ejemplo, en Huancavelica se le denomina “chumpi”, en tanto que en el valle del Mantaro es llamada “watraku” o “watruku”, según la zona en la que nos encontremos.
En nuestra región, las fajas conservan aún muchos de los atributos que tenían sus similares de tiempos prehispánicos. Por ejemplo, todavía algunas de ellas se elaboran “por encargo”, con la finalidad de entregarlas en calidad de obsequio a otra persona, con ocasión de alguna celebración o acontecimiento especial. Asimismo, persiste todavía en varias comunidades la convicción de que esta prenda es un elemento protector frente a “daños” que podrían ser, eventualmente, causados por algún enemigo.
En el caso específico del valle del Mantaro, el uso tradicional del “watraku”, en contextos rituales y de trabajo, es todavía importante en varias comunidades, como se observa en las celebraciones de San Lucas en octubre, que marcan el inicio de la siembra, o en las fiestas de Santiago o “Tayta Shanti” en julio.
En el ámbito urbano, en ciudades como Huancayo y localidades vecinas, la presencia de la faja se ha afianzado en ocasiones como el tiempo de carnavales, donde esta prenda persiste aún como elemento indispensable del vestuario del Huaylarsh Moderno.
Por todo lo expuesto, resulta evidente que la faja es, quizás, la única prenda prehispánica que mantiene bastante vigencia hasta la actualidad. Su presencia debe considerarse, entonces, como una muestra clara de la fuerza y vigor de nuestra cultura andina, en el contexto actual de globalización. Por eso mismo, debe rescatarse su valor como referente de identidad para nuestros pueblos.

COLUMNA: UN MUNDO PERFECTO


Django sin cadenas

Jorge Jaime Valdez


Quentin Tarantino es uno de los pocos creadores que solo hace películas buenas. Incluso las que son consideradas menores como “Jackie Brown” o “A prueba de muerte” tienen un encanto indudable; las otras: “Perros del depósito”, “Kill Bill” o “Bastardos sin gloria” son soberbias, y “Pulp Fiction” es una obra maestra. “Django sin cadenas” es su última entrega y es un filme notable, que solo confirma el endemoniado talento de este alquimista del cine.
“Django Unchained” es un homenaje y una reinvención del Western, el género rey, como se le conoce, específicamente del “Spaghetti Western” o Western mediterráneo, un subgénero cuyo máximo representante fue Sergio Leone. Este tipo de cintas se rodaban en Europa, con presupuestos bajos y eran consideradas de Serie B.
Como en sus otras películas, Tarantino juega y mezcla los géneros y subgéneros que conoce muy bien por su cinefilia voraz. Puede saltar con facilidad de una situación dramática al humor, de lo normal a lo extravagante, o conmueve y divierte a la vez. También hace una revisión personal de la historia, en clave de ficción, obviamente, en “Bastardos sin gloria”, donde hizo que un grupo de judíos mataran a Hitler en afán justiciero. Esta vez, es un héroe negro que a balazos venga el abuso, el maltrato y la explotación que sufrieron los afroamericanos en el sur de los Estados Unidos, en los tantos años que duró la esclavitud.
Este western atípico nos cuenta la historia de un esclavo llamado Django que es liberado por un asesino a sueldo alemán con poses aristocráticas, para que lo apoye a encontrar y matar a unos hermanos que son perseguidos por la ley; a cambio, él ayudará al esclavo liberto a encontrar a su esposa que trabaja en la hacienda del despiadado y ambiguo señor Candie, interpretado con solvencia por Leonardo Di Caprio.
Otro talento del cineasta es su capacidad de dirigir actores, pone a artistas olvidados o subestimados en sus filmes, y ellos lucen notables. Di Caprio da la talla ante un extraordinario Christoph Waltz, o Samuel L. Jackson, su actor fetiche —sale en tres de sus cintas— que en éste hace un personaje corto pero muy bien logrado. En realidad, es él quien maneja “Candyland” y a su desalmado y sádico propietario. Compone una caracterización desagradable: un negro racista, con corazón de blanco, manipulador, intrigante y calculador. Waltz, por otra parte, se llevó el Oscar por “Bastardos sin gloria” donde interpretó a un nazi cruel y políglota, ahora repite el plato y vuelve a ganar la estatuilla encarnando a otro personaje “tarantiniano”.
La música es otro acierto, como en la mayoría de su filmografía: “Pulp Fiction” es un clásico contemporáneo en gran parte por su “soundtrack”, y ésta no es la excepción. Las tonadas de filmes del oeste se mezclan con una gran variedad de temas extraídos de la música popular. El artífice es el argentino Luis Bacalov.
La fotografía se luce al igual que la puesta en escena, y la violencia no parece terrible, sino estilizada y plástica. Es menos sangrienta que sus primeros filmes, pero incluye tiroteos y sangre a chorros como una marca personal.
También se rinde homenaje al “Django” original. En la escena donde el señor Candie observa a dos mandingos moliéndose a golpes, en la barra del bar vemos a Franco Nero, el primer Django, quien conversa brevemente con Jamie Foxx, el Django negro y justiciero. Al igual que otros cineastas, Quentin Tarantino hace un pequeño papel en la cinta, lo curioso es como desaparece: volado literalmente en mil pedazos.
Finalmente, sólo queda recomendar esta película desenfadada, fresca, lúdica que es otro gran acierto en el cine de Tarantino, a la espera de su próxima entrega que, seguramente, dinamitará otra vez los géneros del séptimo arte.

PERFUME DE MUJER:


La alfombrilla de los goces y los rezos

Li Yu


Cuando mi marido vivía, yo solía pedirle que sedujera a una criada y que lo hiciera lo más rápida y ruidosamente posible, para que la muchacha no pudiera contenerse y comenzara a gritar. Eso me transportaba y tosía, momento en que él volaba a mi cama y empujaba con todas sus fuerzas. Le hacía pasar por alto la estrategia habitual y lo arrojaba a un ataque continuo. Yo no sólo experimentaba una sensación placentera en mi interior, sino que ésta llegaba al fondo de mi corazón y me corría después de setecientas u ochocientas arremetidas.

BREVIARIO: “Los mataperros” regresan en nueva edición ilustrada



Una nueva edición de la novela juvenil “Los mataperros”, de Héctor Meza Parra, empezará a circular desde mediados de este mes. El libro, que fue elegido por la Dirección Regional de Educación de Junín para el XIX Concurso Regional de Comprensión y Producción de Textos en estudiantes del primero de secundaria, tendrá una edición popular que se distribuirá en toda la región Junín por cinco nuevos soles.
Meza Parra indicó que «este esfuerzo se hace para poner el libro al alcance de todos los bolsillos, en una edición completa e ilustrada, que busca combatir la piratería, pues los ejemplares piratas son ilegibles, tienen fragmentos mutilados y hasta graves errores de ortografía».
Esta nueva edición de “Los mataperros” cuenta con muchas ilustraciones de interiores y un diseño adecuado a lectores adolescentes, además, abre la colección “¡A leer en el cole!”, de Acerva Ediciones.
Por otra parte, se anunció el decomiso de una versión pirata que estaría circulando, e inmediatas acciones legales contra aquellos que la vengan comercializando ilegalmente.
El autor exhortó a los docentes a evitar entre sus estudiantes los ejemplares “bamba” que, por sus defectos, afectarían la comprensión de lectura y, por eso mismo, el desempeño en el próximo concurso de comprensión y producción de textos.

No hay ciudad sin espacios públicos de calidad

Máximo Orellana Tapia
The 5th Avenue: Los espacios públicos están asegurados para el ciudadano de a pie.

 Desde las pioneras y agudas observaciones de Jane Jacobs, se puede entender que uno de los soportes más importantes para que una urbe sea acogedora y humana, es la calidad de sus espacios públicos en sus diferentes niveles: suficiencia, accesibilidad, mobiliario adecuado, inexistencia de barreras arquitectónicas, etc.
Hace unas semanas, en Nueva York, donde esta celebre mujer desarrolló gran parte de su activismo en planificación y diseño urbano, luego de recorrer la impecable 5th Avenue, la bulliciosa Brooklyn o el emblemático Central Park, pude corroborar que los espacios públicos son los que caracterizan a una ciudad. Éstos constituyen una especie de “espíritu de la urbe”, ese algo que las vuelve inconfundibles, que permanezcan en la memoria y hace grato volver a visitarlas.
Este tema ha venido cobrando importancia en nuestro país, desde hace unas décadas, influenciado por intervenciones urbanas importantes a nivel mundial y por trabajos realizados en algunas metrópolis sudamericanas que han logrado revertir situaciones deplorables. Para nuestro caso, este tema requiere ser trabajado denodadamente, pues Huancayo y las demás ciudades del centro del país merecen verdadera calidad urbana.
Las instituciones de gobierno y la ciudadanía tenemos que saber construir áreas públicas que vayan más allá del adorno y la referencia “kitsch”, o cualquier otra preferencia trasnochada de algún político o técnico de turno.
El primer paso importante debe ser la toma de conciencia y sensibilización frente al comportamiento de las personas respecto a los espacios públicos, a través de campañas o programas por los diferentes medios de comunicación, para que el ciudadano pueda entender, entre otras cosas, que las calles, plazas y demás, pertenecen a todos, por tanto, su accesibilidad tiene que ser irrestricta en todo momento, debiendo no ser invadidas bajo ningún pretexto injustificado.
Las instituciones son las que deben liderar un esfuerzo importante para dignificar estos lugares, junto a los propietarios (sobre todo comerciantes) que al sobreponer sus intereses lucrativos parecen no tener idea alguna de lo que esto significa.
La siguiente acción sería suprimir o mejorar la gran cantidad de barreras arquitectónicas existentes: rampas mal realizadas o la carencia de las mismas, desniveles abruptos, postes u otros elementos mal ubicados y más; así también, la erradicación de elementos peligrosos: restos metálicos punzantes, residuos o salientes de concreto, escalones inadecuados, “placas recordatorias” que políticos delirantes dejan como “única huella” de su paso, etc.
Un tercer elemento clave es la contaminación visual que debe ser, progresivamente, erradicada mediante reglas sencillas y claras, pero llevadas a cabo con firmeza y oportunidad. Esto evitaría la anarquía y arbitrariedad en la colocación de cientos de anuncios publicitarios, que alteran la morfología de las edificaciones y distorsionan el paisaje construido.
Es importante saber que para que una ciudad sea vista como tal, y no sea solo la sumatoria de un conglomerado de edificaciones, el concepto de espacios públicos debe ser comprendido con mayor amplitud y calidad. Dentro de este contexto, lo señalado son solo algunas pautas viables, que imperiosamente requieren todas las urbes peruanas, en estos momentos en que abundan los discursos de desarrollo y sostenibilidad.

lunes, 1 de abril de 2013

Solo 4. Edición 463, del 30 de MARZO de 2013. Año IX


LA CITA:

«Es cierto que tengo edad y tengo muchos años, las penas se quedaron detrás de mis ojos y mis manos jamás pudieron hacer nada (…) ¡Y no me mire así que nada le oculto! Vea el iris de mis ojos, ¿qué ve? Nada, ¿verdad? Estoy limpio como las sábanas de los hospitales, como los ojos desaparecidos de los muertos.»

María Teresa Zúñiga, Mades Medus

LO ÚLTIMO: Marzo: mes de reconocimientos a nuestros artistas

Pedro Gonzales recibiendo el reconocimiento “Joaquín López Antay 2013”.

Durante las festividades por el Mes de la Artesanía Peruana 2013, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo premió a uno de nuestros artistas más célebres: el cultor de la imaginería Pedro Gonzales Páucar, con el galardón “Joaquín López Antay 2013”, el pasado 21 de marzo. Con respecto a esta distinción, la Primera Vicepresidenta de la República, Marisol Espinoza, manifestó lo siguiente: «No solo valoramos y miramos a los artesanos, son una muestra del orgullo de nuestro legado (…) si reconocemos su trabajo en vida, podremos mantener éste y difundirlo de manera permanente (…) Ellos son el patrimonio de un país que avanza, de un país que se desarrolla».
Asimismo, el último 19 de marzo, el Ministerio de Cultura reconoció a Abel Beriche Macha, tallador de máscaras de Huacón, por su enorme aporte en la conservación y difusión de esta danza.
El principal objetivo de estos reconocimientos es «conmemorar y enaltecer la labor de los hombres y mujeres de todas las regiones de nuestro país, que se dedican a la actividad artesanal».
Otra de las alegrías en este mes, es el reconocimiento de nuestra dramaturga María Teresa Zúñiga, quien también recibió el título de Personalidad Meritoria de Cultura, el 27 de marzo, durante las celebraciones por el Día Mundial del Teatro. Felicidades a Pedro, Abel y María Teresa, son un orgullo para toda la región central del país.

María Teresa Zúñiga, personalidad meritoria del Perú


Solo 4

María Teresa Zúñiga Norero, “Personalidad Meritoria de la Cultura”.
La dramaturga y poeta María Teresa Zúñiga Norero acaba de ser reconocida como “Personalidad Meritoria de la Cultura” por su destacada labor teatral. En el Suplemento Cultural SOLO 4 expresamos nuestra alegría por este logro y reafirmamos nuestra admiración por ella y su importante obra, que llena de satisfacción a  Huancayo y la región central del Perú.

¡Un nuevo logro! La dramaturga huancaína María Teresa Zúñiga Norero fue declarada “Personalidad Meritoria de la Cultura”. Este reconocimiento, que viene de parte del Ministerio de Cultura, le fue conferido «por su destacada trayectoria como actriz, directora de teatro y fundamentalmente por su prolífica labor como dramaturga, así como por su incansable trabajo en la difusión y valoración del teatro peruano a nivel regional, nacional e internacional».
María Teresa Zúñiga ha representado al Perú en diversos eventos teatrales en América Latina. Su vasta obra —de más de sesenta piezas teatrales, entre las que destacan “Zoelia y Gronelio” (1995), “Mades Medus” (1999) o “Atrapados” (2002)— ha sido puesta en escena en diversos escenarios del Perú y el extranjero. Igualmente, “The Oxford Encyclopedia of Theatre and Performance” de Inglaterra la consideró como «una de las más ‘avant garde’ y prolíficas dramaturgas latinoamericanas de fin de siglo».
Nacida en Huancayo en 1962, es fundadora —junto a Jorge Miranda Silva—, del Grupo de Teatro Expresión, donde alterna roles de actuación y dirección. El grupo se inició a mediados de los ochenta, aunque fue con el montaje de “Corazón de fuego” (1989) que se consolidó y alcanzó el prestigio que lo acompaña hasta la actualidad.
¿Pero cuál es su importancia para la dramaturgia nacional? Su obra rebasa los tópicos habituales y aborda las contradicciones que abruman al ser humano. “Zoelia y Gronelio”, por ejemplo, es una historia que, bajo un telón posapocalíptico, reflexiona sobre las carencias de un mundo que se desmorona, pero que, pese a todo, mantiene un oscuro optimismo. Algo similar podría decirse de “Mades Medus”, obra donde también dos personajes —Mades, de 50 años, y Medus, de 19— se debaten entre ficción y realidad, y hacen del arte su razón de ser.
Su teatro se nutre de cánones vanguardistas como el absurdo o el existencialismo, que también fueran cultivados por Eugène Ionesco, Samuel Beckett o Harold Pinter, pero con una estética absolutamente personal. Eso es lo que hace de ella una gran autora: completar, texto a texto, una obra integral particular y original, que sin sacrificar su claridad para el espectador, profundiza en temas y caracteres de mucha complejidad.
Como se ve, este reconocimiento a María Teresa Zúñiga Norero es más que meritorio, y pone en su real ubicación a la dramaturga más destacada que ha dado la región centro. En la página siguiente de SOLO 4 aprovechamos para publicar un artículo suyo a propósito del Día Mundial del Teatro, y que fuera escrito horas antes de recibir la comunicación sobre este importante galardón.

MÁS DATOS:

¿Cómo recibe este reconocimiento?

María Teresa Zúñiga Norero: Me ha llenado de mucho entusiasmo. Es un impulso muy importante para continuar. Ya son 32 años de mi vida que estoy involucrada en esta labor que, para mí, es una opción de vida. El teatro es una actividad que nos da grandes satisfacciones que, finalmente, es lo que se lleva el hombre cuando ya cierra los ojos. Este logro que alcanzo en este año lo comparto con todos los cultores del teatro. (Fuente: Entrevista colegio Andino, difundida a través de Youtube)

El teatro, un paradigma interminable

María Teresa Zúñiga y Jorge Miranda Silva en “Zoelia y Gronelio” – Foto: Beto Benites.

Horas antes de saber que sería declarada “Personalidad Meritoria de la Cultura”, María Teresa Zúñiga Norero escribió este comentario sobre la significación que tiene para ella la que es su razón de ser: el teatro. Para toda la región central del Perú, el Día Mundial del Teatro tiene ahora una doble significación, pues tenemos a una de las mejores dramaturgas que ha dado el teatro nacional.

María Teresa Zúñiga Norero

Hoy, que vivimos tiempos imparables, en que la velocidad no tiene pausas; cuando la impaciencia y la intolerancia permanecen más fuertes que nunca, y los niveles de violencia arriban a una cúspide nunca antes vista, el teatro transita entre la observación del mundo y la creación de uno nuevo.
Este quehacer proviene desde tiempos incontables, desde la práctica primitiva del hombre en acción, tomando la historia de los pueblos, sus leyendas, e inventando situaciones con personajes que emergen de lo cotidiano a la eternidad.
Hoy, en el mundo, el teatro se levanta en las calles, sobre los múltiples escenarios, en diversos lenguajes, ataviados de maquillaje, vestuario y máscaras, con el fin de anunciar el Día Mundial del Teatro y sus festividades.
Muchos nombres y presencias se entretejen en este inmenso telar: texto y acción realizan la magia sobre las tablas. Autores, directores y actores logran el texto y la acción desde su visión del mundo, desde su capacidad técnica, desde su particular manera de afrontar el espacio escénico. No son meros improvisadores. Están dotados de disciplina, ética y sensibilidad, y podemos ver en cada propuesta diversos lenguajes, transportándonos a espacios y tiempos impredecibles para trasmitir un mensaje cargado de reflexiones, llamando al mundo (el espectador) a detenerse, a observarse, a memorizar y entender su humanidad.
Hacer teatro es invertir al mundo, voltearlo, hacer perder la materialidad subjetiva del hombre y colocarlo en un espacio donde las ideas recobran su objetividad; proponer una nueva manera de mirar, recobrar los sueños y que la verdad adquiera su verdadera prolongación: la existencia.
«¡Ser o no ser, he aquí la cuestión!» —nos recuerda Hamlet de Shakespeare—. Existir o no existir. Resolver este dilema es tarea del teatro, y por ello su búsqueda incansable a través de los siglos: la verdad dicha desde la ficción.
Saludamos con estas líneas a todos los hombres y mujeres del planeta que llevan en su agenda la hermosa tarea de la dramaturgia. Los alentamos a continuar, a heredarle al mundo los grandes secretos descubiertos en la sorprendente realidad escénica.
Esa es la magia de este día, en que podemos entrelazar sueños y posibilidades creando nuevas existencias desde la ficción, pero con mensajes reales y auténticos. En este día, el mundo se inclina desde sus butacas y aplaude a aquel que entreteje su vida y el arte en una escena inacabable.

COLUMNA: EL BUEN SALVAJE


Los sagrarios del pasado

Sandro Bossio Suárez

El sacerdote Rubén de Berroa, en su monografía sobre la diócesis de Huánuco, asegura que los dominicos habían construido, hacia 1544, un modesto convento en la Plaza Huamanmarca de Huancayo. Además, en 1553 hubo en Lima un cenáculo de dominicos, donde se hace mención del «convento de Guancayo», que administraba las doctrinas de Chupaca, Sapallanga, Sicaya, Chongos y La Mejorada. O sea, dos décadas antes de la visita de Jerónimo de Silva, quien ya habría encontrado un pueblo fundado autóctonamente, con su iglesia erigida.
Esto lo certifica la Real Provisión de Francisco de Toledo, fechada en 1571, quien dispone que «en el tambo de Huancayo se construya un nuevo monasterio e iglesia para que residan en él seis frailes y que sea cabecera a donde deben centralizarse los dos religiosos dominicos que se hallan en la doctrina de Ananhuanca». Si el virrey dice «que se construya un nuevo monasterio» y no dice «que se construya un monasterio», es lógico pensar que el citado convento existía desde antes de 1571.
Esto quiere decir que por órdenes virreinales, el primer convento de Huancayo fue refaccionado o tirado para la construcción de uno nuevo, en 1580. La piedra labrada (que hoy se encuentra en la fuente de la Plaza Huamanmarca), que data en efecto de 1580 y pertenece a la aludida iglesia, precisamente es la prueba de que en esa época empezó una segunda etapa para ella. Después fue convertida en priorato y tuvo a su cargo las doctrinas de Sapallanga, Mejorada, Conchangará, Chongos, Chupaca y Sicaya.
Esta iglesia, inicialmente, estuvo a cargo de los dominicos. Se trataba, por el dibujo dejado por Leonce Angrand, de una iglesia modesta, caracterizada por la sencillez de una fachada asimétrica, con una campana, balconetes y cupulinas. Estaba levantada  probablemente en piedras y barro, y dentro de ella había una sola nave. El presbiterio tenía los componentes básicos: el altar, al ambón y a la sede. El púlpito contaba con taza y baldaquino, y el sagrario poseía una guarda para las eucaristías y una pila bautismal. En sus paredes había pinturas coloniales, hornacinas, imafrontes, velos, pandeoros y tallas de madera.
Durante la visita pastoral de 1769, realizada por el presbítero Francisco Javier Echevarría, esta Iglesia Matriz poseía muchos bienes religiosos: una venera de oro con diamantes y esmeraldas; dos pares de zarcillos de oro de broquelitos; un par de candaditos de oro; tres tembleques de diamantes; una gargantilla de perlas con peso de media onza; un cetro de oro; una cadenita de oro; un rosario jerosolimitano y uno de perlas; una cruz de cristal; dos sortijas de oro y un picaflor de oro.
Detrás de la iglesia estaba el convento. Dicen las tradiciones que tanto el templo como el claustro eran las únicas edificaciones que tenían techo de tejas en el pueblo. Pero el convento era realmente famoso por su coro de indios, quienes cantaban alabanzas sacras en quechua y castellano, acompañados por un órgano de tuba y bajo de dirección de un maestro de canto gelaciano.
Este convento «que por sus ornamentos y retablos y galantes adornos de pinturas pudiera figurar en cualquiera de las mejores ciudades de Europa», a decir del dominico Juan Meléndez, se destruyó durante el terremoto de 1776.
En 1799 la prelatura decidió construir en la Plaza del Comercio (más delante de la Constitución) una Iglesia Matriz, que en el futuro sería consagrada como nuestra Catedral, en lugar de la antigua iglesia de la Santísima Trinidad de la Plaza Huamanmarca, ya desparecida. La catedral empezó a construirse el 18 de marzo de 1799 y se concluyó el 2 de marzo de 1831. Durante mucho tiempo fue conocidomo como “cuto torre”, porque quedó inconclusa y, hasta la década de los treinta del siglo XX, le faltaba un torreón.

PERFUME DE MUJER:


La última tentación de Cristo

Nikos Kazantzakis


La cogió, le echó hacia atrás la cabeza y la besó en la boca. Los dos habían palidecido y las piernas les flaqueaban. No podían continuar avanzando y rodaron por la tierra bajo un limonero en flor.
El sol se detuvo sobre ellos. Levantose viento y algunos azahares cayeron sobre los dos cuerpos desnudos. Lloviznaba suavemente, las gotas caían sobre ellos, refrescando los dos cuerpos ardientes. Ascendía un olor a tierra mojada. María Magdalena estrechaba al hombre contra su cuerpo y jadeaba débilmente.

Lágrimas negras


Roberto Loayza Cárdenas


Suecia era el segundo hogar de Dionisio Ramón Emilio Valdés Amaro, “Bebo” para los amigos. Fue en ese país de vikingos donde el pianista quivicanero residió, luego de enojarse con el barbón Castro y abandonar a su familia, entre ellos el también famoso teclista “Chucho”. Se casó con una gélida belleza sueca llamada Rose-Marie, y llevó una vida familiar mayormente alejado de los escenarios en Estados Unidos.
Fue a mediados de los 90 que, el gran saxofonista, Paquito D’Rivera lo saca de su confinamiento y le recuerda sus tiempos con la Orquesta Tropicana, sus tiempos con Beny Moré, animándolo a grabar su disco de retorno “Bebo Rides Again” (1994). En adelante, y como ocurrió con los casi extintos integrantes de la famosa “Buena Vista Social Club”, Bebo formó parte de los ancestrales músicos y ejecutores del son montuno, de la guaracha, el mambo y el chachachá cubano.
Fernando Trueba, cineasta español, conocido por la cinta romántica “Belle Epoque” (1992) y  sus gustos por las sabrosas cadencias de la isla, elevó más la popularidad de Bebo en sendos documentales como “Calle 54” (2000) y “El Milagro de Candeal” (2004); de la misma manera, fue el responsable del mayor éxito que el cubano tuvo en su breve pero inolvidable carrera, produciendo el disco “Lágrimas Negras” (2002), un visionario proyecto discográfico donde la mixtura de la música cubana y el flamenco, en la voz del cantaor Diego “El Cigala”, lo llevó a los escenarios de todo el planeta, y lo puso en las portadas de las más buscadas revistas musicales.
Su carrera despegó y en los siguientes años fue muy prolífico grabando con la Habana All Stars, Javier Colina en el mítico “Village Vanguard”, con el genial contrabajista Cachao López, y con su hijo “Chucho” en el extraordinario “Juntos para siempre” (2008).
El problema es que ese “siempre” suele ser una palabra tramposa y, a pesar de su retiro a tierras malagueñas, la muerte lo atrapó en Estocolmo, su segundo hogar. Lo enterraron junto a su querida Rose-Marie.

IMPRESCINDIBLES / HOMENAJE A BEBO VALDÉS


Bebo Rides Again (1994)


Luego de ser uno de los más grandes exponentes de la música cubana, treinta años atrás y rescatado de su exilio por Paquito D’Rivera, Bebo volvía a las salas de grabación junto al genial saxofonista, el guitarrista Carlos Emilio Morales y el percusionista Amadito Valdés. La increíble capacidad compositiva de Bebo, de 76 años, se distingue en 8 temas inéditos, creados en apenas 36 horas. Uno de los mejores discos de jazz latino de todos los tiempos.

 Lágrimas negras (2002)



Un amante de la música cubana y la más brillante estrella del flamenco se juntan al visionario pianista cubano para grabar, en Madrid, un breve, pero ecléctico disco que va desde composiciones de Lolita de la Colina, los hermanos Expósito, Jobim y Vinicius, o Miguel Matamoros, hasta sendos homenajes a Julio Gutiérrez, María Teresa Vera, Juan Mostazo y el tándem Cadicamo y Cobian. Un experimento que ya es considerado un clásico, donde destacan “Lágrimas negras” y “Corazón loco”.

Juntos para siempre (2008)



Debido a que Bebo dejó a su familia para huir de la Cuba, se forjó un resentimiento con su hijo, el también eximio pianista “Chucho”. Sin embargo, a mediados del 2007, la reconciliación llegó, y la mejor manera de materializarla fue grabando un disco en conjunto. A dos pianos, nos encontramos con boleros clásicos como “Sabor a mí” o “La gloria eres tú”, el clásico del jazz “Tea For Two” y, en especial, la conmovedora “A Chucho”. Así plasmaron el más grande deseo de padre e hijo: estar “Juntos para siempre”.

BREVIARIO: Ganadores de FELIZH 2013 viajarán a la FIL Guadalajara


La Feria Internacional del Libro de Guadalajara es uno de los eventos culturales más importantes en América Latina, que congregó, en su última edición, a más de 500 escritores de 18 países; además, se realizaron 60 foros literarios, 20 foros académicos y 128 actividades artísticas y musicales.
En el marco de la V Feria del Libro Zona Huancayo, los ganadores de los concursos nacionales de cuento y poesía podrán viajar a México para asistir a la FIL Guadalajara, en noviembre de este año.
Serán dos los afortunados que podrán conocer a escritores de talla mundial, y enriquecer su visión del mundo, pues una de las características de este evento es que, desde 1993, cuenta con un país o ciudad como invitado de honor. En el 2005, le tocó al Perú exponer nuestra riqueza cultural y literaria, más en esta versión también estará presente con los galardonados.
Los interesados en participar en los certámenes tienen hasta el 10 de mayo para presentar sus trabajos. Las bases generales las pueden encontrar en el blog y perfil de Facebook de “Solo 4”, o también en la página web: www.feriadellibro.com.pe

Abel Beriche, genio de los rostros de la Huaconada


Manuel F. Perales Munguía


En los Andes prehispánicos, la máscara era uno de los elementos atávicos más importantes de muchas danzas, tal como ocurría con el antiguo “taqui” del “guacon” o “saynata”, en el cual sus ejecutantes portaban caretas cuyas facciones «eran del puro demonio», según el jesuita José de Acosta, como consta en su “Historia natural y moral de las Indias”, publicado en 1590.
Por otro lado, los hallazgos arqueológicos de máscaras de madera y cerámica respaldan lo dicho en las fuentes escritas coloniales, como ha indicado el investigador Sergio Barraza.
Hoy, este elemento sigue jugando un papel fundamental en el desarrollo de distintas danzas andinas, incluso como elemento que permite al danzante apropiarse de aquello que le resulta foráneo y extraño, para así dominarlo. Por esta razón, especialistas como Gisela Cánepa han señalado que la máscara andina posee un particular poder mediador y transformador, con el cual sus portadores expresan y ocultan algo a la vez.
En el valle del Mantaro, ésta mantiene gran vigencia como expresión de identidad, mediación y transformación, gracias a artistas populares que, muchas veces desde el anonimato, mantienen viva esta tradición milenaria.
Precisamente, uno de ellos, el maestro Abel Beriche Macha, heredero de un linaje de talladores eximios, se dedica desde niño a la confección de las máscaras empleadas en la danza de la Huaconada, declarada por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, en el 2010.
Don Abel, natural de Mito, vive en su sencilla casa de arquitectura tradicional cerca del paraje “La Huaycha”, donde encuentra la inspiración necesaria para tallar con sus manos mágicas, los magistrales rostros que, cada mes de enero, dan vida a los imponentes y admirados “huacones” en Mito y otras localidades vecinas. Su hijo, José Carlos, y sus hermanos también continúan con esta tradición y, gracias a ello, tenemos la seguridad que el arte de don Abel trascenderá los tiempos.
Como parte de las acciones de salvaguarda de nuestro patrimonio cultural, el pasado 19 de marzo, Día del Artesano Peruano, el Ministerio de Cultura otorgó a don Abel Beriche el reconocimiento como Personalidad Meritoria de la Cultura Peruana, máxima distinción en mérito a su arte y su persistencia tenaz en la conservación de una tradición cultural andina que, pese a la persecución, etnocidio y discriminación de la cual ha sido víctima, se alza vigorosa frente a la mal entendida modernidad.
Gracias a don Abel, tenemos hoy el privilegio de admirar las maravillosas máscaras que expresan aquellas facciones «del puro demonio» que siglos atrás impresionaran tanto a José de Acosta.

martes, 26 de marzo de 2013

Solo 4. Edición 462, del 23 de MARZO de 2013. Año IX


LA CITA:

«Pero yo no le vi la cara, sólo su sombra que atravesaba el local. Una sombra sin metáforas, vacía de imágenes, una sombra que solo era una sombra y que con eso tenía más que suficiente.»

Roberto Bolaño, Los detectives salvajes

LO ÚLTIMO: Y llega el Día Internacional del Teatro en Huancayo


Este 27 de marzo se celebra el Día Internacional del Teatro. Y como tenía que ser, los más importantes grupos y colectivos teatrales de Huancayo y sus alrededores se han unido para poner en marcha una variada temporada teatral. Esta noche a las 6:30 pm, en el teatro del Colegio Andino, arranca la puesta en escena de “Tinieblas del emperador”, de María Teresa Zúñiga, por el Grupo Expresión. Igualmente, el lunes 25 continúa con “El abuelo Miseria”, del grupo Ergo Camaleón; el martes 26 con “Los topos”, del elenco del Colegio Andino, y finalmente el miércoles 27 con “Sobre el encierro y debajo”, del grupo Metáfora. Las entradas podrán adquirirse en el mismo teatro por Solo 4 cinco nuevos soles (S/. 5).

El gran teatro del mundo


Juan Carlos Suárez Revollar


En algún momento, los primeros hombres debieron buscar nuevas formas de entender aquello que les era incomprensible, inalcanzable. Tuvieron que conseguirlo a través de la fabulación, y desde entonces la ficción empezó a hacerse más necesaria para vivir. Es aquel el hechizo que mantiene a la literatura colmada de vigor: su capacidad de llenar con la fantasía los vacíos de la naturaleza humana, habitualmente tan rutinaria, chata, aburrida.
No creo que haya mejor experiencia que cruzar la línea —a menudo difusa— que separa realidad y ficción. Pero mientras la lectura es la gran vía para transportarnos hacia otros mundos y otras gentes, para evocarlos y revivirlos, el teatro nos permite compartir sus historias en la plena realidad, contemplar a los personajes, hechos carne y hueso, en la aventura humana que es su corta existencia.
Los dramaturgos griegos lo comprendieron y reconstruyeron los lances de sus dioses y héroes —cuyas actitudes y sentimientos eran más bien terrenos—, y los hicieron tragedias: ¿no se nos antoja humano Prometeo a la espera de ser atormentado por traicionar a los suyos para proteger a los hombres? ¿Y no es divina Alcestis cuando acepta morir en lugar de su indigno marido? Siempre me he preguntado por las sensaciones que debieron experimentar los antiguos actores mientras interpretaban a sus divinidades. Y los actuales, ¿no deben igualmente encarnar una personalidad, una realidad completamente diferente de la suya? Y claro, deben mostrarse lo suficientemente convincentes para que más bien sea el espectador quien crea en ellos, en la ficción, que vuelve a ser más poderosa que la realidad.
La tentación de traspasar esa línea del camino a la ficción mantendrá su constancia. ¿Dónde acaba la ficción y dónde la realidad? ¿Qué hace ficticio a un personaje aunque tenga una base objetiva? ¿Por qué son convincentes unos y otros no? La respuesta es bastante esquiva, pero puede que la más acertada tenga que ver con el talento del escritor, quien mientras escribe hace las veces del Creador, por su capacidad de decisión sobre el destino y la providencia, sobre la vida y la muerte. Eso y no otra cosa, es lo más fascinante de la literatura: nuevas vidas derivadas de otra más cotidiana, cuya única fortaleza es la experiencia y la imaginación del artista.
Pero el deseo, la pasión o el amor, sublimados por las ilusiones y los sueños, son solo una parte de lo que la representación dramática puede permitir. A mi juicio, el teatro rebasa la mera contemplación de una realidad fingida. En tanto dure su representación, se vuelve realidad real, no solo en la historia que relata, sino entre las fantasías del espectador.
Soñar permite convertirnos —a nosotros, como lectores o espectadores: simples mortales— en héroes literarios, en aquellos que como Hamlet, aman, luchan, desean, vengan, sufren o mueren. Puede que sentir aquellas emociones en la ficción no nos haga mejores personas, pero sí seres humanos más completos.

La Constitución de Cádiz, Huancayo y el Perú


Nivardo Santillán Romero

Plaza Constitución a principios de los años 20.
España, en 1812, vivió la ocupación de su territorio por la Francia napoleónica. Ayuntamientos y regiones se levantaron en resistencia, los mismos que  desembocaron en la convocatoria extraordinaria de las Cortes de Cádiz, lo cuales  promulgaron la Primera Constitución Española, el 19 de marzo de 1813. Este documento fue válido, también, para las colonias de “indias”, dentro de ellas el Perú.
Esta carta política de la monarquía española —de orientación liberal—, se nutrió de las corrientes de la ilustración europea y dejó marcados los principios de soberanía popular, división de poderes y otros, de contenido transformador y  alternativo al feudalismo imperante. Influyó poderosamente en la “semilla de la libertad, que germinó en los distintos procesos de independencia de los países del Nuevo Mundo”, incluso, sin lugar a dudas, en la flamante Constitución de la República Peruana de 1822.
Con la Constitución de Cádiz, las ideas de Patria, del paso de siervos a ciudadanos, República, y de libertad de imprenta, como por la abolición del tribunal de la Santa Inquisición,la esclavitud o el tributo indígena, entre otros, se esparcieron como gérmenes democráticos en los procesos emancipadores y libertarios de nuestros pueblos.
Los días 18 y 19 del presente mes fueron, cívica y políticamente, beneficiosos para Huancayo y el Valle del Mantaro: acaba de culminar un tramo de los homenajes rememorativos por el Bicentenario de la Constitución de Cádiz, de su proclama y jura por parte del pueblo huancaíno, el 1° de enero de 1813.
Estos actos, presididos por el alcalde de la Municipalidad Provincial de Huancayo, están programados para todo el año 2013 y con justicia se prolongan hasta el 2021, cuando celebraremos el bicentenario de nuestra independencia.
A estos homenajes asistieron: Juan Blanco Fadol, delegado de los ayuntamientos de Caravaca de la Cruz de Murcia y de Cádiz, España; autoridades de la Presidencia del Consejo de Ministros, parlamentarios, y diversos representantes de los gobiernos regionales y alcaldías, lo cual implica, más allá, de los protocolos y actividades académicas, religiosas y cívicas, la propagación de las semillas de un reencuentro con la historia, un examen del presente y una proyección del futuro, en la vida social, política, económica, cultural y territorial de los pobladores de nuestra cuenca del Mantaro.
Huancayo tiene un lugar de primer orden en este proceso. En efecto, desde la proclama de ese ilustre 1° de enero de 1813, y el cambio de nombre de la  entonces  Plaza del Comercio por “Plaza de la Constitución”, nos ubicamos en un lugar privilegiado y único en nuestra historia.
Además, parte importantísima de estos días fue el coloquio: “De Cádiz a Huancayo,  Bicentenario de la Jura de la Constitución 1813 - 2013”, que permitió una primera reflexión, interpretación y (re)posicionamiento del valor de nuestra historia como Nación Wanka y como país, en estrecha y contradictoria relación con España.
Estudiosos, investigadores y conferencistas de la talla de Teodoro Hampe Martínez,  José Carlos Vilcapoma, Miguel Seminario Ojeda, Nicolás Matayoshi y Samuel Villegas Paúcar, disertaron sobre el significado histórico, jurídico, político, social y económico de la Constitución de Cádiz para Huancayo, Junín, el país y el mundo. Las actas de las reflexiones y aportes serán editados en libros convencionales y virtuales, y puestas al servicio de toda la colectividad.

EN STEREO: VISITA A LOS TORMENTOS EN COLOR


Bacon en Lima

Roberto Loayza Cárdenas

Estudio para un retrato de William Blake” (1955) por Francis Bacon.
Debido a ciertas inclemencias de la naturaleza y a un poco de mala suerte, el viaje a Lima para encontrarme con el genio irlandés tomó unas 14 horas. Exhausto pero emocionado, y con la compañía de una grácil y sutil guía, empezó el recorrido en búsqueda de mis propios demonios impresos en los aterradoramente hermosos cuadros de Francis Bacon.
Fue el pintor y gran amigo de juergas y conversas, Daniel Pickens, quien me “presentó” a este inconmensurable artista dublinés que me atrapó con su obra en un sueño sin fin, desplazando a Van Gogh de mis favoritos pictóricos de todos los tiempos. La búsqueda febril de sus cuadros tuvo paradas tan emocionantes, como perturbadoras, en sus estudios sobre el triste rostro del también extraordinario poeta y pintor William Blake, sus escenarios de pesadilla rodeados de carne y demás menudencias intestinales, especialmente, su obra sobre el Papa Inocencio X, original del español Diego Velázquez, donde el rostro del pontífice se transmuta en un grito desesperado y eterno, una imagen desoladora encerrada en un cubo perfecto, en un cristal irrompible, cuadros que siempre han tenido en mí un efecto devastador, para bien o para mal.
Esas ansias en pos de la esencia personal a partir de la deformación, del antídoto contra la angustia, sumergiéndonos paradójicamente en lo más profundo de ella, a través del arte, de la violencia “natural” del ser humano, de la tristeza, del cuerpo, del ser.
Fue tanta la emoción de ver la obra de Francis Bacon, que no importó demasiado que fueran litografías, copias a escala directamente del original, o que “únicamente” esté en la muestra el “Estudio para un retrato de William Blake” de 1955, y sus “Estudios para un autorretrato” de mediados de los 70.
El impacto de observarlas tan de cerca provocó que Picasso, Dalí, Warhol y todos los demás grandes, que esa tarde se encontraban para el disfrute de los asistentes, pasaran a un segundo plano, sin duda, Bacon es la estrella de la muestra.
Las gracias infinitas al pintor y músico limeño José Tola por mostrarnos parte de su vasta colección personal, en la Galería de Arte Pancho Fierro, exposición que por desgracia termina mañana. Las casi 12 horas del viaje de vuelta, otra vez debido a la suerte un poco adversa, las hice con una gran sonrisa, una retorcida, gutural, propia de uno de sus cuadros.

COLUMNA: UN MUNDO PERFECTO


Pedro González: la imaginación del imaginero

Jorge Jaime Valdez

Pedro Gonzales Páucar – Foto: Jorge Jaime Valdez.
Pedro González Paucar pertenece a una familia de artistas. Heredó el arte de la imaginería de su abuelo, don Pedro Abilio, maestro de la artesanía peruana. Justamente, esta semana, el Congreso de la República y MINCETUR le otorgaron el Premio “Joaquín López Antay 2013” como uno de los artesanos más destacados del Perú. Reconocimiento que tardó, pero que llega con toda justicia por su enorme trabajo como artista de la imaginería y cultor de una tradición que, en pocos lugares, aún se viene practicando.
Nació en Aza, un pueblito que pertenece a El Tambo (Huancayo), creció rodeado de eucaliptos, retamas, maizales, sembríos verdes y amarillos, y sobre todo del “ala” o maguey, soporte fundamental de la imaginería, ese arte muy antiguo de modelar figurillas con yeso, tela encolada, tierras de colores y mucha imaginación.
Desde niño, de juego en juego, aprendió del abuelo, al igual que su hermano Javier, a darle vida al tronco del maguey para crear un mundo lleno de color y formas. Están los habitantes del pueblo y sus costumbres, los músicos, los danzantes, las imágenes religiosas, las Cruces de Mayo y una galería enorme de personajes del Valle del Mantaro.
Pedro mantiene la tradición que es la esencia de la artesanía. Desde joven se interesó por revalorar el rol de los artistas populares, publicó, con un grupo de intelectuales, la revista “Kamaq Maki” (Mano creadora) de la asociación de artesanos del mismo nombre, recordada por su aporte a la cultura de la región. Ha expuesto en diversas galerías del mundo y, anualmente, viaja a Santa Fe, Estados Unidos, a mostrar su arte a coleccionistas y amantes del arte tradicional de todo el mundo.
Conoce, como pocos, de textilería y toda su iconografía, tiene una interesante colección de máscaras de diferente factura, además de que es una persona sumamente generosa, al igual que toda su familia, pues la grandeza de espíritu también se aprende. “Pedrito”, para los amigos, está siendo reconocido recién por el Estado peruano. Se celebró, hace poco, el día del Artesano, palabra con tufillo peyorativo para nombrar a los “artistas populares” que no tienen nada que envidiar a los cultores del arte canónico, elitista u oficial.
Esperamos que este premio al estupendo imaginero sirva de puente para que otros artesanos o artistas populares sean valorados en su real dimensión y que nos permita, a los huancaínos, conocer y acercarnos a su obra.

Ceremonia de premiación

Con el premio "Joaquín López Antay 2013" fueron distinguidos, el pasado 21 de marzo, 12 de los más destacados artesanos del país —en el marco de las celebraciones por el Día Internacional del Artesano—, entre los que se encontraba nuestro único representante regional: Pedro Gonzales Páucar. El reconocimiento se dió en la sala Raúl Porras Barrenechea del Congreso de la República, con presidencia de la Primera Vicepresidenta de la Nación, Marisol Espinoza Cruz, además del Ministro de Comercio Exterior y Turismo, y la Directora Nacional de Artesanía. "Solo 4" fue el único medio local presente, y traerá mayor información para ustedes en la próxima edición.

PERFUME DE MUJER:


Sueños digitales

Edmundo Paz Soldán


A las tres de la mañana de un lunes, a pedido de Nikki, había salido con ella a hacer el amor en el parque. Ella se puso un vestido verde que le llegaba hasta los muslos (nada de ropa interior), y zapatos negros de taco alto (…) Bajo un manto de estrellas, con la brisa fría helando su cuerpo y el silencio roto por los alaridos de amor u odio de unos recién casados en el vecindario, pusieron una frazada en el centro del perímetro rectangular y se echaron sobre ella. Lo excitaba verla desnuda entre las sombras y con eso zapatos de mujer al ataque. ¿Habría pares de ojos mirándolos detrás de las cortinas de las ventanas en las casas que rodeaban el parque?

MICROCUENTO:


Ovejas
Alberto Benza
Aquel hombre que no podía conciliar el sueño pensó en usar el viejo truco de contar ovejitas. Empezó, y cuando la cuenta llegó a 20 ya no pudo dormir. En su cuarto se hallaban 20 ovejas que no cesaban de balitear.

PLAN LECTOR: HOMENAJE SEMANA INTERNACIONAL DEL ARTESANO


El tejedor César y la araña Arcadia

Luis Gamarra Yurivilca

Acuarela “Artesano” – Autor: Hernán Chilo Huanca.
Cuando dejó de existir el anciano tejedor, su hijo, César, heredó su telar, así la tradición ancestral continuó.
Aunque muy joven, con poca experiencia, el inquieto muchacho inició el trabajo artesanal con gran voluntad. Sin embargo, a pesar de su ahínco y habilidad, su tejido dejaba mucho que desear. La lanzadera se deslizaba dudosa entre los hilos que se enredaban; trama, urdimbre y mechas de lana sostenían una abigarrada pelea, y del telar solo salían marañas de fibra y seda.
En cierta ocasión, mientras se ingeniaba entrelazando en orden una composición maravillosa, el noble César oyó una carcajada satírica y observó alrededor suyo con asombro:
—Discúlpame —dijo una vocecita maligna—, pero tus grotescos líos me divierten de verdad.
Una araña, suspendida de un hilo de plata en la parte superior del atacador del telar, oscilaba sobre la cabeza del joven.
—Tienes que admitir, muchacho, que en cuanto a habilidad textil tengo más creatividad que tú ¿eh? —le dijo con disimulo.
César se encogió de hombros.
—No niego tu destreza. Aunque, si Tayta San Pedro me ayuda, también yo lograré hacerme famoso en el arte de mis ancestros.
—Sudas, te acongojas, pobre muchacho. Además de causarme risa, me inspiras lástima. Yo tejo sin el más mínimo esfuerzo y, debes aceptarlo, lo hago de una manera excelente. Es claro que San Pedro te protege —decía el insecto—, ama a todos sus devotos, pero los que han recibido el don maravilloso del talento, los hombres, deben hacerse dignos de cualquier progreso con la ofrenda.
La araña fue a refugiarse, riendo, entre el tejido de su tapiz.
César reanudó su trabajo con paciencia y fe renovada. Poco a poco, hoy un paso, mañana otro, recordando las sabias enseñanzas de su padre y confiado en la propia inspiración, logró confeccionar un tapiz con la imagen del Patrón San Pedro: las tramas multicolores resultaron de fino acabado, que luego se le entregó al mayordomo en la fiesta tradicional.
No contento con su primer resultado, buscó perfeccionarse. Creó diseños atractivos. Tejiendo, perseguía sueños de belleza y poesía. Con mechas de lana de oveja, teñida con insectos y plantas silvestres, compuso tapices que parecían santos auténticos, jardines reales, cielos adornados de estrellas, deslumbrantes paisajes serranos.
Los turistas compradores venían de distintos países para adquirir los magníficos tejidos de César, sin par en el mundo. Pagaban fuertes sumas, sin dudar, hasta que una vez, un visitante, mientras contemplaba uno de los tapices que centellaba como la laguna de Parpacocha bajo la luz de la luna, lanzó un grito.
Sobre el cautivador tejido había caído una telaraña cargada de polvo, y su dueña, pataleando en medio de aquel prodigio de belleza, decía: «Es verdad, hombre, tú eres el privilegiado de San Pedro».
El turista no oyó la vocecita del animalito moribundo, pero la oyó el artífice, el hombre del trabajo glorioso y de los altos sueños. La oyó y cogió delicadamente a la araña que no daba señales de vida y, saliendo del taller, la depositó tiernamente entre las flores multicolores de su huerto.