domingo, 12 de febrero de 2012

Tiburcio Mallaupoma: “Caminito de Huancayo”




Ángel Castro Sánchez

El insigne músico y compositor Tiburcio Mallaupoma Cuyubamba nació el 11 de agosto de 1907 en Iple, un pequeño poblado de Parco, Jauja. Desde la infancia, despertó en su alma la vocación por ejecutar el violín. Impulsado a aprender la teoría musical con el maestro Felipe León, inició su carrera con la orquesta “Centro Musical Jauja”. Hacia 1938, funda “Los líricos de Jauja”, para luego consolidar su fama, en 1945, con la fundación de la orquesta típica “Lira Jaujina”.
La historia refiere que la inspiración tocaba su mente en cualquier circunstancia de la vida, sea en el campo o la ciudad. Poseedor de aquella virtud, llevaba consigo siempre un pentagrama junto a su inseparable violín. Solía ir a las veras de los ríos y a los bosques, esperando el canto ignoto de las aves, y al escuchar su trinar, súbitamente venía a su mente un nuevo tema musical. No era sorpresa que en horas de la mañana y antes de interpretar la Nueva Tunantada, solicitaba a un responsable del barrio contratista, prestarle una pizarra sobre la que escribía, secuencialmente, la tonada que iba silbando, y después de ciertos ajustes decía: “¡Listo! A ver colegas interpreten el temita”.
En 1977 se produjo el gran pillaje de Julcán, cuando le robaron un cuaderno que contenía más de 300 canciones, que fueron repartidas, hoja por hoja, entre sus colegas del arte, quienes se autoproclamaron autores y compositores de ellas.
Mallaupoma trasciende la historia musical de Junín porque innovó la tercera parte del huayno, finalizando en una octava alta, permitiendo realizar el zapateo mágico de los españoles de la Tunantada; incorporó a la orquesta tradicional andina el saxofón, siendo su primer exponente Teodoro Rojas, y crea la callada final de una orquesta, registrando una tonalidad de cuatro tiempos que aparece en el pasacalle “Presencia de Jauja”.
La producción musical asciende a 331 temas grabados desde 1950 en diferentes disqueras con los sellos musicales de “Lira Jaujina” y “Orquesta Popular del Centro”. Entre ellas destacan los huaynos “Bajo el monte”, “Basta corazón no llores”, “La mala yerba”, o “Tus pestañas alfileres son”. APDAYC lo declaró, en el 2007, “Joya musical APDAYC” por su tema “Caminito de Huancayo”.
El insigne músico compuso melodías de acuerdo a la identidad cultural de cada pueblo de la región central, regalando sus temas a los músicos a fin que los difundieran. Los pobladores esperaban con ansias, poder escuchar sus nuevas composiciones en las fiestas tradicionales de Orcotuna, San Jerónimo de Tunán, Acolla, Sicaya, y más.
En “Vida y obra musical”, libro editado en conmemoración al primer centenario de su nacimiento, los autores refieren que tuvo mucha fe en “Tayta Jaja Cucho”, imagen pétrea de Iple, que fue descubierta por él.
La legendaria “Lira Jaujina” y su egregio maestro lograron componer más de 1000 temas musicales, siendo reconocidos en 1963 por la Casa de la Cultura del Perú, y donde el mismo José María Arguedas declaró a Mallaupoma “Recopilador y conservador de la música costumbrista de la región central del Perú”.

3 comentarios:

  1. Respuestas
    1. jhuvaly montalvo mallaupoma23 de noviembre de 2016, 22:44

      gracias por alagar a mi bis abuelo que fue un verdadero maestro compositor

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  2. Un tío mío ya fallecido, el señor Victor Guevara Soto, me refirió que el huayno que se difunde como "Caminito de Huancayo", en verdad es " Caminito a Huancayo" escrito por el Dr.Virgilio Reyes Vera,natural de Concepción que en ese tiempo era distrito de Jauja, y fue compuesto cuando Virgilio Reyes estudiaba en el colegio "San José de Jauja" y andaba enamorado de una dama Muquiyauyina. La inspiración fue producto de su constante trajinar por el camino de Jauja a Muquiyauyo, camino que seguia y sigue hasta Huancayo y se le denominaba en aquel entonces como "camino a Huancayo".

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